Ha sido un año desde que actualicé... y han pasado tantas cosas que quizá sean más largas que este capi. He estado bastante enferma también (yup, del virus), que me ha hecho olvidar lo mucho me gusta esto.

¡Muchas gracias a quienes hallan esperado por esto y hallan dejado uno que otro review! No tienen idea lo mucho ha ayudado a que vuelva a abrir siquiera un doc.


13. Pod.

Con un suave repicar de cristal contra metal, terminaba de lavar los vasos quedaban en el fregadero para secarse las manos con lentitud en el trapo rojo colgaba de su cadera, repasando con la vista el bar. En poco cerraría, y era claro cuando sólo había unos cuantos clientes dispersos por la habitación: una pareja terminaba de alistarse para irse, y con una amable despedida y algo de propina en la mesa, ambos se retiraban del local, otro par de personas que no compartían mesas se quedaban atrás.

Antes que ella pudiese ir a limpiar lo que habían dejado atrás, Shelke se levantaba de la mesa compartía con los niños para recoger los platos y vasos, aunque parecía ignorar el dinero: Tifa después pensaría en explicarle al respecto. Agradeciendo cuando los colocaba en la barra, le veía regresar para recoger el dinero esa vez, parpadeando al verla contar la propina antes de entregarla; Shelke entendía, solamente su proceso era un poco diferente al de Marlene o Denzel.

—Cloud no ha vuelto —anunció al entregarle el dinero, viéndole fijamente a los ojos. Tifa no comprendía si ella estaba enojada o preocupada por dicha falta; la ausencia de Cloud era esperable de tanto en tanto.

Quizá estaba angustiada, pensando trataba algo como con Vincent; no podría culparla—. Cloud trabaja hasta tarde —explicó, no siendo del todo una mentira cuando él trataba de apresurarse con las entregas habían quedado a medias por la intromisión de Deepground.

— ¿Es solo eso? —insistía, tomándola por sorpresa cuando Shelke usualmente parecía no interesarse del ir y venir de la gente. Quizá pensaba a Cloud como una parte esencial—. No se como ayudar si enfermas de nuevo —agregaba con seriedad y una vista fija en Tifa, causando una risa de su parte cuando entendía mejor las cosas. Ambos se tomaban muy a pecho su salud, era en parte halagador, de no ser un poco frustrante cuando ella sabía cuidarse por su cuenta.

—Puedes preguntarme qué necesito —decía a la aún preocupada Shelke, sonriendo cuando su rostro volvía a la expresión neutral acostumbrada y regresaba con los otros dos niños.

Comenzaba a pensar que probablemente sería mejor no hablar sobre los ligeros problemas que ella tenía si ellos dos se preocupaban tanto. Cloud y Shelke eran una cosa, pero Denzel se asustaría de saber que ella estaba enfermando, y Marlene pediría ayuda a su padre de inmediato, lo cual crearía un efecto domino con Barret buscando ayuda en todas partes. Prefería no causar un escándalo mayor ni preocupar a todos sus amigos por simples mareos y vómitos ella se habría provocado al comer algo en mal estado; además, Cid debía mantener su atención en Shera más que nunca, era una razón más para evitar se dispersara algo que quizá se solucionaría solo.

La radio avisaba ya las 10 de la noche, y sin necesitar pedirlo, Denzel iba a la puerta para cambiar el letrero a cerrado, Tifa esperando unos cuantos minutos más a que los últimos clientes se retiraran para terminar con la limpieza de las mesas e iniciar el inventario en la bodega.

Antes de que pudiese cruzar la puerta de la habitación y empezar un conteo, la campanilla de la puerta resonaba al dejar entrar a un nuevo cliente: alguna persona demasiado distraída o poco sensible para llegar a esas horas. Armándose de paciencia, salía de la bodega para respingar a la apariencia de aquel hombre: la ropa era de cuero, rojo y quizá de piel de Vlakorados, era lo primero que llamaba su atención. El cabello rojo pasaba de sus hombros, y sus ojos azules tenían un brillo verdoso bastante conocido, por la sonrisa ofrecía, era obvio él entendía que pasaba por su mente.

—Niños, suban a su cuarto —pedía, manteniendo la calma al no querer alertarlos con la presencia de aquel SOLDIER. Era un alivio ellos obedecieron aunque Shelke se rezagara un poco, viéndolos subir la escalerilla con una sonrisa que se desvanecía al girar su rostro al visitante—. Cloud no está.

—Lo sé, él me ha enviado —respondía con simpleza, no haciendo amague de acercarse más a ella al mantenerse en la puerta, aunque veía alrededor del bar—. Me ha pedido esperar a Tuesti aquí.

Parpadeando, le veía confundida cuando esa vez mencionaba a Reeve. Cloud parecía confiar en ese SOLDIER, o en que ella podría defenderse sí intentaba hacer algo, pero no significaba bajara su guardia—. ¿Quién eres?

Con un respingo casi dramático, el hombre enfocaba su atención en ella nuevamente—. Oh, Génesis Rhapsodos, he de suponer que Cloud no me ha mencionado—.

"Cloud iba a dormir en el sillón".

—Comprendo —susurró, y aunque en ese momento estaba bastante molesta de que él no hubiese hablado sobre un SOLDIER rondando por Edge, su preocupación comenzaba a alterarla cuando reconocía su nombre, o al menos, había escuchado a Barret mencionarlo más de una vez—, ¿Cloud está bien? ¿Por qué no vino contigo?

—Ha creído más conveniente enviarme aquí —admitió, aunque alzaba sus manos a rendición cuando notaba que Tifa no estaba cómoda con su presencia—, entiendo que mi fama no es buena entre la gente de Avalanche, pero no atacaría a una madre.

Callando por un largo rato, exhalaba rendida cuando no podía pensar en algo más. Señalando una de las mesas para él, esperaba a que hiciera caso a la petición para sentarse frente a Génesis después de que accediera. En silencio, se relamía apenas sin saber que hacer con sus manos, dejándolas en su regazo para en poco recargar los antebrazos sobre la mesa; al menos él parecía tener paciencia para que ella recolectara sus pensamientos—. Esto se volverá común, ¿no es así?

—Actúas cómo si mi presencia fuese un mal augurio —decía, aunque acababa riendo cuando ella alzaba una ceja en su dirección—, puede que tengas algo de razón.

—Aún no has respondido mi pregunta.

—Cierto —respondía, aunque su mirada estaba fija tras de ella, volteando para ver a Shelke plantada en las escaleras. Había jurado que ella había subido con los niños, quizá su preocupación había podido más—, trata de su hermana —decía para recuperar su atención, aunque Tifa podía escuchar a la niña acercarse a ellos.

— ¿Encontraste a Shalua? —preguntó sorprendida, y más cuando Shelke reaccionaba al nombre de la mujer: Había pensado que su interés solo se resumía a Vincent, pero la había malinterpretado cuando estaba claro que su única familia también era lo suficientemente importante para que ella intentara unirse a la platica—. Por eso Reeve…

—Precisamente —admitió Génesis mientras cruzaba sus brazos sobre la mesa—, es… una ofrenda de paz, si deseas pensarlo de esa forma.

Tifa asentía ausentemente esa vez, no entendiendo exactamente por qué él necesitaba ganarse la confianza de ellos; si Cloud confiaba en él, entonces ella también lo hacía… parcialmente.

La plática después había sido algo superficial, más pareciendo que Génesis deseaba ponerse al corriente sobre la situación de Midgar y Edge a poder aprender de ellos y usar dicha información a su favor. Preguntas sobre Shinra, sobre las plantas de Mako y cualquier SOLDIER hubiese podido sobrevivir después de la caída de la compañía; los turks habían sido mencionados igualmente, pero ella no estaba segura de que tan buena idea sería hablar sobre Reno y los demás con alguien podría aún tener una venganza después de años contra Shinra.

Tampoco era que acaso supiera donde estaban Rufus y sus turks.

Respingando apenas al escuchar algunos autos detenerse frente a su puerta, su instinto la ponía en total alerta hasta recordar quiénes debían llegar, levantándose de su asiento después de Rhapsodos al ver a Reeve bajar de uno de aquellos autos, aunque Génesis parecía simplemente recibir a un amigo en su casa; fuese como lo viera, él era sumamente extraño, y también un hombre se movía con la gracia de una bailarina.

— ¿Génesis? —era lo primero Reeve podía decir al entrar al bar, su mirada yendo de inmediato a Tifa tratando de validar lo que veía, aunque ella solamente se encogiese de hombros y el pelirrojo era rápido en retomar el control.

—Ha sido un gusto hablar, espero podamos hacerlo pronto —se despedía de ella, dirigiéndose a Reeve para hacer un par de señas al intentar guiarlo fuera, aunque Tifa rápidamente iba al lado de Reeve.

— ¿Cait Sith ha venido contigo, verdad? —preguntaba de inmediato, aunque no esperaba una respuesta cuando ella conocía bastante bien a Reeve; nunca viajaba sin él—. Iré con ustedes, que Cait se quede con los niños.

—Cait Sith no es una niñera —decía Reeve en una leve queja, aunque Tifa acababa sonriendo cuando lo veía tomar su celular y el gato bajaba del mismo vehículo Reeve había llegado, el felino acercándose a ellos tras una pequeña reverencia—. No necesitas preocuparte —aun así insistía—, sé puede que esto sea complicado, pero Rhapsodos y yo tenemos historia desde antes.

Mirando al pelirrojo, Tifa aún no estaba del todo convencida sobre cuáles serían los planes del SOLDIER o incluso de W.R.O, pero la sensación de Shelke a su lado y el leve roce ella daba a su antebrazo le era suficiente para asegurarse de ir con ellos; la niña estaba claramente preocupada, y parecía no saber cómo procesarlo, si ella podía ayudarla, entonces no había forma en que se quedara a esperar.

—Ve a dormir, volveremos en unas horas —pedía entonces, sonriéndole para encorvarse y ver a Cait Sith esa vez—, su nombre es Shelke, ella te ayudará esta vez.

Viendo a Shelke asentir y entrar junto a Cait Sith, ella salía al lado de Reeve para cerrar tras de sí y dirigirse en dirección a uno de los vehículos, escuchando ya el canturreo de Cait al hacerle varias preguntas a la niña tras la puerta. Estarían a salvo, Shelke podría defender a los niños de ser necesario, y además, dejar a Génesis con ellos sería más peligroso en ese momento.

—Y bien… —rompía el silencio Génesis después de que subieran y la camioneta iniciara su marcha—, ¿desean explicarme que es esa criatura?


Había una extraña comodidad en esa situación, Cloud estaba consciente de lo extraño eso era, y que una forma más normal sería estar ansioso o preocupado al pisar los restos de Midgar después de lo sucedido, aún así estaba sereno a todo ello, casi como si sólo tratara de un paquete él cuidaba mientras esperaba a su cliente.

Era algo morboso pensar en el cuerpo de Shalua como una de sus entregas, debía admitir.

Inhalando profundamente, mantenía su vista distraída a los escombros a su alrededor; algunos nuevos, otros ya con años, musgo encima para confirmar su edad, aun así estaban extrañamente alejados de la cápsula donde Shalua permanecía inconsciente, casi dándole espacio a la mujer en aquel sector abandonado. Tomando un espacio al lado de esta, decidía sentarse al fin mientras esperaba, aunque no dejaba de prestar atención al mínimo sonido o movimiento pudiese detectar con la poca luz lograba llegar gracias a la luna.

El sector 3 no era precisamente peligroso, pero después de lo sucedido contra Deepground, no podría simplemente deambular sin esperar nada.

Con un bufido, rebuscaba en sus bolsillos hasta encontrar su celular y girarlo entre sus dedos; debía haber llamado a Tifa y explicarle las cosas, pero la batería había sido un impedimento. Debería también llamar a Vincent, si es que acaso respondía a sus llamadas o al menos sus mensajes, ni siquiera estaba seguro de que él prestará atención al móvil, y había cierta ironía en todo ello, quizá lo merecía después de haber hecho lo mismo años atrás a todos sus amigos; al menos entendía por qué Vincent lo hacía, solo esperaba no hubiese grandes problemas como los que ya habían sucedido.

Alzando la mirada del celular, se quedaba inmóvil cuando escuchaba vehículos no muy lejos de él mientras intentaba discernir si era amigo o enemigo. Entrecerrando los ojos al ser enceguecido por los faros de uno de los autos, se incorporaba del suelo en lo que él parpadeaba y recuperaba su visión, notando primero el logotipo de W.R.O. en estas.

Sin necesitar hacer o decir algo, los oficiales se dirigían rápidamente a la cápsula, revisando el estado de esta y unos paneles él no había entendido a pesar de las varias veces había intentado discernir la información ofrecía, pero era claro que ellos estaban bastante familiarizados. En pocos segundos, aquel silencioso y oscuro lugar se había llenado de gente e iluminación, Cloud preguntándose si era siquiera requerido cuando los soldados se organizaban por su cuenta para deshacerse de escombros para poder hacer camino a los vehículos o quizá para mover a Shalua de ahí.

—Te dije sería rápido —escuchaba a Génesis hablar tras de él, girándose apenas para ver al hombre aunque le tomaba por sorpresa ver a Tifa tras él. Frunciendo el ceño, no tardaba en tomar uno de sus hombros y hacer que ella retrocediera cuando llegaba a su lado, desconfiando de inmediato en por qué Génesis la había traído—, ah… pensé que ya había más confianza entre nosotros.

—Está bien, Cloud —pedía la mujer, sintiendo su mano en su espalda en un intento de calmarlo. Exhalando, asentía apenas para ceder como pedía, aunque aún mantuviese parte de su cuerpo cubriéndola. Sabía estaba siendo irracional, sobre todo por haber sido él quien le había pedido ir al Séptimo Cielo—. ¿Cómo está?

—No tengo idea —admitía al ver de vuelta a la cápsula, bufando para voltear hacía Tifa—, se veía dormida… a pesar de todo lo que pasó, no vi ninguna herida.

—Eso es bueno —respondió ella, sonriendo aliviada mientras asentía—, Shelke estará feliz.

—Estás adelantando bastante los hechos —señalaba Génesis, su mirada atenta al vehículo intentaba pasar entre los escombros; fuese lo que Reeve platicara con los demás miembros de W.R.O., parecía no había una emergencia como el SOLDIER sugería—, primero que nada, la Doctora Rui debe despertar.

—La conoces —resumía Cloud cuándo él hablaba de esa forma, bufando cuando Génesis solamente se encogió de hombros—, necesitaré más que eso si en verdad esperas confíe en ti.

—Es una historia muy larga y muy trágica —ofrecía en aquel tono teatral del cual él comenzaba a acostumbrarse—, y puede también qué haya estado aquí hace unos días —agregaba, cruzándose de brazos para encogerse apenas de hombros—. Nada que pueda perjudicar a W.R.O. o ayudar a Deepground… sí acaso queda algo de ellos.

—¿Viste a alguien más? —preguntaba Tifa de inmediato, y él sabía bien a quien se refería con esa pregunta.

Sin embargo, Génesis negaba después de verla por largo rato—. No he visto a su amigo —respondía mientras se giraba en dirección al resto de vehículos, los soldados terminando de subir a Shalua junto con algunos otros aparatos Cloud había pensado solamente chatarra—, no le conocí en mi tiempo en SOLDIER, pero si conocí a Hojo —haciendo un leve gesto, caminaba ya en dirección a Reeve, ambos siguiéndole con la mirada—, o en lo que sea se haya convertido tras usar a los Tsviets… pero sigue siendo Hojo, logra al menos uno de sus cometidos siempre.

En silencio, Cloud veía algo frustrado la manera en que parecía huir de sus preguntas. Dudaba en verdad que Génesis solamente hubiese ido ahí en busca de Shalua, y ni siquiera parecía conocer a Vincent, lo cual le dejaba sin idea de por qué habría vuelto a Edge. ¿Quizá quería asegurarse de que los Tsviets y Deepground estaban acabados? Pero eso era algo W.R.O. estaba trabajando ya… y estaba además demasiado lejos de los reactores como para que acaso…

… acaso.

—Seguro Vincent está bien —escuchaba la firme voz de Tifa qué le hacía volver a la realidad, enfocándose en ella apenas podía. Recién notaba que ella sujetaba su mano entre las propias, y le hacía preguntarse qué tan transparente estaba siendo para ella—. Él habrá conocido a Hojo, pero nosotros conocemos a Vince.

Asintiendo un par de veces, prefería no discutir al respecto; estaba preocupado por su amigo, pero también por los motivos Génesis había vuelto. Podría tratar de él tratando de traer de vuelta a Zack y su maestro, lo cual sabía bien era mala idea, pero también podría intentar traer de vuelta a Sephiroth, lo cual era algo mucho peor: seguramente estaba pensando demasiado las cosas, y en verdad intentaba compensar por lo que había hecho antes, aunque él solamente entendiese una pequeña parte de todo.

Sacudiendo la cabeza, tomaba mejor la mano de Tifa para guiarla hacía donde había dejado la motocicleta, la luz había bañado las ruinas de ese sector comenzaba a disiparse con cada vehículo se retiraba, uno de ellos deteniéndose al lado de ambos para ver tras el vidrio a Reeve mostrarles su celular en una seña antes de que iniciarán la marcha, dejándolos en casi total oscuridad cuando la pequeña caravana desaparecía de la vista a pocos minutos.

Cait Sith explicará.

Sin perder más tiempo, Cloud subía a su moto para ofrecer un brazo a su amiga, esperando a que subiera tras él para dirigirse de vuelta a casa. Por sorprendente fuera, estaba agotado después de todo ello, o podría ser que le drenara las cosas aún no se solucionaran; no habían encontrado los cuerpos de Nero o Weiss, apenas habían podido encontrar el de Shalua, Génesis había vuelto y Vincent seguía perdido.

Atravesando velozmente las ruinas de Edge, apenas ofrecía un respingo al sentir los brazos de Tifa alrededor de su torso, tomando una de sus muñecas para ofrecer una breve caricia al querer reafirmarle todo estaba bien: pero aún así no le soltaba, incluso recargaba su barbilla en su hombro… era en verdad extraño.

—¿Qué pasa? —preguntaba, apenas viéndole por el rabillo del ojo, pero ella reía nerviosa y tallaba su rostro en su hombro.

—Me siento mareada —abriéndose paso entre los desperdicios y monstruos, Cloud debía admitir que la turbulencia era lo suficiente para hacer su estómago revolverse un poco, pero pensar que ella pudiese marearse tan fácilmente como él era hilarante.

—Por supuesto —murmuró, feliz de que Tifa se mantuviera apegada a él.

Si alguien acaso preguntaba, que ellos hubiesen tardado en volver al tomar un camino más accidentado había sido mera casualidad.


Debo admitir aún no se que hacer con Genesis... más que divertirme con él. Oh bueno :D