Fuera de la sede de los Black bulls podía resaltar una gran esfera de agua, está no destrozaba todo a su paso, solo se mantenía en el aire. Sí te fijabas bien en aquella esfera se podía ver dos figuras flotando dentro de ella.

- Al parecer, Noelle-Chan ya controla bastante bien sus hechizos. - Sonrió Finral mientras observaba hacia el cielo.

- Sí, todo gracias a Vanessa-Senpai. - Concordó Asta a su lado.

- Nosotros también hicimos lo que pudimos para ayudarla. -

- Lo sé, pero la que más se ha esforzado para ayudarla con su magia ha sido Vanessa-Senpai.-

- Bueno... Tienes razón. -

La gran bola de agua empezó a descender, y una vez cerca del suelo está se desapareció dejando ver a las dos chicas que se encontraban dentro.

- ¡Vanessa! ¡Noelle-Chan! -. Llamó Finral.

- ¡Buen trabajo a ambas! -. Siguió Asta.

- ¡Igualmente! -. Respondió Vanessa.- Aunque la que realmente se esforzó fue Noelle, buen trabajo.

- Vanessa-San... -. Sonrió la aludida.

- Realmente lo hiciste, lograste completar todo el entrenamiento, bien hecho. - Felicitó la mujer.

- Mañana irán a una recreación de misión con la orden Golden Town, Yami-San me pidió que les informará eso.- Informo Finral.- Mañana él les dará más detalles.

- ¿Golden Town? ¡Eso significa que veré a Yuno! -. Dijo Asta con una gran sonrisa en el rostro.

- ¿Golden Town? ¿Yuno? .- Preguntó la chica confundida.

- Golden Town es la mejor orden del reino, y Yuno-Kun es un novato que logro entrar ahí.- Explicó el castaño.- Esa orden se destaca por sus buenos desempeños en misiones y que el 99% de sus miembros son parte de la realeza.

- Entiendo. Ese tal, Yuno debe ser muy buen mago, Asta-San. - Le dijo la chica.

- Sí. El es mi rival para convertirme en Rey mago. -

Los demás sólo soltaron una pequeña carcajada, ellos esperaban con ansias el día que se decidiera eso.

- Espero poder ver ese día, Asta-San.- Sonrió la PeliPlata, mientras empezaba su caminata hacia la base.- Iré por agua.

- Sí. -

- ...

- ¿Pasa algo, Asta-Kun?

- Todavía no me acostumbro a esto, "Asta-San" suena demasiado extraño viniendo de Noelle. - Confesó el cenizo.

- ¿Acaso prefieres que te diga "Bakasta"? -. Preguntó divertida Vanessa.

- Creo que es mejor que "Asta-San".- Suspiro.

- Vaya... para decir eso, se nota que extrañas como era. - Sonrió tristemente Finral.

- Sí... Después de todo esa es la Noelle que a mí me gusta. - Confesó Asta. - Pero...

- ...

- ...

- ¿Q-Qué sucede? ¿Dije algo extraño? ¿Por qué esas caras? -. Las expresiones de Finral y Vanessa, eran chistosas de cierto modo, ya que ambos tenían la boca abierta y los ojos muy abiertos por la sorpresa.

- ¡¿Asta-Kun?! ¡¿Sabes lo qué estás diciendo?! -. El repentino grito del castaño logro asustar al chico.

- ¿Eh?

- ¡Kyaa! ¿Será que nuestro pequeño ya está creciendo?. - La emoción en Vanessa se notaba inmediatamente por su tono de voz.

- ¿Eh?

- Chico, ¿Qué extrañas de Noelle? -. Preguntó Vanessa.

- ¿Qué extraño de ella? Humm... .- No se le ocurría nada. ¿Qué era lo que realmente extrañaba de ella? Al igual que aquella vez con Kahono, era algo que nunca se había planteado antes, ni mucho menos en una situación así. - ... Creo... Creo que no hay algo que extrañe de ella específicamente, sino, todo lo de ella. Noelle es una chica con una personalidad bastante cerrada, pero es alguien muy amable y muy fuerte... Ella también es muy vergonzosa, aunque no sé la razón tras eso. También es muy confiable, y no soportaría perder a una amiga cómo ella, aunque me golpeé con o sin razón alguna. Además ella es una de las personas con las que más ansío que acabar junto a mí, ya que hemos estado juntos desde que iniciamos como caballeros mágicos de los Black bulls.

- Se nota que quieres mucho a Noelle. - Sonrió Vanessa.

- Sí, al igual que todos aquí. - Dijo Finral. - No... Creo que el de Asta-Kun es mucho más fuerte.

- Pero recuperar a esa Noelle seria...

- ¡C-c-chicos! -. Se escuchó desde la base. - ¡L-La c-comida e-está l-lista!

- ¿Eh? ¡Y-Ya vamos! -. Respondió Finral. - ¿Qué ibas a decir Asta-Kun?

- ¡N-Nada! N-No... es nada... ¡No hagamos al resto esperar! -. Repentinamente Asta comenzó a comportarse extraño.

- ¿Seguro?

- ¡S-Sí! -. Afirmó Asta sin mirarlo, u rápidamente se volteó hacia la persona que los había llamado.

De la puerta de la base se podía ver la mitad del rostro de Grey, que intentaba esconderse de las tres miradas que estaban sobre ella.

- ¡N-No me miren por favor! ¡Es muy vergonzoso! -. Y se fue.

- Bueno, ya escuchamos. Vamos a dentro, antes de que Charmy empiece el tercer plato.- Rio Vanessa, empezando a caminar a la base seguida de los dos chicos.

Cuando entraron que la mayoría había empezado a comer, y otros parecían esperarlos a ellos pacientemente.

Yami no se encontraba en la base, por el tema de la misión, al parecer él y el capitán de Golden Town, estaban junto al Rey mago para dar todos los detalles.

- ¿Cómo te sientes? -. Preguntó Magna repentinamente, llamando la atención de Noelle.- ¿Te sientes nerviosa?

- Muy bien. Y No, no me siento nerviosa para nada. - Respondió la Silva.- De hecho, me siento bastante emocionada por alguna razón.

- ¡Jaja ese es el espíritu! -. Carcajeo Magna.- Demuestrale a todos lo que eres capaz de hacer, ¿Sí?

- ¡Sí!

- ¿Oh? Qué amable eres Magna. - Rio Luck a su lado.

- ¡C-Cállate! ¡Solo la estoy animando! -. Le gritó.

- Por eso. Eres una muy buena persona. - Volvió a decir el chico.

- ¡Cállate! -. Una pelea inicio.

- Aquí vamos de nuevo... - Murmuró Gauche antes de beber el agua de su vaso.

Noelle miro el desastre que hacían sus compañeros y luego soltó una pequeña carcajada, pero esta termino en una sonrisa algo triste. Esta expresión cambio rápidamente cuando sintió algo sobre su cabeza, al mirar encontró a Nero, que también le devolvió la mirada por unos segundos y luego los cerró.

- Gracias...-. Pensó Noelle.

- ...

Era mejor no decir nada.


[Al otro día]

Frente a ella estaba su capitán, y a su lado estaban Asta y Luck, esperando a que se les diera los detalles de su misión.

No se sentía nerviosa, para nada. Se sentía tranquila.

Miro a sus compañeros que estaban a su lado, al parecer, solo Asta había notado su mirada, ya que este también la miro y sonrió.

Tenía el presentimiento de que Asta le estaba dando ánimos con esa pequeña sonrisa, siempre es así.

- La misión de hoy será en conjunto con Golden Town, a petición de William para poder ayudar a Noelle.- Empezó Yami.- La misión será en una Mazmorra que apareció hace algunos días, de ahí deben encontrar tres objetos, esos son, Una caja con forma de joyero y dos pergaminos, que al parecer ninguna de estos tres objetos puede funcionar sin el otro, así que asegúrense de traer los tres, ¿Entendido? Con la intención de recrear uno de los primeros equipos que formaron Luck irá con ustedes.

- ¡Sí! -.

- Luck, no te separes mucho de ellos.

- Si~!

- Por cierto, ven un momento. - Yami hizo un pequeño ademán para que se le acercará.

- ¿Hum? -. Vieron como Yami le susurró algo rápido en el oído.

- ¿Entendido?

- Entendido.

- ¿...?

Los tres salieron de la base, listos para partir, pero había un detalle.

¿Cómo rayos iban a ir hasta allá?

- Esto... ¿Cómo vamos a ir si ni Asta-San ni yo sabemos volar en escoba? -. Preguntó la chica.

- Como la última vez claro. -

- ¡¿Eh?! -. Se quejó Asta.

- ¿Y cómo fue esa última vez? -. Algo le decía que no iba a ser algo muy bueno.

La sonrisa que Luck mostró hizo que se asustara un poco. De un momento a otro era cargada como una bolsa de papas al igual que Asta.

- ¡¿E-Eh?! ¡¿Luck-San?! -.

- ¡Vámonos! -. Unas botas de un color celeste aparecieron en ambas piernas de Luck, y de un solo salto lograron estar a varios metros de altura.

Ahora entendía la expresión que había puesto Asta antes de partir.


La llegada a la Mazmorra fue bastante rápida, a pesar de que fue algo bastante brusco.

El pasillo de entrada era bastante oscuro por lo que puso sus manos sobre los hombros de Asta, pero este tomo una de sus manos y la dejo junto a la suya.

Kahono había mencionado que esa acción era muy extraña, más si eran ellos dos. Sabía que esa acción no era más que para mantenerla cerca de él, y no separarse mucho, pero eso no evitaba que se le acelerará un poco el corazón.

Llegaron a una parte más abierta e iluminada, Luck iba enfrente guiándonos hasta donde estaban los demás.

Todo fue tranquilo hasta que algo llamó su atención... Algo muy extraño y que nunca había visto... Bueno, eso creía.

- ...

Sin darse cuenta había detenido su caminar para mirar el extraño ser. Asta paro cuando sintió el pequeño tirón, que le indicaba que Noelle no estaba avanzando, este la encontró mirando algo, siguió hasta donde miraba y lo vio.

- No otra vez. -

No muy lejos de donde estaban está uno de esos mismos cofres con piernas que se habían encontrado hace tiempo.

- ¿Hum? ¡Ah! ¿Qué es? -. Luck no le había tomado muchos segundos darse cuenta del cofre, y rápidamente lo atrapó. - ¡Me pregunto que habrá dentro!

Sin pensarlo dos veces empezó a intentar abrirlo, Noelle se acercó curiosa y Asta intentaba detenerlo.
Una vez abierto se pudieron ver los órganos que le pertenecían al cofre, Luck se sorprendió, Asta puso una cara de querer vomitar y Noelle... no vio nada, ya que Asta le tapó los ojos justo a tiempo.

- ¿Asta-San?

- Será mejor que no veas eso

- ¿...?

Caminaron otro rato, hasta que al fin dieron con la presencia mágica de los otros tres magos con los cuales harían la misión. No se demoraron tanto en encontrarlos, ya que al parecer el otro equipo también los estaba buscando.

- ¡Ah! ¡Ahí están! ¡Asta-San! ¡Noelle-San! -. La alegre voz de Mimosa Vermillion llegó al equipo de los Black Bulls.

- ¿Cuánto tiempo sin verlos? -. Saludo Klaus Lunettes.

- ...

- ¡Hey! ¡Mimosa! ¡Klaus-San! -. Correspondió Asta levantando una de sus manos.- ¡Yuno!

- Asta. - La pequeña sonrisa del pelinegro no se hizo en esperar en aparecer.

- El capitán Vangease nos contó su situación, lo sentimos mucho. - Se disculpó Mimosa que miro a su prima.

- Ah, No te preocupes, para eso estamos aquí para ayudarla a recordar algo.- Hablo Luck.

- ...

- Cierto. Sé que no me recuerdas, pero Soy Mimosa Vermillion, tu prima. - Se presentó amablemente la chica. - Ellos son Klaus-San y Yuno-San, mis compañeros de Orden.

- Un gusto. - Respondió Noelle.

- ¿Hum?

Luck vio como Asta y Yuno habían entablado una pequeña conversación entre ellos, cosa que ya veía normal en ellos cuando estaban juntos, después de todo se conocen desde hace bastante tiempo, lo que resaltaba mucho era que el cenizo en ningún momento había soltado la mano de la Silva.

Se fijó en Mimosa que se había sonrojado al notar el detalle, y Klaus también, pero bastante leve a comparación de la Vermillion.

- Asta. - Llamó.

- ¿Hum? ¿Qué pasa, Luck-senpai? -. Preguntó Asta.

- Esto. - Señaló las manos de ambos.- El capitán me dijo que me encargará de que no hicieras esto, lo deje pasar en el pasillo, pero ahora...

Decía Luck mientras separaba ambas manos, y luego se volteaba a Noelle.

- Noelle, tú no deberías dejarte a cada rato, queda muy extraño contigo. - Era extraño que él los estuviera regañando a ambos.

- ¿...Lo siento? -.

- Ejem...Dejando ese tema para otro momento...Será mejor partir lo más rápido posible con la búsqueda de los objetos. - Interrumpió Klaus serio. - Está vez formamos un equipo, así que sería mejor separarnos.

- Es una buena idea. - Siguió Mimosa.

- ¿Equipos? Ya, entonces me llevo a ustedes dos.- Dijo Luck agarrando a Yuno y a Asta.

- ¡¿Eh?!

- Imposible...

De un solo salta Luck ya se encontraba nuevamente en el aire, y con ambos chicos bajo sus hombros.

- ¡Cuiden a Noelle por nosotros! -. Dicho esto el rubio desapareció por uno de los huecos que estaban cerca del techo.

- ...

- ...

- ...

Los tres se quedaron viendo por dónde se habían ido los chicos, bueno... Uno secuestrado.

- E-Entonces será que mejor que nosotros también nos movamos. - Hablo Klaus.

- S-Sí. - Asintieron ambas chicas.

Los tres siguieron por el pasillo más cercano en busca de los tres objetos, gracias a Mimosa que creó un mapa del lugar con su magia, lograron identificar un lugar que tenía Maná concentrado, así que ese debía ser el lugar.

- Entonces nuestras madres eran hermanas?. - Repitió Noelle.

- ¡Sí! Aunque nunca alcance a conocer a la tuya. - Confesó la chica.

- Ya veo. -

- Nosotras también nos juntábamos cuando éramos pequeñas, siempre eras muy amable conmigo, de hecho, esta actitud que tienes ahora me recuerda mucho cuando éramos niñas, es algo nostálgico. - Dijo la Vermillion.- Aunque cuando empezamos a crecer empezaste a ser un poco más dura, pero sin dejar a lado esa amabilidad.

- Creo que eres la primera persona que me dice eso, ¿Será por qué me conoces desde hace mucho? -. Se preguntó la Silva.

- Puede ser, siempre haz sido alguien que he admirado mucho.- Sonrió Mimosa.- Eres alguien que no se rinde con facilidad, incluso si la gente te juzga por eso, tú no te rendiste. Eso es lo que admiro de ti, Noelle-San, ahora que lo pienso, eso también me hace pensar en Asta-San, son iguales en ese ámbito.

- ¿Con Asta-San? Eh... Eso creo, no recuerdo nada sobre él, o por lo que hemos pasado. - Confesó la Silva.

- ...Lo sé, pero también sé que lo lograras recordarlo. -

- Mimosa-san...-

- ¿San? Eso sí se siente raro. - Pensó la Vermillion. -

- ...

- ¿Noelle-San?

- ¡Ah! Lo siento, solo pensaba en algo...

- ¿Pasa algo malo? -. Preguntó Mimosa preocupada.

- ... Últimamente he sentido que Asta-San me sobreprotege mucho, siempre está cerca y me mantiene detrás del él... Eso me hace pensar en que me ve como alguien débil... -. Dijo la Silva.

Klaus y Mimosa se miraron preocupados.

- De lo poco que sabemos del incidente, sé que protegiste a Asta-Kun de un ataque. - Empezó Klaus. - No muchos harían eso por un compañero, por lo que es un acto admirable de su parte, puede que esto te sirva o no de consuelo, pero, si alguien hiciera lo mismo por mi, obviamente me sentiría mal e intentaría que esa persona no pase por lo mismo, y mucho menos por mi culpa.

Mimosa sonrió.

- Asta-San siempre piensa en los demás antes que él mismo, y siempre se ha preocupado por ti, Noelle-San, pero cabe la posibilidad que lo haga inconscientemente, ¿No crees qué sería bueno que le dijeras lo que piensas?

- ... Sí, eso haré. Muchas gracias, Mimosa-san, Klaus-San.

- Entonces. Sigamos adelante, no queremos que Klaus-San se nos adelante y se pierda. - Rio la Vermillion.

- ¡Agh! No voy a perderme.- Se quejó el hombre.

Por otro lado los chicos caminaban sin decir ninguna palabra. Luck le había dejado claro a ambos el por qué el repentino y los extraños grupos que se habían formado.

Esto se debía que si Asta estaba junto a Noelle, era muy seguro que este la sobreprotegiera y no se vería cuan efectivo resultó el entrenamiento que estuvo haciendo durante todo un mes para poder realizar está misión.

Aunque Asta no se diera cuenta de esas acciones, los demás lo hacían, y muy seguro que la Silva también; por eso el plan de Yami, fue que a la mínima oportunidad de formar equipos la mejor opción era separarlos.

Al parecer Yuno también lo había notado un poco extraño, ya que de vez cuando se volteaba a verlo; pero no decía nada.

- Por esta dirección siento que hay Maná concentrado, será mejor que vayamos por allá. - Señaló Yuno.

- Sí, pero por este camino llegaremos más rápido. - Contesto Luck con su característico tono alegre.

- Entiendo. -

Era raro.

Aunque Luck era mucho más bajo que Yuno, merecía el respeto de un superior, sin tomar en cuenta los rangos mágicos, sino, por ser un Senpai.

Asta parecía estar perdido en sus propios pensamientos, para Yuno, era demasiado extraño verlo de esa manera, pero sabía que cuando se ponía así era por que el asunto que estaba metido en su cabeza le tenía preocupado.

Más bien, sabía quién era la persona que lo tenía así.

- Esa chica va a estar bien.- Le dijo, logrando sacar a Asta de todo pensamiento.

- ¿Eh?

- Esa chica que está siempre contigo. - Aclaró.- No sé los detalles de cómo terminó así, pero puedo notar que te tiene bastante preocupado.

- A-Ah...

- Pero éstas exagerando. -

- ¿Q-Qué dices?

- ¿Qué? ¿No te das cuenta de lo que estás provocando por actuar de esa manera?

- ¿Lo que provocó?

Luck entendió de inmediato hacia donde quería llegar el ojimiel, así que solo se quedó callado escuchando lo que tenía el chico para decir.

- Las estás sobreprotegiendo, como si ella no supiera defenderse sola, ¿Crees que no lo noté? -. Yuno definitivamente lo estaba regañando.- La mantienes cerca, y pareciera que le estuvieras diciendo que ella no puede hacerlo sola.

- ¡No es así!

- ¡Si lo es! ¿Entonces por qué la mantienes tan cerca? No me refiero a solo tenerla aún lado, sino, a que incluso te pones en frente de ella y le tomas la mano.

- ... Y-Yo no...

- Sí no quieres que las demás personas piensen o que ella lo piense, está bien proteger a los demás, pero no sobreprotegerlos como si no pudieran defenderse, después de todo, ella al igual que tú, yo, él y muchos más en el reino somos caballeros mágicos. - Luck sonrió. - Hacerlo de vez en cuando está bien, pero no siempre.

- ... Lo siento... - Se disculpó.

- Idiota... No te tienes que disculpar conmigo. - Sonrió Yuno.

- Tu amigo tiene razón, Asta. - Hablo Luck. - Creo que decidí bien en traerlo conmigo.

- Se lo agradezco, pero secuestrar personas tampoco está bien.- Le dijo Yuno.

- Ajajaja, ¿Tú crees? -. Rio Luck

- Yuno...

- ¿Hum?

- Gracias...

- Idiota.

Una repentina explosión logro romper el ambiente tranquilo que se había logrado formar después de largos minutos de tensión.

- Viene de allá. - Señalo Luck.
La explosión venía del lugar a cual se dirigían, rápidamente Luck y Yuno usaron sus hechizos para desplazarse más rápido, sin olvidar a Asta que fue arrastrado gracias al viento del pelinegro.

Cuando llegaron pudieron ver el lugar completamente destrozado, y grandes escombros por todos lados.

- ¡Ah! ¡Chicos! -. Grito Asta. Podía sentirlo, bajo esos escombros podía sentir el Ki de Mimosa, Noelle y Klaus. - ¡El resto está ahí de bajo!

- ¿Qué dices? -. Yuno se preparó para mover todos los escombros con su magia, pero se detuvo al detectar una cantidad de Maná impresionante viniendo bajo de todos los escombros.

- ¡Magia de creación de agua: Rugido del Dragón de Mar! -.

De la parte de arriba de los escombros salió repentinamente un gigantesco Dragón, que logró sacar volando todos los escombros.

Sin dudar ningún momento, Yuno Y Luck destrozaron los escombros que que se dirigían hacia ellos, y otro que no dañarán a los demás.

Ahí los vieron.

Noelle Mantenía en alto su varita mágica y su rostro era uno completamente serio, esa expresión era la misma que ella siempre ponía al atacar a algún objetivo o oponentes, por un momento pensó en que ella lo miraría y le diría algo como:

"¡Llegas tarde, Bakasta! ¡Ya me encargue de todo!"

- ¿Están bien? -. Preguntó Yuno.

- Sí, estamos bien. - Respondió Mimosa.

- ¿Qué sucedió?

- Unos ladrones aparecieron de repente y tomaron los objetos, lograron escapar gracias a la explosión.- Explicó Klaus.- La señorita de la familia Silva nos protegió a mí y a Mimosa de los escombros con su magia justo antes que fuéramos aplastados.

- Ya veo... ¿Se llevaron los tres objetos? - Volvió a preguntar Yuno.

- No. Logré tomar uno de los pergaminos antes que todo colapsara. - Hablo Noelle, mostrando un pergamino de color azul.- Así que por ahora los objetos de esos ladrones son totalmente inservibles sin este.

- Buen trabajo, Noelle-San. - Suspiro aliviada la Vermillion.

Asta sonrió.

- ... -.

Sintió como alguien lo empujara desde atrás hasta quedar frente a la Silva, que lo miro confundida, miro hacia atrás y vio a Luck junto a Yuno que miraba hacia otro lado.

Eran demasiado obvios los dos.

- ¿Sucede algo? -. Preguntó la Silva.

- Esto... ¡Lo siento! -. Se disculpó.

- ¿E-Eh? ¿Por qué te disculpas? -. La repentina reverencia la hizo sentir nerviosa y muy confundida.

- ...Por estas sobreprotegiéndote... No me había dado cuenta de eso... Por eso... Lo siento Noelle... Tal vez te hice pensar que eras débil... -

Noelle miro a Mimosa, ella solo le sonrió amigablemente y le dio una seña para que le respondiera.

- Asta-San, levanta la cabeza por favor.- El tono duro que ella solía usar, y que extrañamente extrañaba mucho.

Sin pensarlo dos veces, levantó la cabeza y vio una expresión amable en su rostro, sintió sus manos en sus mejillas, y como junto su frente con la de ella.

- Al parecer ambos estuvimos hablando de temas similares mientras estábamos separados. - Una increíble (Un poco aterradora) conciencia.- Gracias... Por algún momento pensé que me había vuelto débil por la Amnesia... Por tu manera de actuar y estar siempre frente de mi, digo, no está mal hacerlo, ya que yo también te protegí una vez, pero no siempre podrá ser así.

Asta recordó el momento en que la tuvo inconsciente entre sus brazos, ambos habían estado totalmente heridos, y el no había podido frente aquel fatídico ataque. Aún soñaba con eso, y lo atormentaba durante las noches, y por eso, la sobreprotegió demasiado. Ocasionando que ella se sintiera débil por unos segundos, cuando claramente no lo era.

- Por eso... Gracias... Realmente lo necesitaba. - Con la cercanía pudo ver la leve sonrisa que tenía la chica en sus labios.

Sintió como su corazón se aceleraba un poco, los nervios en la boca a flor de piel y como sus mejillas se ponían más calientes.

¿Por qué se sentía tan nervioso de repente?

Lentamente Noelle se separó y retiró ambas manos de sus mejillas, y dio un paso hacia atrás dándole espacio al Cenizo.

- Creo que es momento de irnos. - Dijo Noelle.

- Sí, deberemos informar lo sucedido. - Hablo Klaus.

- Nosotros nos encargamos del informe. - Sonrió Mimosa.- Nosotros tuvimos el incidente así que no se preocupen ustedes.

- ¡Mimosa! ¡Lo más justo sería escribirlo entre todos! -. Intervino Klaus.

- Pero Klaus-San. Asta-San, Yuno-San, y Voltia-San no saben lo que paso con exactitud, así que como en el equipo la mayoría éramos de Golden Town, lo más correcto sería escribirlo nosotros. - Razonó Mimosa.

- Ehg... Bien... ¡Lo escribiremos apenas lleguemos! -. Ordenó.

- ¡Sí!-

- Imposible...-

- Veamos si encontramos algo más para llevar, para que no lleguemos con las manos tan vacías. - Sugirió Noelle.- Entonces, ¿Ustedes se llevarán el pergamino?

- Ah, sí. Yo lo llevaré.- Se ofreció el hombre, mientras tomaba el pergamino de la mano de la chica.

Yuno miro a su rival que estaba parado a su lado, este seguía en la misma posición de hace unos minutos, al parecer había quedado petrificado repentinamente.

Movió su mano frente a sus ojos, y nada. Totalmente congelado. Desde arriba vio bajar al pájaro que Asta solía tener en su cabeza y este al verlo empezó a picotearle la frente con violencia, haciéndolo reaccionar por el dolor.

- ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! -. Se quejó como loco mientras intentaba alejar al ave. - ¡Deja de hacer eso, Nero!

El ave pareció entender, pero en vez de dirigirse a su cabeza como siempre, se dirigió a la de Noelle y ahí se quedó.

- Siempre hace lo mismo... -. Se quejó Asta mientras se tocaba la zona afectada.

- Una forma muy efectiva. - pensó Yuno.

- Oye. - El que hablo esta vez fue Luck.

- ¿Hum?

- ¿Dónde está esa hada que está siempre contigo? -.

- ¿Bell? Se enfermó por comer muchos dulces el día de ayer, así que ahora está en el Grimorio. - Respondió Yuno sin mucho interés.

- Oh, eso es una pena. - Dijo Luck.

- ¿...?

- Maldito Nero... -. Maldijo Asta.

- Fue necesario, parecías una estatua. - Le respondió. - ¿Qué tanto pensabas?

- ...

- ¿Asta? .- Con esa pregunta repentinamente el Cenizo había dejado de quejarse.

- N-No es nada importante -.
Yuno quería preguntarle algo más, pero el llamado de Noelle y Mimosa los hizo tener que dejar la conversación para otro momento.

Pareciera como si Asta estuviera bajo otro efecto del cual no él conocía, pero sentía que no era peligroso.

Ambos rápidamente se unieron al resto, y empezaron a buscar cosas que fueran realmente valiosas para el reino.

Pero conociéndolo, sabría que Asta estaría bien, por qué después de todo, él seguía siendo el mismo chico con el cual creció toda su vida.

Un idiota, cabeza de músculo, enano, gritón que no sabía cuándo rendirse...

¿Cierto?

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Próximo capítulo: Frustración