Habían pasado semanas desde esa reunión inesperada, Wufei ya había vuelto a sus labores con los Preventers, Duo estaba perdido en su colonia trabajando para recuperar el tiempo perdido, Trowa había desaparecido luego de aquella reunión, pero luego se mantuvo en contacto con Quatre, quien luego de descartar las sospechas, comenzó a disfrutar de las llamadas y las charlas. De quien no tenían ni idea era de Heero, pero era algo que todos esperaban.

Durante las horas de trabajo a Quatre le llevaron una caja de regalo que lo sorprendió, en la nota hacía alusión a un cumpleaños olvidado que tras todo lo sucedido había pasado desapercibido, la nota la firmaba Trowa, con frases tiernas le daba la alegría de tenerlo a su lado, aunque el rubio no quería aún aceptarlo, sonrió como un tonto enamorado. Guardando la nota en el mismo momento que entraba una video llamada, pensando en otra persona empujó la conexión muy rápido para encontrar a un chillón americano gritando un feliz cumpleaños del otro lado, dejando a Quatre un poco descolocado, agradeciendo a tropezones.

—Gracias Duo, me alegra saber de ti

—¿Esperabas otra llamada? Estas sonrojado

Entre burlas, Duo logro sacar un poco de información, riéndose de la forma en la que ese chico rubio seguía negándose a lo que sentía, Duo se había percatado que mantenía en secreto esas llamadas y visitas de Trowa, el oriental seguía siendo su confesionario y le costaba la vida obtener un poco de información, por eso había optado por llamar directamente al árabe, quería saber que estaba sucediendo, si realmente esos dos estaban juntos. Cansado de tantas evasivas optó por ir de frente.

—Dime la verdad, Quatre. Yo sé que están juntos, ¿Por qué no me cuentas? ¿no confías en mí? Quatre, yo sé que me estas escondiendo algo…

—Duo, por favor, no digas eso, yo solo no tengo nada que decir…

Los pucheros y quejas de Duo apenaban al pobre rubio hasta que la voz marcada del oriental junto a un golpe en la cabeza para ese trenzado, cortó de raíz las quejas, luego de la sorpresa la risa del rubio relajo el momento, su instancia perfecta para cambiar el tema. Wufei como siempre calmó los berrinches del trenzado, entre eso terminó avisándole a Quatre que irían a verlo para poder celebrar su cumpleaños como debían, ya que Duo no quería perder el contacto con los demás, lo que significaba que estaría llamándolo y visitándolo todo el tiempo. A Quatre eso era lo de menos, incluso la idea de tenerlos siempre cerca le animaba. Obviamente acepto, se unió a la planeación de una celebración entre ellos, las voces de esos dos pilotos ocupaban el espacio, Wufei se sentó a un lado de Duo escuchando los planes que tenían, algunas descabelladas, otras más centradas. Al final terminarían acudiendo a una pequeña celebración en la casa de Quatre, solo quedaba comprar el regalo.

Ya solo pudo abrir el paquete que le enviara Trowa, sorprendiéndose al ver unas partituras de una balada que hace mucho no tocaba.