"21. Pérdida"
Gundam Wing
01x02
AU, PG 13, SHONEN AI
By Judith_VazSa
«Historia que participa en el Primer Desafío Diario de "Gundam Wing Yaoi en Español" (página de Facebook)» (la cual me ha entusiasmado tanto siendo que extrañaba bastante a estos pilotos tan geniales y sin duda deben visitar).
"Gundam Wing y todos sus personajes son propiedad de sus respectivos autores y son utilizados en estos escritos para entretenimiento sin fines de lucro (Al menos hasta que consiga comprarme los derechos sobre Duo y entonces si cobro por verlo xD)"
Este era uno de los pocos días en los que ambos podían estar al mismo tiempo en casa, por ahora estaban en la sala viendo televisión o al menos él fingía aquello ya que era seguro que en cualquier momento caería dormido, ¿y cómo no hacerlo si habían tenido una buena comida y ahora se encontraba recostado con la cabeza sobre los muslos de Heero, mientras le acariciaba con suavidad la cabeza?
—"Me siento como un gato casero y mimado"—sonrió ante sus pensamientos.
El timbre del móvil de Heero fue lo que le despertó y comenzó a ver un tanto confuso a su alrededor, ¿cuánto tiempo había dormido? Podía distinguir el oscuro y estrellado cielo a través de las ventanas, ¿qué hora era? Se apresuró a revisarla en el reloj digital de su muñeca, ya pasaban de las 9 de la noche, seguramente ahora tendría problemas para conciliar el sueño esa noche.
—Deberé aprovechar el tiempo editando el video que publicaré esta semana—se sentó y comenzó a estirarse para despertar completamente, no pudo reprimir un bostezo y entonces cayó en cuenta— ¿dónde está Heero?— enarcó una ceja mirando en todas direcciones, había sido despertado por el timbre del móvil de éste, ¿habría entrado a la habitación a responder? Esa sería lo más lógico ya que ni el área de la sala comer o en la cocina se veía, solo le restaba la habitación o el pasillo de entrada.
Se puso de pie y se dirigió a servirse un vaso de agua, le esperaba una larga noche, así que prepararía algo para la cena y algo más para picar mientras trabajaba.
— Seguramente Heero aprovechará y también trabajará hasta tarde, mejor preparo algo para ambos—murmuró dirigiéndose hasta el refrigerado y abrir una de las puertas para sacar algunos ingredientes, lo mejor sería cenar algo ligero.
Pudo escuchar la puerta de la entrada abrir y cerrar, tras ello pudo distinguir paso a través del pequeño pasillo y aparecer al ojicobalto.
Le miró intrigado, ¿había salido a responder? Notó como se sorprendió de verlo ya despierto y detener su caminata por algunos segundos, después seguir, dejar el móvil sobre la mesa y acercarse hasta la pequeña barra de la cocina.
— ¿Ocurre algo?—le preguntó preocupado, notándole más serio de lo normal.
Le vio cruzarse de brazos mientras apretaba los labios, le miró por unos momentos y después desvió la vista, llevó una de sus manos hasta el rostro y cubrió la boca…era más que obvio que tenía que decirle algo pero no sabía el cómo o no se atrevía…y eso estaba generándole un pánico que trataba de controlar.
— ¿Qué ocurre?— preguntó esta vez con más firmeza mientras dejaba de lado lo que hacía y caminaba hasta el ojicobalto — Heero, ¿quién llamó?— se paró frente a él y le miró con el ceño fruncido.
—Llamaron de la iglesia —se animó por fin— era Solo—.
— ¿Por qué te marcó a ti?— si no le había llamado directamente…eso definitivamente no sonaba nada bien—Por favor, dime de una vez qué pasa, ¿por qué te llamó a ti y no a mí?—.
— Duo —dijo mientras colocaba sus manos sobre los hombros del trenzado —Solo dijo que…tu tío…tu tío acaba de fallecer—.
Tras aquello, el ojivioleta se quedó en blanco, ¿qué había dicho? ¿Su tío? Su mirada baja y subía, su respiración se aceleraba, no podía comprender aquello que Heero le decía, no, simplemente eso era imposible…pudo sentir las manos del pelicorto en su rostro y vio como sus labios se movía, decía algo pero en su turbación no podía escucharle ni entenderle…era como si no estuviera allí…
—Duo…Duo por favor, respóndeme —Heero le llamaba preocupado, la mirada del ojivioleta se veía perdida, temía que el shock hubiera sido demasiado…sabía del dolor que aquella noticia sería por él, por ello le preocupaba el tener que decirlo, pero aun así le agradecía a Solo que le pidiera ser él quien se lo dijera y pudiera estar presente para la reacción del chico…el problema era, que no esperaba que ocurriera aquello — ¿cariño? Dime algo—besó su frente y después pegó la suya a de éste.
—Heero—le miró finalmente y habló con la voz temblorosa —mi tío… ¿murió?—.
Tras decir aquello, soltó un fuerte y desgarrador lamento abrazándose a Heero y se aferraba fuertemente a él mientras gruesas lágrimas se deslizaban por sus mejillas.
