Disclaimer: Rwby no me pertenece, tampoco sus personajes

Hola, esta es una comision hecha por RelatosH, publicada con su permiso y con pequeñas ediciones mias, todo el credito va para él.

Las cosas están tranquilas en la Academia Beacon, sobre todo en los dormitorios, aunque en uno de ellos ocurre algo que nadie jamás se podría imaginar:

Los pasillos están vacíos, todos están en el patio o paseando por la ciudad. Si alguien caminara por uno de ellos, se sorprendería al escuchar sonidos extraños y bastante sospechosos. Si alguien entrara a la habitación de donde proviene dicho ruido, se le caería la mandíbula hasta el piso al divisar tan increíble escena.

En una de las camas, tres cuerpos se sacuden en un intenso acto sexual. Dos muchachos, Jaune y Cardin, anteriormente rivales, ahora se han unido para disfrutar de una inolvidable sesión amatoria con nada más y nada menos que Glynda Goodwitch. Sí, la profesora Glynda Goodwitch, una mujer conocida por ser fría y demasiado racional, casi como un robot sin emociones.

- Ah…ah...ustedes…ustedes son muy buenos – los felicita y gime, acostada de lado en medio de sus estudiantos – no hay como la energía de los jóvenes…ah…ah…

¿Quién pensaría que una mujer así, quitando el hecho de lo hermosa que es, estaría en una cama con dos hombres? Para ser más preciso, con dos estudiantes. Los hermosos ojos verde de la rubia se encuentran entrecerrados, mientras jadeos salen de su boca con la lengua afuera. Jaune se encuentra delante de ella, penetrándole la vagina, con una mano aferrada a su delgada cintura y la otra en su cadera. Cardin, detrás de ella, embiste su trasero con rudeza, agarrado de sus grandes y perfectas tetas.

En un momento dado, y sin salir de sus agujeros, Jaune queda debajo de ella, con Cardin encima de la hermosa profesora. Glynda, con su cuerpo guiado por la lujuria, mueve las caderas de adelante hacia atrás, manteniendo el ritmo de sus jóvenes amantes. Por momentos bajan el ritmo, no queriendo eyacular tan pronto, también para descansar un poco; la profesora es bastante intensa y deben esforzarse bastante para mantenerla gozando.

- ¡Vamos! ¡Ah! ¡Ah! ¡Sigan así! ¡Ahh! – les exige, realmente queriendo que la penetren con todas sus fuerzas - ¡Ahhh! ¡Ah! ¡Ah! ¡Demuéstrenme que son hombres de verdad! ¡Ah! ¡Ahh! - Entre gemidos, Glynda les ordena que no se contengan - tenemos toda la noche, ¡corranse dentro!

Dandoles permiso de correrse dentro de ella, con la condición de no detenerse. Los muchachos, que jamás la habían visto actuar de esa manera, dejan de aguantarse y sueltan sus corridas. Jaune la abraza por la cintura y une sus pelvis, vertiendo su esperma en el útero. Por su parte, Cardin hunde los dedos en sus glúteos y, de una última poderosa estocada, se viene dentro de su redondo trasero.

- Ha…ha…no estuvo mal…ha…pero espero que tengan más reservas en esos huevos suyos…ah… - los vuelva a felicitar, honestamente orgullosa por la cantidad de esperma que pudieron expulsar en una sola corrida – ha…ahora sigan, que…ha…que no podemos acabar aquí…ha…ha…

El orgasmo fue inigualable, pero el descanso fue sumamente breve, por lo que retoman los movimientos de caderas a los pocos segundos de haber concluido la primera ronda. A los pocos minutos, Cardin sugiere cambiar de lugares, Jaune está totalmente de acuerdo, siempre quiso divertirse con el culo de la profesora, el cual se ve tan bueno como el de Pyrrha.

El cambio es rápido, Glynda se levanta y se da vuelta, el miembro del rubio hundiendose ensu ano al mismo tiempo en que Cardin abre sus piernas y realiza el mismo acto en su vagina. La profesora vuelve a emitir obscenos jadeos de placer, sus caderas vuelven a moverse, la cama se sacude hasta el punto de molestar a las personas que están en el piso de abajo. Con las gafas colgando de una de sus orejas y mordiéndose el labio inferior, la pervertida rubia les pide que lo hagan con más fuerza; es una orden con toques de súplica.

Las consecutivas dobles embestidas continúan hasta que ambos muchachos eyaculan nuevamente. Ahora cada uno se vino en cada agujero de la maestra. No, aún falta uno: su boca. Todavía no prueban las habilidades bucales de la mujer, quien se da cuenta de lo que quieren y se arrodilla sobre el colchón, teniéndolos a los lados. Toma un pene con cada mano, masturbándolos lentamente para ayudarlos a volver a alcanzar erecciones que disminuyeron después de la segunda ronda. Cuando ve que los tienen totalmente duros otra vez, se inclina hacia Jaune para chupárselo primero, no sin dejar de estimular a su otro joven amante.

La mamada al primero dura un par de minutos, para después seguir con el segundo. Tanto Jaune como Cardin están fascinados por cómo lo chupa Glynda; ambos han sido atendidos por sus compañea, pero la profe supera a todas. La profesora no necesita mucho tiempo para hacer que vuelvan a correrse, tragándose cada corrida. Para (agradable) sorpresa de ella, los muchachos quieren continuar. Glynda piensa en lo maravillosa que es la juventud, aunque ella no se considera una anciana, está aún en sus mejores años.

Disfrutando de la vista de dos grandes aparatos, abre su boca mientras chupa el miembro de Cardin hasta la graganta, mientras Jaune levanta su cola y se dispone a penetrarla nuevamente. Los brazos del rubio rodean su cintura y su falo se abre paso por sus paredes vaginales, el otro le golpea la mandibula con sus huevos y explora su garganta con emoción. Como es de esperarse, cada tantos minutos intercambian lugares, Cardin levantandola y penetrandola repentinamento por el culo, haciendo que la rubia chille y envuelva su piernas alrededor de la cintura del castaño, siendo salvajemente penetrada.

Al ver a Jaune acercarse, la profesora demuestra una gran flexibilad arqueando su cuerpo hasta que su boca queda altura del pene del rubio, que sujeta los hombros de la mujer y hunde su pene en la garganta de la cazadora, que disfruta la posicion - que bien la chupa profe - la halaga el lider del equipo JNPR, mientras su compañero aumentaba la velocidad de sus embestidas

- amo tu culo profe - un jadeante Cardin le dice irrespetuosamente, aprovechando la situacion. Glynda deja de mamar a Jaune y mira al castaño con algo de molestia, este para inmediatamente y la baja al suelo.

- me alegro Sr. Winchester - responde secamente la cazadora, antes de sonreir y usar su semblancepara moverlo a la cama, acercandose y envolviendo sus redondas tetas alrededor de su pito, haciendolo gruñir del placer, moviendo sus pechos de arriba a abajo, sintio como el rubio penetra su culo - ¡oh dioses si! - Glynda grita de placer. Jaune la da unas pocas estocadas y cambia de agujero, haciendolo varias veces, hasta decidirse por su trasero, mientras el castaño disfruta de una cubana

Jaune y Cardin están maravillados con el cuerpo de la profesora, como si se tratase de un par de mocosos que experimentan su primer encuentro sexual con una mujer mayor y mucho más experimentada. Si bien todo en ella es extremadamente deseable, y teniendo un buen par de suaves y pesadas tetas, lo que más les llama la atención de ella es su perfecto culo.

- Ah…ah…nal…nalguéame..ah.. – le pide Glynda a Jaune. El muchacho no lo piensa y comienza a azotar el glúteo derecho de su maestra, mientras que su mano sigue aferrada a su cintura. La nalga va enrojeciendo conforme es golpeada y la tonalidad rojiza es proporcional al disfrute de Glynda. Por su lado, Cardin se pone de rodillas y la toma de la cabeza con ambas manos y embiste su rostro con más rudeza, algo que a la mujer no le desagrada para nada. La nariz le cosquillea cuando se hunde entre los vellos púbicos y su garganta se dilata, conteniendo la respiración.

La rubia abraza por la cintura a Cardin, agarrándose bien a él para poder mover la cabeza de adelante hacia atrás a una mayor velocidad. La combinación de movimientos de su lengua y labios dificultan que el afortunado joven pueda aguantar sin eyacular. Glyda suelta su cintura y lo toma de las nalgas, manteniendo el ritmo con el que le chupa el miembro.

- Cambiemos – pide Jaune, con ganas de que la profesora se lo vuelva a chupar.

- Espera un poco más – se niega Cardin entre jadeos, quiere disfrutar un poco más de esa inigualable boca.

Girando a Glynda, ambos se preparan para volvera penetrarla. Aunque, antes de que Jaune ya pueda volver a meter el miembro entre los carnosos labios de Glynda, y de que Cardin haga uso de su rosado ano, ella los detiene.

- Esperen, quiero que los dos trabajen juntos.

Ellos no lo entienden, sólo ven cómo su profesora se aleja un poco de ellos y les da la espalda, todavía en sus manos y rodillas, se separa los glúteos con los dedos de una mano y gira la cabeza para verlos.

- Los quiero a los dos aquí.

Los muchachos tragan saliva, no habían contemplado la idea de compartir el trasero de Glynda Goodwitch; es una de esas revelaciones que cambian tu mundo para bien. Se acercan a ella y, juntándose bastante, presionan sus glandes contra el ano de la rubia. Los van introduciendo poco a poco, mientras Glynda hunde su cara en la cama y muerde sus labios, hasta que la mitad de cada falo entra en el mejor trasero de Beacon, el cual queda bastante dilatado. Ambos, incomodos, intentan moverse , pero la posición no les permite rendir al maximo.

-tengo una idea - el lider del equipo CRDL le dice a su compañero, recostandose en la cama al lado de la profe, que comprende inmediatamente. La hermosa rubia se sienta encima de su estudiante, agarra su miembro y lo intriduce lentamente en su culo, mientras comparten un fogoso beso, y empieza a cabalgarlo mientras este le agarra las nalgas y las manosea con rudeza - apurate inepto - insulta a su compañero, el cual no se ve ofendido. El rubio apoya su mano en la espalda de la mujer, y lentamente penetra el ano de la despampanante mujer. Glynda, con una sonrisa de placer y apretando los dientes con fuerza, disfruta la sensación de su trasero recibiendo centímetro a centímetro ese par de falos.

Ahora sí, con todo el acto sexual previo, no ven necesidad de contenerse. La doble embestida es intensa desde el inicio, ambos hacen uso de la fuerza adquirida por su arduo entrenamiento, en ese momento son guerreros sexuales y la cama es el campo de batalla.

- ¡OH! ¡OH! ¡OHH! – gime vulgarmente Glynda, sin reprimir el volumen de sus alaridos - ¡OH! ¡OH! ¡SÍ! ¡SÍ! ¡LOS TENGO A LOS DOS EN MI TRASERO! ¡OH! ¡OHH! ¡QUIERO QUE ME ROMPAN EL TRASERO! ¡OHHHHHH!

Los estridentes gemidos motivan a los jóvenes a mantener ese ritmo, incluso a incrementarlo. Glynda ya no piensa mantener las apariencias con ellos dos, ahora serán su desfogue sexual. Su cuerpo se ha enamorado de ese par de miembros y está dispuesta a recibirlos todas las veces que sean necesarias. Con los demás alumnos seguirá actuando como siempre, pero al menos ahora posee dos fuentes de liberación sexual.

Mientras Jaune y Cardin embisten su culo con todas sus fuerzas, los sonidos producidos por ambos cuerpos masculinos chocando contra sus glúteos acompañan a sus gemidos, Glynda planea todas las cosas que quiere hacer con sus nuevos alumnos favoritos, ya sea después de clases, durante los descansos, o infiltrándose en su habitación por las noches. Mientras su mente maquina todo eso, su cuerpo se entrega por completo al placar, hasta que los muchachos ya no tengan fuerzas para continuar.

A la profesora ni siquiera le importa que alguien pueda entrar y descubrirlos. Es más, si algún alumno los descubriera, estaría más que encantada de invitarlo a unirse a la diversión.