Las horas pasaban desde que salieran esos tres pilotos, Quatre en el centro era quien monitorizaba a los demás, guiándolos en base a los planos que tenían, toda la información necesaria la centralizaba él. Antes de salir fue Trowa quien se acercó a él, con su suave hablar y esos movimientos marcados, no tenía donde huir, debió quedarse y enfrentar la charla que no quería tener. Obviamente partieron de forma cortés, relatando la situación de cada uno en esos momentos, el circo no quedó afuera, Quatre ordenaba documentos cuando Trowa hablaba evitando el contacto.
—¿Me odias?
Esas palabras detuvieron todo y lo obligaron a verlo, obvio que no lo odiaba, quizás los primeros días, pero ya no. No pudo decir palabra, su mente estaba demasiado distraída en esos ojos, para armar una frase, pausa que aprovecho Trowa para seguir hablando. Continuo en un pequeño monólogo en el cual relataba su situación desde que se separaron, motivos por los que jamás tuvo contacto con él, razones por las que él no siguió a su lado. Quatre pudo bajar la mirada al recordar esa noche, apretó sus ojos con fuerza y lo detuvo.
—Por favor, no sigamos con esto, cada quien tuvo motivos para alejarse, yo no pude elegir abandonar mi deber como cabeza de familia y tú, bueno elegiste también
—Hay momentos en que me arrepiento…
Esa conversación no pudo continuar por la intromisión de Duo, quien solicitaba a gritos hablar con él, al verlos estuvo a punto de retirarse, pero Trowa le ganó, retirándose rápido.
—Perdón, no sabía que estaban juntos ¿estás bien?
Quatre negó moviendo la cabeza, aquella conversación había resultado peor de lo que imaginaba, sus manos temblaban y en cuanto sintió el calor del abrazo de su amigo pudo volver a conectar su cerebro, lamentaba que todo eso sucediera en esos momentos, cuando su cabeza debía estar enfocada en una sola cosa. —Pésimo momento Duo, ahora no puedo pensar —. Se alejó volviendo a notar la existencia de Duo. —Trae a Wufei —. Demandó, recuperando su compostura, no permitió que Duo hablase de otra cosa que no fuese la misión, luego tendría tiempo de pensar o de maldecir lo sucedido.
Durante toda la misión, estuvo enfocado en la recopilación de información, cada vez que le hablaban solicitando algo él lo entregaba a la brevedad. Estuvo tenso todo el momento, hasta que de pronto la voz de Heero aviso que volvía con Wufei. La voz de ese soldado le devolvió el alma al cuerpo, pudo respirar y relajarse, solo quedaba que salieran de la colonia. Los tres pilotos más el rescatado se reunieron en un punto de salida. En unas horas estarían todos juntos.
Corrió al hangar esperando verlos llegar, su corazón estaba agitado, un montón de emociones ardían en su pecho, sus ojos a momento se llenaban de lágrimas, como si no pudiese ya contener la mezcla de sentimientos, esos chicos que estaban llegando en sus naves le estaban provocando un enorme dolor.
