Nigel carga al inconsciente chiquillo de las gafas con grueso marco rojo, caminando por el jardín a la salida — ¿Qué harás con él? — le pregunta Cree yendo a unos pasos de distancia
— ¿Qué? Pues dejarlo dentro de su casa ¿Qué más? — responde el chico calvo, avanzando despreocupado
— Ya ¿Y para qué? déjalo ahí tirado — ríe Dos, y los demás parecen de acuerdo
Nigel sonríe pero llega a uno de los ventanales que da al jardín — Solo lo dejare en la sala, pueden esperarme afuera — dice entrando
— Vaya idiota — exclama la enfadada morena, dirigiéndose a la salida, aun luce como cuando era agente del KND y líder del Sector V
— Mientras sea un niño a Nigel le preocupa — aclara Collin, rebasándola con cierto orgullo
— Ya lo sé, por eso lo digo y tú ni me hables traidor — reclama la pre-adolescente apresurándose a rebasarlo, ignorando su propio cansancio con la molestia
Picado el pelinegro acelera, sin correr y manteniendo el porte a diferencia de ella, que lo pasa comenzando una competencia a la entrada — Sí, una carrera — pide Tres emocionada
— Te reto — grita Cuatro al salir corriendo, sonriente
— Tramposo — le reclama la asiática al seguirlo
— Se ven muy alegres — dice Nigel alcanzando a Cinco y al resto del grupo, sin participar en la competencia
— ¿Nos puedes explicar todo? — pregunta la intranquila rubia, siendo esa la razón por la que los sigue
— Lo intentaré — responde el británico, algo inseguro tras recordar sus ordenes
— Yo llevaré a mi papá a casa — exclama Fanny caminando delante de ellos — Ya me harte de ver tu cara — agresiva señala al niño calvo
— ¿La acompañas? — pide Rachel a Patton
Que desconcertado está por negar, aunque como siempre su mirada logra derrotarlo, y tras unos segundos suspira y acepta — Pasaremos a botar a este — dice refiriéndose a Tommy, pues aún lo carga
— ¡Oye! ese es mi hermano — se queja Dos, ofendido por lo despectivo que le sonó pero
— Entonces llévalo tú — 60 amenaza con tirarlo
— Solo decía que gracias por ir a botarlo — Dos sonríe retrocediendo
Mas eso no aplaca la molestia del chico — Más te vale no molestar más a Rachel — Drilovsky amenaza al niño calvo, pasando frente este
Sorprendido Nigel asiente, no es cuestión de tamaño o fuerza, sino un simple acuerdo entre ambos, él tampoco quiere herirla más — Patton — lo regaña la rubia pero el copetudo pelinegro solo alcanza a Fanny, que ya va lejos
— Yo iré a casa me preocupan papá y mamá — le comenta 363 a su hermana
— ¡Oh! claro — responde ella recordándolo
— Pero tú ve, sé que... necesitamos saber que paso — pide Harvey claramente incómodo, su hermana asiente agradecida y él sale corriendo tras los mayores
Mientras ellos apenas están por llegar a las rejas de la entrada — Pensé que no recordaba nada — cuestiona Cinco a la rubia, refiriéndose a su hermano
— No lo hace, pero aun así nos ayuda — responde la mayor en una mezcla de gratitud y gusto
La morena mira al frente, en especial a su hermana discutir con el crispante pelinegro, sobre quién llegó primero, y sonríe — Te debe admirar mucho — le halaga sincera. logrando que la mayor se ruborice
— Gracias — musita Rachel adelantándose algo avergonzada
Nigel y Chad guardan silencio caminando un poco atrás, viendo al grupo ir tranquilo — ¿Como iremos? — pregunta sorpresivamente Dos, deteniéndose frente ellos
— En mi auto no — el rubio pasa de él, en más de un sentido, ya que va hasta el vehículo de su padre, sobre el cual Cree se apoya casi desesperada por salir de ahí
El británico sonríe al verlos interactuar, tan ásperos y cordiales como siempre — Supongo que ellos irán juntos — da por hecho a la vez que busca a su alrededor — Esperen aquí — les pide a sus amigos antes de salir corriendo de vuelta a la mansión
La pareja sigue caminando hasta la entrada alcanzando a Kuki, Wally y Rachel, las rejas están abiertas de par en par, pues todos los agentes del KND ya han salido, el vecindario está calmo y en silencio, no queda ni un rastro de la batalla que tuvieron con los mini villanos, posiblemente los galácticos han limpiado el sitio y más pero no hay forma de estar seguros — ¿Y Uno? — les pregunta Collin, de pie cerca el auto de Dickson
— Dijo que lo esperemos — responde Dos, el pelinegro luce confundido mirando la mansión pero pronto sonríe al ver uno de los autos de Padre acercarse, ellos se apartan para que pase, el auto da una vuelta y se estaciona frente a ellos
La puerta del frente se abre — Collin ¿Puedes conducir? — pregunta el chico calvo claramente con dificultades para alcanzar los pedales
Aunque Cree empuja al adolescente — Yo lo haré — dice emocionada, incluso con su apariencia de doce años parece segura de poder hacerlo
— ¿Segura que quieres tus huellas en su carro? — se extraña Chad, mas burlista al ponerse al volante de su vehículo, ella hace una mueca de disgusto y con resignación va de copiloto con el rubio — El Johnny's ¿Verdad? — pregunta él, dejando a la enfurruñada chiquilla acomodarse
— Yo lo haré — Cinco va a la puerta del conductor y tras que el británico baje se pone al volante del BMW del villano
Hoagie se sienta a su lado, con Kuki, Wally y Rachel en el asiento trasero — Nosotros iremos con Chad — dice el mayor sorprendiendo a todos
— ¿Por qué? — pregunta Cuatro extrañado, que entre las chicas no puede bajar tan intempestivo como siempre, no sin pisar a alguna
— No cabemos todos aquí — indica Uno casi divertido, pues para que entraran alguno de los niños debería ir en las piernas de otro, los chicos lo consideran sin estar muy convencidos — Y solo Cinco podría ser vista con ellos — él cierra la puerta y corre a alcanzar al pelinegro que ya se acomoda en el asiento trasero del rubio
En parte el niño tiene razón, ellos están ahí desobedeciendo órdenes del TND, además que aparte del grupo de Rachel hay varias otras organizaciones moviéndose en secreto por lo que subiendo los cristales polarizados Cinco arranca, saliendo primero — ¿Estarán bien? — le pregunta Dos, preocupado
Mas — Claro — responde ella segura, aun si Cree o Chad intentarán algo no hay forma de que detengan a Nigel, lo saben, y conociendo al calvito planea algo.
En el asiento trasero del auto del coreback, los chicos esperan todo un interrogatorio no obstante el ambiente es muy… pacífico, Cree revisa su celular demasiado concentrada, una canción suena en los altavoces es un murmullo apenas audible — Cuando estábamos en la base ¿Eras tú? — suelta de repente la morena, manteniendo la vista en la pantalla de su teléfono
El rubio mira el camino, evitando evidenciar su sorpresa, Collin por otro lado mira a su superior, siendo obvio que es a quien le pregunta — Sí — responde el apenado calvito, bajando la cabeza
— El año próximo iré a la universidad y ya no me importara mucho lo que pase aquí — aclara ella, aun sin mirarlo, suena decidida pero el niño, guarda silencio cabizbajo hasta que de repente Cree se encima al asiento y voltea a mirarlo — Por fin descansare de ustedes, mocosos — recalca, casi amenazando a los tres, luce crispada y exageradamente molesta
Aunque cuando el chico calvo asiente en silencio casi sonríe satisfecha, volviendo a sentarse, Chad ríe para sus adentros ya que la conoce más de lo que quisiera, pero el menor de los galácticos mira a la conflictiva pareja confundido — Ya llegamos — el rubio anuncia alegremente, al estacionarse frente el restaurante
— Al fin — Cree se estira cansada, abriendo la puerta para bajar entonces justo ahí comienza a crecer poco a poco hasta recuperar su apariencia real — ¡Al fin! — repite feliz al salir del auto
— El efecto no es permanente — la voz de Collin no alcanza a describir su asombro, incredulidad y decepción, incluso parece querer sonreír
— Supongo que no le quedaba mucha carga y disminuyó la potencia — se cuestiona Nigel, siguiéndola afuera mucho más analítico que el pelinegro
Entonces nota el auto de Padre estacionado al frente del restaurante y corre para entrar, encontrando a sus amigos sentados en una de las mesas privadas — He vaciado el lugar, más te vale que no tardes — le avisa el barista al chico calvo apenas entra
El británico asiente y seguido por los mayores van al fondo, — ¿Tú crees que nos sirvan algo? — le pregunta Dos
— Claro, solo diles — sonríe Uno, más que feliz de ver a su amigo relajado
— Que sea para llevar — le comenta Cinco al verlo pararse a pedir
— Genial yo quiero una hamburguesa — grita Cuatro siguiendo a Dos pero al levantarse comienza a crecer poco a poco, todo él y su ropa regresan a la normalidad — Estupendo, pídeme dos — festeja
— ¡Genial! — Tres lo abraza, murmurándole al oído se alejan riendo divertidos
Nigel los ve confundido, —Yo les contaré después — le aclara Cinco, al señalar que tome asiento a su mesa junto Rachel y ella
Pero él solo se apoya en la mesa de enfrente, Collin va a esa misma sentándose junto él, y del otro lado Chad se acomoda tranquilamente, Cree en cambio se sienta dándoles la espalda, atenta a la calle — ¿Qué quieren saber? — pregunta suavemente el pequeño de lentes oscuros
— ¿Cómo? — se queja Rachel, casi indignada
— Verán no puedo compartir toda la información pero puedo resolver algunas dudas, las más importantes que tengan — explica apenado
— ¿Qué diablos? ¿Explícame Padre te capturó o no? ¿Te lavaron el cerebro? — grita Cree, incluso girándose hacia él y levantándose alterada
Todos la miran sorprendidos, — ¿No dijiste que estuviste ahí? — pregunta Chad, picado
— Sí, eso dijiste — suelta Tres, acercándose y bebiendo su malteada de chocolate, casi delatando
— Yo no dije eso, ayude pero realmente no estuve en el cuarto, Padre es muy quisquilloso — se excusa la esquiva adolescente, renuente a aceptar su mentira vuelve a darles la espalda
Los chicos la miran liados o extrañados, — Mentirosa — ríe Collin
— Me tuve que dejar atrapar y claro actuar vencido, al que golpeaste si fui yo Cree — responde Uno, ella sonríe mirándolo de reojo — Pero cuando dejaron el cuarto salí de ahí, Padre por supuesto creía que todo funcionó aunque supongo que ahora no recordara nada — casi luce como si lo lamentara, por el contrario el menor de los galácticos lo mira nervioso, obviamente temiendo que diga de de más — Supongo que en lo del lavado Mao te habrá seguido la corriente — especula y guarda silencio, tal vez sobre-pensándolo
— Eso es otra cosa ¿Cuándo eras tú y cuando era Mao? — pregunta Cinco, mucho más interesada en eso que en los enredos de su hermana
— ¿Eh? Pues no lo sé, no sé exactamente qué hizo, yo estuve moviéndome entre todas las bases de Padre, cumpliendo misiones a la vez que reunía información, localizando el prototipo — Uno intenta explicarse pero hace una abrupta pausa mirando al pelinegro, que pendiente del barista parece tenso
Aunque el pequeño calvo le sonríe para calmarlo — ¿Tu atacaste mi base? — pregunta Rachel directa, por supuesto capta esa interacción pero al igual que Abby tiene sus prioridades — Fue hoy... bueno tal vez anoche — agrega para que él responda
— No, ya te lo dije fue él, sabíamos dónde estaba pero solo hoy fui ahí — su negativa es más segura y hasta algo tajante
Algo que intranquiliza a la menor de las Lincoln — ¿Qué tal Maurice? fuimos a su base con un Nigel — lo mira afligida
Él guarda silencio, inexpresivo — Sí, debía ser convincente — responde al fin, avergonzado
— ¿Qué? — grita Cinco, levantándose de golpe
Él la voltea a ver serio y firme — Era necesario — dice con voz severa, ambos se miran fijamente
— Fuiste muy cruel — musita Rachel casi lagrimeando
— Debía hacerte desistir — responde él suavemente, lamentándolo
Sin embargo la rubia alza el rostro, desafiante — Ya vez, hace falta más que eso — asegura mirándolo sonriente
— ¿El rastreador? — cuestiona Tres, desviando un poco el tema
— Oh es cierto, estuvimos toda la noche buscándolo y no hallamos nada — reclama Rachel, tanto a la morena como al británico
— Esa fue una treta pero calmo a Cree y evitó que ella los atacara sola — responde el calvito casi jactándose
— Imbécil — exclaman al unísono Cree y Rachel, igual de molestas
— ¿Qué hay de la escuela? — Chad pasa de ambas
— Mao fue al colegio yo no, no podría haber desperdiciado tanto tiempo, por eso Collin lo vigilaba ahí — aclara Uno, y el pelinegro asiente
— ¿Vigilaste todo el tiempo? — insiste el rubio más… consternado
— No todo el tiempo, la verdad me resultó difícil hacerlo esta es de mis primeras misiones — el chico es honesto, aun si le apena
— Parece que causamos muchos problemas — suspira Uno con cierto pesar
— No te creas tanto, fue una semana común para mí — se mofa Cree, engreída y sonriente, sin darse cuenta a volteado a verlo, aunque no es eso por lo que lo mira extrañada — No lo entiendo todos hemos crecido pero tú sigues igual de enano — lo cuestiona, examinándolo solo a vista
— Ah, este... a mí no me disparo, esta es mi verdadera apariencia — aclara Uno tranquilo pero un poco cohibido al decirlo
— ¿Qué? — gritan sorprendidos
— Creí que te había disparado — balbucea Rachel, impactada
— Pues no, realmente es complejo y yo no debería decirles — responde serio
— ¿Cómo es eso? — se levanta Cree molesta — Dijiste que responderías — agrega agresiva, Collin y Nigel intercambian miradas
— Es un componente del prototipo Minus A, crea una infección controlada que afecta mi sistema externo, los patrones genéticos se desarrollan a gran velocidad pero sin el impulso externo estos mismos regresan a la normalidad, comúnmente creemos que... —
— Olvídalo — lo interrumpe la irritada adolescente — No me refiero a los datos técnicos, ¿Tú tienes esa edad? — insiste, tan azorada como todos — Pensé que si al menos tenías los 15... yo… pero... — aturdida guarda silencio, ensimismada
— Bueno realmente aún no los cumplo, aun soy un niño — reitera Uno, con calma esperando no alterarla más
— Oh ya veo ¿El tiempo transcurre diferente en el espacio? — pregunta Cuatro acercándose a mirarlo, la diferencia de alturas ahora es muy marcada
Pero ambos ríen, — Algo así — acepta el británico, alegre de ver que Wally aún es el enérgico niño que recuerda, incluso con ese look desaliñado y rebelde.
