Hola.
Como debieron ver por el título ya habrán intuido de qué va esta nueva historia, si no se los explicare y el porqué escribí esta nueva historia.
Hace un tiempo atrás publique un piloto llamado "Devil Trigger" para ver cómo era recibido y los comentarios fueron positivos, dándome el impulso para sacar "El Caballero Dimensional". Aunque nadie pudo evitar señar que Marco estaba luchando con pistolas y una espada como lo hace Dante de la saga de videojuegos Devil May Cry, hasta hay quienes se inspiraron del piloto para sacar sus fics crossover donde Marco es hijo de Dante ejemplos están "Capuchas y Demonios" y "Demonio Mío". (Aunque no puede confirmar esto último)
Pues este fic va por esa misma temática aunque toma un rumbo diferente a los mencionados. Los detalles los explicare al final más el trasfondo de Marco y ahora los dejo con el primer capítulo.
Era una noche fría en el Área Residencial, no había muchas personas y algunos vehículo iban por las calles mientras los negocios nocturnos abrían las puertas a los posibles clientes.
Un auto de modelo clásico iba por las casi vacías calles de la ciudad hasta detenerse en un local cuyo letrero de neón rojo decía "Devil May Cry" con la imagen de un hombre sosteniendo una larga espada.
Del auto salen tres personas, uno era un hombre afroamericano major vestido un traje de vestir y una gabardina con sombrero; las otras dos figuras iban cubiertas por capas con capuchas que los cubrían por completo, una era alta y delgada, la otra era baja y algo robusta. Los dos encapuchados vieron el local con algo de desconfianza.
-Sr Morrison. ¿Es este lugar? -Pregunto la figura alta encapuchada con voz de mujer.
-Le aseguro su alteza que este es lugar. -Dijo el mencionado hombre con gabardina teniendo una leve sonrisa.
-Solo espero que el dueño del local no sea algún raro espeluznante. -Comentó el encapuchado de menor estatura con voz de hombre.
-El anterior era alguien muy problemático pero su hijo es más responsable. -El afroamerica entra al local con las dos figuras que se ven algo confundidas pero lo siguen adentro del local.
Dentro del local se podía observar que el lugar tenía apariencia de estudio de música descuidado con una escalera que iba al piso de arriba, posters con chicas modelos en bikinis, discos de vinil enmarcadas, instrumentos como baterías, guitarras y bajas con bocinas, una mesa de billar, sofá con sillas y una mesita de centro.
Lo que en sí más llamó la atención son los cráneos de demonios colgados sobre la pared o mejor dicho clavados con espadas en la pared y cerca de esta hay un escritorio con un marco de foto y telefono viejo, más un perchero con un cinturón con pistoleras y sus pistolas, una chaqueta roja larga con capucha. La silla daba la espalda al escritorio y estaba inclinada, se veía que había alguien durmiendo en ella.
Morrison se acercó a la silla y la hizo girar para ver a quien está durmiendo, se ve a un chico de dieciséis años de piel levemente bronceada con el cabello blanco y un lunar bajo su ojo derecho, vestido con una camiseta negra sin mangas pegada al cuerpo pantalones negros de su talla botas de combate y guantes negros sin dedos. El muchacho dormía tranquilamente en la silla.
-Hey. Muchacho. -Morrison lo mueve un poco y ve que este está despertando. -¿Tuviste una noche larga?
-...Morrison… -El chico abre los ojos que eran de color marrón y se levanta de la silla bostezando. -...Si estas aquí por la renta tendré el pago esta noche… -Ve a los encapuchados. -¿Y ellos quienes son?
-Te conseguí un trabajo con el que podrías pagar todas las deudas de lugar muchacho. -Comentó ganándose la atención de este. -Siempre y cuando lo hagas bien.
-¿Crees que soy como Lady o Trish? -Preguntó con sarcasmo mientras alzo una ceja.
-Ja. -Soltó una risa el hombre. -Mi buen Marco, ya sabes que no vendría contigo si fuera por lo bueno que eres.
Este sonrió un poco cruzando los brazos hasta que una tos llamó la atención de los presentes y venía de la mujer fue quien tosió mientras se quitaba la capucha, revelando su rostro algo alargado con ojos azules, labios pintados, cabello blanco azulado amarrado en una gran cola trenzada y marcas en las mejillas con forma de rombos magentas.
-No me gustaría mostrarme dudosa de su sugerencia Sr Morrison pero esperaba que el dueño del local fuera alguien más… -La mujer hizo una pausa. -...experimentado y con más edad, no quiero decir que este joven sea alguien poco prometedor o ineficiente pero… -El joven alzaba una ceja. -...no sé si sea el indicado para este trabajo.
-Además es un niño, debíamos contratar a algunas de las otras dos trabajadoras que vimos antes. -Dijo el hombre quedándose su capucha revelando que tiene ojos azul de un tono distinto a los de la mujer, una gran barba rubia y no tenía cabello sobre su cabeza. -Se ve que estaban calificadas para el trabajo. -Vio que la mujer lo veía con los ojos entrecerrados con sospecha y algo de molestia. -Moon, ya sabes que solo tengo ojos para ti pero también me preocupa que nuestra hija esté segura.
-Lo sé River pero como te dije esas mujeres no me dan mucha confianza y no me gustaría que Star copiara su forma de ser. -Comentó la mujer.
-Entonces ¿Ya fueron con Lady y Trish? -Marco camino hasta el refrigerador para sacar una lata de soda y una bolsa de papel con algo adentro. -Esas dos brujas solo son buenas para causar destrozos y aumentarme las deudas. -Abrió la lata y tomó la bebida. -¿Quieren algo de beber?
-No gracias. -Dijo Moon mientras River negaba con la cabeza. -Por cierto ¿Qué tienes en esa bolsa?
-Algo que necesito para terminar un trabajo. -El joven se pone su cinturón y su chaqueta. -¿Saben? Si tanto dudan de mis habilidades, quizás deban verme trabajar para ver si soy "apto" para ser la niñera de su hija. -Toma la bolsa y empieza a dirigir a la entrada del local. -Si me permiten tengo demonios que matar.
El joven sale del local dejando a la pareja de adultos que lo veían con algo de sorpresa e indignación por su forma de hablar pero escuchan la risa de Morrison.
-Marco es muchacho que prefiere ir directamente al asunto y sin rodeos. -El afroamerica ríe un poco más y se dirige a la entrada. -Acompáñenme para ver el acto de niño.
La pareja se ve entre ellos antes de seguir a Morrison y salir del local.
Los tres adulto siguen al adolescente quien caminaba mientras este se remangaba las mangas de su chaqueta hasta los codos. Este se detiene frente a un callejón sin salida y sin iluminación, ve por lo s alrededores del callejón antes de tomar lo que había dentro de la bolsa resultando ser una bolsa de sangre la cual arroja al callejón manchando de sangre.
-¿Eso no es considerado vandalismo? -Cuestiono River en voz baja.
-No. Es solo su forma de atraer a sus objetivos. -Respondió Morrison con algo de calma.
-Ese chico es un delincuente. -Murmuró Moon con desconfianza.
-Esperen…
Marco entra al callejón y entonces se escuchan unos ruidos espeluznantes mientras de las sombras salen unos seres púrpuras sin ojos con largos brazos y piernas cortas con grandes garras y filosos dientes, uno de ellos era más grande y tenía cuernos. Estas criaturas eran atraídas por el olor de la sangre mientras sacaban sus lenguas para saborearla pero detectan el olor de joven.
-Ustedes son los siete demonios que me faltan para terminar mi trabajo. ¿No? -El chico toma sus pistolas. -Bueno. Qué comience el juego.
Seis de las siete criaturas se abalanzaron hacia él pero Marco apuntó a las cabezas de los dos primeros disparandoles rápidamente antes de dar un gran salto con giro y disparando a los otros cuatro rápidamente antes de aterrizar tras estos. Los seis demonios cayeron desangrados y con los huecos de los disparos en sus cuerpos.
El líder de estas criaturas lanzó un grito amenazante a peliblanco, quien lo ve con cara de poco interés.
-¿Te vas a quedar parado mirando o te vas a unir a tus amigos en el más allá? -Preguntó con sarcasmo el cazademonios.
El demonio le lanza un zarpazo derecho pero Marco lo evade velozmente a un lado, el demonio lanza un zarpazo izquierdo y su objetivo lo evade nuevamente. La frustrada bestia demoníaca repite nuevamente sus ataques pero el peliblanco los eva con gran facilidad hasta que nota una abertura en el ataque del demonio y la aprovecha para acortar la distancia entre ambos mientras apunta sus pistolas por debajo de la cabeza de la criatura.
-Jaque Mate. -Marco dispara una rafaga de balas que atraviezan el cuello y la cabeza del demonio hasta que cesa el fuego alejándose con un paso rápido, ve como la criatura cae sin vida con huecos en el cuello y cabeza mientras desangra. -Fin del juego.
El chico sale del callejón mientras saca su celular y llama a un número mientras Moon y River estaban en shock por ver lo que el chico era capaz de hacer, pero Morrison solo estaba sonriendo con orgullo al ver que el joven cumplió con el trabajo.
Unos minutos después unos hombres bien vestidos de traje llegan en un auto y ven lo que Marco había hecho, se ven entre ellos y asienten mientras uno le da un portafolios al joven que lo acepta y todos se retiran del lugar.
Devuelta en el local, el peliblanco muestra que dentro del portafolios había una gran suma de dinero.
-Gran trabajo muchacho. -Morrison sonreía mientras tomaba un fajo de billetes. -Con esto estarás más que al día con la renta.
-Pero no es suficiente para pagar el resto de las deudas que mi desaparecido padre tiene. -Comentó el joven mientras sacaba otra lata de soda del refrigerador y luego ve a la pareja. -¿Y ustedes tiene algo que decir?
Moon y River se ven un momento antes de que la mujer se decidiera a hablarle al joven cazademonios, que los veía esperando a ver que le decían mientras dejaba su soda en el escritorio y se sentaba.
-Debo decir que aunque no estamos muy conformes con tus métodos poco ortodoxos para encargarte de esas criaturas, no negaremos que dan los resultados esperados. -Dijo Moon.
Esto para Marco solo significaba que no les gustaba su forma de actuar o de trabajar pero era bueno.
-Por ello creemos que serías un buen guardián para nuestra hija. -Comentó la mujer e iba a continuar pero...
-Solo no se te ocurra pretender algo con nuestra querida e inocente Star. -River interrumpió a su esposa para hablarle de forma severa al chico. -Ella ya tiene novio.
-¡River! -Le recrimino Moon.
-¿Qué? Solo le dije la verdad.
-Pueden estar tranquilos no me interesan las niñas de ocho años que juegan a tener novios con el primer chico que se les cruza en frente. -Marco se reclina en su silla.
-Star tiene diecisiete años. -Comentó Moon.
El pelo blanco se puso derecho en su asiento para poner más atención, a lo que el hombre barbudo le ve con mayor severidad mientras Morrison contenía la risa y la mujer de cabellera blanca azulada suspiro negando con la cabeza por lo que siguió hablando.
-Primeramente, debes saber que mi esposo y yo somos de una tierra muy lejana y somos soberanos de nuestro propio reino, uno de lo más grande de todo Mewni.
-¿Mewni? -Marco arqueo una ceja con duda. -Suena al nombre de uno de esos reinos ficticios en videojuegos o cómics.
-Es más que eso. -Continuó la mujer. -Es una tierra que se encuentra en otra dimensión donde hay magia una gran cantidad de otros seres.
-¿Magia? ¿Seres fantasticos? ¿Gobernantes de un reino en otra dimensión? -Dijo el pelo blanco soltando un risa burlona mientras se pone de pie. -Se que he visto demonios y cosas feas, pero lo que me cuentan es algo poco creíble a no ser que me demuestren lo contrario.
Ante esto la palma de Moon se rodeó con un aura azul y haciendo un ademán con ella hizo que la lata de soda flotara envuelta en aquella aura, la mujer hizo un rápido movimiento haciendo que la lata fuera rápidamente al chico quien la atrapo antes de que le golpeara la cara.
-Muy buen. -Marco se veía un poco más convencido. -Supongo que puede hacer más que solo hacer que las latas leviten. ¿no? -Inquirió a lo que la mujer asintió. -Si pueden usar magia y hay toda clase de seres fantásticos en su dimensión. ¿Por qué necesitan que sea guardián de su hija?
-Aunque nuestra hija es lo suficientemente grande para cuidarse, han aparecido un tipo de monstruos muy grotescos y peligrosos que rondan por nuestro reino así como los reinos aliados. -Informo. -No tenemos idea de donde aparecieron o que buscan pero los muy violentos e impredecibles en sus ataques. -hizo una pausa. -Los que sobreviven no vuelven siendo ellos mismo, tememos que Star pueda ser atacada por esos monstruos o peor aún, ya que tiene la tendencia de actuar impulsivamente lanzándose al combate lo que es muy riesgoso.
-Okey. -Marco tomó algo más de su soda. -¿Y no tienen guardias o caballeros para ese trabajo?
-Los tenemos, pero alguien "sabio" sugirió que tal vez debíamos buscar en la tierra a alguien que fuera capaz de encargarse de esos horrendo monstruos y a la vez de vigilar a Star sin problema alguno. -Agregó River con algo de disgusto.
-Buscamos trabajadores que cumplieran con los requisitos necesarios y llegamos con el Sr Morrison quien nos aconsejó a dos "encantadoras" señoritas antes de venir contigo. -Era claro a quienes se refería Moon. -Por ello, queremos preguntarte si estás dispuesto a tomar el trabajo de guardián de nuestra hija hasta que descubramos de donde viene estos monstruos y los detengamos de una vez por todas.
-¿La paga es buena? -Pregunto el chico. -Porque no acepto que me paguen menos de lo que pido por trabajo.
-Te pagaremos con un buen salario por tus servicios al mes, también tendrás una habitación, comida y los servicios básicos en nuestro palacio pero se consciente de que si destruyes algo o hieres a alguien tu paga se verá reducida. -Dijo Moon. -Esa es nuestra oferta.
-Prefiero ver una cifra numérica por escrito. -El pelo blanco les paso una hoja y un bolígrafo. -No suelo confiar mucho en los contratos verbales por lo fáciles que son de olvidar o de dar la vuelta como si no existieran.
-No seas codicioso niño. -River seguía actuando de forma severa. -Qué estamos siendo muy generosos contigo.
-River, solo escribele la cifra por la que le pagaremos. -Ordenó la reina, su esposo obedeció a regañadientes escribiendo unos números en el papel y se lo pasa al joven cazademonios.
Marco ve lo que escribió el rey quedando impresionado por la cifra de lo que están ofreciendo por el trabajo de guardián. No era un mal trato aunque eso significa que deba irse a quién sabe dónde y por cuánto tiempo, más no debía causar problemas. Por lo que dio su respuesta.
-Acepto el trato. -Dijo en tono serio. -Pero por si acaso descubro el origen de esos monstruos y los destruyo, me aumentaran la paga. ¿No?
-Obviamente, aunque tu deber será proteger a nuestra hija mientras nosotros nos hacemos cargo.
-Esta bien. -El joven latino saca de su escritorio un contrato y lo pone sobre este. -Firmen este contrato y estaré a su servicio.
Moon y River ven que el contrato por los servicios de joven cazademonios indica que se le pagará la suma acordada por cumplir con el trabajo hasta que finalice. Ambos adultos se vieron un momento y asintieron antes de firmar los dos donde el contrato lo indicaba.
El pelo blanco guarda el contrato dentro de su escritorio.
-Puedo comenzar a trabajar desde mañana en la mañana. -Comentó el chico. -¿Tomaré un avión o un barco para llegar a Mewni?
-En la mañana a las nueve se abrirá un portal dimensional justo aquí para que puedas llegar al reino sin problema alguno. -Informó Moon.
-Aja. ¿Un portal dimensional? -Usó un tono escéptico. -¿Ese es un nuevo medio de transporte del que nunca he escuchado?
Los reyes se ven el uno al otro con sonrisas confiadas antes de que el hombre sacara unas tijeras y corta el aire como si cortara una tela mientras un vórtice espiral de color rosa se abre en medio del aire.
Los dos humanos estaban bastantes sorprendidos por ello.
-Esperamos que estés listo para mañana cuando conoscas a nuestra hija. -Moon hizo una pequeña reverencia. -Buenas noches, Sr Morrison. Joven Marco.
Ella se marcha atravesando el portal siendo seguida por River que le da una mirada intimidante el chico antes de atravesar el portal antes de que se cerrará.
La habitación del local estaba en silencio hasta que Morrison tomó parte de la paga que le correspondía.
-Bueno, Marco -Le habló al joven. -Se está haciendo tarde y debes prepararte para este nuevo trabajo. Solo asegurate de no coquetearle a la princesa apenas la veas.
-Por favor, Morrison. ¿En serio crees que voy a perder la cabeza solo por unas curvas? -Marco estaba siendo arrogante.
-Si mal lo recuerdo, te gustan rubias de ojos azules y mayores que tú.
-Exacto, como Patty. -El chico volvió a su asiento. -La princesa de seguro ni es bonita hasta podría ser parecida a su padre. -Suelta una risa seca antes de soltar una mueca de asco por esa posibilidad.
-Por tu propio bien que así sea. -El hombre ya se iba a ir pero se detiene frente a puerta. -Tal vez debieras considerar en hablarle a tu familia sobre esto antes de irte por quien sabe cuanto tiempo.
El chico se endereza en su asiento y ve la foto en su escritorio viendo la foto en la que estaba con su madre, su prima y sus tíos. La foto era de una época en la que solo era un adolescente normal de Echo Creek, hasta el incidente de hace dos años que lo cambió y por el cual abandonó aquella vida tras saber de su herencia demoníaca.
Por un momento tiene una mirada de añoranza melancolía antes de cambiar a una expresión seca y levantarse de su asiento.
-Debo prepararme, este podría ser mi trabajo más grande hasta ahora. -Sube a la planta alta.
Morrison suelta un suspiro negando con la cabeza antes de despedirse e irse.
Era claro que intentar hacer que Marco le vuelva a hablar con su familia es muy complicado, pues desde la perspectiva de este el chico de la foto era alguien completamente diferente a él, además de que ese chico que estaba con esas personas estaba muerto y él solo tenía dos años.
A la mañana siguiente, Marco usaba su ropa de caza demonios aunque traía un estuche de guitarra en su espalda más dos maletas grandes, solo le quedaba esperar a que se abriera el portal que lo llevará a Mewni. Morrison le estaba haciendo compañía hasta que se fuera.
-Contacte a Lady y Trish para avisarles que te iras, ellas mantendrán el lugar mientras no estés. -Comentó el afroamericano. -No tendrás que preocuparte del local.
-Lo que me preocupa es que esas dos brujas carguen a mi cuenta las ropas que compran. -El latino se molesta un poco. -Lo triste es que no veré a Patty en un buen tiempo y no podré despedirme de ella. Es una pena.
-Creo que ella estará más encantada que apena por saber que no estarás tras ella por un tiempo. -Dijo Morrison. -¿Hablaste con Nero?
-Sí, me dijo que me cuidara y que no sea como mi padre. -Suspira con algo de fastidio. -Me trata como a un niño.
-Por qué todavía lo eres.
-Igual llevo el regalo que me enviaron él, Nico y Kirie por navidad. -Señala el estuche de la guitarra en su espalda. -También llevó armamento extra por si las dudas.
-Me parece bien. Y ¿Pudiste hablarle a tu madre, a tu prima ó a tus tíos?
Marco solo mantuvo silencio ante dicha pregunta antes de que el mismo portal se abriera frente a él, justo a la hora exacta que la reina dijo.
-Ya debo irme. Te veré en cuanto termine el trabajo. -Camina hacia el portal. -Nos vemos luego Morrison.
Fue lo último que dijo antes de atravesar el portal dejando al hombre que suspira con resignación y toma asiento en la silla tras el escritorio del cazademonios, viendo que la foto ya no estaba mientras encendía un habano.
-Marco… -Pensó en voz alta. -Ellos te extrañan pero crees que no van a quererte porque ya no eres el de antes, ambos sabemos que eso no es cierto y aunque hayas cambiado por fuera en fondo sigues siendo aquel chico que conocí hace dos años. -Empieza a fumar su habano. -Espero que un día lo entiendas.
Tras cruzar el portal, el joven cazademonios ve que estaba un campo sobre una colina con bosques a su alrededor y un cielo rosa, pero lo que más le sorprendió fue ver un imponente castillo a la distancia con un poblado a su alrededor todo enmedio de una isla en un lago.
Sin duda estaba en otro mundo muy diferente a la Tierra, aunque estuvo en la Isla de Fortuna, Mewni era otra cosa, como si hubiera entrado en un mundo medieval mágico de esos que solo existían en cuentos infantiles.
Su admiración por el lugar se vio interrumpido por el sonido de una tos y viendo detrás de él se encuentra con un hombre de cabello castaño vestido como un uniforme color celeste de aspecto medieval que portaba unas tijeros como las que tenía River aunque con un diseño distinto.
-Buenos días joven Marco. -Habló el hombre en tono muy formal. -Me llamo Manfred y la Reina Moon me pidió que fuera yo quien abriera el portal que lo traería al reino.
-Sí gracias… -El chico tenía algo de duda. -¿Y que no podías abrir el portal en el castillo o en el pueblo que lo rodea?
-Me temo que desde que esos horribles monstruos aparecieron se tomaron medidas de seguridad para proteger al reino y una de esas fue poner un cristal ramorfitiano que impide que se abran portales dimensionales dentro de los límites del reino. Aunque hay muy pocas excepciones que pueden hacerlo con un permiso. -Respondió el hombre. -Ahora si me permite, lo guiare al castillo.
Ambos empiezan a caminar en dirección al reino. Durante el trayecto entre cruzar por el pueblo hasta llegar al castillo, Marco no pudo evitar ver las pobres condiciones en las que sus gobernantes tenían a sus pobladores, ciertamente esto no le agradaba en lo más mínimo más cuando escuchaba a uno que otro pobre aldeano hablar con ilusión sobre cómo la familia real resolverá el problema de los monstruos. Para el joven era una clara señal de que los habitantes del reino tenían una fe tan ciega en sus gobernantes que no podían pensar por sí mismo, de cierto modo se siente agradecido de haber nacido en un mundo donde existe la democracia que aunque no es perfecta es mejor que una monarquía.
Quedó impresionado por ver lo inmenso del castillo, por lo limpio y cuidado por lo que debía tener grandes riquezas para pagarle una enorme servidumbre y así mantener el castillo, a comparación del resto del pueblo. Sin duda no podía sentir más pena por estos pobres humanos que se quedaron estancados en la época medieval.
Tras llegar al castillo Manfred llevó a Marco al campo de entrenamiento del castillo, pidiéndole que se quede ahí mientras va a informarle a la familia real sobre su llegada.
Ve dicho lugar observa una arena de combate, muñecos del entrenamiento, tiros al blanco, varios equipos de entrenamiento como pesas y sacos de boxeo. Por lo visto la guardas del castillo debían estar en forma para lo que sea, trifulcas, redadas de campesinos, invasiones extranjeras y guerra con otros reinos.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de pasos y de armaduras metálicas que rechinan con los pasos se hicieron cada vez más fuertes hasta que vio a unos treinta caballeros llegar hasta donde estaba y se ponían en fila uno a lado de otros aunque vio a unos que no vestían armadura o no la llevaban completa, vio a Manfred acompañado de otros dos sirvientes que tenían trompetas.
-Con ustedes, la familia real Butterfly. -Hablo Manfred mientras otros los dos sirvientes tocaron sus trompetas y los caballeros levantaban sus espadas en señal de respeto. Ve a Moon y River entrar al campo de entrenamiento vestido con sus ropas reales de azul claro, la reina llevaba un gran y elaborado peinado para llevar su corona y guantes largos azules mientras el rey tenía un gran cetro con una luna y estrella de cristal. Los caballeros guardaron sus espadas.
Ambos gobernantes quedaron en frente del joven a unos metros de distancia, pero antes de que alguno de ellos hablara…
-¡Esperen! -Se escuchó la voz de una joven y en pocos segundos ven a una chica rubia de ojos azules con marcas en su mejillas con forma de corazones rosas, usaba un vestido igual de arreglado que el su madre aunque tenía unos moños en su vestido y una tiara sobre su cabeza, ella iba sobre una nube rosada con alas y una carita sonriente. -Perdonen la demora, es que estaba practicando mi discurso para el baile de mañana en la noche.
-Descuida Star. No te demoraste ni un segundo. -Dijo Moon. -Y me alegra que tomes tus responsabilidades con seriedad.
-Gracias mamá. -Star bajo de su nube y la hizo desaparecer en un brillo rosa. -¿Y qué hacemos en el campo de entrenamiento?
-Estamos aquí para presentarte a tu nuevo guardián. -Respondió la reina y luego ve a su esposo. -River, había pedido anoche que fueras a dar la noticia a Star. ¿no?
-Sí, eso hice. -Dijo el rey en su defensa. -Lo recuerdas calabaza.
-Mmm… -La princesa estaba haciendo memoria. -Pues anoche papá entró en mi cuarto mientras hablaba por el espejo con mis amigas… -Ella recordó lo sucedido. -Creo que no estaba poniendo atención en ese momento. Lo siento.
Moon suspiro algo cansada mientras River respira aliviado y Star sonríe algo nerviosa.
Escucharon una tos seca y ven que fue Marco quien hizo la tos para llamar su atención.
-Lamento interrumpir su momento familiar, pero llevo un buen rato esperando y creo que es buen momento para continuar a lo que vinimos aquí. ¿No creen? -El joven cazademonios hablo con un tono que denotaba su impaciencia, al dar un paso los caballeros desenvainaron sus espadas entrando en guardia ante lo que fuera hacer el chico.
Ante esto el joven no se movió ni un centímetro más y solo se quedo quieto donde estaba, aunque tenía las ganas de provocarlos. La familia real al ver esto decidieron actuar como debian.
-Disculpen aquella interrupción. -Moon como el resto de su familia se mostraron firmes y solemnes. -Joven Marco, por favor acérquese.
Sin chistar o decir algo, Marco se acercó a ellos hasta quedar a unos pasos cerca de la familia real.
La reina le hace una seña a su hija para que se le acerque al joven cazademonios, quedando ambos frente a frente.
Star lo ve de pies a cabeza y a su parecer Marco se veía como un chico malo que se veía bien aunque no podía evitar pensar que solo era aparecía, por lo que pensó que el chico en realidad debía ser inseguro de sí mismo y trataba de verse como alguien malo. Por parte del pelo blanco se maldecía a sí mismo por qué la princesa era rubia de ojos azules y mayor que él, por lo que no iba a quitarle los ojos de encima, pese a que ella se veía como una niña ingenua de la cual puede sacarle provecho cuando quiera, tenía que ser profesional y ser su guardián.
Al verse directamente a los ojos ambos jóvenes tuvieron una extraña sensación que era indescriptible en ese momento, no era incómoda sino agradable.
Mientras los dos jóvenes se veían absortos uno al otro Moon había dado el anuncio de que Marco sería el guardián de Star a partir de ahora hasta que los grotescos monstruos sean erradicados. Noticia que no agradó para nada a los caballeros presentes, les disgustaba que alguien completamente ajeno al Reino Butterfly se le haya encomendado la importante tarea de proteger a la princesa.
Uno de los caballeros presentes, en este caso un chica pelirroja pecosa de ojos turquesa que llevaba ropa de combate y su espada en la cintura fue la primera en alzar la voz.
-¡¿Es una broma?! -Exclamó la chica con una expresión de molestia. Llamó la atención de todos los presentes en el campo hasta de Marco y Star dejaron de verse para observar a la pelirroja.
-¿Algo le molesta Lady Higgs? -Pregunto River aunque él y su esposa sabían el porqué.
-Nos llaman solo para anunciar que este vago perdedor será quien proteja a la princesa como guardián. -Respondió señalando al cazademonios. -Cuando uno de nosotros podríamos hacerlo, ya que fuimos entrenados, nos esforzamos y luchamos por el reino, nos ganamos estar aquí como caballeros. -Los otros caballeros mostraban su apoyo en lo que decía su compañera. -¿Y él que ha hecho para ser guardián de la princesa? Nada. No creo que haya hecho algo importante para ganarselo y apuesto a que cualquier cosa que dice haber hecho no es verdad. Así ahorrémonos este mal espectáculo y nombre a un caballero apto para el trabajo.
Los caballeros gritaron en protesta mientras en la cara de Higgs se forma una sonrisa de satisfacción por lo que había hecho. Los reyes estaban conscientes de que esto podría pasar cuando decidieron contratar a Marco como el guardián de Star, ya no solo sus caballeros sino el reino así como sus aliados podrían mostrarse en desacuerdo de haber traído a alguien completamente ajeno a Mewni. Solo esperaban haber hecho lo correcto.
Por su parte el pelo blanco solo observaba toda la escena y luego ve a la rubia que se veía preocupada por la situación, por lo que se apartó de ella lo suficiente para luego sacar rápidamente sus pistolas y disparó una vez al cielo. El ruido de las armas hizo que los caballeros así como los sirvientes se asustaron y se cubrieron las orejas, la princesa se tapó los oídos con los ojos cerrados al igual que sus padres.
Cuando la situación se calmó, todos lo estaban observando y este guardó su armas.
-Eso fue para hacer que dejen de gritar como bebés llorones. -Dijo de forma cínica a los caballeros. -Y que les quede claro que no importa lo que una bola de pseudo caballeros crea de mí. Yo solo vine aquí cumplir con mi trabajo y es asegurarme que la princesa aquí presente este asalvo.
-Ese es el punto. No has hecho nada para merecer ese puesto. -Higgs se le acercó queriendo plantarle cara. -No tienes nada para demostrar que puedes con ello. Solo eres un perdedor.
-¡No eres ni siquiera un caballero!
-¡Apuesto a que ni siquiera fue escudero!
Los caballeros lanzaban burlas e insultos a Marco mientras los sirvientes solo guardaban silencio y reyes veían esta escena con cierta desaprobación en sus rostros mientras la princesa veía preocupada al pelo blanco. El chico se mantuvo en silencio hasta que derrepente empezo a reirse de forma estrepitosa dejando a todos completamente descolocados hasta que se calmó dando un par de pasos alejándose de la pelirroja.
-Este lugar está lleno de imbéciles… -Murmuró hasta que se volteo a ver a la pelirroja. -¿Higgs? ¿Verdad?
-Es Lady Higgs para tí, perdedor. -Le corrigió.
-Como sea. -Dijo sin importarle lo que esta hizo. -Que tal si hacemos esto. Un combate de tres minutos, si logras darme un golpe en la cara -Señaló su rostro. -te sedere mi puesto de guardián de la princesa, encaso contrario de que no lo logres te quedaras callada y dejaras de cuestionar la decisión de los reyes. ¿Te parece bien? -Extendió su mano.
-No solo eres un perdedor, también eres un estúpido. -Ella le da un manotazo a la mano del chico y suelta una risa. -Solo conseguiras humillarte más de lo que ya estas.
-Tomaré eso como un sí. -Se acercó a la princesa mientras sacaba su celular. -Princesa, necesito que haga algo por mi.
-¿Qué necesitas? -Pregunto Star.
El joven le pidió que tomara el tiempo con el temporizador de su celular y le explico como hacer a lo que ella aceptó. Los reyes no podían creer que chico haya decidido hacer algo como eso sin siquiera pensarlo, a no ser que este tuviera algo en mente y viendo como los caballeros alentaban a la pelirroja para el combate solo les restaba ver que pasara.
Marco se separó de Star y está indicó que los dos participantes se preparen para el combate de tres minutos. Higgs se estaba estirando mientras sonreía muy confiada de su victoria, estaba segura de lograr darle un golpe a Marco en la cara antes del primer segundo y demostrarle que es un don nadie en Mewni. Por su parte el pelo blanco movía su cuello y sus extremidades haciendo estiramientos ligeros, no parecía muy preocupado por el combate.
-Competidores. ¿Listos? -Habló Star mientras la caballero dejaba su espada para tomar una posición de combate con una sonrisa confiada y el cazademonios no adoptó ninguna pose teniendo las manos en los bolsillos de su pantalón. -¡Empiecen!
La princesa dio inició a la cuenta regresiva al tiempo del combate. Higgs se apresuró a lanzar el primer golpe con su puño derecho que iba en dirección al rostro de Marco, pero este solo dio un paso a su izquierda evadiendo fácilmente el golpe.
Esto dejó sorprendidos a varios, la pelirroja no entendió como el chico pudo evitar así de fácil su golpe por lo intentó darle un golpe con su puño izquierdo pero este da un paso a su derecha evadiendo otra vez con facilidad el golpe.
-¿Eso es lo mejor que puede hacer una caballero de Mewni? -Preguntó Marco con cierto tono de aburrimiento en su voz. -En Tierra existe un dicho que dice 'perro que ladra, no muerde'.
-¡Te enseñare quien no muerde! -Higgs lanzó una patada derecha pero esta fue evadida fácilmente cuando el castaño se movió a un lado.
La pelirroja lanzaba golpes y patadas tan rápido como podía tratando de darle al pelo blanco en la cara mientras era animada por sus compañeros caballeros, pero el cazademonios solo necesitaba moverse a un lado o inclinarse un poco para esquivar cada ataque de su oponente.
Marco ve como la pelirroja se frustraba a cada momento, por lo que al evadir el último golpe de esta le pone el pie en medio para hacerla caer al suelo. Higgs cayó de frente por el tropezón que le hicieron, al ponerse de rodillas se notaba que estaba respirando muy agitada y con algo de cansancio.
-Princesa. ¿Cuánto tiempo queda? -Preguntó Marco a Star y esta observa el temporizador del celular.
-Un minuto y treinta segundos. -Respondió esta.
-Esto se esta volviendo aburrido. Hagámoslo un poco más interesante. -Propuso el chico.
-¡¿Más interesante?! ¡¿Acaso esto es un maldito juego para ti?! -Higgs se levanta molesta.
-Pues no veo que te lo estes tomando enserio. -Dijo mientras pensaba en algo. -En lo que resta de tiempo podemos usar nuestras armas.
-¿No hablas enserio? ¿Verdad? -La pelirroja estaba empezando a enojarse.
-Creí que querías humillarme en combate y te estoy dando la oportunidad de darle vuelta a las cosas a tu favor. Sería muy tonto de tu parte si no lo aprovecharas.
La joven caballero no entendía lo que tramaba el cazademonios por lo que sin pensarlo mucho fue a tomar su espada y la desenvaina para lanzarse al ataque.
Marco la ve acercarse para atacar con un tajo en vertical por lo se mueve a un lado y usa su mano derecha para desviar la hoja de la espada haciendo que falle el ataque e impacte contra el suelo. Higgs quedó sorprendida y enfadada por ello que se dispuso a atacar con varios tajo rápidos pero el resultado era el mismo, el cazademonios esquivaba y desviaba los ataques.
Quedando solo unos segundo, el pelo blanco tomó distancia para observar a su oponente quien demostraba signos de cansancio, por lo que decidió que ya se había divertido suficiente y era momento de terminar con ello.
Higgs se lanzó al ataque con todas sus fuerzas pero este sacó sus dos pistolas, ella pensó que esos objetos ruidosos no iban a hacerle daño alguno, usando todas sus fuerzas dio un gran salto para atacar con un gran tajo.
De repente se escuchó un disparo y el impacto de algo pequeño contra un metal mientras la espada de la caballero salió volando de sus manos, la pelirroja cayó al suelo con las manos temblorosas no entendía lo que pasaba y ve que la pistola sostenida por la mano derecha de su oponente escapaba humo del cañón. Sin detenerse a pensar mucho, buscó su espada y esta estaba a dos metros de distancia atrás, fue hacia ella pero el sonido de un segundo disparo y algo golpeó la espada haciendo que esta se alejara de donde estaba, ve que pelo blanco disparó con el arma en su mano izquierda.
Ella en su frustración corre así su espada y consigue agarrarla se da la vuelta para ver que Marco estaba justo detrás de ella apuntando con las pistolas, lo que realmente la asustó fue ver que ese chico se había movido tan rápidamente que ni siquiera lo escucho.
-Jaque Mate. -Fue lo dijo el cazademonios antes de que la alarma del temporizador sonará indicando que el tiempo término. -Yo gano. -Guardo sus pistolas y se alejó de ella para ira donde estaba la familia real.
-¡Eso no vale! ¡Usaste esas cosas raras de metal que tienes! ¡Ni Siquiera son espadas, deberías ser descalificado! -Se quejó Higgs mientras los demás caballeros la apoyaban, hasta que Marco nuevamente disparo al cielo con sus pistolas para hacer que se cayen.
-Dije que podíamos usar nuestras armas en lo que quedaba del combate, y estas cosas son armas. Solo observen ese muñeco. -Señaló un muñeco de entrenamiento al cual disparó varias veces en una rafaga de balas que lo hizo pedazos, salvo los reyes todos los demás quedaron estupefactos. -Y si mal no recuerdo, yo gano si no recibo un golpe en la cara y ya no te quejaras de la decisión de los reyes.
La chica así como varios caballeros miraban con enojo al cazademonios y entonces miraron a los reyes esperando que estos pusieran al chico en su lugar. Moon y River se vieron el uno al otro, en algo estaban de acuerdo.
-Debo decir no estábamos para nada deacuerdo con el combate. -Habló la Reina. -Sin embargo, el joven Marco a demostrado que es capaz para ser el guardián de Star. Espero que nuestra decisión haya quedado clara y ya no sea cuestionada.
Todos los caballeros estaban sorprendidos por ello y tuvieron que quedarse callados al respecto, en especial cierta caballero pelirroja que estaba hecha un manojo de ira por haber sido humillada y derrotada.
Al finalizar todo ello, Marco fue llevado a la habitación en la que se iba a quedar en el castillo la cual tenía lo que necesitaba, una cama, velador, escritorio, ropero y un baño privado, solo quedaba desempacar sus cosas. Puso la foto de su oficina en el velador, siendo lo primero que desempaco.
Alguien toco la puerta y fue a ver quien es, abriendo la puerta se encuentra con Star.
-Buenos días, Joven Marco. -Saludo la rubia de manera formal. -Será que puedo pasar adentro para hablar con usted.
-No hace falta que me hables de ese modo y si puedes pasar. -Se hace a un lado para dejarla pasar.
-Gracias. -Ella entra y se sienta en la cama. -Debo ser honesta, estaba un poco preocupada de que los caballeros fueran a intimidarte o a hacerte algo malo, en especial Lady Higgs. Ella es muy orgullosa y fue nombrada caballero con grandes honores por sus habilidades.
-Sin ofender, pero solo vi a una pelirroja pecosa y envidiosa que hacía un berrinche como una niña que quiere un juguete. -Expresó Marco mientras guardaba su ropa.
-La verdad es que sí. -Ella vio la foto en el velador. -Pero vine para hablar sobre el hecho de que seas mi guardián.
-Déjame adivinar, no quieres que sea tu guardián porque crees que voy a estar respirando sobre tu cuello todo el día. ¿no? -Se le adelantó.
-No… No. No. No. No… -Negó primeramente. -Bueno sí, es que tengo una vida, amigos y un novio, no quiero tener sentirme aislada de ellos solo porque mis padres te contrataron porque piensan que voy a hacer algo impulsivo y tonto.
-Calmate, que no tengo intención de meterme en medio solo voy a actuar si algo pasa. -Dijo el chico.
-Sí por como combatiste no dudo que lo harás aunque los caballeros deben seguir enojados contigo.
-No me importa y no me importa si se mueren peleando contra esos monstruos grotescos que tus padres mencionaron. -El chico sacaba unos libros de una maleta. -Es más creo que podría acabar con esas cosas más rápido que ellos.
-Si eso crees. Por cierto. ¿Te tiñes el cabello?
-No. ¿Por qué? -Era la primera vez en mucho tiempo que le hicieron esa pregunta.
-Es que en esta foto tienes el cabello de otro color. -Ella iba a tomar la foto pero esta fue tomada por el pelo blanco muy rápido.
Iba a decirle algo pero al verlo a los ojos ve que este no estaba dispuesto a hablar sobre ello, por lo que busco otra cosa de la cual hablar.
-¿Sabes? En el combate mencionaste un dicho que era de la tierra. ¿Eres de esa dimensión?
-Lo soy. -El chico dejo la foto en el velador.
-No es por ofender, pero los seres humanos no son seres precisamente muy fuertes o que tengan alguna habilidad mágica. -Dijo la rubia. -Aunque demostraste ser tener una velocidad muy superior a la de un mewmano, como si no fueras del todo normal.
-Es porque no lo soy, eso es gracias a mi padre y su padre. -El chico se sentó al lado de la princesa.
-¿De verdad? ¿Por qué?
-No me creerías si te lo dijera.
-Pero no voy a creerte si no me lo dices. ¿No crees?
-Mmm… -Lo pensó un poco. -Buen punto. Te lo diré pero esto solo quedara entre los dos. ¿De acuerdo?
-De acuerdo.
-Bueno, mi padre se llamaba Dante y era cazademonios lo irónico es que el era mitad demonio.
-¿De verdad? -Pregunto Star como si esto fuese una broma. -Pensé que en la tierra como no tienen magia no habría demonios, mucho menos híbridos.
-Eso mismo pensé hasta que me dijeron el nombre de su padre. -Estaba hablando en un tono serio que hizo que la princesa sintiera que él no estaba mintiendo.
-¿El cual es?
-Sparda, el legendario demonio espadachín.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…
Esto sería todo por el momento, más un resumen biográfico de este Marco.
Marco es hijo de Dante y Teresa Díaz, de quien esta toma su apellido. Durante su niñez y parte de su adolescencia vivió con su madre en la casa de sus tíos Rafael y Angie en Echo Creek, ya que Teresa trabaja de agente de viajes. Creció al lado de su prima Mariposa, con quien tendría una relación de hermanos y haciendo muchas cosas juntos como ir a la academia, salir con sus amigos y convertirse en cinturones negros de karate. Tenía de amigos a Ferguson y Alfonso, a Janna la consideraba de cierto modo como su amiga aunque esta le gastara bromas, lo molestara, robara sus cosas y hasta invadir de un modo u otro su privacidad, Mariposa se enojaba con ella muy seguí por todo ello. Marco consiguió tener una relación de noviazgo con la chica que siempre le gusto, Jackie Lynn Thomas. Pese a la ausencia de tener un padre en su vida, en un par de ocasiones Marco se encontró con Dante, quien sabía la verdad pero solo se presentaba como un amigo de su madre. La vida de Marco era relativamente normal hasta que el incidente del árbol demoníaco que apareció en Redgrave y con varios demonios suelto lo cambió todo, pues un grupo de demonios logró llegar Echo Creek. Para mala suerte, estos atacaron la academia en la hora del almuerzo estos iban por sus amigos y Marco por protegerlos terminó herido de gravedad pero esto desbloqueo sus poderes demoníacos que habían sido sellados cuando era un bebé, con ellos acabó con los demonios pero todos quedaron asustados al verlo con el cabello blanco y sin ninguna herida en su cuerpo. Más tarde ese día, Teresa le contó la verdad a su hijo sobre su herencia y del acuerdo con su padre, donde si el sello que contenía sus poderes era roto debía ser enviado con Dante para que aprenda a manejar sus poderes y del negocio de cazademonios. Las despedidas fueron tristes y terminar su relación con Jackie fue muy duro. Al llegar a el Área Residencial fue recibido por Morrison, quien era la única persona a la que Dante le contó sobre su hijo, le informo que su padre había desaparecido tras haber derribado el árbol demoníaco pero le dijo que este regresara, al poco tiempo contactó a Lady y Trish para entrenarlo en combate y uso de armas, en principios ellas no creían que alguien hubiera podido tener un hijo con Dante y mucho menos creer que Marco era su hijo. El entrenamiento fue duro pero gracias a sus poderes no tardó mucho en aprender, luego fue llevado a Fortuna donde conocería a Nero quien lo entrenaría para manejar la espada, y Nico le enseñaría hacer armas y el mantenimiento de estas. Al terminar de entrenar en Fortuna por meses, regresó a Redgrave para hacerse cargo de Devil May Cry hasta el regreso de su padre, comienza a trabajar bajo un nuevo tipo de modelo administrativo, usando contratos firmados y siendo más responsable que Dante.
Esa vendría a ser el resumen. Pueden dejar sus reviews para que los lea y sepa como les parecio la historia.
Hasta la pronto.
