"19. Sanar"
Gundam Wing
01x02
AU, PG 13, SHONEN AI
By Judith_VazSa
«Historia que participa en el Primer Desafío Diario de "Gundam Wing Yaoi en Español" (página de Facebook)» (la cual me ha entusiasmado tanto siendo que extrañaba bastante a estos pilotos tan geniales y sin duda deben visitar).
"Gundam Wing y todos sus personajes son propiedad de sus respectivos autores y son utilizados en estos escritos para entretenimiento sin fines de lucro (Al menos hasta que consiga comprarme los derechos sobre Duo y entonces si cobro por verlo xD)"
Sanar…sanar era algo tan desconocido para él que jamás había imaginado que realmente tuviera algo que sanar. Llevaba el tiempo suficiente desde que había tenido aquella plática en su departamento con el trenzado. Había acordado seguir como amigos y era sincero, realmente no se veía con su vida anterior al chico de ojos amatistas pero tampoco estaba listo para llegar a algo más. Mentiría si dijera que habían estado en constante contacto, al inicio si buscaba un poco el tener esa distancia de Duo ya que en ocasiones no se sentía capaz de poder mantener esa "amistad platónica", porque era eso realmente, una amistad platónica que quizás no era lo ideal pero era lo que ambos necesitaban.
Por ahora se encontraba en camino hacia el restaurante en el que trabajaba Duo, según le había comentado Quatre, con motivo del cumpleaños de Hilde habían decidido reunirse allí para cenar aunque el principal motivo fuera que el ojivioleta esa noche debía trabajar y, teniendo una visita pendiente hasta el trabajo de éste, aprovecharían para poder probar por ellos mismos el por qué comenzaba a ser popular el sitio.
Llegó hasta el estacionamiento, se acomodó en uno de los pocos sitios disponibles, apagó el motor y se quedó sentado un momento con las manos en el volante para luego soltar un suspiro. Dedicó unos momentos más para chequear como se sentía, estaba tratando de salir más, quizás no tanto como Quatre quería pero realmente estaba esforzándose por convivir un poco más tanto con su círculo como con los que poco a poco se han ido sumando, por ejemplo la morena, quien aunque no era su amiga directamente ya sentía que formaba parte de su grupo. No lo negaría, se sentía un poco inquieto por ello, no le era tan fácil el ir cambiando de a poco sus costumbres.
Seguía enfrascándose en su trabajo, aun cuando algunos pensaban que era debido a distraerse de cierto ojivioleta, la realidad era esa empresa era su proyecto y quería poder hacerlo crecer en conjunto con Trowa y Wufei. Todos comenzaban a notar ese ligero cambio y todo el empeño que estaba poniendo, principalmente el rubio de ojos aqua, que sin presiones le estaba apoyando a seguir de a poco con su meta. Sin dificultad podía poner por ejemplo que hasta hace poco podría haber estado en casa trabajando y no allí con todos.
Entró al restaurante y el Hostess le recibió con una sonrisa pera luego llevarle hasta la mesa en el área privada que había sido reservada. Pudo ver como en la mesa ya se encontraban todos y se encontraban en una amena charla, llegó directo a un lado de Hilde y le felicitó por su cumpleaños, la chica con emoción agradeció el gesto y le indicó que tomara asiento. En cuanto se sentó, el mesero se encargó de preguntar si gustaba tomar lo mismo que los demás, había solicitado vino tinto o si gustaba llamara al Sommelier para que le orientara para su elección.
Estuvo con todos en la mesa pasando un buen rato, todos estuvieron charlando y poniéndose al día, compartiendo algunas bromas que les hacía reír animadamente. En algún momento llegó el mesero y tomó la orden de todos, continuaron la charla mientras esperaban la llegada de sus platillos. Para su fortuna, no fue demasiado el tiempo que tuvieron que estar a la espera, sinceramente estaba hambriento ya que ante la carga de trabajo del día ni siquiera había tenido oportunidad de probar bocado. Tomó la copa de vino tinto con la que estaba acompañando la cena y le dio un sorbo, aun cuando estaba tranquilo y cómodo durante todo el tiempo que llevaba allí, debía admitir que no sentía que la noche estuviera completa…
— ¿No has terminado tu plato? ¿Acaso no fue de tu agrado?— preguntó una voz familiar a sus espaldas ocasionando que se girara rápido a verle debido a la sorpresa y viendo como éste sonreía.
—Aun no termino pero si, es de mi agrado— contestó ya un poco más repuesto de la sorpresa inicial, la sonrisa del trenzado se iluminó a un más
— Que bien — contestó y tras ello se dirigió hasta la festejada
—¡Duo!—escuchó cómo la morena decía su nombre con emoción al tener finalmente al joven chef finalmente con ellos tras la velada
—¡Feliz Cumpleaños Hil!—se apresuró a llegar hasta ella y abrazarla con entusiasmo
Pudo escuchar como todos se animaban aún más con la presencia de chef quien les indicaba que por ahora su turno había terminado, le vio bromear y reír de los comentarios que le hacían, disfrutó como molestaba a Wufei quien inocentemente caía en sus provocaciones. Pudo oírles preguntar si debía volver a la cocina o si ya podría estar con ellos, les respondió que se había asegurado de poder salir más temprano para estar con ellos.
Aun cuando no se diera cuenta, su mirada no podía evitar dirigirse hasta tener dentro de su rango de visión al de ojos violetas. Verle reír y sonreír le provocaba también una sonrisa inconsciente, definitivamente eso era lo que faltaba. Al inicio, el solo pensar en él o el verle le provocaba dolor, con el pasar del tiempo ese dolor se aminoró, en ocasiones le costaba creer que pudiera ser así, muchas veces leyó o escuchó el decir "déjaselo al tiempo"…y al final tuvo la experiencia como para creer en ello…el tiempo le dio el poder conocerse más a sí mismo, a saber lo que quería o lo que necesitaba…a dejar ir lo que no necesitaba o lo que no le ayudara…a olvidar…a perdonar…a sanar...
— Que bueno que estás aquí —dijo Duo mientras se sentaba a su lado —Hilde está que no cabe de emoción por todo esto —.
— Me invitó, es lo menos que podría hacer—respondió con tranquilidad—aunque el que fuera aquí es un plus—.
—Obvio, el mejor restaurante de la ciudad…no podías desaprovecharlo—respondió con arrogancia
—Entonces, ¿quieres matar a Wufei de un aneurisma?—preguntó con diversión el ojicobalto mientras daba un sorbo a su copa
—No puedo evitarlo —se giró a ver al chico de cabellera negra—es divertido meterse con él y más si sabes que caerá en tus bromas—imitó a Heero al beber también de la copa— Quatre me dijo que has estado concentrado en el negocio, al parecer todo va muy bien—se inclinó hasta recargar un codo sobre la mesa y mirarle interesado
—Si, tenemos proyectos en puerta muy buenos que nos ayudarán a crecer, pronto necesitaremos más personal—contentó con igual entusiasmo
—Me alegro-sonrió complacido—Hilde mencionó que quería ir a un bar, ¿nos acompañarás? Nada mejor que unos tragos después de una buena cena—.
—Pues…—le miró un tanto dudoso
—Anfa Heero—llegó la morena hasta su lado mientras se aseguraba de hacer su mejor rostro suplicante—será divertido, es mi cumpleaños—hizo un puchero
Heero enarcó una ceja mientras miraba a la chica frente a él, le desconcertaba un poco aquello, aún no se acostumbrada a el hecho de que eran amigos ahora, pensó su respuesta mientras podía ve a Duo burlarse de ella e imitando su cara "de perrito" como le llamaba. Se limitó a asentir con un leve movimiento de cabeza, provocando se entusiasmara e indicara a todos que era hora de irse, no quería darle tiempo a que se arrepintiera, incluso, pudo ver como Quatre se entusiasmaba por ello y también les apresuraba. Si…seguro sería una buena velada.
— ¿Sabes? Justo ahora no eres mi persona favorita —alegó con molestia el joven trenzado mientras se sentaba sobre el asiento de su motocicleta mientras arrastraba un poco las palabras.
— Como si eso fuera hacer que te dejara ir a casa en ese estado y en esa cosa—respondió Heero haciendo acopio de toda su paciencia.
Aún no sabía cómo aquello había terminado así, solo sabía que al final de la noche habían quedado solamente él, Duo e Hilde…aunque en última instancia, la chica se había ido de allí con un "amigo" y le había dejado a cargo de un alcoholizado ojivioleta, quien tercamente alegaba que podía perfectamente ir a casa conduciendo su motocicleta.
— ¿Acaso crees que sería capaz de dejar aquí a mi bebé?—dijo mientras acariciaba el manillar del vehículo de dos ruedas—tranquila, tranquila…papá no te dejará aquí sola a tu suerte—añadió aquello mientras le hablaba como si le entendiera, provocando que Heero rodara los ojos y bofara molesto.
—Ya te dije que el personal del bar la cuidará hasta que vuelvas mañana por ella, nada malo le pasará—.
— ¿Seguro?—entrecerró los ojos y le vio asentir — ¿pinky promise? —preguntó de nuevo mientras con un ligero tambaleo se colocaba frente al pelicorto y alzaba su dedo meñique acercándolo bastante al rostro del contrario, quién le miró como si estuviera loco, pero al ver la firme mirada del ojivioleta, se resignó y entrelazó su dedo con el de él.
Aún con algo de dificultad, pero nada comparada con la inicial, logró hacer que Duo subiera a su coche y se colocara el cinturón, en cuanto él subió en el asiento del conductor pudo verle poner música con su móvil y comenzar a tararear…no era que cantara mal, al menos estaba afinado…pero había momentos en los que ni siquiera recordaba la letra e inventada su propia canción, ¿para qué negarlo? Hubo momentos en los que terminó por arrancarle una carcajada.
—Heero—le llamó una vez que la música se detuvo y con voz adormilada —antes de conocerte Quatre me habló de ti y me burlé diciendo que eras un "woraholic" y te excusó diciendo que era porque te gustaba mucho tu trabajo y te esforzabas y…y…ya no sé qué más—bostezó
— Ya veo —le respondió como si fuese un niño— ¿me lo dices por?-.
— Porque ahora yo estoy siendo igual y sé que no me gustaría que alguien se burlara y me dijera así...eso sonó tan "te convertiste en aquello de juraste destruir"…woo, no lo ví venir—respondió como si aquello fuera lo más lógico del mundo, haciendo de nuevo reír al otro— ¡También debes venir al bar por mi cumpleaños!-exclamó de pronto.
—Bien, lo haré…ahora duérmete—contestó
—No lo harás—suspiró con pesadez—solo lo dices por decir—.
—Duo— se giró a verle mientras aprovechaba el tener que detenerse debido a una luz roja—lo prometo, enserio…—y aunque era sincero pudo notar como el trenzado frente a él no parecía muy seguro— ¿por qué no vamos antes? El cumpleaños de Quatre es en unas semanas—propuso y pudo ver como la duda abandonaba esas orbes violáceas mientras asentía satisfecho.
El camino después de ello estuvo en bastante calma por algunos minutos, llegó incluso a pensar que el trenzado había caído dormido por fin…
— ¿Heero?— le llamó en voz baja
— ¿Si? Respondió mientras le observaba de reojo
— Gracias por llevarme a casa…eres un buen amigo—sonrió
—Por nada—.
Y tras aquello, cayó dormido.
Wooooo...este tmb quedó largo...pero neee...cuando al fin me llega la inspiración debo plasmarlo jajaja
Aelilim, no lo negaré, quise darte gusto asi que espero sea de tu agrado.
Muchas gracias por los mensajitos y espero volver pronto
