En el capítulo anterior.

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Rosalie salió corriendo del hospital, no quería saber nada de su padre, se sentía dolida, traicionada. Tal era su malestar que no vio que choco con Chie, quien la detuvo de una caída segura.-Rosalie ¿Qué sucede?-Por favor, sácame de aquí… -Chie pensó que le sucedió algo a su padre, hasta que vio como unos tipos con traje negro venían corriendo hacia ella. Tomo de la mano a Rosalie y la jalo para ir a donde tenía su vehículo. Ambas corrieron, Chie quito el seguro del auto, Rosalie fue al lado del copiloto y Chie entro a su lado, metiendo la llave, los tipos se iban acercando más a ellas, en cuando Rosalie cerró su puerta, Chie colocando los seguros de las puertas y arranco su vehículo.-Ponte el cinturón. –Chie le pidió a Rosalie, quien aun con lágrimas en sus ojos y un corazón más que roto, se lo puso como pudo. Chie solo la miraba de reojo, mantenía la vista en la carretera y en los tipos que comenzaban a dejar atrás.-La señora nos va a matar. –Uno de los guardias de seguridad les decía a sus compañeros.-Ve por el vehículo. –El otro le contesto

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Capítulo 32

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Yamato está como loco, camina de un lado a otro en el pequeño cuarto del hospital, se lleva las manos a la cabeza, las baja, las sube otra vez. Internamente se maldice por caer en las garras de ella. Quiere salir corriendo detrás de su hija, sin embargo Catherine no se lo permite.

-Cálmate. –Con toda tranquilidad, Catherine le dice.

-Es que… es que no entiendes, ¿Cómo pude…? ¿Cómo pudimos?

-Ya, no hagas un drama. No ganamos nada con lamentos, simplemente paso, ahora lo principal es que tu hija no diga nada. Vístete. -Catherine sale del cuarto, mientras habla por teléfono con sus guardias personales, quienes le informan que van en persecución del auto en el cual Rosalie ha escapado.

-No quiero errores, tráiganla a como dé lugar.

-Sí, señora.

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Chie conduce y gradualmente aumenta la velocidad, por el retrovisor observa como un auto negro trata de darles alcance, y de reojo mira a su acompañante quien no deja de llorar. Rosalie está inconsolable. La pelinegra no se atreve a preguntar nada, entiende que no es el momento. Observa a sus perseguidores.

-¿A dónde vamos? –De pronto pregunta.

-Mi… -Rosalie, no sabe qué responder. Se seca sus ojos con el dorso de su mano, respira profundamente para tranquilizarse. –Primero hay que perderlos.

-Bueno, conozco un buen lugar. –Chie hace el cambio de velocidad, trata de esquivar los demás vehículos para agrandar la distancia entre sus perseguidores y ellas.

..…

Shizuru y Natsuki llegan a un pequeño parque, donde buscan una banca que este bajo la sombra de algún árbol, no duran mucho en encontrar el sitio ideal. Ambas se sientan para poder comer.

-Hice las paces con Rosalie. –Natsuki no dice nada, solo continúa masticando su comida. Con ello invita a Shizuru a continuar hablando. –No es fácil, ¿sabes? Pero, me siento un poco más ligera… mi hermana no es un monstruo total, comprendo que no será fácil retomar nuestra relación, pero, quiero intentarlo, ofrecerle el beneficio de la duda. ¿Qué opinas?

-No puedo decirte que lo hagas o no, es tu decisión, lo único que puedo hacer es apoyarte en lo que elijas, solo eso. Sinceramente no es fácil tampoco para mí, no puedo confiar en ella tan rápido, pero sé que todos merecemos segundas oportunidades.

-¿Sucedió algo, Natsuki? ¿Te hizo algo? ¿Intento…? –De pronto el ambiente cambio, Shizuru lo pregunto en un tono algo amenazante. Natsuki la observo, Shizuru estaba celosa.

-No, no sucedió nada más allá de lo que tú misma observaste.

-Lo lamento Natsuki, yo… no tengo por qué dudar de ti… y tú no tendrías por qué lidiar con mi familia.

-Pues, es lo que hay… supongo… no son fáciles nuestros lazos familiares, pero estamos juntas en esto, no te dejaré sola. Ahora come.

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por quererme… te amo Natsuki Kuga, te amo… -Shizuru se acercó a Natsuki, quien comenzó a sentir su rostro algo caliente, un pequeño sonrojo asomo a sus mejillas.

-Me encanta ver que aún te pongo nerviosa. –Shizuru le dio un beso rápido en los labios a Natsuki, quien sonrió y Shizuru siguió dándole rápidos besos a su amada. La comida paso a segundo plano, por unos minutos.

...

Kazumi y Astrid continúan abrazadas, la madre de las hermanas Fujino ya no llora, simplemente se permite sentir el calor que el cuerpo de Astrid desprende, un sentimiento tan familiar, tan acogedor, que pensó que jamás volvería a sentir. Por su parte Astrid le hace mimos en la espalda y de vez en cuando le da pequeños besos en su cabeza. Kazumi es quien se separa lentamente de Astrid, la rubia en un acto de egoísmo, la toma de la mano y la atrae de nuevo para abrazarla, Kazumi no muestra resistencia, sin embargo a los pocos segundos comienza a sollozar.

-Lo siento, Astrid, yo…

-Lo sé, lo sé… te entiendo muy bien. Sé que piensas que no es correcto el que este hoy aquí, contigo, mucho menos que te abrace. No… solo déjame unos minutos más, sentir que no te he perdido completamente... –Astrid comenzó a llorar.

–Solo déjame abrazarte, no quiero cometer el mismo error que hace años, al dejarte sola… cuando más necesitabas mi compañía.

-Astrid… -Kazumi, sin deshacer el abrazo, se aleja un poco, para poder ver el rostro de la rubia, quien tiene los ojos cerrados.

Kazumi lentamente aleja su brazo del cuerpo de Astrid y acerca su mano derecha a la mejilla de la rubia, titubea en sí tocarla o no, lo cavila unos segundos. Astrid suspira, al sentir el tierno roce de la yema de los dedos de Kazumi en su mejilla, de ser posible inclina su rostro para sentir mejor tan delicada caricia. Kazumi siente que si aumenta la fuerza de su toque, Astrid se desvanezca. La rubia intuye cierto temor y duda en ella, y para darle valor y confianza, coloca su mano sobre la de Kazumi, la rubia lentamente abre sus ojos solo para encontrarse con los de su amada. Lentamente se van acercando, están a pocos centímetros de distancia, Astrid observa los ojos de Kazumi, después sus labios, sus facciones, esta por darle un beso, pero desvía sus labios a su mejilla, depositando ahí un suave beso.

-No quiero que te arrepientas, ni que pienses que me aprovecho de la situación. Perdón por…

-Calla, no arruines el momento.

...

-¿Quieres llevarle algo a Rosalie?

–Las chicas están saliendo del pequeño parque.

-No, es mejor regresar al hospital para que ella vaya con mamá y coman juntas. –Shizuru y Natsuki van tomadas de la mano.

..…

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Rosalie saca su celular y llama, mientras Chie conduce hacia las oficinas centrales de la farmacéutica. La pelinegra observa por su retrovisor y ve que el auto no logra alcanzarlas, parece que si los perderán. Sin embargo no se confía y aumenta un poco la velocidad.

-Contesta… -Pasan unos segundos. -… ¿Bueno…? Mamá, por favor, sal del departamento… no, nada, solo, por favor, sal de ahí, necesito hablar contigo… si, si estoy bien… por favor, mamá… ah… a la casa de Kuga-San… Por favor… ahí te explico… Si, no te preocupes, ahí nos vemos -Rosalie termina la llamada.

-¿Quieres ir a casa de Natsuki?

-Sí, si no es mucha molestia ¿puedes, por favor, llevarme a ahí?

-Primero los perderemos, no me arriesgaré a que le pase algo a Natsuki por un descuido mío. No te preocupes, te llevaré a con ella.

-Gracias, Chie.

Frente a ellas se alza el edificio que alberga las oficinas centrales de la farmacéutica, en solo unos minutos pasaran por las puertas, dejando atrás a esos tipos.

….

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Reito y Una, han llegado al cuarto donde se supone debería estar Yamato y Catherine, pero no está ninguno de los dos. En cambio ven que están limpiando el lugar, Una le pregunta a una de las personas del servicio de limpieza, sin embargo no saben que paso con el paciente. Reito sale y Una va detrás de él.

-Reito, espérame. ¿A dónde vas?

-A buscar a Yamato, se supone que debería estar en esa cama, fingiendo que se está recuperando.

-¡¿QUÉ DIJISTE?! -Reito y Una giran a ver a la dueña de esa voz, que no es otra que Shizuru, en compañía de Natsuki. Quienes llegan al hospital.

–Repítelo.-Shizuru… -Reito siente miedo, al ver el rostro de Shizuru.

-¡REPÍTELO, MALDITA SEA! –Shizuru se acerca de forma amenazante a Reito y lo toma del cuello de su saco.

–Repítelo… -Las lágrimas, por la rabia, han salido de sus ojos. Es tanto el coraje que comienza a estrujar las prendas de Reito.

–Tú… no puedo creer que alguna vez te quise… cada vez caes más bajo… -Shizuru por fin lo suelta y se aleja de él, camina hacia el cuarto donde supone su padre aún se encuentra, Natsuki la sigue.

-Vaya que te superas a ti mismo cada día. –Una se burla de Reito.

-Cállate.

-A mí no me grites, estúpido. No tengo la culpa que seas un tonto, boca floja.

-Catherine va a matarme…

..…

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-Tal como lo pensé. No pierdes el tiempo, el pobre de Yamato al borde de la muerte y tú, aquí, consolando a su mujer… -Con toda la saña del mundo Catherine lo ha dicho, pues ha llegado al departamento donde se encuentra Kazumi, y la ha encontrado abrazada a su hija. Kazumi y Astrid se separan. Ambas observan que detrás de Catherine, se encuentra Yamato.

-¿Estás aprovechando la oportunidad? –Yamato le dice a Astrid, quien no sabe qué decir, pues no quiere alterar a Yamato, por su delicado estado de salud.

-¿Qué haces aquí? –Kazumi le pregunta a su esposo. -¿Cómo te encuentras?

-¿Qué hago aquí? Kazumi, no pensé que te importo tan poco, para que aún no muera y ya estés engañándome con esta…

..…

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Chie y Rosalie han cambiado de vehículo y han salido por otro de los accesos del edificio, La pelinegra dirige el vehículo a la casa de Natsuki. Rosalie saca su celular y marca por teléfono, a los pocos segundos Shizuru le responde.

-Tenemos que hablar, es sobre nuestro padre… él… nos mintió… ¿Lo sabes?... ¿Dónde estás?... Yo estoy con Chie, vamos a la casa de Kuga… Hable con ella, le pedí que vaya a casa de tu esposa… Sí, tienes razón, iremos por ella… nos vemos ahí… -Rosalie corta la llamada. Al parecer Shizuru sabe sobre la farsa de su padre.

-Chie, por favor ¿puedes llevarme con mi madre?

-Sí, con gusto, solo dime a donde me dirijo.

-Gracias.

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-Yamato, cuida lo que vas a decir…

-Astrid le dice a su ex amigo.

-Vaya, ¿ahora soy yo quien debe cuidar sus palabras? ¿Ya se te olvido a ti nuestro pacto?

-¿De qué pacto hablan? –Kazumi pregunto. –Yamato debes calmarte, no sé por qué no estás en el hospital… tú debes recuperarte…

-Ahora si ¿te preocupa mi bienestar? Sabes… no creí que a las primeras de cambio me engañarías con esta…

-Yamato… -Astrid lo llama de nueva cuenta por su nombre, para que se tranquilice y no diga cosas de las cuales se pueda arrepentir después.

-¿Qué? ¿Vas a negar que aún sientes algo por ella? ¿O qué? ¿Es tu venganza? –Yamato ha encarado a la rubia, quien no quiere caer en provocaciones.

–Si fueras hombre ya te habría partido la cara por tratar de quitarme a mi mujer… -Un furioso Yamato le grita a Astrid. La rubia ni se inmuta. En cambio lo enfrenta, parece que están en un duelo de miradas, y que en cualquier momento comenzaran a pelear con los puños.

-¿Romperás otro matrimonio?

-¿De qué rayos hablas? –Astrid le contesta a su madre.

-De la primera mujer de tu hermano ¿o ya la olvidaste? –Catherine ha hablado, logrando descolocar a Astrid e intrigar a Kazumi, quien no comprende de que mujer hablan. Yamato también se sorprende y al igual que Kazumi y Astrid gira su rostro para ver a Catherine.

-A ella… no la metas en esto, que nada tiene que ver. Respeta su memoria. –Una herida Astrid le dice a su madre, quien solo sonríe cínicamente.

-Quien debe respetar eres tú, que nada tienes que hacer aquí, interfiriendo entre Yamato y su esposa. –Astrid ve con coraje a su madre. Sin embargo su primer impulso es el de ver a Kazumi quien se ve afectada por las palabras de Catherine y de Astrid, se siente dolida, comprende que Astrid no es de piedra, que siente, que necesita afecto, pero en su interior quiera creer que la esperaría, Kazumi está confundida por sus sentimientos, entiende que no debe sentirse de esa forma, ella fue quien decidió comenzar una vida con otra persona, que Astrid está en todo su derecho de rehacer su vida con quien quiera, pero aun así duele saberlo.

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Al departamento van llegando Chie y Rosalie, la pelinegra baja del vehículo para acompañar a la castaña y ambas observan que Shizuru y Natsuki también van llegando. Deciden esperarlas.

-Hola, Natsuki, Shizuru ¿estás bien? ¿Están bien? –Chie pregunta.

-Dentro de lo que cabe. –Natsuki responde. Shizuru la saluda y se dirige inmediatamente a Rosalie, quien comienza a llorar.

–Nos mintió, nuestro padre nos mintió… y engaño a nuestra madre… Shizuru, él la engaño… -A pesar de que Rosalie conocía algunos deslices de su padre, el ser testigo de uno de esta magnitud fue la gota que derramo el vaso de su decepción.

-Lo sé, él fingió, pero ¿con quién engaño a nuestra madre?

-Con Catherine Searrs.

-¿Qué? –Shizuru pregunta, no puede creerlo. Por su parte Natsuki y Chie se ven, pero no dicen nada. Rosalie y Shizuru comienzan a caminar al interior del complejo de departamentos, para ir por su madre.

-Ve con ellas, Shizuru te necesita. Yo me quedaré aquí vigilando.

-¿A qué te refieres?

-Fui a ver como estaba Yamato y me encontré a Rosalie hecha un mar de lágrimas, unos tipos nos estaban siguiente. Imagino que son los guardaespaldas de la señora Searrs.

-¿Hasta cuando esa familia dejara de darnos problemas?

-Espero no pienses lo mismo de nosotros.

-Claro que no, prima…

-Chie sonrió.

-Anda, ve, si ocupas refuerzos háblame, me quedaré aquí.

-Muy bien, gracias Chie.

–Natsuki corre para alcanzar a su esposa y a su hermana.

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-Cállate, no creas que ella y yo somos iguales a ti.

-Si me queda claro, que son peores… -Yamato ha levantado su puño dispuesto a estrellarlo en el rostro de Astrid.

-¡Yamato! -Kazumi le grita, lo cual alarma a sus hijas que corren para llegar a donde se encuentran. Las hermanas Fujino y Natsuki observan la escena, Astrid y Yamato enfrentándose, Catherine unos metros detrás de Yamato y en la puerta del departamento a su madre.

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Hola ¿qué tal? Espero se encuentren bien. Disculpen por mi ausencia en estos días. Cuestiones laborales han ocupado gran parte de mi tiempo, pero me doy mis "escapadas" para leer sus comentarios, son los que me alegran los días, aun los de bombas que explotan… pero me sienta mal por no poder cumplir sus expectativas en cuanto a subir capítulos cada día, el que sean más largos… espero compensar mi ausencia, y este pequeño capítulo les guste. Ya nos estamos acercando a la recta final de este fic, como leen párrafos arriba, ya están revelándose ciertas cosas. Muchas gracias por sus comentarios, a todos y a todas las que se toman unos minutos para leerme y para escribirme, valen mucho, ojalá les guste y me sigan acompañando en esta choco aventura. Muchas gracias y nos leemos en estos días.