Autor Original: Dragon-Overlord-Yuu

ID: 3220366

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hay un día del año que Haruka absolutamente no puede soportar. Cuando es bombardeado constantemente con rosas y rojos y corazones por todas partes, rodeado de adolescentes risueñas en la tienda de comestibles, y de repente todo olía tan repugnantemente dulce. Y tiene una prometida exigente, para empeorar las cosas.

Sí, está hablando del día de San Valentín.

Pero si lo mira de otra manera, es un día en el que le das chocolates a tu ser querido. Haruka ama a Makoto. A Makoto le gustan los chocolates. Así que es una situación en la que todos ganan.

Supone que no estaría de más participar solo por esta vez.

Bueno… esto era más difícil de lo que Haruka pensó que sería. Sabía que a Makoto le encantará cualquier tipo de chocolate, pero ese era el problema. Había tantos tipos y Haruka no sabía cómo reducirlo. Al final, terminó postergándolo hasta dos días antes del día de San Valentín.

Ahora que lo pienso… tenía algo de matcha que nunca llegó a usar. Quizás debería poner eso en práctica. ¿El chocolate marcha suena raro?

… Supone que no está de más experimentar.

Y así terminó en la tienda con su suministro habitual de caballa, junto con dos enormes barras de chocolate, una blanca y otra con leche, y un molde de corazón de aspecto ridículo. No se atrevió a mirar al cajero a los ojos mientras escaneaban sus artículos. ¿Por qué estaba tan avergonzado? No debería sentirse por el chocolate. Es solo un dulce.

En cuanto regresó de la tienda, se fue directamente a ponerse manos a la obra. El olor demasiado dulce del chocolate inundó su cocina, haciéndolo sentir unas pocas de náuseas.

Sin embargo, el resultado final hizo que valiera la pena. Haruka empacó el gran lote de chocolates de matcha en forma de corazón en una caja envuelta en papel plateado brillante y la remató con una cinta verde. Esperaba que a Makoto le gustara. Después de todo, era la primera vez que hacía chocolates. Puso mucho esfuerzo en hacerlos.

Pasó el resto del día esperando ansiosamente que llegara el día de San Valentín.

Haruka finalmente pudo volver a casa después de las clases, lo que se sintió como si fueran para siempre. Estaba un poco decepcionado cuando Makoto le dijo que volvería a casa un poco más tarde, por lo que eso significaría que Haruka esperaría un poco más para darle los chocolates a Makoto.

Sin embargo, parece que los chocolates no podían esperar.

"¡Ruka-chan! Bienvenido a casa"

Haruka de repente sintió que alguien se tiraba sobre él "¡Feliz día de San Valentín!" Manami lo miró con usual mirada cursi, riendo.

Mientras se alejaba de él, Haruka se dio cuenta de que sostenía algo verde entre sus dedos.

Oh…NO.

Corrió a la cocina para encontrarse con que la caja de chocolates estaba desenvuelta y más de la mitad de ellos habían sido comidos.

"Oh, perdón por los chocolates. Los vi ahí y aunque debería esperar hasta que me los entregases adecuadamente, no pude resistirme" dijo Manami "También están muy buenos"

Dejó salir un suspiro exasperado. Debería haberlo sabido. Por supuesto, Manami asumiría que eran para ella.

Está tardando un poco…

¿Dónde podría estar Makoto a esta hora? ¿Y bajo la torrencial lluvia?

Haruka agarró la caja de bombones nerviosamente mientras miraba el reloj. De repente escuchó la puerta principal abrirse.

Haruka iba a regañar a Makoto y exigir saber dónde estuvo, pero se detuvo en seco cuando vio por qué.

Acunado en el brazo de Makoto había un pequeño gatito blanco.

"Haru, sé lo que vas a decir, pero estaba aullando de dolor y no podía dejarlo ahí"

"Está sangrando"

"¡¿Eh?! ¿Estará bien? No es nada serio, ¿verdad?"

Haruka cogió al gatito del brazo de Makoto "Lo limpiaré y lo llevaré al veterinario mañana. Ve a secarte. Estás empapado"

Llevó al gatito al baño para secarlo y luego sacó el botiquín de primeros auxilios. Tras una inspección más cercana, pudo ver que el ojo derecho del gatito había sido arrancado. Haruka se sintió un poco mareado al imaginar cómo pudo haber sucedido. Limpió la herida lo mejor que pudo y la vendó. Probablemente no hizo un buen trabajo, pero tendría que valer hasta que llevase al gatito al veterinario. Mientras tanto, lo dejó dormir en un cojín del asiento como una cama improvisada.

"¿Qué tan mal está?" preguntó Makoto.

"Le falta un ojo, pero creo que estará bien una vez que lo curemos adecuadamente"

Makoto dejó escapar un suspiro de alivio.

"Por cierto, tengo algo para ti"

Haruka sacó una pequeña caja de bombones, los que logró rescatar y volver a envolver "Había más, pero Manami se comió algunos, así que…"

Makoto se rio "No me importa. Sin embargo, no puedo culparla. Apuesto que estaba deliciosos" se metió uno en la boca "Sí, tenía razón. ¿De que son? ¿Matcha?"

"¿Puedo probarlo?" preguntó Haruka.

"Claro" Haruka alcanzó la caja de bombones, pero Makoto de repente la apartó. Haruka notó la expresión de suficiencia en el rostro de Makoto cuando se metió otro trozo de chocolate en la boca y procedió a besarlo. Haruka pudo sentir el calor subiendo a su rostro mientras Makoto movía el trozo de chocolate derretido en su boca usando su lengua. Dios, ¿cuándo se volvió Makoto tan atrevido?

Se separaron cuando fueron interrumpidos por un fuerte maullido.

Maldito gato.

Haruka lanzó una mirada furiosa al gatito que se frotaba contra la pierna de Makoto.

"Awww, ¿finalmente estás despierto?" Makoto alzó al gato "¿Te sientes mejor?"

El gatito maulló en respuesta. Makoto se rio entre dientes "Debes tener tanta hambre, prácticamente puedo sentir tus huesos"

Haruka fue a la cocina un rato y regresó con un plato de caballa y un poco de leche. Justo después de que Haruka hubiera puesto la comida frente al gatito, se lo comió todo en segundos. en cuanto terminó su comida, se subió al regazo de Makoto y rodó sobre su espalda.

"Ya parece estar realmente apegado a ti" dijo Haruka.

"Lo sé" respondió Makoto con una risa mientras frotaba el vientre del gatito.

Mientras Haruka iba a la cocina a lavar los platos, pudo escuchar un ruido sordo en la distancia. Unos momentos después, fue seguido por un fuerte trueno. Haruka simplemente saltó en reacción al repentino ruido, pero escuchó gritos desde la sala de estar. Uno que sonaba muy parecido a un gato, el otro sonaba muy humano. De repente, las luces parpadearon antes de apagarse por completo, dejando toda la casa a oscuras.

Mierda.

Pasó un rato buscando a tientas en su cocina para encontrar una linterna. Haruka pudo escuchar a Makoto y al gatito aterrorizarse cada vez más mientras más truenos retumbaban por toda la casa. Finalmente, encontró una linterna y fue a la sala de estar. Encontró a Makoto temblando como una hoja y sollozando en la esquina de la habitación. El gatito estaba acurrucado en sus brazos, igual de asustado.

Haruka se arrodilló junto a Makoto y cogió una de sus manos "¿Tienes miedo a las tormentas eléctricas?"

Un breve destillo de luz le permitió a Haruka ver las lágrimas en el rostro de Makoto mientras asentía.

"Espera aquí"

Haruka hizo un viaje rápido a su ático y no le llevó mucho tiempo encontrar lo que estaba buscando. Se aseguró de agarrar una manta y esa orca de peluche que Makoto había llamado cariñosamente Ori-chan. Cuando regresó a la sala de estar, le dio a Makoto su Ori-chan para que aferrara a él en lugar de apretar al gatito hasta matarlo. Haruka se sentó a su lado y colocó una pequeña máquina blanca en el suelo junto a ellos y la encendió. De repente, el sonido de las olas del océano llenó la habitación, lo suficientemente fuerte como para casi ahogar la tormenta que se desataba fuera.

"Mi abuela solía poner esto para mí cuando no podía dormir" explicó Haruka.

"Mmmm, suena bien"

Haruka envolvió la manta alrededor de los hombros de ambos y se acurrucó aún más cerca de Makoto. Podía sentir a Makoto relajarse un poco cuando sus hombros hicieron contacto.

"¿Sabes? Me gustaba el sonido de las tormentas" dijo Makoto, enterrándose más en la manta "Me tranquilizaba. El sonido del viento aullante y la fuerte lluvia golpeando el techo, pero desde ese día…" dejó escapar un sollozo ahogado. Haruka besó la parte superior de la cabeza de Makoto y comenzó a acariciar su pelo. No necesitaba firmar nada por él. Makoto podía decir lo que estaba intentar expresar con ese pequeño gesto.

"Está bien. No tienes que hablar de eso"

Se quedaron así durante mucho tiempo. El tiempo suficiente para que Makoto se durmiera en el suelo. Haruka también se durmió poco después, con Makoto sostenido con fuerza en sus brazos mientras la tormenta continuaba con fuerza afuera.

Makoto se despertó al día siguiente cuando sintió el calor de la luz del sol golpeando su rostro. Tardó un momento en darse cuenta de que la casa estaba terriblemente tranquila. Muy silenciosa.

"¿Haru?" su llamada resonó por toda la casa, pero no hubo respuesta. Ni siquiera sonidos de arrastre procedentes de otra habitación. Ahora que lo pienso, no parece que Kitty esté aquí tampoco.

Haruka debe haberlo llevado al veterinario.

Con ese pensamiento en mente, Makoto pudo relajarse un poco 'Espero que ese gatito esté bien'

Se mantuvo ocupado con las tareas del hogar y un poco de práctica de violín hasta el mediodía. De repente escuchó maullidos y el sonido de bolsas de plástica crujiendo en la puerta principal. Makoto corrió hacia la puerta para recibirlos "Haru, bienvenido a casa"

Haruka dejó al gatito y soltó las bolsas en el suelo "Sí, estoy en casa"

"Entonces, ¿cómo está Kitty? ¿Qué dijo el veterinario? ¿Estará bien?"

"Bueno, en primer lugar, resultó ser ella y, por lo que parece, se ve que un perro le ha arañado el ojo y está un poco desnutrida, pero si la alimentamos bien, debería mejorar"

Makoto suspiró aliviado "Gracias a Dios" sintió al gatito frotarse contra sus piernas y la alzó "¿Y ahora qué?"

"¿Qué quieres decir con ahora qué?" preguntó Haruka.

"No podemos simplemente abandonarla después de que se recupere. Probablemente deberíamos buscarle un dueño"

"No dije que no nos la fuéramos a quedar"

"Pero pensé…"

"Dijiste que querías tener un gato, ¿verdad?" dijo Haruka "Además, ya la amo" acarició a la gatita entre sus orejas y dejó escapar un ronroneo satisfecho.

"¿Estás realmente seguro, Haru?" preguntó Makoto "Quiero decir, cuidar de ella es una gran responsabilidad y no quiero que sea una molestia para ti"

"Bueno, ¿estás dispuesto a cuidar de ella? Porque yo lo estoy"

"Sí…"

"Entonces, está arreglado. Nos quedaremos con ella"

El rostro de Makoto se iluminó "¡Muchas gracias, Haru!" se volvió hacia el gatito "¿Escuchaste eso, Kitty? Este es tu nuevo hogar ahora"

El gatito maulló feliz en respuesta "Pero si te vas a quedar aquí, no puedo seguir llamándote Kitty. Haru, ¿qué piensas? ¿Cómo deberíamos llamarla?"

Haruka se encogió de hombros "La encontraste, ponle nombre"

"Entonces…" Makoto lo pensó por un momento "¿Qué tal Yuki? Es un nombre bonito, ¿no crees?"

"Creo que le va" respondió Haruka.

El gatito volvió a maullar feliz.

Makoto se rio entre dientes "Creo que a ella también le gusta"

Desde que Yuki apareció, Makoto había estado ansioso por lucirla. Ren y Ran fueron los primeros en conocerla cuando fueron a la casa de Haruka un día y estaban extasiados. Estallaron en un ataque de risa mientras corrían por la casa, balanceando un pez de juguete en un palo mientras Yuki se corría detrás de ellos. Otro día, Makoto llevó a Yuki a la cafetería y a Nagisa y Kisumi les encantó de inmediato.

"¡Es tan linda!" gritó Nagisa mientras frotaba el rostro con el de Yuki "Y tan esponjosa también"

Yuki se soltó de su agarre y se subió al regazo de Kisumi "¿Pero qué le pasó a su ojo?"

"Perros, al parecer" respondió Haruka.

"Sin embargo, sigue siendo linda" Kisumi le dio un toquecito suave en la nariz, ganándose un pequeño maullido feliz de Yuki.

"Sí. Lindo gatito pirata" se rio Nagisa "Es tan pequeñita también. ¿No tienes miedo de pisarla accidentalmente, Mako-chan?"

El rostro de Makoto se puso pálido al pensarlo "Por eso le compramos un collar con cascabel. Para que Makoto sepa donde está"

"Bueno, eso es bastante inteligente de tu parte" comentó Kisumi.

Nagisa se rio "Oye, ¿sabes qué es lo gracioso?"

"¿Qué?" preguntó Makoto.

"Es como si Mako-chan fuera la mamá y Haru-chan el papá y Yuki-chan fuera la hija. Sois como una linda familia"

Un rubor simultáneo asaltó a la pareja.

Y su gatita despistada maulló incesantemente, exigiendo ser alimentada.

Haruka subió las escaleras hacia su casa después de un largo día de clases. Cuando entró en su sala de estar, fue recibido con la visión más adorable.

Makoto estaba tirado en el suelo de tatami, roncando suavemente y Yuki estaba acurrucado en un círculo perfecto sobre su vientre. Haruka no pudo evitar sonreír. Solo deseaba tener una cámara o algo para capturar este dulce momento, pero tenía que conformarse con otra cosa.

Silenciosamente caminó de puntillas hacia Makoto y se sentó junto a él mientras sacaba su cuaderno de bocetos. La punta de su lápiz se deslizó sobre la hoja mientras intentaba imitar el angelical rostro dormido de su novio. Se aseguró de capturar cada detalle, desde sus largas pestañas hasta el tenue color de las pecas de su nariz y mejillas. Justo cuando estaba terminando el dibujo, Haruka vio a Makoto moverse un poco mientras sus ojos se abrían, soñolientos.

"¿Mmm? ¿Haru?"

"Lo siento, ¿te desperté?" preguntó Haruka.

"Realmente no" Makoto soltó un bostezo "Yuki y yo nos sentimos un poco cansados hace un momento, así que hemos estado durmiendo muchas siestas hoy. ¿quieres unirte a nosotros?" palmeó el espacio a su lado.

Haruka guardó su cuaderno de bocetos y se acostó junto a Makoto. Levantó un poco la cabeza, de modo que su cabeza descansaba sobre el pecho de Makoto. El brazo de Makoto serpenteó alrededor de la cintura de Haruka mientras se acurrucaba aún más cerca.

Era vergonzoso decírselo a alguien, pero a Haruka le encantaban momentos como este. Le encantaba cuando Makoto lo abrazaba con afecto y cariño. Podía simplemente olvidarse de todo: Manami, sus padres, el futuro que sus padres habían planeado para él. Solo eran él, Makoto y su gato.

"Hey, Haru, sabes que antes Yuki estaba acurrucada en mi vientre y pensé que era muy linda, pero sus garras dolían un poco…" Makoto dejó de hablar para soltar un bostezo.

Haruka no pudo evitar sonreír ante las divagaciones medio dormidas de su novio.

Aunque era una lástima que no pudiese volver a escucharlo por mucho tiempo.