Los personajes no me pertenecen, son de DreamWorks y Disney, la imagen no es mía
Capítulo 1: Nuevo año
POV'S Elsa
Y aquí estoy, muy nerviosa, preparándome para mi nueva vida. Me encuentro haciendo mis maletas para finalmente poder ir a estudiar fuera de casa. Toda mi vida tuve clases particulares y por primera vez sabré lo que es compartir con gente de mi edad, nunca lo he hecho, con los únicos que tengo contacto son: mi padre, madre, hermana, los profesores que me enseñan, que no son más de cuatro, y el servicio. No sé si estoy preparada, con Anna estamos muy nerviosas y emocionadas. En la nueva escuela ingresaré a tercer año y mi hermana al primero, es raro que teniendo 19 y 17 años no conozcamos más vida que la que tenemos dentro de nuestro hogar. Con Anna nunca hemos tenido amigos más que nosotras mismas y no abandonamos la casa más que por cosas puntuales como ir a médico, al dentista o comprarnos una que otra prenda, este año será diferente. Anna soñaba con salir de casa y pidió a nuestros padres que nos dejaran estudiar fuera, ellos son muy exigentes y se enojan con facilidad así que no quería insistir mucho, pero ellos también creían que ya era tiempo de dejarnos conocer el mundo por nosotras mismas. Por mi parte, no me importaba mucho aunque igual me intrigaba lo que había fuera de nuestra casa, será extraño, solo estaremos nosotras.
En los últimos meses con Anna aprendimos a hacer las cosas del hogar para poder ser más independientes, en nuestra nueva vida no tendremos a nadie a nuestro servicio, eso es algo completamente diferente de lo que estamos acostumbradas ya que en nuestra familia nunca nos faltó nada, nuestros padres son millonarios porque la familia Frozen posee la más grande empresa del mercado de chocolates en el mundo, la empresa Arendelle, del mismo nombre que nuestra ciudad natal, Claramente nuestros padres no dejarán de mantenernos económicamente pero ya no estarán siempre, nos toca salir al mundo sin ayuda. Ahora, todo va a ser más complicado, no solo viviremos en una nueva ciudad, tendremos un radical cambio de vida. Con Anna nos iremos una semana antes de iniciar las clases, nuestro chofer nos enseñará lo básico del lugar como dónde encontrar el colegio, lugares donde podemos hacer compras, donde podremos comer, hospitales y otras cosas. Por lo que nos dijeron la casa está cerca del colegio y ese es un punto a favor porque no sabemos cómo manejar y tendremos la posibilidad de llegar caminando.
Estoy muy emocionada y Anna también. Por mi parte lo único que realmente espero es volver a patinar, siempre ame patinar, por distintas cosas lo dejé hace tres años pero este año espero retomar. Al parecer podremos encontrar una pista cerca de donde viviremos, solo espero poder ir.
—Elsa, apúrate con tus cosas— dijo Anna desde la puerta de mi habitación
—Sí, Anna, ya voy, aunque no me vendría mal un poco de ayuda— dije doblando una prenda y tirándola sobre la cama
—Está bien...— dijo Anna rodando los ojos—pero tendrás que dejarme entrar y conocer la nueva casa a mi primero
—Sí, Anna— acepté de mala gana
—¿En qué te ayudo?— preguntó ella
—Ayúdame a guardar esa ropa—dije señalando una gran pila de ropa sobre mi cama—en esa maleta— señalando una maleta que estaba abierta sobre el suelo
—Está bien— dijo acercándose a la cama arrastrando los pies— Es bastante ropa Elsa— me reprochó
—¡Anna tú llevas más! —me quejé
—¡Lo sé! ¿No es genial conocer otro lugar? ¡Estoy muy emocionada! ¡Creo que explotaré de felicidad!— dijo entusiasmada
—Tranquila Anna, a mí me pasa lo mismo— le dije, eso era verdad estoy igual de emocionada pero nerviosa
—Ya, termine con esta ¿te ayudo en algo más?
—Solo a llevar las maletas al auto, yo llevaré estas dos tú ayúdame con las otras dos
—Elsa... —de pronto el entusiasmo se había borrado de su rostro y continuó hablando con preocupación—¿Qué pasa si no encontramos amigos? ¿Y si no nos acostumbramos? ¿Y si no entendemos a los profesores? ¿Y si no podemos cocinar? ¿Y si ...
—Tranquila Anna — dije interrumpiéndola— todo estará bien...
—Sí, tienes razón, todo estará bien porque yo estoy junto a ti, así que no te alejes de mi Elsa, por favor— dijo Anna abrazándome
—No lo haré...Ahora ¡vamos!
Nos despedimos de nuestros padres y nos fuimos. El viaje no fue muy largo, viviremos a un poco más de una hora de nuestra casa y nuestros padres. Cuando llegamos a la casa cumplí mi promesa de dejar a Anna entrar primero pero ella no quiso recorrer el lugar sola así que la acompañe. La casa no era tan grande como la de Arendelle pero estaba perfectamente bien para que vivieran dos personas, incluso había una habitación extra la que usaríamos para guardar cosas que algún día necesitaremos, estaba completamente amueblada y tenía un jardín enorme. Luego de dar ese pequeño tour por la casa desempacamos rápidamente nuestras cosas pues iríamos a conocer la ciudad.
Nuestro chofer nos enseñó donde estaba el colegio y cuál era el camino más corto y seguro para llegar. Nos enseñó donde estaba el supermercado y hospital, además nos mostró donde estaba el centro comercial y otros lugares, terminando el recorrido nos mostró la pista de patinaje, ¡está a tan solo una cuadra de nuestra casa!, creo que este será un gran año.
El chofer se fue y estábamos solas en la casa, ya era tarde, no sabíamos qué hacer y decidimos ver una película mientras conversábamos
—¿Qué te parece si mañana damos una vuelta por el centro comercial y luego vamos a patinar un rato? —me dijo Anna
—Me parece una buena idea, esta semana se pasará muy rápido...
—Sí, creo que ya es momento de ir a dormir
—Sí, creo que sí — dije terminando con un bostezo
—Mañana será un día emocionante—comentó Anna antes de darme las buenas noches e ir a su habitación
Nos fuimos a dormir pero a pesar de que las dos estábamos muy cansadas no logramos conciliar el sueño. Nos levantamos varias veces y terminamos durmiendo en el sillón, ambas.
Llegó el día siguiente, hicimos nuestro desayuno y salimos al centro comercial. Era enorme, tenía unos cinco pisos, muy distinto al de nuestra antigua ciudad que era pequeño. Anna estaba feliz, me hizo recorrer todo el lugar, nos probamos varias cosas y compramos algunas, hasta ahora el nuevo lugar me agradaba bastante, decidimos comer en el patio de comidas, era bueno pero no se comparaba con la comida de nuestra casa. Seguimos recorriendo hasta que se hizo tarde y ya era hora de regresar. No salimos a patinar porque el día se había puesto un poco frío y estaba muy nublado, parecía que llovería, en circunstancias normales no nos habría importado mojarnos pero ya quedaban 5 días para el inicio de las clases y no queríamos resfriarnos y faltar a nuestro primer día.
La noche fue más tranquila pero en efecto había llovido. Esta vez cada una se acostó en su propia cama pero eso no quitó que convesaramos hasta tarde, cada una gritaba a la otra desde su habitación, hicimos esto hasta que el sueño nos venció.
La cuenta atrás seguía y ya faltaban 4 días. Hoy sí fuimos a la pista de patinaje, esta era fantástica tal y como esperaba. Ninguna de las dos había patinado en el último tiempo así que el comienzo fue difícil, caímos más de una vez pero poco a poco nos acostumbramos nuevamente a estar en el hielo. Nos quedamos unas 3 horas en la pista y yo quedé con ganas de más, el día se había ido muy rápidamente.
— Elsa mañana podríamos ir a echar un vistazo a la escuela—me dijo Anna al entrar a casa
—Sí, aunque me gustaría volver a la pista de patinaje
—Ve tú, yo no volveré a esa tortura—dijo Anna a lo que reí—mis pies no han dejado de doler— se quejó
—Está bien mañana te acompañaré aunque no me impedirás ir otro día—le dije a Anna, siempre ame patinar aunque a mi hermana no le hacía mucha gracia
Ya nos acostumbramos a la nueva casa, a decir verdad nos gustaba mucho, la calle en donde vivimos es mucho más alegre que la de Arendelle.
La escuela nos sorprendió, era enorme, más de lo que se ve desde afuera, una profesora que preparaba sus clases para dentro de 3 días nos enseñó el colegio completo, había cuatro cursos por nivel y eran 4 años de estudio. Nuestras clases serían con 34 personas más y tendríamos que convivir con ellos a diario. La profesora decía que nos habían tocado los mejores cursos de nuestro nivel, ya que habíamos rendido una prueba excelente según ella. Ella sería nuestra profesora de ciencias, la señorita Izma, se notaba que era una persona simpática, pero era un poco extravagante, tenía unas largas pestañas y usaba en su cabello plumas largas de color morado. Nos enseñó cada una de las salas, el gimnasio y comedor, además del extenso terreno alrededor del colegio.
Volvimos a nuestra casa cansadas por el largo recorrido, nos acostamos de inmediato, por el frío y sueño. Mañana finalmente podría volver a ir a esa fabulosa pista de patinaje, no quería esperar, deseaba volver.
Me levanté muy temprano, fui a preguntarle a mi hermana si iría conmigo a patinar, no quiso, tal como supuse, entonces salí. El día estaba frío, me abrigue mucho, era un poco incómodo andar así pero el tiempo ya se arreglaría, aunque faltaba, recién estamos en otoño.
Llegue a la pista y estaba vacía ya que era muy temprano, eso era una ventaja porque quería practicar algunos de los saltos para ver si aún podía realizarlos. Luego de dar unas vueltas de prueba en el hielo las piruetas básicas comenzaron a salir y muy bien. Patine mucho y ya iba por los saltos difíciles. En esos momentos habían llegado tres personas de un equipo de hockey así que sería lo último que haría porque de seguro ellos necesitarían toda la pista para entrenar y yo ya la había usado bastante, además ya estaba un poco cansada.
Me preparé, haría dos vueltas en el aire y luego me dejaría caer apoyada en un solo pie, aunque nunca fui experta siempre supe que ese era un movimiento difícil de realizar, antes lo podía hacer muy bien y esperaba que ahora también.
POV'S Jack
Me levanté muy temprano, ya faltaba poco para que comenzara la escuela, pero eso no me importaba mucho, yo estoy solo preocupado por el hockey, aunque eso no significa que tenga malas calificaciones. Hoy habrá un entrenamiento, Bunny ya había llegado a mi casa, aunque no era solo por el hockey también era porque él es el novio de mi hermana Tooth.
Mi familia es un poco extraña, somos tres hermanos, la mayor es Tatiana, que de cariño llamamos Tooth porque está obsesionada con la limpieza bucal, incluso anhela ser dentista, es baja en comparación a mí, de cabello corto castaña y de piel tostada, ella es algo extravagante siempre usa accesorios extraños y anda con colores en su cabello, no la entiendo, sobre todo en lo de su novio Aster o Bunny que es completamente distinto a ella. Bunny es mi amigo aunque a veces es detestable, presumido y un deportista oloroso, es alto, pelinegro y de ojos verdes. El segundo hermano soy yo, el lindo y adorable hijo de en medio, apuesto, interesante, deportista nato y fascinante, peliblanco y ojos azules hermosos, aunque no sé cómo esto es posible, soy único en mi familia, se supone que lo heredé de mi tatara abuelo. La menor es una pequeña detestable insistente y malhumorada, Emma, que es castaña y de ojos cafés igual que Tooth, mi dolor de cabeza. Mis padres viven con nosotros en casa, no han dejado que me compre una casa, me compren ellos, perdón, pero por lo menos tengo un auto, aunque lo malo de haber aceptado ese obsequio fue que ahora debo ser yo el que va a buscar a Emma a su escuela, debí haber elegido la casa pero debo admitir que sin mi mamá haciendo las cosas esto sería un desastre.
Hice todo tranquilamente, Bunny y Tooth conversaban en la sala principal, no quería interrumpirlos, porque aunque nunca lo admitiría Bunny me agradaba para mi hermana, además él me inspiraba confianza, sé que son distintos pero qué más da, ella lo quiera, él la quiere, eso está bien para mí, que sigan con su relación.
—¿Ya terminaron los tortolitos?— dije para molestarlos, me encantaba hacer eso
—¡Jack!— me regaño Tooth
—Déjalo Tooth, que se burle todo lo que quiera, ya tendremos nuestra venganza, tarde o temprano encontrara una chica que esté con él, claro si es que lo soporta
—Sabes que no tengo tiempo para una relación, entre la escuela y el hockey no tengo tiempo para nada más, además no me interesa
—No pensarás lo mismo cuando conozcas a la persona— dijo Tooth con un aire soñador
—Sí, claro Tooth— dije rodando los ojos— Ahora vamos que está pasando el tiempo
—Nos vemos después Bunny bonito— dijo Tooth a su novio besándolo e indicándole que ya se hacía tarde
—Adiós Tooth—dije empujando a Bunny hacia la salida Bunny bonito también te dice adiós— dije riendo de su apodo
Este año teníamos planeado aumentar el equipo de hockey ya que algunos de los jugadores nos abandonaron porque se cambiaron de ciudad, se fueron a la universidad o se aburrieron del hockey, haríamos pruebas a distintas personas para dejar a los que tuvieran mayor potencial, hasta ahora el equipo estaba formado por Bunny, yo, Sandy, Pitch e Hipo, Norte es nuestro entrenador, aunque claro el mejor es el capitán y ese soy yo, el año anterior habíamos obtenido el cuarto lugar en un campeonato así que este año teníamos que ganar.
Llegamos a la pista de patinaje, Sandy nos estaba esperando fuera, estaba casi vacía, solo había un grupo de personas conversando en las gradas y una chica en la pista, fuimos a ponernos protección y uniformes para esperar a los demás.
Esperamos fuera, pero tardaban mucho en llegar así que decidimos entrar nuevamente, patinaríamos un poco para tener un mejor juego. La chica aún estaba en la pista y Pitch había llegado
—¡Hey amigo mira eso!—me dijo Bunny señalando a la joven
—Hay que enseñarle a patinar— dijo Pitch cuando vio que ella casi caía— Claro, es una chica, no puede hacer gran cosa...
—Calla — sentenció Bunny prestando atención a la escena
La joven había hecho dos giros en el aire y cayó perfectamente, además, como si fuera poco al llegar al suelo repitió esta maniobra, fue absolutamente perfecto e impresionante hasta a Pitch lo había dejado con la boca abierta.
—¿Y qué dices ahora Pitch?— le dije sacándolo de su momentáneo trance
—Fue solo... emm.. solo...
—¡Vamos Pitch admite que fue genial!— le dije golpeando su espalda de forma amistosa
—Fue solo suerte — dijo recomponiéndose de su trance
No esperaba más de él, Pitch nunca reconocería que una mujer puede ser mejor que un hombre, él era muy machista.
La chica después de hacer esto salió de la pista ¡era sensacional! se sentó al otro lado de la pista y se sacó sus patines.
Nosotros nos fuimos a la pista, Hipo ya había llegado. La chica aún estaba ahí, nos observaba desde la distancia. Habíamos iniciado un juego, Norte estaba en las gradas, no lo habíamos visto antes, salió de ellas y se fue a parar al lado de la chica, estaba hablando con ella.
Nuestro juego estaba un poco desanimado, era aburrido jugar de a cinco, con Bunny éramos equipo; Hipo, Sandy y Pitch eran el equipo contrincante. Había anotado nuestro equipo si se puede llamar así a dos personas, ganábamos. El juego se animaba un poco, Pitch no toleraba perder, había anotado, pero con Bunny rápidamente cambiamos el marcador ahora íbamos dos puntos sobre ellos. Norte nos gritaba y la chica reía, debo admitir aunque Norte se vea grande, fuerte e intimidarte, al momento que se alegra puede parecer un poco loco y todo un niño.
Jugamos un largo rato, la chica se fue, era hermosa, cuando paso cerca de nosotros la vi mejor, Al parecer era de una estatura promedio para una chica, ojos azules, una piel pálida y cabellos rubios platinados, era la chica más linda que he visto en mi vida. Ella me dejó completamente fuera de lugar y perdido, esto ocasionó que el otro equipo anotara.
—Deja de mirar a la chica Frost y concéntrate— me dijo Bunny
—Cállate Bunny— le dije sonrojado, por suerte andaba con casco y nadie lo noto
Se acabó el juego, habíamos sido derrotados, la pista estaba absolutamente vacía, solo el equipo, Norte como siempre nos felicitó aunque no diéramos nuestro mejor esfuerzo siempre nos felicitaba.
Así terminó el último entrenamiento del equipo de hockey antes de entrar a clases.
Espero que les haya gustado el primer capítulo de esta nueva historia que estoy escribiendo. Comenten cualquier duda, sugerencia, para corregir algo o lo que sea que quieran comentar. Responderé a todo al final del próximo capítulo.
¡Nos estamos leyendo!
