Capítulo 16
Juntos Por Siempre
Pov Temari
No sé qué rayos estoy haciendo. Por alguna extraña razón, me dieron ganas de besar a Shikamaru antes de que se fuera. Creo que quiero hacerle entender que no voy a estar con otro hombre para siempre, a menos que sea él. Debo estar loca al darle una segunda oportunidad, pero lo amo tanto que no voy a permitir que otra mujer venga y me lo quite.
-Vaya, no esperaba volver a tener que apreciar la misma escena dos veces en un día, pero bueno, al menos esta no es tan erótica como la de esta mañana.-Aquella voz hace que suelte a Shikamaru y lo empuje.
Me arden tanto lo cachetes que siento que me van a explotar.
Gaara sale de la cocina para recibir a Kankuro.
-No creí que lograrías llegar temprano hoy. Me sorprendes hermano.-Kankuro sonríe con picardía.
-Al final resultó que gran parte de tu trabajo no era tan difícil como pensé, estaba peor el mío.
-Ya veo.
-Aunque sí necesito una explicación de lo que está pasando aquí. ¿Por qué encontré a Temari y Nara besándose en medio de la entrada?-Gaara voltea a verme tratando de contener la risa.
-¿Querían repetir el acto de esta mañana o algo? Los jóvenes de hoy en día sí que no saben controlar sus hormonas.-El ardor en mi cara se hace más intenso. Hasta puedo sentir el bochorno de Shikamaru.
-N-no es lo que creen. E-en serio.
-Bueno, de todas formas, no te puedo culpar tanto de ello hermanita. Kankuro es más alborotado en ese aspecto.
-¿Qué estás insinuando Gaara? ¿Crees que no podría vivir sin sexo ni un solo día?
-Es demasiado evidente que no. Cada día tienes que coger con la secretaria del jefe. ¿Piensas que nadie en la empresa se ha dado cuenta? Hay cámaras en todas partes, y lo peor de todo es que el guardia de seguridad disfruta viendo esas escenas tan inapropiadas para menores de edad.-Tal confesión hace que Kankuro trague saliva.
-¿En serio eso es así? ¿Cómo es que sabes tanto?
-Es cuestión de lógica Kankuro. No necesitas ser un experto para saberlo.-La sorpresa y confusión en los ojos de mi hermano no se hacen esperar.
-Me asustas hermano, ¿lo sabías?
-A mí me asustas más tú con tu forma de actuar, en serio.
-En fin, no cambiemos el tema. Quiero entender la razón de que Nara se encontrase aquí en la mitad de la puerta besándose con nuestra hermana.
-Yo sólo sé que los tres cenamos y les conté tu incidente de hoy. Lo demás no tengo ni idea de cómo se dio.-Tengo que buscar la forma de salir de esta situación tan bochornosa, y rápido.
-Bueno, ha sido una grata noche pero Shikamaru ya tiene que irse, ¿verdad?-Me mira confundido, para luego entender mi indirecta.
-S-sí, por supuesto.-Sutilmente lo mando para afuera de la casa con un leve empujón.
-De acuerdo. Suerte en tu trayecto.
-Arigato. Te agradezco por la invitación a comer Gaara. Buenas noches.-Se retira y cierro la puerta para después apoyar mi espalda en ella.
Inhalo y exhalo con lentitud. Necesito calmar mis nervios.
-¿Te importaría explicarnos qué pasó exactamente hace unos minutos con Nara?-No puede ser, ¿por qué se esmeran tanto en saberlo? Creo que esta noche no sobreviviré.
-Nada de lo que tengan que preocuparse, ¿sí? Sólo fue un beso y ya.-Y otra vez me encuentro en un momento incómodo. Por favor tierra, trágame.
-Recuerdo que no hace mucho nos dijiste que no lo ibas a perdonar tan fácil, y luego acabas besándote con él dos veces en el mismo día.-Sí que les encanta fastidiarme.
-Es verdad Kankuro, lo dije, pero luego de ver todo lo que Shikamaru ha hecho para recuperar mi confianza y cómo ha mostrado que de verdad quiere cambiar, creo que merece una segunda oportunidad.-Mis hermanos sonríen con suficiencia.
-Hasta que por fin lo entendiste.
-Y fue por eso por lo que lo besaste.-Exclama Kankuro con picardía.
Agacho la mirada y siento toda mi cara arder.
-Etto… sí.-Juego con mis dedos en señal de que estoy nerviosa.
-Te estabas tardando Temari.
-Lo sé.-Sigo tan incómoda que no logro mirarlos a los ojos.
-Aunque bueno, al menos tu historia está teniendo un final feliz, no como la de Kankuro que hoy fue cacheteado por una chica en medio de la calle por pedirle el número.-Me tapo la boca para contener la carcajada al recordar lo que Gaara nos contó a Shikamaru y a mí.
La cara de mi hermano pasa de divertida a enojada.
-¿En serio le contaste lo que pasó hoy?
-Tenía que. Temari necesitaba una explicación del porqué estaba en casa antes de terminar la jornada laboral.
-¿Tienes idea de lo humillado que me sentí en ese momento?-Gaara se muerde el labio inferior para no reírse.
-No es culpa mía que las mujeres no te encuentren atractivo y te etiqueten de pervertido.
-Esa mujer no sabe de lo que se pierde. Lo que me recuerda que te dio su número a ti querido hermanito, así que…-El semblante de mi hermano cambia a uno juguetón.
-Ni sueñes con que te pasaré el número de la chica.-Kankuro se arrodilla y suplica.
-Por favor, necesito ese número.
-¿Para qué? ¿Para acosarla con morbo igual que a todas las que te cruzas y de alguna forma consigues sus contactos? Olvídalo.-Kankuro se levanta y observa a Gaara con picardía.
-No me digas que esa chica te gustó y por eso estás planeando quedarte con su número para llamarla y pasar un buen rato un día de estos.-Gaara enarca una ceja.
-Sí que estás enfermo Kankuro. Simplemente no te doy el número porque no quiero que haya otra chica en tu lista de mujeres con las cuales coger fácil.
-Sí, lo que tú digas. Acéptalo Gaara, esa chica llamó tu atención.
-Piensa lo que quieras, mejor me voy a dormir.-Gaara sube las escaleras.
-Por cierto, todavía no me has contado bien por qué Nara y tú se estaban besando.-Rechisto. ¿Por qué no deja el tema olvidado?
-No es de tu incumbencia, ¿sí?-Me cruzo de brazos.
-¿Cómo que no lo es? Soy tu hermano Temari. Además, debo buscar algo con qué molestarte. ¿No ves que Gaara me dejó en ridículo?-Frunzo el ceño.
-¿Y por eso tienes que desquitarte conmigo?-Se encoge de hombros.
-Así funcionan las cosas hermanita. No puedes evitarlo.
-Como sea, mejor me iré a dormir. No vale la pena seguir discutiendo por esto.-Me dirijo a las escaleras para llegar a mi cuarto y no resucitar hasta mañana.
-Temari.-Su voz logra que detenga mis pasos.
-¿Qué?
-Me alegra que las cosas entre Nara y tú se estén solucionando. Te aseguro que no te arrepentirás de darle otra oportunidad.-Sonrío ante sus palabras.
-Arigato.-Continúo con mi trayecto y me tiro de un salto en la cama quedando con la vista hacia el techo.
Insisto en que permitir que Shikamaru vuelva a formar parte de mi vida como antes en términos de confianza es un poco loco, pero de verdad no quiero perderlo. Tal vez me esté comportando como una tonta, y no me importa. Lo único que mi corazón anhela en este momento es no dejar ir al hombre de mi vida y por quien daría lo que fuera.
A veces me cuesta creer que ahora le guste cuando antes ni me ponía la atención que pedía sutilmente. No sé qué hice para que sus sentimientos apuntaran hacia mí, sin embargo, estoy feliz de haberlo logrado. De pronto antes no era el momento de ser correspondida y tanto él como yo teníamos que atravesar obstáculos que afianzaran nuestra conexión.
Entre tantas cavilaciones, me quedo dormida hasta el otro día.
La luz del sol atraviesa las cortinas, logrando que abra mis ojos con dificultad y algo de pereza. Me levanto de la cama y voy al baño para arreglarme.
Una vez termino, bajo a la cocina para buscar algo de comer, y a la mitad del camino un delicioso olor invade mi nariz.
-No dejaré que hoy te hagas un simple sándwich de desayuno. Mejor come lo que te preparé.-Enfoco mi mirada en el sofá y me encuentro con Gaara leyendo el periódico.
-¿El que sigas en casa indica que Kankuro también tiene que hacer tu trabajo de la mañana?
-Por supuesto. La apuesta no es sólo de medio día.
-Ya veo.-Tomo asiento en el comedor.
Vaya, sí que se esmeró en esto. Cocinó huevos revueltos con tocino y pan tostado. Sabe delicioso.
-¿Cómo le haces para que la comida te quede así de sabrosa?-Me voltea a ver y sonríe.
-Aunque no lo creas, estas manos son mágicas.-Sólo puedo reír ante su comentario.
-No lo dudo.
-Y puede que la apuesta se extienda por una semana más.
-¿Y eso? ¿Por qué?
-Kankuro siguió suplicando cuando se levantó que le diera el número de la chica y le dije que si podía con mi trabajo por otra semana más, no me importaría que lo anotara.-Esto me sorprende.
-¿En serio accediste a eso sólo para no tener que seguir trabajando?
-Es obvio que le daré un número falso. No puedo permitir que esa pobre chica sufra los abusos enfermizos de nuestro hermano.
-Eres cruel, ¿lo sabías?-Se limita a reír.
-Soy un Sabaku No después de todo. Está en nuestras venas ser crueles de vez en cuando.-A mi memoria vuelven todos los desplantes y humillaciones que le hice pasar a Shikamaru, y no puedo evitar sonreír con algo de malicia.
-Supongo que tienes razón.-Acabo con mi desayuno y dejo los platos en la cocina.
El timbre suena. Qué extraño.
Abro la puerta y me encuentro con Shikamaru. Trato de disimular una sonrisa al verlo, pero es inútil.
-¿Qué haces aquí?-Me devuelve la sonrisa.
-¿Tú que crees? Vine a recogerte.-Gaara se levanta del sofá y se nos acerca.
-Llegas tan puntual como siempre Nara.
-También es agradable verte Gaara.
-Espera, ¿tú sabías que él iba a venir?
-Por supuesto.-¿Por qué siempre seré la última que se entera de todo?-Nara llamó esta mañana como a las 4 y me pidió permiso para venir a buscarte y que se fueran juntos a la escuela.
-¿En serio hiciste eso?
-Claro. Si de verdad quiero recuperarte, debo empezar con el pie derecho.
-Te estás tomando muchas molestias en este asunto, ¿no te parece?
-Lo hago porque te lo mereces mujer, al igual que muchas más cosas en esta vida.
-Es un lindo gesto de tu parte.-Sonríe de nuevo y se muerde el labio inferior. Por Kami, no hagas eso que me tientas a besarte de nuevo.
-Pero si no quieres ir conmigo no hay problema. Tomamos caminos opuestos y ya está.-Enarco una ceja.
-¿Y qué te hace pensar que no quiero ir contigo? No dejaré que pierdas todo el trayecto para esperar un no como respuesta.-Sonrío con picardía.
-¿Quieren dejar sus jueguitos de adolescentes enamorados e irse de una vez?-Me rio.
-Gomen hermano. Ya nos vamos.
-Asegúrate de que llegue a salvo Nara. Un solo error más y te juro que haré tu vida miserable.
-No me sorprendería que lo hicieras Gaara.
-Que les vaya bien.-Salgo de mi casa y nos dirigimos a la escuela en silencio. No sé por qué tengo la extraña sensación de que Shikamaru quiere decirme algo, se le ve distraído y ansioso.
-¿Estás bien?-Sigue absorto en sus pensamientos. Suavemente le doy un codazo y hago que vuelva en sí.
-¿Eh? ¿Qué pasa?
-Te pregunté si estás bien.
-Sí, estoy bien.-Su voz se oye entrecortada. Hay algo que no me está diciendo.
-No me mientas Shikamaru. Algo me estás ocultando y voy a averiguar de qué se trata.-Se ríe.
-Tranquila, no es para tanto. Es cierto que tengo algo para darte, pero será más tarde.
-¿Por qué tengo que esperar?-Sin que pueda actuar, me da un beso en la frente, logrando que me ponga roja cual tomate.
-Bueno, no hay necesidad de que esperes tanto. ¿Después de clases podríamos ir juntos al parque?-¿Qué estará tramando? Con estos nervios no puedo pensar con claridad.
-S-seguro.-Me sonríe con cariño y llegamos a la escuela.
Las clases dan inicio y después de tres horas, salimos al descanso.
Tenten, Ino y yo nos juntamos para comer.
-Tal parece que las cosas entre Shikamaru y tú van mejorando a velocidades casi extremas. ¡Me encanta!-Su grito es tan agudo que mella en todo mi oído.
-Entiendo que te emocionen las noticias Ino, pero no por eso tienes que reventarme el tímpano.
-No seas dramática Temari. Mi voz no es tan chillona.
-Sólo es muy chillona.-Exclama Tenten en medio de las risas.
-¡¿Qué te pasa Tenten?! ¡Eso sonó ofensivo!-Tenten y yo soltamos la carcajada. Dice que su voz no es chillona y cuando grita le suena como un silbato soplado con la mayor fuerza posible.
-En serio, deberías considerar no hablar tan fuerte.-La mirada de Ino se torna seria.
-Este es mi tono de voz habitual, así que no me fastidies.-Ino se cruza de brazos y suspira con pesadez.
-Bueno, me disculpo. Ahora lo importante es que nuestra amiga volverá a compartir con el hombre que ama después de todo lo que han tenido que afrontar para darse cuenta de la química que los une.
-Supongo que tienes razón.-Continuamos comiendo, pero al ver a Shikamaru acercarse a nosotras junto a Naruto y Chouji hace que me atragante con mi propia saliva.
Debo relajarme y no evidenciar mi nerviosismo. Tranquila Temari, tú puedes.
-¿Cómo están chicas? ¿Les molesta si les hacemos compañía?
-No, para nada Naruto. Adelante.-Los tres toman asiento. Shikamaru me sonríe y le devuelvo el gesto.
Naruto se hace miradas cómplices con Chouji.
-Hasta que volvieron a entablar su vínculo, ¿no? Por un momento llegué a creer que no iba a pasar, pero estoy feliz por ustedes.-Mis mejillas se enrojecen sutilmente.
-Sí, sigo recuperando al amor de mi vida.-Sujeta mi mano entre las suyas. Por favor, detente que me va a dar algo.
De todas formas, le sonrío con ternura.
-¿Cómo que sigues recuperándola? ¿No han arreglado las cosas aún?-Shikamaru rueda los ojos.
-Hemos arreglado una parte, sólo falta la otra.
-¿Qué otra?-Chouji suspira y le da un golpe en la cabeza a Naruto.
-¿En serio ya se te olvidó?-El rubio entrecierra los ojos en señal de estar confundido.
-¿Olvidar qué?-A los segundos, parece que entiende lo que le están diciendo.-Cierto, toca hacer eso.-Me observa con picardía y no logro hacer más que enarcar una ceja.
-¿Alguno quisiera explicarme de qué están hablando?
-Nada por lo que tengas que alarmarte mujer.-Me cruzo de brazos.
-Shikamaru, ¿qué está pasando?
-En serio, no tienes que preocuparte por ello. Cuando vayamos al parque lo sabrás.
-¿Seguro?
-Claro.-Olvidamos el asunto de la plática y seguimos con nuestra actividad anterior. Al rato, suena la campana para entrar a clases, por lo que todos nos dirigimos a las aulas.
Todavía no sé por qué Shikamaru quiere que nos encontremos en el parque. ¿Qué tiene en mente? Si tan sólo pudiera descifrarlo. No soporto tener la cabeza con dudas.
-¡Sabaku No Temari!-Escucho mi nombre y salgo de mis cavilaciones.
-¿Hai?-No sé por cuánto tiempo me fui, pero por la cara que tiene Asuma-sensei, creo que fue mucho.
-¿Te importaría prestar más atención a la clase? ¿O quieres explicar el tema tú?-Juego con mis dedos.
-No, disculpe. Ya me concentraré.-Asuma-sensei suspira.
-En fin, cómo decía…-Acabo de quedar en ridículo, pero ya me da igual. Sólo quiero que el día acabe para verme con Shikamaru y saber qué rayos es lo que me está ocultando.
Finalmente, la jornada escolar termina y todos salimos del salón para volver a casa.
-Temari, ¿quieres que vayamos por un helado? Yo invito.
-No, ya tengo otros planes Tenten, pero gracias por la oferta.-Me mira con picardía y se ríe.
-Entiendo, ojalá y esos planes sean geniales.-Trago saliva de los nervios que siento al imaginar qué será lo que Shikamaru va a hacer hoy.
Siento una mano sobre mi hombro y me sobresalto. Volteo para ver de quién se trata y me encuentro con esos ojos cafés que me fascinan.
-Tranquila mujer, no voy a hacerte nada malo si es lo que piensas.-Desvío la mirada.
-No me asusté, ¿qué te hace pensar eso?-Escucho que se ríe con parsimonia.
-Bueno, te creo. Ponte esto en los ojos.-Me pasa una venda negra.
-¿Por qué? ¿Piensas tirarme de algún acantilado sin que me dé cuenta?-Mi comentario hace que el vago suelte una carcajada.
-Vamos Temari, no soy un asesino, y menos me podría deshacer de ti.-Acaricia mi rostro con el dorso de su mano.-Mi vida no tiene sentido si no estás en ella.-Cada vez que dice algo cursi, mi corazón se acelera.
Le sonrío.
-Espero que así sea.-Se ríe.
-Deja el drama a un lado y ponte la venda en los ojos. Yo te guiaré.
-Promete que lo harás, sino no me la pondré.
-Lo prometo.-Me pongo la venda y siento que poco a poco conduce mis pasos, aunque el camino se sienta eterno.
-¿Cuánto falta?
-Muy poco, ten paciencia.
-Si me llego a caer por culpa tuya, te juro que lo lamentarás.
-Lo sé, ¿por qué crees que me he tomado mi tiempo para traerte?
-Espero que lo valga.
-Obvio que lo vale.-Me quita la venda de los ojos y quedo sorprendida.
Todo el parque está cubierto por flores de todo tipo, haciendo del paisaje algo precioso. También hay un oso de peluche gigante con un corazón entre las manos que dice "te amo" junto a un gran cartel sujetado por Naruto y Chouji que tiene la pregunta: "¿Te gustaría ser la novia de un vago y baka como yo? Te aseguro que no te arrepentirás si me das un sí.
-Esto es… muy bello.-Las lágrimas de la emoción no tardan mucho en hacer presencia.
-Me alegra que te haya gustado la sorpresa.
-¿En serio hiciste todo esto para mí?-Lo miro a los ojos, y él choca su frente con la mía.
-Claro que sí. Mereces esto y más. Eres una mujer hermosa en todo sentido de la palabra. Me podría quedar aquí hablando de lo maravillosa que eres, pero eso me llevaría una vida entera, y creo que ni siquiera sería suficiente para describirte.
-Nunca habían hecho algo tan lindo para mí.
-Quería que este momento fuese especial, así que decidí esmerarme al máximo.-Toma mi mano y le da un suave beso.
-Arigato.-No puedo creer que esto de verdad esté pasando. Es como un sueño, y me encanta.
-No necesitas darme las gracias, soy yo quien debería hacerlo, porque a pesar de todos los errores que he cometido, no has desistido conmigo, y eso me hace feliz.
-Es difícil desistir con alguien que amas de verdad.-Me sonríe y vuelve a besar mi mano.
-¿Y qué dices? ¿Aceptas ser mi novia?-Le sonrío y lo abrazo por el cuello.
-Claro que acepto. Quiero quedarme contigo para siempre.
-Y yo contigo.-Nos sumergimos en aquel mar de emociones. Soy tan feliz al saber que no lo he perdido, y a partir de ahora, jamás me alejaré de él.
-Oigan, ¿y qué hay del beso? Este encuentro no tiene sentido si no concluye en un beso.-Y para variar, Naruto tiene que meterse en los asuntos ajenos.
-Tranquilo viejo, para eso íbamos.-Enarco una ceja fingiendo indignación.
-¿Íbamos? Creo que nunca dije que estaba de acuerdo con eso.-Shikamaru acorta la distancia entre los dos y toma mi rostro entre sus manos.
-¿Estás segura de que no quieres besarme?-Trago saliva.-Puedo ver en tu cara que tienes las mismas ganas de yo.
-¿Eso piensas? ¿Por qué no lo haces más evidente?-Me sonríe con picardía.
-Sus deseos son órdenes señorita.-Nuestros labios se unen y la química que hay entre ambos se intensifica.
Su boca sí que es todo un manjar. Una de las razones que logran que me enamore más de él.
Chouji y Naruto aplauden. He de admitir que es algo incómodo que otros te miren en este tipo de escena, pero después de lo que pasó con Kankuro y Gaara, creo que ya no existe nada que me dé pena.
-¡Eso! ¡Qué buen plan de conquista Shikamaru!
-Recuerda que casi se arruina por tu culpa hace un par de horas.-Naruto refunfuña y se cruza de brazos.
-Ya me he disculpado como diez veces por eso Chouji, no fastidies.-Me tapo la boca intentando contener la risa. Estos dos chicos nunca van a cambiar.
-Como sea, hay que seguir con la siguiente parte.
-¿Siguiente parte? ¿Esta no era toda la sorpresa?
-No soy mediocre para decirle al amor de mi vida cuánto la amo.-Sonrío.
-Eso veo.
-En tu casa encontrarás parte de lo que se viene.
-¿No me lo piensas decir?
-Se arruinaría la sorpresa si lo hago.
-Entiendo. Entonces, me iré.
-Naruto, acompáñala por favor.-El Uzumaki sonríe con orgullo.
-Déjamelo a mí.-Vamos hasta mi casa en silencio.
-Bien, llegamos.
-Bueno, aquí termina mi misión.
-¿No me puedes decir qué es lo que está tramando Shikamaru?
-No voy a traicionar a mi mejor amigo. Además, prefiero que te enteres por tu cuenta.
-De acuerdo. Sayonara.-El rubio se va y Gaara abre la puerta.
-Llegaste justo a la hora que predijo Nara. Me sorprende el intelecto de ese tipo.
-¿Tú sabes qué es lo que tiene planeado?
-Nos consultó todo a mí y a Kankuro antes de llevarlo a cabo.-Me sonríe con cariño.-Lo que te trajo está en tu habitación.-Me dirijo hacia allá con gran emoción y lo que veo, me llena de gozo.
Sobre mi cama hay un hermoso vestido largo de color rojo junto con aretes y un collar que van a juego. También incluye tacones del mismo tono.
Me lo pongo junto con todos los accesorios y los zapatos.
Me aplico un poco de labial para darle vida a mi rostro.
El timbre suena. ¿Será Shikamaru?
-¡Yo abro Temari! ¡No te preocupes!-Le escucho decir a mi hermano desde la sala.
Una vez termino de arreglarme, bajo las escaleras y me encuentro con Shikamaru. Vaya, sí que le lucen los trajes.
-Hola de nuevo.-No entiendo por qué su mirada se ve medio atontada.
-Hola. ¿Cómo me veo?
-¿Quieres que te diga la verdad?-Asiento con la cabeza.-Estás hermosa, igual que una princesa.-Le sonrío.
-Tú también estás muy guapo.
-A comparación tuya, yo parezco insignificante.-Me rio con dulzura.
-Este vestido debió costarte mucho dinero.
-La verdad no, ya que sólo tuve que dar una parte del pago. Lo demás fue distribuido entre tus hermanos.-Fijo la vista en Gaara.
-¿Tú y Kankuro también contribuyeron?
-Por supuesto. Sabemos lo mucho que significas para Nara, así que decidimos echarle una mano.
-Arigato.-Lo abrazo.
-Bueno, ¿nos vamos?-Tomo de gancho a Shikamaru y tomamos camino.
-¡Diviértanse!-Dice mi hermano a la distancia.
-¿A dónde vamos a ir?
-Ya lo verás.-Durante un largo trayecto, ninguno dice nada hasta que llegamos a nuestro destino.
Mis ojos se abren de par en par. No me lo puedo creer.
-Este restaurante es muy caro, y hacer una reservación es casi imposible. ¿Cómo lo conseguiste?
-No fue tan difícil. Tengo mis contactos.-Me sonríe.
Entramos. Siempre creí que estar aquí se quedaría en un sueño, pero esto de verdad está pasando.
-Buenas noches.-Dice la señorita de la entrada.
-Buenas noches. Mesa para dos a nombre de Nara Shikamaru.
-Oh sí. Lo estábamos esperando señor Nara. Síganme, por aquí.-Avanzamos por entre todas las mesas del lugar.
Finalmente, llegamos a la nuestra.
No puedo evitar quedar impactada ante la vista que tenemos. El ventanal es enorme y hace que veas casi toda la ciudad. Esta ubicación es la más difícil de reservar. Shikamaru sí que sabe sorprenderme.
-¿Te gusta la vista?
-Sí que lo planeaste todo con detalles.
-Por supuesto. Una chica tan hermosa como tú merece lo mejor de lo mejor.-Me corre la silla hacia atrás para que me siente.
-Qué caballeroso.-Se ríe.
-Siempre lo he sido mujer.-Se sienta frente a mí.-Pide lo que quieras. Todo irá a mi cuenta.
-¿Estás seguro?
-Claro que sí.-La camarera se acerca.
-¿Ya decidieron que van a ordenar?
-Yo quiero dos porciones de yakitori por favor.
-¿Y para la dama?
-Un plato de sashimi por favor.
-De beber les ofrezco cabernet, pinot noir, château o un monte bello.
-Denos un pinot noir por favor.-La camarera hace una leve reverencia y se retira.
-¿Desde cuándo sabes de vinos?
-Leí un poco acerca de ellos antes de esta cita. Quiero que esta noche sea perfecta para los dos.
-Contigo ya es perfecta.-Sonríe. Con él no puedo evitar sacar mi lado más cursi.-¿Qué habrías hecho con esta reservación si mi respuesta hubiese sido no?
-Habría venido solo, porque esta es una oportunidad que nadie se puede perder.
-Tienes razón.-Nuestros pedidos son traídos y nos disponemos a comer. Al saborear el pescado, mis ojos se abren como platos.
Shikamaru me mira de reojo y enarca una ceja.
-¿Qué pasa? ¿No te gustó?
-Está delicioso.-Se ríe para luego llevarse una de las brochetas a la boca.
-Me alegra que la comida sea de tu agrado.
-Lo que no entiendo es cómo sabías que siempre había querido venir a comer aquí.
-Desde que este restaurante fue abierto y pasábamos al frente, tus ojos tomaban un brillo muy tierno lleno de anhelo. Por eso, me prometí a mí mismo que algún día te traería a comer aquí, ya sea que fuésemos amigos o algo más, pero no podía morir hasta cumplir con este propósito.
-Pensé que no te habías dado cuenta de eso.
-Aunque no lo creas, desde que te conocí siempre te estuve observando, porque sentía que había algo especial en ti que necesitaba salir a la luz.-Le sonrío con amor.
-No me caben las palabras para decirte cuán agradecida estoy contigo por todo lo que has hecho por mí. De verdad que no sé cómo me tienes tanta paciencia.-Se ríe y toma mi mano.
-Porque te amo y quiero ser el hombre que mereces.-Terminamos de comer y llega la hora de volver a casa.
Salimos del restaurante luego de que Shikamaru pagara la cuenta en la caja.
-¿Segura que quieres caminar?-Enarcó una ceja.
-¿Qué estás planeando?-Me mira juguetón.
-Nada malo, eso te lo aseguro.-Me sujeta entre sus brazos y me alza.
No puedo evitar reírme.
-¿Me puedes explicar qué estás haciendo?
-Llevando a mi hermosa princesa de vuelta a su castillo.
-Eres muy cursi, ¿sabías?
-Sólo cuando estoy contigo.-Shikamaru continúa caminando hasta que una vez más nos encontramos frente a mi casa.
Con cuidado, me baja y mis pies vuelven a tocar el suelo.
-Arigato. Esta ha sido la mejor noche de mi vida.
-Me alegra que te hayas divertido.-Deposita un tierno beso en mi frente.-Ahora debes descansar, ¿sí?
-De acuerdo.-Abro la puerta y entro, pero antes de cerrar lo observo de reojo.-¿Nos vemos mañana?
-Por supuesto.-Mete sus manos en los bolsillos del pantalón y se va.
Todavía no he logrado quitarme la sonrisa boba de los labios. Estoy segura de que no cambiaría a Shikamaru por nada del mundo.
-¿Y esa cara de atolondrada qué significa?-La voz de Kankuro me saca de mi ensueño y mis cachetes se enrojecen levemente.
-Hola hermano. Pensé que tardarías más en llegar.-Se encuentra recostado en el sofá junto con Gaara.
-¿Y perderme la oportunidad de recibir a mi hermanita luego de su cita con Nara? Ni en mis sueños más locos.-Esto es incómodo.
-¿Qué tal les fue?
-Genial. Todo salió estupendo.-Gaara sonríe con dulzura.
-Me alegro de que finalmente se hayan reconciliado.
-A este paso, Nara no demorará en pedir tu mano en matrimonio.-Abro mis ojos de par en par y me pongo como un tomate.
-¿Ya han discutido del tema?
-Lo hemos mencionado muy por encima con él, así que no me sorprendería que en cualquier momento lo intentase.
-En fin, me iré a dormir. Buenas noches.-Subo las escaleras con la mayor velocidad posible antes de que me desmaye.
Me cambio de ropa, retiro el maquillaje de mi cara y me recuesto en la cama poniendo las manos sobre mi pecho.
Hoy fue un día maravilloso. Es como el sueño ideal. Lo más lindo de todo es que nuestra historia apenas está comenzando, y no tengo dudas de que será eterna y la más hermosa de todas.
Palabras de la escritora
Cuando nos damos cuenta de que amamos a alguien más que no es nuestra pareja actual, es mejor ser sinceros y decir lo que pensamos de frente en lugar de meternos en una bola de mentiras que no para de crecer, porque al final terminaremos lastimando a todas las personas involucradas en el asunto, en especial a los que tenían una gran confianza en nosotros.
Muchas veces, la persona que menos pensamos que nos puede llegar a gustar, es la que permanecerá a nuestro lado por el resto de nuestra vida. Así que, es necesario que mantengamos los ojos abiertos y no nos preocupemos por no encontrar el amor verdadero cuando creemos que lo necesitamos, porque el día que menos lo estemos buscando, llegará y transformará nuestro mundo al 100%.
ooooooOOOOOOOooooooo
Así, concluye esta historia. Espero que la hayan disfrutado de principio a fin, sin embargo, no los voy a dejar sin el epílogo. Esta trama debe tener el final adecuado para Shika y Tem.
Quiero agradecer a todos los que dejaron sus comentarios:
Victor Manuel Rosales: Gracias por tus comentarios alentadores y tu apoyo.
Mitchel0420: Me alegra que disfrutaras de esta historia. Gracias por comentar.
Karinits-san: No hay ni un solo capítulo en el que no me comentes, y eso me pone muy feliz. Desde que comenzaste a seguirme, me has ofrecido tu gran apoyo y tus hermosas palabras me motivan cada día más a progresar y mejorar en mi escritura. Espero y sigamos en contacto por muchos años más. Gracias por seguir aquí.
Serenity usagi: Siempre mostraste una gran alegría cada vez que había un capítulo nuevo, y eso logró llenarme el corazón, así que gracias por leer y apoyarme.
A los que siguieron: ALoneWriter-15, Ara OrtegaS92, Diana Nara, ElenaL95, Jorge Gonzalez1, Karinits-san, Maria Jos, PrincessYra, Serenity usagi, adrialv999, camidog y winnyz.
A los que agregaron a favoritos: Ara OrtegaS92, Biskath3, ElenaL95, Jorge Gonzalez1, Karinits-san, MarianPeggy, Muchitz, PrincessYra, Serenity usagi y kierinahana.
Todos: Gracias por leer. ¡Nos vemos en el epílogo!
