El plan de Ryusui había resultado ser un éxito. Ahora tenía que seguir orquestando su mentira.
Rogaba a la ciencia que esta vez diera resultado.
—¿Qué acabas de decir, Senku? .-la voz de Xeno no sonaba igual que otras veces, está vez parecía algo nerviosa.
—Dije que el viejo sobrevivió a esta mierda .-mordió sus labios antes de poder continuar, esto era doloroso, no quería tener que llegar a eso, pero era necesario-. Hoy, mientras estuve fuera todo el día supongo fue más por nostalgia, digo ¿Hace cuánto no pisaba Japón? Y más en este tipo de condiciones .-nada, ningún reclamo, ni siquiera podía llegar a oír parte de sus respiraciones como otras veces-. Esto es idiota, pero me puse a pensar que quizás esta mierda de petrificación tan solo alcanzó la tierra como ya lo habíamos hablado, por lo cual la estación espacial debió salvarse.
—¿Estás diciendo que Byakuya y los demás pudieron volver a la tierra? .-ahora sí, la voz de Xeno sonaba molesta, debía arreglar rápido eso.
—Es una probabilidad ¿No? Tú lo dijiste, no sabemos exactamente la longitud que tuvo ese el rayo petrificador.
—¿Qué tiene que ver esto con que te hayas perdido todo el maldito día? .-la voz de Stanley se mezclaba entre enojo y nerviosismo.
Había pensado en decirles sobre la supuesta descendiente de su padre, pero estaba seguro de que no les creería.
—Solo... De pensar en eso creo que me puse ridículamente sentimental .-suspiro solamente para evitar la mueca a esa tonta mentira, pero si tenía suerte, ambos seguirían siendo aquellos hombres que odiaban verlo llorar de niño-. Pensé, en que si quizás hubiera despertado unos miles de años antes... Ya saben, podría ver al viejo y Lillian.
Solo pudo escuchar la respiración de ambos por un momento y temió que estuvieran analizando cada una de sus palabras, ni él mismo se convencía de esa ridícula actuación, pero si Xeno y Stanley seguían siendo blandos cuando se trataba de que él sintiera pena, tendría oportunidad.
—No vuelvas a hacer eso, la próxima vez Charlotte irá contigo si o si, Senku
—Tienes suerte, de que no te haya pasado nada ¿Al menos llevaste algún arma? Mocoso, si vuelves a hacer esa estupidez, cuando vuelvas aquí te voy a poner a hacer ejercicio con Maya.
—Entendido, y repito una vez más .-frunció el ceño mientras presionaba el micrófono de la radio-. No soy un niño.
—Entonces no te vuelvas a comportar como uno .-escuchó el suspiro de Xeno y casi se podía imaginar cómo peinaba su cabello-. Ahora, vete a dormir y dile a Charlotte que entre.
—Duérmete ahora mocoso.
—Si, hablamos mañana.
—Una cosa más. Recuerda que te quedan solo seis días más.
—Lo tengo claro.
—Bien, descansa.
Salió del lugar y como pensó, Charlotte se encontraba afuera a punto de darle un golpe a Ryusui quien sonreía burlón, apenas notaron que venía remando de vuelta al barco, él se encerró en el cuarto de comunicaciones y dejó que sus amigos se pusieran en medio de ella, si decían que se encontraba hablando con Xeno y Stan no se le ocurriría interrumpir.
—Charlotte .-llamó con la voz más seria que encontró-. Xeno desea hablar contigo.
La mujer giró hacia él y frunció el ceño mientras caminaba a paso firme a su encuentro.
—¿Tienes idea de lo peligroso que fue que te hayas desaparecido? El doctor Xeno y el coman-...
—Charlotte-chan~ después puedes regañar a él escurridizo Senku-chan, ahora no creo que el doctor Xeno quiera esperar más tiempo para hablarte.
Gen sonreía como si fuera inocente en todo eso, y él le sonrió de vuelta al mentalista, mucho más cuando vio que Charlotte hacía una mueca de molestia antes de caminar directo al cuarto de comunicaciones. Xeno seguramente la amenazaría con algún tipo de trabajo pesado al volver a Estados Unidos.
—Alguien, me quiere explicar dónde estuvo Senku durante todo el día, si no es mucha molestia, por favor .-Ukyo se acercó a él con una cara de incrédulo, Charlotte lo tuvo buscando todo el día sin descanso alguno.
—Ni te imaginas la cantidad de información a procesar .-Tsukasa hablo soltando un suspiro, ni él terminaba de procesarlo todo.
Senku junto a los demás adolescentes, caminaron directo al cuarto del joven científico. Aún tenía que pedir ayuda para volver a escapar.
Kohaku ahora caminaba de un lado a otro en la torre, su padre le había dado un sinfín de razones por la cuales no podía salir de aquel lugar, ni alejarse de la aldea, ni nada.
Ella, que siempre fue alguien activa ahora estaba encerrada en su propio hogar. En su propia aldea y ni, aunque diera razones, su padre entendería lo que pasaba.
También necesitaba ir con Chrome, solo verlo un momento, aunque sea para asegurarse de su estado.
—Jasper .-llamó desde la cima, necesitaba alguien en quien confiar, aunque fuera un poco
—Kohaku-sama .-su guardia, caminó hasta ella rápidamente desde donde estaba-. ¿Necesita algo?
—Necesito pedirte un favor .-dio un vistazo a Turquoise, la mujer siempre la regaño de pequeña por ser demasiado activa y no acatar órdenes-. Por favor, necesito ver a Chrome.
Rogó, con la mejor cara de súplica que pudo poner, Jasper era en la única persona que podía confiar para asegurarse de salir sin ser vista.
—Kohaku-sama… .-Jasper observó nuevamente los ojos de la rubia, le recordaban tanto a Ruri, eran dos gotas de agua. Suspiró dándose por rendido-. Esta bien, pero yo la escoltaré hasta allá.
Kohaku sonrío feliz en su puesto, para luego abrazar al hombre quien solo palmeo su cabeza.
Bajaron de la torre y Turquoise pareció enfadada con la decisión de su esposo, pero aún así este sabía calmarla, Kohaku apuro el paso en cruzar ambos puentes sólo que al final, Kinro y Ginro le cerraron el paso.
—No puede salir, Kohaku-sama .-el más serio de los hermanos habló. Kinro solo sabía seguir órdenes
—Kohaku, si tu padre se entera de que volviste a salir, nos matará a ambos .-Ginro era más temeroso, pero aún así trataba de mantenerse firme.
Iba a replicar que no tenía miedo a las represalias de su padre, pero Jasper llegó en el momento indicado junto a ella, se adelantó tanto que terminó por dejarlo atrás.
—Kohaku-sama saldrá bajo mi cuidado Kinro, no hay necesidad de retenerla.
—Kokuyo-sama fue bastante claro en sus indicaciones.
Y allí, ambos se encontraron en una discusión por seguir las reglas. Ella no estaba de ánimos para esperar todo, así que simplemente saltó sobre las lanzas que impedían su paso y corrió nuevamente hasta la choza de Chrome, sin importarle los gritos que se escucharon atrás.
Siempre fue más rápida y ágil que todos, así que en poco llegó a la choza de su amigo, subiendo las escaleras solo para encontrarlo tosiendo.
—¡Chrome! .-rápidamente se acercó a él, quien seguía tosiendo y ella pudo notar en el suelo la sangre-. ¡Chrome! Es-esto es…
No podía…. No, no,no. Chrome no podía estar enfermo, no podía tener la misma enfermedad que Ruri ¡Él jamás lo manifestó!
—¿Kohaku? .-el castaño alzó la vista encontrándose a su amiga y sonrió leve-. Cuando tiempo, Gorila.
—¡¿Por qué no dijiste que estabas enfermo?! .-apoyó a su amigo sobre las mantas del lugar y lo cubrió para luego acercar la mano a tocar su frente-. ¡Tu cabeza arde!
—Deja de gritar, Gorila .-quiso suspirar, pero volvió a toser, otra vez sangre.
Kohaku estaba por pedir disculpas ante eso, pero los gritos que se escucharon ahora no fueron suyos.
—¡KOHAKU! .-Kokuyo entró a la choza y su enojo creció bastante luego de observar la cercanía entre su hija y el hechicero ese-. ¡Te dije que no te acercaras aquí!
Kokuyo tomó el brazo a su hija por el brazo y la alejó rápidamente de aquel chico. Estaba por golpear a Chrome cuando Kohaku se puso en medio, esperando ser ella quien recibiera el golpe.
—¡Chrome tiene la misma enfermedad de Ruri-nee! ¡¿Acaso no notas su estado?!
—¡Pues entonces no entiendo porque sigues insistiendo en venir a verlo! ¡Es obvio que él tendrá el mismo destino que tu hermana! .-gruñó y jalo a su hija del brazo, ignorando sus protestas-. ¡Ahora volvamos a la aldea!
—¡Padre! ¡Escúchame!
Y aun con todo lo que reclamará, y el susto que le dio a Chrome, Kokuyo la ignoró, como siempre.
Necesitaba ayuda, necesitaba salvar a Chrome de una u otra manera.
Efectivamente, ese día de búsqueda Charlotte los siguió de cerca, pudo notar la molestia en su rostro cada que lo veía, al parecer Stanley le había dejado algunas cosas claras por lo que Ukyo le dijo.
La mierda de que ella vaya era que cada tanto que encontraban estatuas, Tsukasa o ella se encargaban de romperlas, su amigo tenía las manos lastimadas y además de eso el tiritar que tenía en ellas era demasiado obvio.
—¿Qué tanto queda para llegar al lugar del hospital? .-Gen estaba cansado, casi quería ser él quien se quedará en el barco.
—No mucho, desde aquí solo faltarían-…
—No importa cuanto falte, hay que seguir .-Charlotte interrumpió a Tsukasa y siguió caminando, esos mocosos se habían pasado de listos el día anterior.
Senku bufó, esto estaba siendo una total mierda, al menos la dirección en la que iban era contraria a la de donde vio alejarse a la Leona y pensando en ella. ¿Le haría caso y volvería a eso lugar de encuentro? Su plan era ir solo, pero suponía que siendo de noche y él un total debilucho, tendría que llevar a uno de sus amigos, la primera opción sería Tsukasa, pero todo dependía del estado en que el primate más fuerte terminará ese día de búsqueda.
Una vez más, observo las manos de Tsukasa tiritar y ya no tenía idea si era porque dolían o por lo que estaba haciendo.
Xeno era un total dictador, pero dentro de él, aún estaba la esperanza de que toda esa locura que comenzó después del despertar de su antiguo mentor, se calamara o desapareciera por completo.
De solo pensar en cuánto tuvo que rogar por venir a Japón, le daba náuseas.
—Una vez más la respuesta es no .-Xeno estaba de espaldas a él, viendo los planos para la terminar la construcción del castillo.
—¡Tsukasa necesita encontrar a su hermana! .-reclamó una vez más acercándose a su mentor-. Si nuestra teoría es cierta, esta mierda de petrificación reparara todo el daño cerebral que sufre Mirai.
El mayor por fin se giró a verlo, y por su expresión era de un completo fastidio por todo el escándalo que él estaba haciendo.
—¿Te vas a arriesgar a ir allí sin más que una simple teoría? El viaje en barco demorará alrededor de dos meses y aún así, no tienes idea del cambio geográfico que pudo haber sufrido Tokyo en estos miles de años.
—Soy un científico. Comprobar teorías es lo que hacemos .-frunció el ceño sosteniendole la mirada al hombre.
Xeno llevó su mano hasta su frente y la golpeó en un movimiento suave, haciendo que Senku se alejará ante esa acción, otra vez, lo trataba como a un mocoso.
—Eres aspirante a científico, Senku .-la expresión en el rostro de Xeno se ablandó por un momento, para después volver a ser dura-. Mi respuesta sigue siendo no.
—¿No a qué?
Stanley entró al lugar y observaba con una ceja alzada toda la situación, y si tratar de convencer a Xeno era difícil, convencer a Stanley era imposible.
—Otra vez con querer ir a Japón .-Xeno movió la mano restándole importancia al tema.
Mierda, tendría que humillarse.
—Dame un mes. Tan solo un mes y encontraremos a Mirai. Si no lo hacemos, volveremos aquí y no volveré a cuestionar nada de lo que digas .-presionó los puños, no cuestionar algo no era propio de él.
Xeno ya lo había humillado lo suficiente haciéndolo sentir como un niño.
Pudo ver como él parecía pensarlo por un momento, y giró levemente la mirada notando el enojo en la cara de Stanley, si Xeno accedía, ya no había más que hablar en el tema. Y solo era un mes, un mes y podría ayudar a su amigo devolviéndole el favor que debía de hace años.
—Un mes. No contaré los dos meses de navegación.
—¡¿Y a quién enviarás con el mocoso?! .-al fin Stan se acercó hasta ellos, tomando a Senku por la ropa para señalarlo-. Los mocosos aquí tienen el mismo rango de edad que él, no estoy de acuerdo. No.
—Tsukasa era boxeador, a ti te iguala en combate, no hay mejor persona para mante-…
—Silencio mocoso.
Mordió su labio evitando soltar alguna frase que lo dejará en peor situación, Xeno todavía parecía pensarlo un poco ante todo lo dicho.
—¿Quién es tu mejor soldado?
¿Enviarlo con un militar? ¡NO! Esa mierda solo haría que su grupo se pusiera tenso realmente, sus amigos y él deferían completamente con todos lo planes de los mayores, definitivamente un militar era…
—Ukyo irá con nosotros.
Los dos giraron a verlo, uno con peor cara que él otro.
Stanley suspiró y lo soltó a regañadientes, dirigiendo su atención completamente en Xeno.
—Charlotte. Ella lo mantendrá a salvo.
¡Y para variar la que siempre lo espiaba para decir todos sus movimientos! Maldita sea, lo que sería un viaje con una misión única, se volvería un infierno en menos de un segundo.
—Entonces, no hay más de que hablar.
Estaban locos. Ellos ya no eran las personas que conocía. Ya no se parecían en nada a los amigos de su viejo y Lillian.
Durante todo el día no pudo hacer más que quedarse encerrada, ahora además de Jasper y Turquoise, su padre había mandado al idiota de Magma a custodiar el puente que unía la torre con la aldea.
Después de la noche anterior, no dejaba de pensar en Chrome y en alguna manera de ayudarlo, si tan solo pudiera ir a conseguir un poco del agua de las termas, podría hacer algo, no podía dejar que su amigo sufriera el mismo destino de su hermana, necesitaba ayuda, algo.
Un pensamiento fugaz paso por su mente.
—Senku… .-susurró mientras se levantaba de su asiento y caminaba hasta la entrada de la torre.
La noche ya había caído y ella tenía que volver a reunirse con él, si las historias eran ciertas, él podría ayudarla. Él sabría cómo curar a su amigo o por lo menos aliviar los síntomas de alguna forma.
Y ahora ¿Cómo salía sin ser vista?
Jasper y Turquoise al inicio de las escaleras, Magma en el puente que conectaba la torre con la aldea, y Kinro junto a Ginro en el otro puente.
Eran más obstáculos por superar de lo que pensó, pero ya tenía un buen plan.
La torre y toda la aldea estaba rodeada de agua. Era cosa de poder nadar hasta la orilla y escalar.
—¡Ja! Y Chrome dice que nunca pienso .-sonrió un poco triste al recordar a su amigo y sus constantes burlas.
Si, tenía que ser sigilosa, demasiado, porque un solo sonido extraño y se delataría.
Ahora sí tenía un perro guardián en su puerta. Charlotte había decidido quedarse fuera de su camarote a custodiar todos sus movimientos.
—¿Y cuál es tu plan ahora?
Bufó ante la pregunta de Tsukasa, ni él tenía idea de que hacer ahora.
—Hay solo un lugar al que Charlotte no te puede seguir, Senku-chan~
—¿Y que esperas que haga después? Se preguntará porque demonios tardo tanto. Y no digas ni una palabra Ryusui, ya sé que mierda va a salir de tu boca .-señaló al heredero Nanami amenazante, era obvio la ridícula idea que tenía.
Demonios, si tan solo tuviera acceso a la despensa podría hacer un somnífero eficiente con algunas de las plantas que había recolectado en el camino, justificando que eran…
¡La cena!
—Ryusui, dile a Francois que hay un cambio en el menú de hoy .-sonrió ladino mientras caminaba a la salida.
El heredero Nanami alzó una ceja divertido.
—Estoy seguro de que mi idea era mucho mejor.
—Que te jodan, Ryusui.
Francois era diestra en preparaciones, y con la mano de ángel, o eso decía Ryusui, que tenía sería fácil para la mayordomo que las plantas pasarán desapercibidas al paladar de la militar.
Que se joda la conversación nocturna con los estadounidenses, se justificaría diciendo que toda la búsqueda del día fue demasiado pesada y solo llego a dormir.
Kohaku gruñó después de terminar de hacer la fogata en el lugar de encuentro, su vestido y toda su ropa quedaron empapada.
Su plan de escape fue un completo éxito, siempre fue buena escabulléndose de su padre. Y ahora solo tenía que esperar a que Senku apareciera para poder pedir su ayuda, sin conocerlo bien, confiaba en él.
Si la salvó a ella, podía salvar a Chrome ¿Verdad? Podía usar esa ciencia de alguna manera.
—Espero no tarde .-suspiró abrazando sus piernas observando la llama.
No supo en qué momento se quedó dormida, pero sus sentidos siempre estaban alerta y apenas escuchó unos pasos se levantó para ponerse en guardia, maldecía que cuando se convirtió en sacerdotisa tanto sus cuchillas como su escudo fueron confiscados.
Agradecía que no fuera un animal, sino Senku junto a otro joven, pero pasó de largo al de cabello largo y corrió a abrazar al Ishigami.
—¿No que acaso recién la conocías?
—¡Cállate idiota! .-Senku bufó alejando a Kohaku de él. No estaba acostumbrado a tanto contacto físico-. Estás invadiendo mi espacio, Leona.
Kohaku ignoró esas palabras y tomó a Senku por los hombros con una mirada suplicante.
—¡Ayúdame por favor Senku! ¡Necesito de tu ciencia!
El joven de cabellos largos alzó la ceja mirando a su amigo, quien también estaba confundido por toda esa reacción de hace rato.
—Primero, ¿Por qué estás mojada? .-la señalo de arriba a abajo, además que había notado la humedad en ese abrazo incomodó-. Segundo ¿Qué te pasa?
La rubia, que ni siquiera tenía idea si estaba bien confiar tan rápido en alguien que conoció hace tan solo un día, volvió a mirar al de cabellos extraño.
—Salva a mi amigo, por favor.
Xeno observaba a Brody trabajar en las terminaciones del avión que estaban haciendo para Stanley, esto era solamente por su avaricia de crear sin límites y aunque ya alzaba el vuelo, aún quedaban un par de temas pendientes.
—¿Qué te pasa?
Stan llegó a sus espaldas y él siguió sin moverse un milímetro de su lugar.
—Lo que dijo Senku, es algo que también pasó por mi mente varias veces .-frunció el ceño recordando la conversación, maldecía que se le haya pasado ese detalle de la pequeña nostalgia por parte del mocoso-. Si Byakuya y Lillian, junto a los otros .-no eran importantes para él, recordaba sus nombres, aunque no venían al caso-. Lograron volver a la tierra ¿Cuánto tiempo les costó?
Le molestaba. Odiaba pensar en que sus amigos tuvieron que vivir en un mundo donde no pudieron despertarlos, Byakuya se quedó sin ver a su hijo crecer, Lillian se quedó sin volver a sus giras, y él, se quedó sin sus amigos, se quedó sin las únicas personas además de Stanley que llegaron a conocerlo a fondo.
—Si es que volvieron, el vejete de Byakuya fue el de la idea .-soltó el humo del cigarrillo cruzando los brazos al rato, él también había estado pensado en eso-. Lo que sea que les haya costado volver, Xeno. Algo se les tuvo que ocurrir.
—Es seguro que Ishigami fue el primero en pensar en volver .-sonrió leve, recordando lo positivo que era su amigo y las esperanzas idiotas que tenía en ese antiguo mundo.
Ninguno dijo más, cada uno sufría por igual la muerte de sus amigos, pero ahora ambos tenían un mal presentimiento. Si Senku volvía a perderse de esa manera, era seguro que volverían a entrar en desesperación.
Por la mente del antiguo científico de la NASA, seguían pasando preguntas sobre sus amigos, sobre cómo habría sido su vida. Temía que este nuevo descubrimiento por parte de su pupilo fuera a perjudicar sus planes para un futuro, pero también temía no poder controlar a Senku y su sed de encontrar respuestas a todo.
Él veía esto como un regalo, junto a Stanley crearían un mundo en donde no tuviera que detener el avance de la ciencia, pero para eso, también necesitaba que Senku lo entendiera, y entendiera que lo mejor que podía hacer era seguir sus órdenes.
No importaba lo que costará, el mocoso entendería algún día todo lo que pasaba.
Continuará...
Ah… We, esto está bien OoC, lo sé. -banderita blanca-
¡DIJE QUE LOS PERSONAJES SERÍAN BASTANTE DIFERENTE JUNTO A SUS HISTORIAS!
Gracias si alguien leyó esto xD
Perdón por las faltas de ortografía y la mala redacción.
¡XOXO!
