Se mordió el dedo pulgar ansioso, miraba la puerta por donde debería aparecer el médico rogando alguna señal, mientras de soslayo veía a Duo, no quiso juzgarlo, no era su posición hacerlo, al final cada quien manejaba sus sentimientos como le plazca.
—Quatre, calma ya vendrán a decirnos algo
La voz de ese chico lo sobresaltó, por segundos lo había olvidado, tan preocupado que estaba no se fijó en que Trowa no se movió de su lado en ningún momento. Guardó silencio mientras asentía, intentaba ordenar sus ideas, priorizar, aunque tenerle a su lado no ayuda, jamás ayuda. Respiró con fuerza mirándolo, quería preguntar tantas cosas, era su oportunidad al final, luego de esa noche no podría volver a hablarle, estaba muy seguro que tomaría su camino tal como Heero lo hacía, el volver a recordar el pasado le molestaba.
—Te vi en el circo, fue un lindo espectáculo —. No lograba preguntar lo que realmente quería saber, que le explicara la razón de sus palabras, de esas que dijera antes de la aparición de Duo, solo una simple explicación. — Te veías feliz, por eso no creo en que te arrepientas de todo
Bajó la mirada apretando sus manos en un juego que distrajera sus ganas de huir. El cuerpo de Trowa se movió a su lado, acomodándose, quizás también pensaba en sus palabras, temía lo que pudiera decir.
—Me arrepiento de no haber esperado ese día, de asumir que era lo que tú querías y solo seguir adelante
—No sé qué decir, me costó mucho asumir que las cosas no cambiaran, que debo seguir adelante, cuando te vi en el circo, supe que era el momento de dejar todo, tú eres feliz y yo estoy en eso
El piloto del Heavyarms oía en silencio, morando a momentos al rubio, sonrió cuando Quatre terminó de hablar, se levantó ubicándose frente del árabe, captando su atención, tenía una sonrisa en los labios que inquietó al rubio, parecía que tramaba algo, como si ocultara el secreto mejor guardado del mundo y estuviese por revelarlo. La inquietud paso a incomodidad, quería que todo eso acabase, que Trowa entendiera que no podría volver atrás, sus esfuerzos eran solo para seguir adelante y olvidar todo.
—Mira Quatre, no puedo volver en el tiempo y enmendar lo que hice o lo que paso cambiarlo, pero ya no soy tan niño, he pensado mejor en las cosas, en lo que realmente quiero para mí, no en lo que debería ser
Quatre seguía los movimientos de esos labios, procesando cada palabra, con el corazón pegado a las costillas buscando huir. Debió desconectarse de ese trance cuando la voz del médico nombraba a Wufei, en búsqueda de sus cercanos, se levantó mirando al piloto frente a él, como un respiro se acercó al médico, quien le hablaba con tecnicismo que Quatre entendía, pero que no asimilaba, lo que sí entendió fue que cuando dijeron que debían estar tranquilos, que ahora solo tenía que descansar, pronto despertaría.
