Fic
La Boda de mi mejor Amiga
Por Mayra Exitosa
Capitulo DIECIOCHO
Petición Formal
En la mansión preciosa de los Cornwall, el sonido suave de la puerta se cerraba casi sin que nadie lo notara, Stear entraba a ver a Paty, habían estado enviando mensajes de que esa noche estarían juntos, ambos no recordaban lo habían hecho en casa de Candy, y les intrigaba a los dos.
- Es mejor si estamos juntos, Paty. - Si, creo que sí, siéntate. Le indicaba con una mano que se sentara junto a ella en la cama, ella portaba una bata de algodón semi trasparente, sus pechos se podían casi ver, sobre todo con los lentes de Stear, que notaba que Paty era muy sexy. - Entonces Papá decidió donde será la luna de miel. - Supongo que donde sea, mientras estemos juntos será bueno, ya solo falta una semana, me llamaron mis padres, me hicieron muchas preguntas, pero trate de no mentir. - ¿Cómo cuáles, Paty? - Como que cuanto tiempo tengo de conocerte, que si no será una broma de mal gusto y luego me dejes en espera como lo hizo un exnovio, que si realmente me amas y será una boda de verdad.
- Si son muchas preguntas, pero sabes Paty, nosotros nos tenemos mucha confianza, sabes que no me atrevería a jugar contigo y que nuestra amistad es mucho más unida que la que tuvimos Candy y yo, porque siempre estuviste cerca, ella no me amaba, solo me apreciaba y yo, la obligaba a que no me rechazara, contigo es distinto, ambos nos pasamos de copas y… los niños y los borrachos siempre dicen la verdad y si fuimos a dar a la cama y estuvimos desnudos, tal vez no lo recordemos, pero si lo deseas podemos hacerlo. - Lo que deseo es que me ames de verdad. - ¡Paty! Me gustas mucho y nada en el mundo me haría negar eso. - A mí me gustas desde que Candy te presentó conmigo, ella siempre te evadía y se iba con el niño, pero me gustaba estar ahí, a tu lado. - Y ahora como mi esposa estaremos juntos para siempre. - ¡Si!
Stear inició un camino de besos, ambos se dejaron llevar lentamente y esa noche se fue haciendo larga, dándose cuenta de que ambos se entregaban sin preocupaciones, ni límites y fue así que Stear amó a Paty por primera vez y se dieron cuenta ambos y los dos se aceptaron tal cual, y sin marcha atrás continuaron juntos toda la noche hasta quedar agotados.
Candy y Albert en el hospital continuaron conversando, Albert le aseguraba que Stear y Paty se casarían y él era el padrino. - Mi madre debe estar más al tanto de esa boda, escuche que a mi hermana le aviso Gloria que te vio en el pueblo con nuestro hijo y piensa que ya estás casada. Así que mi hermana no sabe que fuiste novia de Stear, ellos lo han ocultado todo.
- ¡Vaya! Así que Gloria sigue con sus comentarios oportunos. - Ella siempre fue así, te tenía unos celos increíbles, cuando mi hermana te eligió para ser su dama de honor, ella se molestó y a la fecha todavía se lo recuerda, yo me distancie de mi familia y le tengo prohibido acercarse a mi casa, mi madre lo sabe. No la tolero, es grosera y mal hablada. - Me sentí horrible aquella vez, yo… realmente me escondí de ti y… ahorita que llegaste… yo. - No llores, estamos juntos y mi hijo me irá conociendo. Pero me gustaría reparar todo, casarnos y registrar bien a nuestro hijo. - Ya no es igual, los divorcios son muy comunes.
- Tus padres se han reconciliado. Candy se asombró y lo vio al rostro de manera sorpresiva, pensaba que se abrazaban y se toleraban por estar en la habitación con Anthony, - ¿En serio? - El amor siempre triunfa, cariño. - ¿Lo crees? - Nunca te mentiría. Candy lo miraba a los ojos y él bajo a su boca tomándola con delicadeza. Al finalizar el beso le confirmaba, - ¡Casémonos! - ¿Y si luego te arrepientes? - Eso es imposible, me he arrepentido de haberte dejado ir, pero jamás lo haría de unirme a ti, de estar con nuestro hijo y de tenerte como mi esposa. -¡Albert!
En la habitación del pequeño Pauna lo tomaba en sus brazos y comentaba frente a Richard y Sandra, - Me recuerda tanto a mi hijo cuando tenía su edad, que tomarlo en mis brazos aun estando grandecito, me hace sentir viva de nuevo. Y eso no lo había sentido con mi nieta, la hija de Rosemary. Sandra con una sonrisa preguntaba - ¿Ya tiene una nieta? - Si, será menor que mi pequeño Anthony, le diré a Candy que cuando lo registren, le ponga el nombre de William antes, para que cumpla con la promesa que hicimos con el padre de mi hijo. Candy y Albert entraban en esos momentos, Albert sostenía a Candy por sus hombros y al escuchar a Pauna confirmaba, - Por mí no hay ningún problema. Solo será que se acostumbre y que aún es muy pequeño. Pauna besaba al niño, se despedía pues ya era muy tarde y al salir, le entregaba a su hijo un pañuelo de ella con varios dobleces y se lo colocaba en la mano, y luego se la cerraba con ambas manos como que sintiera lo que le estaba entregando.
Albert le daba un beso y luego veía que el chofer lo saludaba con un leve movimiento de cabeza y se iba tras la dama para regresarla a su hogar.
Candy cubría a su hijo que ya estaba quedándose dormido y le daba besos en sus manos. Richard y Sandra estaban sentados abrazados en el sillón frente a su nieto y comentaban, - Hija, ¿deseas que nos quedemos con él? Así puedes ir a descansar. - Me gustaría mucho, pero temo que no podría dormir sin tenerlo en mis brazos, me he acostumbrado a dormir con él.
Albert regresaba y comentaba, - Me gustaría hablar contigo Candy. - Por supuesto, con mis padres no hay problema Albert. Este se iba hasta donde ella se encontraba sentada a un lado de la cama de su hijo y Albert se colocaba en una rodilla y preguntaba - ¿Te quieres casar conmigo, mi vida? - ¡Albert!
Richard sonreía y asentía y Candy también lo hacía y luego confirmaba - ¡Si! ¡Si!
Continuará…
Gracias por continuar leyendo y comentando esta historia.
Deseando sea de su agrado,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
