Pov. Ranko.

Kasumi nos asigno una habitación para nosotros dos junto a nuestra pequeña hija quien se había dormido después de haberle dado el biberón... Ante la situación que se formó, sentía pena por Akane, pero ella solo se dedicaba a golpearme y no escucharme, ella misma se gano ese dolor.

—¿Que tanto piensas?

—En Izayoi -conteste mintiendo no quiero preocuparle sobre Akane- digo no quiso venir con nosotros porque quería ir a ver a un familiar cercas de aquí.

—Se me hace que esa mujer es rara -dijo intrigado y por ese comentario lo golpee la cabeza- ¡Ranko!

—Recuerda que ella nos ayudo bastante -le recordé y le mire con enojo por sus palabras- no la insultes por favor.

—Ya lo siento, por cierto volviendo al tema de la tarde -dijo y él dando suspiro recargando su brazo en su pierna- sabes tu padre también lo tomó muy bien.

—Si... -dije acercándome a él y me recargue en su pecho- mejor vamos a dormir estoy muy cansada por él viaje.

—Si, yo también estoy cansado.

Me soltó así que nos acostamos en el futon que había a lado de nosotros estaba otro donde descansaba Ami se veía tan linda... Tan tranquila cuando duerme, nunca pensé verme como madre y mucho menos como una mujer.

(...)

Me levante porque Kasumi me había despertado para que la acompañara con él doctor Tofu... Esperó no encontrarme con ninguna de mis "prometidas".

—Ranko, me alegra mucho que seas ahora feliz.

—Muchas gracias -agradecí bastante sonrojada a Kasumi quien seguía sonriendo- por cierto ¿no paso nada con Shampoo y las demás?

—De lo supe fue que Shampoo se caso con Mousse, él la derroto cuando le dijimos que no sabias donde estabas y no nos creyó, así que la tomo desprevenida.

—Tienes razón, eso tiene mucha lógica conociéndola ella no hubiera accedido.

—Ukyo al parecer se fue con Tsubasa, porque cerro su restaurante hace dos meses

Mire al frente me sorprendió lo de Shampoo ya que ella no ser deja vencer por nadie, pero sabiendo que la tomaron desprevenida tiene mucha lógica.

—Doctor Tofu -saludo al entrar, mientras yo venía detrás de ella- ¿esta aquí?

—Hola Kasumi -saludo apareciendo frente a nosotras- muy buenos días.

—Doctor, le traje algunas galletas -comento ella extendiéndole una canasta- tome, todas son para usted.

—Muchas gracias... -agradeció tomándolas y después me miro, por fin se dio cuenta que aquí estoy- ¿Ranma eres tu?

—Hola doc -le salude de forma cordial y divertí sonreí- ¿como esta usted?

—Bueno yo estoy muy bien, pero te ves muy cambiado.

—Digamos que si, estoy muy cambiado desde que nos vimos.

Nos sentamos en su oficina así que le explique todo lo sucedido hace un año y parecía sorprendido, pero luego su expresión cambio.

—Así que eres mujer y madre -dijo acariciando la barbilla confundido- que sorpresa tan agradable de tu parte.

—Si, de hecho Ami tienes unos meses de nacida.

—Es sorprendente -volvió a repetir lo mismo de hace unos minutos- nunca imagine verte así.

—Puedo traer a Ami mas al rato para que la vea doctor -mencione sonriendo sabia que le encantaría conocerla- si quiere la puede revisar.

—Muchas gracias Ranko, -agradeció devolviendo la sonrisa- es un placer revisar a ti hija.

—Ya que platicamos un poco -dijo Kasumi observando al doctor quien asintió- doctor nos tenemos ir

—Esta bien, adiós señorita Kasumi y Ranko.

Nos retiramos del consultorio del doctor Tofu en él camino nos encontramos a Ryoga y Ami que me estaban buscando, él caminaba en una reja equlibrandose.

—Ranko -me llamo acercándose a mi y sonreí- me preocupe al no verte.

—Acompañe a Kasumi con el doctor

—Que bueno -dijo suspirado aliviado y me paso a Ami- toma, Ami esta un poco desesperada.

—Aquí estoy -dije cargándola y ella agarró mi ropa- al parecer alguien me extraño.

—Ranko y Ryoga, voy adelantándome -nos aviso sonriendo y asentimos- los esperó para el desayuno.

Ella se fue alejando de nuestra vista y nosotros nos quedamos en el mismo lugar.

—Ranko -me llamo y le mire muy curiosa- ¿vamos al parque para que Ami se divierta?

—Sería buena idea.

—Entonces, vamos hacia allá.

Caminamos a ese parque que me trae muchos recuerdos de las veces que luchábamos y también que Ryoga se quedaba aquí cuando se perdía... En serio que recuerdos...

—Tantas veces que me perdía aquí y terminaba acampando -dijo con un tono melancólico.

—Que recuerdos tengo con este parque

—Por cierto, se me hace raro que Shampoo y las demás no vinieran.

—Sobre eso, Ryoga...

Le conté absolutamente todo lo que me dijo Kasumi hace unas horas y cuando termine, él parecía procesarlo.

—¿Tan fácilmente se dieron por vencidas?

—Yo creó que si, tal vez ni vieron una oportunidad cuando me fui.

—Es realmente impresionante.

—Bueno, por lo menos no tendremos problemas con ellas.

—Si, sólo faltan dos.

—¿Quienes? -pregunte confundida ¿quienes faltaban?- ¿hay mas prometidas?

—Son Kuno y Kodachi, los hermanos locos.

—Sabes muy bien, que fácilmente los derrotaremos.

Encogí los hombros esos dos locos son fáciles de derrotar así sur dejamos de platicar sobre eso y dejamos a Ami que jugara en el arenero.

Continuará...