Ranma veía el techo mientras pensaba en tomar una decisión seriamente e importante y esta vez en el mismo es sobre volver después de quitarse la maldición a Nerima, volver con su madre o quedarse a iniciar una nueva vida en China.

—Que decisión más difícil... -murmuró Ranko con un bufido de frustración moviendo las manos- no se que decisión tomar.

—¿De que hablas?

—Estas aquí... -menciono la pelirroja mirando a Ryoga en la entrada de la habitación- y que te importa p-chan.

—Ya te dije Ranma que no me digas así.

—Ya lo siento, Ryoga no te molestaré otra vez.

—Bien -dijo no creyendo en sus palabras- ahora ¿que piensas?

—En que haré después de ya no tener la maldición... -le explicó sintiéndose dudosa y se sentó en la cama- pero la verdad, no se que hacer después de eso.

—Así que eso es lo que te pone en duda y estas pensativo.

—Me gustaría volver con mi madre cuando ya no tenga la maldición, pero también quisiera quedarme en China a una nueva vida... -menciono con tono de ilusión y felicidad- con una pareja y una familia.

—¿Qué ya no amas a Akane?

—La amo y mucho de eso no hay equivocación, pero ella jamás a dado pizca de amarme lo que hace es golpearme sin razón -le explicó e hizo una mueca de desagrado y suspiro con molestia- se que también a veces tenía la culpa por insultarla, pero no lo hago a propósito...

—"¿Porque sentí dolor cuando dijo eso?".

—Ya que te dije -dijo Ranko quien le miro curiosa- ¿y tu que piensas?

—Es tu decisión... -respondió evadiendo la pregunta de ella- tu decide sobre tu propias decisiones para tu vida.

—¿Qué tienes amigo?

—No tengo nada.

Ranko lo vio interrogante el sabía que mentía es su mejor amigo por lo que sabe mucho de él, pero decidió dejarlo así y no molestarlo por un rato.

(...)

Ya había pasado dos días desde que platicaron por alguna razón extraña Ryoga esquivaba a Ranma cada que se la encontraba, haciéndola sentir un poco triste pensando que ella tenía la culpa de ese actuar, había ocasiones que ella se sonrojaba mucho cuando se acercaban o veían.

—Ryoga ¿porque la esquivas? -le recrimino Izayoi viéndole con reproche una vez que se sentara frente a él- ¿por qué lo haces?

—Yo no le esquivo -contestó rápidamente Ryoga volteando la mirada para evitar su mirada- ¿por que lo dice?

—Claro que si -insistió Izayoi y dejó caer la cuchara de golpe- ¡no ves que la haces sentir mal!

—Yo... -murmuro sorprendido Ryoga por fin mirándole a los ojos- eso yo no lo sabia.

—¿Porque crees que no a querido salir su cuarto? -pregunto ella con obviedad y molestia cruzándose de brazos- no se lo que este pasando entre ustedes, pero se que eres alguien importante para él/ella, así que no lo arruines.

Con eso se levantó de la mesa bastante furiosa que no se término su comida yéndose del restaurante dejando a un Ryoga muy pensativo.

—¿Ranma que has hecho en mi? -murmuró un poco ido, no entendiendo sus sentimientos en ese momento y suspiro- que cada vez que te veo siento algo en el estómago y por eso yo te esquivo... Porque no se que es lo que siento al estar junto a ti...

Miro al techo de aquel restaurante, él no había probado bocado desde que llegó al restaurante estaba muy ocupado pensando y sin saber que él se estaba enamorando de ella.

Continuará...