Conmocionada, Cree se sienta de nuevo aunque esta vez en otra mesa, igual no parece parar de pensar, — ¿Entonces ese tipo se parece a ti o copió tu imagen o qué? — cuestiona Dos, pasando de los pesares de la mayor mientras come su hamburguesa

Y Cinco lo observa un poco picada, y no solo por como salpica al hablar, — Originalmente tendría la base de datos de los mejores Galácticos pero supongo que algo no salió bien — la corta e inespecífica respuesta de Uno solo los intriga más

¿Por eso esos poderes raros? — pregunta Cuatro, mirándolo fijamente

Padre y El Abuelo siguen en mi ADN, de cierta forma — explica el menor pensando muy bien sus palabras

Pero Dos le entrega un vaso de soda — Supongo que de este no hay allá — le sonríe

No, para nada — Nigel toma el enorme vaso de soda, sorbiendo tranquilo — Aunque me gustaría que probaras T.S.D es rosado pero también súper cremoso y dulce, no se compara a nada de la tierra — emocionado intenta describir la extraña bebida, Collin le apoya teniendo aún más dificultades para comparar substancias y sabores terrestres

Pero Cree no se cree lo niños que luce justo en ese momento, siendo el siguiente en ser juzgado el pelinegro a su lado — ¿Y quién diablos eres Tu en realidad? No eres nuestro compañero ¿Cierto? — le pregunta molesta, y la única respuesta del chico es una escueta sonrisa, por el contrario el calvito no muestra intención de responder — Entonces ¿Te irás? — suelta en ese raro ambiente, no mira a nadie y pretende ver el menú pero es muy obvia

Sí — responde Uno, sin reparos

Más te vale — sonríe al fin la mayor, airando su cabello, el mismo Nigel alegrarse de oirla pero Chad solo mira el techo

Hoagie se sienta junto a su novia — ¿Y ahora qué? — pide está, pendiente del menor

¿Nos acordaremos? — pregunta el delgado castaño al sentarse y tomar la mano de su novia, Cree lo nota y rueda los ojos

Bueno... — el pequeño calvo sonríe casi cómplice

Claro — ríe Cuatro, incluso aunque lagrimea un poco, Tres lo abraza igual de llorosa

Me gustaría ir — Chad suspira mirando el techo

Te necesitan aquí — afirma Nigel — Por si ocurre algo más — tratando de animarlo, más por la mirada del rubio no es precisamente ánimo lo que necesita

Aun así estoy preocupada — comenta 362 llegando cerca el menor

Lo sé, Mao tenía razón — acepta este, abrumando a los chicos — Lo dejaron llegar aquí, construir su cañón e incluso usarlo —

¿Qué? ¿Por qué lo harían? — cuestiona Dos, confundido — Creí que eran los buenos —

Para progresar con la cura supongo, esa arma logró que muchos villanos fueran niños y aunque no tenían decisión propia supongo que ellos lo consideran un avance — parece deducir el británico, suena intranquilo aunque con esos blancos y tecnológicos anteojos puestos es difícil saber cómo se siente

¿Y aun así confías en ellos? — cuestiona Cinco directa, desinteresada del enfado que causa en el pelinegro o el barista

Claro, no todos son así, es como aquí, hay varias facciones y no todas piensan igual, pero el propósito del GKND es real y creo en él — asegura Uno tan decidido y envalentonado que no deja dudas, esa es su misión — Aun así, si pasa de nuevo volveremos no se preocupen — agrega heroico

No te necesitamos — exclama Fanny desde la entrada, yendo a ellos, acompañada de Patton

Somos capaces de detenerlos — sonríe 60 y todos asienten orgullosos

El pequeño calvo sonríe entusiasta, — ¿Cómo está tu padre? — le pregunta Rachel a su amiga

Bien, no recuerda nada de cuando fue niño — responde la rizada pelirroja tranquila

¿También creció? — se sorprende el pequeño galáctico

Que suerte — murmura Collin, con cierta tristeza...

Los demás están volviendo a la normalidad poco a poco — explica Número Aelo, de pie sobre la mesa tras Uno

Diablos — se queja Cuatro sorprendido, al igual que los mayores no notaron cuando llegó

Al parecer sus casos no fueron los únicos temporales, de hecho hemos logrado recuperar a la mayoría de afectados, y pronto no habrá ni un solo rastro — informa el pequeño peliazul mirando al revoltoso rubio, que molesto le enseña la lengua, y Tres ríe

Sin embargo Numero Aelo le devuelve el gesto al australiano, enseñándole su roja lengua — Que lastima, me agradaba más así — ríe Nigel acariciando la cabeza de Cuatro al pasar a su lado, este lo mira avergonzado pero todos notan que de nuevo el británico es adolescente

Lo repare — presume el peliazul en una corta sonrisa que comparte con el chico calvo, que pasa a revisar su reloj

Aún tengo que ver a mi equipo, así que luego nos vemos — McKenzie se despide, captando que esa es la razón por la que el galáctico de atuendo azul está ahí

Lamento haberte causado tantos problemas Rachel, gracias por buscarme — se disculpa el menor al verla irse

No te preocupes Nigel, qué bueno que estás bien — responde ella sonriente, apoyando su mano en el hombro de él, despidiéndose — Cree, Chad si se cruzan de nuevo conmigo no los dejaré escapar — advierte más resuelta que nunca, yendo al lado de Fanny, ambas los miran amenazantes haciendo a Chad tragar saliva nervioso pero Cree sonríe petulante, Patton abre la puerta y las chicas salen primero aunque él se voltea hacia Uno, listo a retarlo hasta que Rachel le toma del brazo llevándoselo consigo

Ya es noche, de seguro sus padres llegarán pronto — Aelo apura a los chicos, y a ellos no les cae bien el comentario — Debemos irnos — anuncia brincando entre las mesas para llegar a la puerta trasera

Collin logra salir de su lugar yendo a reunirse con su superior, — Fue un gusto ayudarlos, luego nos vemos — Chad se levanta y sale sin darles tiempo para responder

Que sutil — ríe levemente Cree al jugar con su teléfono

Ahora vuelvo — le avisa el chico calvo a Aelo, yendo a la puerta

El coreback está en el auto de su padre, en el lugar de copiloto y con la puerta abierta, vacila si debería irse aunque no quiere, no quiere verlo partir

El británico sale del restaurante y mirándolo el rubio se pone de pie, sonriente y relajado — ¿Olvidaste algo en mi auto? — bromea, tratando de mantener su pose

El menor en cambio va lentamente a él — La caja ¿Aún la tienes? — pide casi susurrando

Sorprendido comienza a buscar en sus bolsillos hasta que la encuentra al fin, pequeña y metálica permanece tibia en su mano, medio la revisa para entregársela al chico calvo, que la toma con cuidado, sonriéndole más el rubio le evita, mirando a otro lado pero de pronto siente el suave roce sobre su frente, el menor le despeja el fleco y él lo mira atónito — Chad, lo siento yo... — susurra Uno con tristeza

Quiero olvidar todo — él lo interrumpe, su voz tiembla aferrándose a su mano, aún sobre él

Sin embargo el británico lo abraza asintiendo — Tú también me gustas — confiesa suavemente a su oído, el corazón de Chad se acelera ruborizándose al instante, el menor se acerca para besarlo suavemente, primero en la mejilla y luego rozando sus labios tiernamente, él suelta su muñeca abrazándolo completamente ahora están solos y se deja llevar, lame apasionadamente la pequeña y dócil lengua de Nigel, sus movimientos dulces e inexpertos son clara muestra del nerviosismo que siente, eso le fascina y quiere más de esos cálidos labios, excitado aparta los estorbosos lentes del británico, afirmando por la cintura mientras saborea esa deliciosa boca

Pero Uno rompe el ardiente beso, pone su mano que aún tiembla ligeramente sobre la boca del rubio — Me gustas — insiste adorablemente — Pero... aún soy un niño — lamenta, ruborizado a más no poder, con los ojos al punto de las lágrimas su mirada se encuentra con la de Chad, que en la penumbra de sus propias emociones lo mira al filo del llanto, el chico se separa del abrazo delicadamente tomándole las manos entre las suyas, sujetándolas firmemente, sonriendo dulcemente, apoya su cabeza en el hombro del rubio suspirando melancólico

La noche es templada pero Chad tiene las manos muy frías aún arropadas entre las del chico calvo, que son cálidas, todo este tiempo no prestó atención a lo grandes que eran pero ahora sabe que son una ilusión pues realmente son mucho más pequeñas, el suave aroma del menor le llena la cabeza, puede sentir su corazón tan acelerado como el propio y atónito o fascinado se queda mirándolo.

Dentro del Johnny's Collin suspira en su lugar — Cuánto planean estar así — murmura molesto e incómodo

No te obligo a estar aquí — responde Aelo, a su lado y con claro desinterés a la situación o a los otros chicos en el restaurante — O debo recordarte porque "ese" volvió a su planeta — agrega sonriente, puede que divertido o algo así pero el novato lo mira de reojo, preguntándose si es en serio.

Entonces, nos vemos — murmura Nigel soltándolo, él ni siquiera logra reaccionar cuando el galáctico despeja de nuevo su frente, rozando temeroso su piel con la punta de sus dedos

No, por favor, yo lo siento — Chad se arrepiente, reteniendo la mano del menor, que sonríe feliz al asentir

Debo irme, así que... cuídate — pide adorablemente Nigel, soltándose gentil y cariñoso

Tú también — el rubio devuelve la caricia, aferrándose a la esperanza aun cuando el chico vuelve al Johnny's.

Cuatro y Tres están junto a la barra dispuestos a salir cuando Nigel entra — Uno se nos hace tarde — le recuerda Aelo

Sí, estoy listo — responde el animado chico calvo — Juguemos de nuevo otro día — extendiendo su mano a Tres

¿Mañana? — pregunta ella

Claro — Cuatro les toma las manos a ambos, sonriente

Aún hay muchas armas que quiero que me enseñes — agrega Dos llegando tras él abrazándolo y tomando la unión de manos de los tres

Cinco pone su mano sobre todos — Buen viaje, Nigel — le desea sinceramente, juntos sujetan sus manos un segundo

Nos vemos — se despide Aelo yendo a la puerta trasera con Collin, Nigel le sonríe a su antiguo equipo y amigos antes de reunirse con los galácticos, los tres se transportan tan rápido que Dos pestañea incrédulo

Cree mira el techo pretendiendo indiferencia — Entonces seremos enemigos de nuevo — cuestiona a su hermanita, que no está muy lejos

Supongo — Abby va a ella, mientras Kuki sujeta al lloroso Wally, y comenzando a salir le hace en una señal a su amiga que responde con una sonrisa

¿Cómo que supones? — se molesta la adolescente, buscando su teléfono pero en su lugar haya una cajita metálica

Hoagie le indica a Abby que la esperan fuera, ella asiente mas le llama la atención el extraño cubito — ¿Y eso? —

Me la dio el calvo — la morena es despectiva, aunque igual sonríe acariciando su pulida superficie

Oh, ya veo — ríe la menor, notando la tierna mirada de su hermana

Aclarando su garganta la líder de Nexus hace a un lado a la cajita y revisa sus mensajes — Olvídalo, no pienso dejarte fingir más — le reclama molesta, tal vez texteando

Mientras puedas recordarlo — suelta Cinco, rumbo a la salida

¿De qué hablas? — pregunta la mayor al verla irse

Gracias por ayudarnos Cree — la niña sale dejando la puerta cerrarse tras ella

Cree queda pasmada y de repente se nota sola en el lugar — Oigan ¿quién pagará la cuenta? — grita al levantarse molesta pero una luz llena el lugar.

La luz dura un segundo e incluso afuera tienen un atisbo de su intensidad — ¿Qué diablos fue eso? — pregunta Wally tomando de la mano a Kuki

No se preocupen, vamos a casa — sonríe Abigail tranquila, pero nota al deportista, que frente el auto de su padre revisa su teléfono

¿Estás bien? — le pregunta el delgado castaño

Claro que sí y será mejor que se larguen antes de que ella salga — le responde el rubio sin dejar de ver su juego

Oh es cierto — responde la morena tomando a Hoagie y corriendo calle abajo

Espera Abby nos verán — grita el asustado chico

No me importa, ya veremos — le responde ella

Hasta mañana Chad — se despide Kuki caminando con Wally del brazo rumbo a sus casas, Abby y Hoagie los esperan calle abajo.

Dickson juega otro rato antes que Cree salga del restaurante, la morena viene texteando sonriente — ¿Qué haces aquí? — pregunta sorprendida al verlo — Oh ya veo te plantaron — se burla en broma — Vamos si quieres te dejo invitarme a comer algo — propone caminando hacia él

¿Qué no acabas de comer? — el rubio deja su juego de lado

¿Eh?, ah no, solo vi a un idiota pero es muy aburrido — con su acostumbrado buen humor Cree se detiene a su lado — ¿Y bien? — pregunta maliciosamente coqueta

Lo siento, no puedo, iré a casa de Padre al parecer se despertó con la casa llena de cosas rotas y una estampa de [KND RULES] pegada en la cara — se excusa, abriendo su auto casi igual de sonriente

¿Qué en serio? — se sorprende la mayor, ambos se miran y ríen imaginándolo — Malditos mocosos si que tienen agallas —

Chad rodea el auto dejando la puerta de copiloto abierta — Lo siento, a mí no me llamo pero seguro irá mi teniente — ella declina su oferta

Entonces vamos te llevo a tu casa — insiste él

Bien, esa es la actitud — Cree entra al auto — Espera ¿No te meterás en líos por no ir? — parece cuestionarlo divertida

No, realmente me informo El Steve, él ya está ahí, lo encontró sin querer — explica Chad al arrancar su auto — Por cierto han visto a Abigail con Hoagie, tomados de la mano — informa tomando el camino a casa de las Lincoln

Si ya lo leí, que malos gustos, es decir es un geek — la morena se queja con tono forzado de molestia y repulsión — La verdad no me importa — dice retomando su pose de indiferencia

Mañana le diremos que se aleje de ella — sonríe el rubio

Hazlo y te parto la cara — lo reprende Cree, repentinamente alterada, él la mira sorprendido — Digo, deja que ella lo bote dentro de unos meses — agrega nerviosa, el celular de los dos suena y el oportuno semáforo les permite a ambos revisar el mensaje de sus redes, aunque terminan riendo escandalosamente al ver la imagen de Padre aun inconsciente con el letrero en amarillo y negro pegado a su rostro.

[KND RULES]