Mientras planeaban lo que harían, Quatre reconoció que extrañaba eso, los planes con ese piloto, la forma en la que tenía todo bajo control y la confianza que creaba. Todo parecía marchar según las indicaciones hasta que apareció Trowa, el corazón del rubio dio un vuelco apretando todos los órganos en su interior. Debía centrarse en el rescate de Wufei, debía pensar solo en eso, por lo que saludó de forma muy cortés, intentando no levantar sospechas sobre sus nervios, sobre sus ganas abrazarlo y reclamarle su abandono. No, no era el lugar ni el momento.
Obviamente debió saludar con un apretón de mano que parecía transmitir todo lo que sentía, cosa que no pudo evitar, tras unas miradas entre todos Quatre tomó asiento a un lado de Heero y permitió que le explicaran todo lo que sucedía, hasta que la puerta se abrió de un golpe dejando entrar el desorden y el ruido del exterior.
—¿No pensaban invitarme a la fiesta? Que crueles han sido, dejando fuera de algo tan importante, menos mal que aún tengo contactos que me avisaron de esta hermosa reunión
Duo ni siquiera miró a Quatre y éste supo de inmediato que estaba enojado por no avisarle, bufó Heero como siempre y retomó las explicaciones ahora agregando al trenzado, aunque al parecer contaba con él. Programaron todo para la madrugada, era mejor ir rápido y no dejar pasar más tiempo, el americano entre sus molestias se acercó al rubio, en búsqueda de explicaciones, cosa que debieron hacer en otro lado para más privacidad.
—Lo siento mucho Duo, pero en ese momento no estaba pensando, además no sabía que decirte, Sally reunió a los demás, yo no tuve nada que ver en eso, ni siquiera debería estar aquí, pero es mi amigo y estoy preocupado
—No es solo tu amigo, también estoy preocupado, solo vine lo más rápido que pude, no esperé ver a Heero aquí, aunque con él todo resultará, Heero sabe de esto y encontrará a Wufei. Es el soldado perfecto
—¿Estas emocionado por el rescate o por ver a Heero?
Sabía que no era una pregunta justa, que de igual forma era aplicable a él, pero necesitaba saber de Duo, encontraba que sería un dolor mayor para Wufei ver que esos dos vuelven a estar juntos, cuando él espera una respuesta. El rostro del americano se puso rojo y entre maldiciones se alejó del árabe. Quatre supo que había dado en el blanco, que quizás ese chico aún no tenía idea de qué hacer con sus sentimientos y ahora que el soldado de hielo estaba a su lado, el oriental pasaba a un segundo plano. Estaba siendo muy crítico en eso, pero le apretaba el alma imaginar que su sueño se cumpliera. Rogaba que todo resultaba bien, que los planes del piloto 01 pudiesen traer de vuelta a su amigo, Duo tenía razón en algo, Heero era el mejor para eso. Se perdió en sus pensamientos rogando que cada hora acercara más a Wufei con ellos.
