Fic

La Boda de mi mejor Amiga

Por Mayra Exitosa

Capitulo DIECISIETE

Abuelita Pauna

Poco a poco se enteraban de lo sucedido en la casa de Candy, a tal grado que se habían llevado a Pamela detenida, a resguardo con una trabajadora social a Richie y a declarar a John, por cómo fue encontrado cuando solo era un visitante. La casa ahora se encontraba cerrada. Richard comentaba con su hija Candy lo que habían pasado para ir a buscarla, resultando que Pamela fue de visita a la casa y termino acostándose con John y olvidándose por completo de Richie, luego se enteraba por medio de los policías que Richie no tenía acta de nacimiento donde fuera su hijo, así terminaban concluyendo que Pamela lo estaba usando para darle dinero por un hijo que tenía con otro hombre, las autoridades intervinieron siendo el verdadero nombre de Richie. Ricardo Pérez. Y su padre estaba casado con otra mujer en Ohio y era vecino de la madre de Pamela. Pagaba su manutención obligada por un juez luego de demostrar que él era el padre a través de una prueba de ADN, porque no confiaban en la hija de su vecina, en este caso de Pamela. - ¡Papá! ¿Richie, no es mi hermano? - No. Todo lo que hizo, las amenazas de decirle a tu madre y ni siquiera es mi hijo. -¡Oh Papá! - Mi única hija eres tú, Candy. - ¡Papito, eres el mejor!

Los bisabuelos bastante tensos por lo que habían pasado de manera individual, se iban a sus casas, Stefan se llevaba a las gemelas, las que se quedarían en su casa y no en la de Candy. Luego Richard el bisabuelo de Candy estaba arrepentido y no había encontrado los papeles del seguro del pequeño, a lo que Candy los había extraviado por llevarlos de un lado a otro. Más el hombre estaba cargando en su conciencia el que ese insecto le haya picado a su bisnieto imaginando que ese animalillo estuviera en el pelaje del caballo.

- No te preocupes abuelo, todo salió bien, sabes, es posible que haya dejado los papeles de Anthony en el rancho. Realmente me encontraba tan aturdida que no se que fue lo que deje allá. - Lo revisare luego, ahora debo ir a descansar, hazte cargo de tus padres, hija, que ellos la pasaron muy mal hoy. - Si abuelo. Richard y Stefan salían del nosocomio, dejando claro que ambos estaban agotados, Stefan sentía lastimada la cintura de haber cargado al pesado de John, mientras Richard estaba muy conmocionado por haber tomado a Anthony como si ya fuera un niño mayor, cuando era considerado un bebe y estaba en el piso de los niños pequeños que todavía se consideraban en esa área.

Candy les decía a sus padres que volvieran a casa, que no tenían que seguir en otro lugar pagando renta, sabiendo que había problemas con John y Pamela. Nunca he estado en esa casa sin ustedes, para mi es enorme, además me da nostalgia entrar y que ustedes no se encuentren ahí, pudiendo gozar lo que ustedes hicieron, es mejor que sigan viviendo en ella, mientras se aclaran las cosas con Pamela y John, traigan sus cosas a casa, y tomen sus llaves como lo que siempre ha sido su hogar, con ustedes ahí, esa casa tiene más significado para mí.

Sandra abrazaba a su hija y Richard las abrazaba a ambas. Mientras Albert y Anthony los observaban a la distancia reflejando el parecido de padre e hijo al quedarse serios y mirando con la misma forma meditativa de ambos.

La madre de Albert llegaba, el chofer la dejaba al abrirle la puerta y se quedaba en espera afuera. Entraba a la salita de la habitación de lujo donde se encontraba Anthony, - Buenas noches. Candy la miraba, bajaba el rostro, apenada, a lo que Sandra, la saludaba y pasaban hasta mas adentro donde se encontraba Anthony con su padre. Albert se ponía de pie y abrazaba a su madre para dirigirse a su hijo que todavía se encontraba despierto, - Mira Anthony, ella es mi madre, tu abuelita Pau. El niño con el medicamento que había tomado, la fiebre que lo había mantenido dormido y todo lo que lo tenía despierto ahora, se daba cuenta que había más familia y que estar enfermo los hacía venir a verlo, reconocía a la señora que se había caído, y le sonreía confiado a la presentación de su padre, el pequeño confirmaba, - Abuelita Pau. Ella sonreía, luego se sentaba y lo miraba enternecida con la mascarilla que tenía en su rostro, donde Albert evitaba que se la quitara.

Con toda la familia, el niño no dormía hasta haber pasado las horas críticas, entre los abuelos Richard, Sandra y ahora también Pauna. Albert y Candy salían y hablaban aparte.

Ella escuchaba sentada en una sala externa, mientras que él la abrazaba contándole todo lo que ella debía saber, como en aquel tiempo no se le hizo mal hacerlo y jugaba a ponerla celosa, luego la mañana en que Gloria había blasfemado de una manera grotesca, más no los había visto y por eso evitaba su lengua viperina se fuera desparramando por todo el pueblo, para luego, que ella se fuera y él no la encontraba, recordando como la había estado hostigando un hombre, el no quería ser así, más nunca se imaginó que tuvieran un hijo, pero en todo ese tiempo, el se hizo cargo de los negocios familiares y no hubo un instante en que ella no estuviera en su corazón. Se arrepentía de no haber insistido en buscarla, y como Stear le había pedido ser el padrino y darle el nombre de la novia, todavía sin saber que Anthony existía, él venía a interferir en esa boda, que no podía ni siquiera imaginarla.

- Albert, entre Stear y yo, más que novios, solo hubo una bella amistad, no creas que… - Lo sé, sabes que tu abuelo ya los comprometió y están a punto de casarse, antes de que… vaya a salir un pequeño como el nuestro. - ¿Cómo?

Albert sacaba la nota que había encontrado en su casa "Si quieres a nuestra nieta, lo mejor es que cases a Patricia con el ex prometido de Candy, así ella regresa antes, se fue a esconder y me dijo que no regresara hasta ver feliz a Paty y Stear. No me busques, yo no sé nada. Cordialmente Richard y su bisnieto Anthony White" Ella leía y apretaba los labios para no reír, - Es la letra de mi abuelo Richard. Nunca imagine que hicieran esto. ¿Comprometió a Paty con Stear?

Continuará…


Gracias por seguir leyendo y comentando mis historias, espero poder completar muchas antes de finalizar este mes

continuaremos con más Historias de Albert y Candy

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa