- ¿Eh?... -.
Las palabras de Vanessa retumbaban dentro de su cabeza una y otra vez, por más que se repitieran su mente no lograba entenderlas.
No podía escuchar nada, era como si algo le hubiera tapado los oídos, lo único que podía escuchar era un pitido que impedido cualquier otro sonido.
Vio como Vanessa era ayudada por Finral y Magna, sus rostros llenos de preocupación por ella.
Muévete... Corre y búscala.
No entendía ni sus propios pensamientos, ¿A quién debía buscar?, ¿Por qué debía correr?, ¿Por qué su cerebro le ordenaba moverse?, ¿Por qué él no se podía mover?, ¿Por qué todos mostraban una expresión triste y de impotencia?
Noelle.
Como si ese fuese un gran impacto, todos los sonidos y palabras fueron entendidas, sin saber en qué momento intento correr hacia la puerta, y en qué instancia fue detenido por la gran mano de Yami, que le dio la vuelta y sin piedad lo golpeó en el estómago, dejándolo inconsciente segundos después.
- Lo siento, mocoso. Pero por ahora, esto es por tu bien. -. Se disculpó mentalmente. - No es momento de deprimirnos, ni de tristeza. Vamos a idear un plan de búsqueda por toda la zona, ¡¿Entendido?!
- ¡S-Sí!
No había momento para detenerse, ni tampoco para llorar, mucho menos por algo que ya sucedió.
La luz llegó en su cara, haciéndola despertar, abrió los ojos y lo primero que vio fue vegetación a su alrededor.
Se removió un poco en su lugar, para luego empezar a estirar sus brazos y piernas.
Se encontraba durmiendo dentro de un árbol hueco que era lo suficientemente grande para que dos personas se escondieran dentro.
Aún se sentía un poco cansada por correr durante toda la noche, pero era lo mejor, debía estar lo más lejos de la base en estos momentos. No sabía en qué momento se había quedado dormida, pero sentía que no había dormido mucho.
Tomo la mochila a su lado y saco un pedazo de pan, junto a una pequeña botella de agua, no era momento de ser exigente con los alimentos en situaciones como estás.
- Debo seguir. -. Con cuidado salió de su refugio temporal, y estiró el resto de sus articulaciones adormecidas. - Bien.
Se acomodó la capa nuevamente y empezó nuevamente su camino, aunque no tuviera uno fijo.
No es momento para detenerse, no ahora.
Debía seguir por su propio bien, y por el de aquellas personas que cuidaron de ella durante estos últimos meses, por eso, no se rendirá, para poder volver con esas personas, y poder reír con ellos.
Sentía un profundo dolor en el corazón al pensar que había dejado a aquellas buenas personas atrás, sentía tristeza cuando no la sentía en realidad.
¿Será una emoción que guarda sus memorias del corazón?
No lo sabía.
Incluso las lágrimas que recorrían sus mejillas eran incomprensibles para ella.
El plan era simple. En tres grupos, se dividirán el área y abarcarían lo máximo de terreno que está por la zona de la base.
El primer grupo era conformado por: Yami, Charmy, Grey y Luck.
El segundo: Finral, Gauche y Gordon.
El tercero: Vanessa, Magna y Asta.
La sugerencia principal había sido en ir en parejas, pero fue descartada de inmediato, ya que era mejor buscar en grupos pequeños, además, Asta seguía inconsciente, y eso dejaría a su compañero buscando solo.
Apenas habían formado lo bastante estable, todos salieron en busca de la Silva, irían dos en tierra y uno en el aire. Rápidamente todos se separaron y fueron en distintas direcciones.
Vanessa le tocó ir por tierra, aunque no dejó su escoba en ningún momento para moverse. Magna está en el cielo observando la zona y Asta estaba atrás apoyado en su espalda, aún sin despertar, al parecer el golpe que le había dado Yami fue muy fuerte.
- ¡Magna! ¿Encontraste algún rastro? -. Se escuchó la voz de la pelirosada.
- ¡No! ¡Nada por aquí! -. Le gritó de vuelta.
- ¡Sigamos adelante! -.
- ¡Entendido! -.
Pero sin dudas, era la mejor opción.
Para incrementar el número del grupo, Vanessa invoco a Rouge, un gato mágico que logró durante la batalla en el bosque de las brujas, una magia muy poderosa capaz de cambiar el destino.
Ambos volaron lejos de su área actual, con la idea de seguir buscando a su compañera.
Últimamente la había visto un poco extraña, y un poco distante de todos. En especial el día de ayer, cuando volvió toda sucia y con los ojos un poco rojos, como si hubiera llorado, también... esa incómoda atmósfera que habían formado ella y Asta cuando se encontraron en el pasillo de la base, en donde solo pocos fueron conscientes.
Sospechaba que algo había pasado entre ellos dos el día de ayer, y que eso causó la decisión final en Noelle.
Y lo sabía más que nadie, bueno, Grey fue el que le informo que el estado emocional de Noelle estaba demasiado desequilibrado.
- Ugh... -.
- ¿Ya despertaste?
- ¿Magna-Senpai?
- Sí...
Por el tono del chico, podía saber que su estado aún era delicado, así que decir una palabra errada sería fatal en estos momentos.
- Esto es mi culpa... -. Susurró Asta.
- ...
Sinceramente, Magna no esperaba que hablara tan rápido.
- No te fuerces a hablar si crees que aún no es necesario. - Le respondió.
- No... Estoy bien... -.
- ...
- Ayer le dije algo horrible... -.
- ¿Algo horrible? -. Preguntó Magna.
Asta calló.
- ...
- Le dije que... Yo no le había pedido ser protegido por ella, y... -. Incluso para el era difícil contarlo.- ... Que hubiera sido mejor que yo hubiera perdido mis recuerdos...
- ...!
- Lo siento... Incluso la he tratado horrible, me empecé a alejar de ella para que no recordara más… Solo por qué no la quería ver sufrir, no de nuevo, no de esa forma, pero lo hice de todas formas, yo… yo…
- No te disculpes... No solo tú tienes la culpa, sino que, todos la tenemos... El otro día Grey me contó que Noelle estaba demasiado extraña y desde ese día le he tenido el ojo enzima, su mirada es triste y se hace notar cuando te observa. - Decía Magna.- Creo que empezó un poco antes de que empezarás a alejarte de a poco, al principio creí que ambos se arreglarían como siempre, pero creo que fue ahí donde yo me equivoque...No sólo yo, Finral, Vanessa, el capitán y todo el resto de nosotros. No creímos que los sentimientos de todos crearían está situación, así que por favor no te culpes. - Pidió al final.- Ahora tenemos que centrarnos en encontrarla, y cuando eso pase, la regañaremos y luego nos disculparemos con ella, ¿De acuerdo?
- Magna-Senpai...
- No eres de aquellos que se deprimen seguido. Sé que el estado de Noelle te afectó demasiado, se nota por todos los bajos que haz tenido durante estos meses, y desde un inicio sabíamos que no solo debíamos ayudar a Noelle, sino, a todos. En especial a quien es mas cercano a ella, ¿No crees? -. La sonrisa de Magna se hizo notar. Aunque Magna siempre pretende actuar como un chico malo, en el fondo es tiene un buen corazón y un buen toque para dar consejos.
- E-Ehg... Sí, Gracias. - Asta quien se había sentado bien de repente y con el rostro un poco rojo, agradeció las palabras de ánimo de su superior.
- ¿Hum? De nada. - Al parecer sus palabras habían logrado animarlo.
- Últimamente he sido muy inútil y solo he hecho que ustedes se preocupen, ¡Lo siento mucho! - Se disculpó Asta.
- ¡Ya te dije que no te disculpes! -.
- ¡Pero!
- ¡Solo no lo hagas!
- ¡¿Ehhhh?!
Vanessa que logró escuchar la conversación, solo pudo sonreír, de que Asta estuviera mejor la hacia sentir aliviada y más relajada, incluso sentía un poco más de fuerzas para buscar.
- Gracias chicos... -. Agradeció Vanessa internamente.
Pensado eso, potenció la velocidad de su escoba mientras esquivaba los árboles que llegaban a ponerse enfrente de ella.
Ahora ella también estaba más entusiasmada.
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Próximo capítulo: Esperanza.
