Fic
La Boda de mi mejor Amiga
Por Mayra Exitosa
Capitulo DOCE
Buscando a Candy
La madre de Candy anotaba en una libreta todas las posibilidades, la primera era que se hubiera regresado a su departamento en Pennsylvania, tenía una habitación libre para su abuelo, porque Paty estaba en la mansión Cornwall, la segunda la verían después de ir a ver la primera, en eso se iban Richard, Sandra y William, quedándose en espera Stefan por si había alguna duda o inconveniente y se regresaran a casa.
Sandra le había comentado a John que tenía que ir a casa de su hija, que les encargaba a las niñas, y Richard el padre, se había salido con Stefan su exsuegro, ambos sin avisar a nadie de la búsqueda de su hija Candy, ambos se fueron con William, teniendo en cuenta que si ocupaban ropa comprarían algo en el camino. El chofer, estaba muy emocionado, tenía la aprobación de los padres de Candy y si llegaba con su padre, estaba seguro de que ella no lo trataría mal, recordaba platicando con ellos, como Candy siempre los recordaba con mucho cariño, decía todas las cosas bonitas de cuando ellos estaban casados y William le contaba todos los detalles que Candy le comentaba de ellos como pareja y ambos sin querer también lo recordaban. Se amaban y se juraba un amor incondicional, no pudieron tener más hijos, más no se quejaban, estaban bien así, para ellos Candy era lo mejor que tenían y no necesitaban tener más hijos, habían manejado todo el trayecto hasta hacer una parada en un hotel de la carretera, para el camino continuarlo de día. Richard analizaba junto a Sandra que ella si podía tener más hijas aun sin querer, como fue el caso de tener a las gemelas de John y ella no deseaba embarazarse, más entre ambos el problema de no tener más hijos nunca se analizo de quien de los dos era, porque no les importaba.
Mientras en el rancho, Anthony estaba agotado, su abuelo lo traía de un lado a otro y el niño se encontraba dormido y apenas había cenado. - Es muy pequeño abuelo, no debes presionarlo tanto, apenas tiene dos añitos. - Y si luego no alcanzo a enseñarle a montar. - Eres muy joven, lo sabes, te casaste a muy temprana edad, tuviste a mi padre y sé que la abuela ya no quiso más hijos. - Pero yo sí, solo que no podía obligarla, así que Richard siempre fue mi prioridad. - ¡Abuelo! Debiste volver a casarte, luego de que ella murió. - Para que, para tener la vida que lleva mi hijo, con una mujer que ni lo ama, ni lo cuida, lo tiene como un banco que le da dinero. - No lo sabía, pensé que al casarse era feliz. - Nunca se casó. Solo le dio el apellido y esa lo exprime con todo lo que puede, solo que no le doy tanto, con la excusa de tus gastos su pago lo tiene en una cuenta y ella no lo ve, así que todo no se va en Pamela, pero esa solo quiere su dinero. - ¡Abuelo! Sabes que lo extraño mucho, ahora que regrese a casa, lo veía en todas partes y… entiendo porque mamá se buscó trabajo, ella tampoco quiere a John, solo son amigos y… pensé que eso iba a tener yo con Stear, una amistad. - ¡Qué tontería, hija! Ve a dormir, que mañana ese chico querrá ver todo de nuevo.
En el hotel, Albert solo pensaba en la noche que pasó con Candy, aun con las copas, ella le había dicho que siempre lo había querido y él no se lo había confirmado a ella, solo le demostraba cuanto la amaba, lo hicieron tantas veces como pudieron y fue grandioso, más debió decirle que era la única y que no habría nadie más, fue muy tonto y ahora está pagando las consecuencias.
Sandra tampoco podía dormir, traía un coraje por lo que se había enterado de la mujer de Richard, que ahora se sentía culpable, salía de la habitación que había rentado y estaba tomando aire freso de la noche, al parecer eso mismo le sucedía a Richard, porque traía una charola para sacar hielo de la maquina dispensadora, así en el pasillo se topaban, - ¿Tampoco puedes dormir? - No. ¿Vas por hielo? - Si, me iba a tomar algo ¿quieres acompañarme? - Esta bien.
En la mansión, Paty recibía el vestido de su suegra, nadie más lo iba a usar y de esperar a uno nuevo se podía llevar más tiempo, así que se probaba el de Alexandra, a lo que ella era antes muy delgada y esperaba que Paty cupiera en el vestido, para sorpresa de Rosemary quien también había llevado su vestido por si no le quedaba el de Alexandra, por eso se encontraba ahí ayudando en la boda, el atuendo de Alexandra le quedaba grande de la cintura, pero los pechos los tenía más grandes Paty.
- Mira, que bien, solo habrá que recoger un poco de la cintura y se ve genial. Alexandra se quedaba impactada, Paty le quedaba excelente el vestido, tenía antigüedad, pero lo había conservado intacto y bien cuidado.
- Me alegro mucho, nunca tuve hijas y mi nuera lo usará. Es una bendición. Alexandra lloraba y su marido que veía a Patricia comentaba, - Pues querida, ahora ella será nuestra hija, lo sabes. Confirmaba su marido orgulloso, porque Stear no lo dejaban ver a la novia vestida de blanco.
- Si Aristeo. Será en unos días, el salón del club de golf estaba desocupado y es perfecto para la boda, conseguí al reverendo para ese mismo día. La familia de Paty llegará el día de la boda, están muy contentos, no lo querían creer, - Ya me encargué de la mejor luna de miel para ellos, será perfecto. Confirmaba el padre de Stear emocionado, porque no estaba ahí el padrino, así que al menos la familia se estaba haciendo cargo de todo de manera discreta y nadie sabía del cambio de novia. Paty comentaba,
- Candy no se encuentra, quería que fuera mi dama de honor. Rosemary con su bebita en brazos comentaba, - Ella fue mi dama de honor, así que seré tu dama de honor.
- ¿De verdad? Paty preguntaba incrédula, creía que debía ser una mujer soltera la dama de honor. Rosemary comentaba,
- Si, soy la mejor amiga de Candy, no la he visto, pero supongo que vendrá a tu fiesta, porque su abuelo me dijo que, volvía hasta navidad, pero gracias a ti, sé que vendrá para tu boda, siendo su mejor amiga, no podrá faltar. Sonreía satisfecha Rosemary. Paty giraba a ver a Alexandra, esta le hacía la seña de que no lo dijera nada, que le dijera que sí a ser dama de honor.
- Pues serás mi dama de honor. Paty sonreía apenada porque Candy no sabía nada de su boda, y mucho menos se imaginaba en que lío estaba metida. Y lo que le había hecho a Stear.
Continuará…
Gracias por leer y comentar cada uno de los capítulos que estamos subiendo, eso hace que continuemos con más de esta historia ;)
Seguiremos escribiendo más Historias de Albert y Candy
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
