Trowa detuvo a Quatre antes de salir del edificio, le sujeto del brazo y lo obligó a enfrentarlo, estaban dejando varios intentos sin finalizar, aunque obviamente el árabe evitaba ese momento no pudo encontrar una forma de disuadirlo.

—Sabes que tenemos que hablar, no podemos seguir posponiéndolo, te dije, me arrepiento de no esperar, pero no puedo cambiar lo sucedido. Quiero que sepas que siempre has sido importante para mí, si no me acerqué antes, es porque no creía que fuera buena idea, imaginé que estabas ocupado en tus asuntos, con tu familia…

Mientras seguía hablando, Quatre buscaba la forma de huir, le dolía de una forma incómoda el haber luchado tanto por sus sentimientos, se hizo la idea de que jamás ocurriría, que la esperanza debía morir luego de verlo en el circo, permitió que sus recuerdos fueran muertos en su mente, ahora aparecía tan atractivo, serio y resolutivo, hablando sobre lo que debió ser. Se alejó dando vueltas en esa oficina como león enjaulado, se sentía de alguna forma estafado, lloró noches enteras lamentándose por no ir con Trowa.

—Detente, ya no sigas por favor. Trowa, acepté que no tomamos el mismo camino, me di cuenta que jamás nos dijimos algo que… algo que validara lo que supuestamente teníamos, nunca tuvimos una seguridad de lo que realmente estaba pasando, por eso… por eso acepté que no volveríamos a estar juntos —. Había comenzado a hablar muy emocionado, planteando sus puntos, hasta terminar en un descenso de energía y entusiasmo, percatarse de que ya estaba consciente de que jamás fueron algo más que simples compañeros pilotos, tomaba peso en ese momento.

El silencio tomo un tiempo que permitió que ambos pudieran repensar sus ideas para continuar con esa conversación, Trowa notó que su compañero había aceptado las razones sobre su distancia. El rubio árabe se sentó en un sillón dejando ver su agotamiento, por esa y muchas razones no quería enfrentar a Trowa, no quería volver a tener una pequeña esperanza que luego destruiría al alejarse.

—Yo lo di por sentado, nunca quise decir algo porque pensé que ambos estábamos conectados, que era obvio lo que sucedía entre nosotros

—¡Pero no lo era! Lo pensé, lo pensé mucho, pero nunca nos dijimos algo, solo era agradable estar juntos… dime Trowa, ¿qué quieres en realidad? —. Al final era eso, saber qué quería, que pensaba hacer ahora, estaba cansado de continuar pensando en el pasado, eso ya no tenía vuelta. De nuevo el silencio, salvo que esta vez el piloto más alto, comprendía lo que decía Quatre, ese chico lindo, con sus rubios cabellos en desorden, estaba siendo sincero y encontraba que tenía toda la razón. Se agachó hasta quedar frente a frente, le sujetó las manos sin dejar de verlo.

—Yo te probaré que esta vez voy en serio, no te dejare solo y te diré todo. Solo dame tiempo, no te voy a defraudar, no pienso revivir el pasado, eso ya está muerto. Pienso esperar por todas tus respuestas.