"¡Sonic The Hedgehog! Sin duda, este es el erizo más rápido del mundo. A la velocidad del sonido, Sonic va por donde quiere cuando quiere, es imposible que algo lo detenga..." "O alguien..."

"¡COMO ODIO A ESE ERIZO!"

Los gritos de Robotnik desde su Eggmobile hacían eco en todo Green Hill.

— ¡Intenta volverme a atrapar, EGGMAN! — reía Sonic mientras destruía cada uno de las invenciones del doctor.

— S-señor, creo que deberíamos hacer retirada... — tartamudeaba el doctor Starline. Eggman miró con desprecio al ornitorrinco, sin embargo sabía que ya no podía atacar más a Sonic, al menos esta vez. Con un largo silencio, se retiró junto a su socio.

Sonic no pudo evitar bromear sobre el suceso: "Otro fracaso más para el huevo."

Se estiró un poco, puede tener energías casi todo el tiempo, pero seguía siendo igual de agotador luchar contra Robotnik todos los días. El pequeño momento de relajación no duró mucho. Un inmenso estruendo se escuchó a lo lejos.

No, era una explosión. Tomó un respiro y en un parpadeo fue al punto. El pequeño pueblo estaba en llamas.

— ¡Una de esas cosas se estrelló en nuestro hogar! — gritó un pueblerino.

— No se preocupen, ya estoy aquí —. dijo Sonic con toda seguridad — ¿Hay bomberos en esta zonaí? —.

— Si, ya vienen en camino —. respondió el pueblerino.

El erizo vio desde lo lejos pequeños camiones de bomberos a toda velocidad, bueno, casi a toda velocidad. Pero había algo más, un punto en el cielo...

—¡Tails! — gritó emocionado.

— ¿Qué tal Sonic? — preguntó Tails, estaba desde un aeroplano, aquel aeroplano estaba construido de tal manera que transportaba agua para apagar el incendio.

— Tú siempre con las más grandes ideas, Tails —. dijo en voz baja Sonic, orgulloso de su pequeño amigo.

— ¡Bomberos! Ayuden a apagar las llamas de las casas que se encuentran en su rango, Tails y yo nos encargaremos del resto —. comunicó Sonic. Rápidamente Tails había descendido, Sonic agarró la mangera gigante del aeroplano y mientras Tails sobrevolaba un poco el suelo, activaba el paso de agua del tanque.

Después de varios minutos, lograron apagar el fuego.

— ¡LO LOGRAMOS! — gritó el dúo al unísono, chocando sus manos.

— ¡CIEN HURRAS POR SONIC! ¡CIEN HURRAS POR TAILS! ¡NUESTROS HÉROES! — gritaba la gente del pueblo. En un dos por tres, ya estaban haciendo un festejo.

Cada pueblerino le daba un pequeño regalo a cada uno, desde juguetes hasta dulces y pasteles, incluyendo obviamente, chilidogs.

— Y... — comenzó a hablar Sonic dándole una bocanada a su chilidog — ¿Cómoph supiphtesh qué ocudría aquípmh? —. preguntó con la boca llena.

— Estaba peleando contra algunos robots de Eggman junto a Amy, pero me di cuenta que uno de ellos estaba escapando, supongo que activó la auto-destrucción una vez que cayó aquí, ya que estaba muy dañado como para seguir peleando contra nosotros. El sonido que produjo fue retumbante, así que vine con este aeroplano por si las moscas. ¡Y tenía razón! —. respondió Tails — Amy se quedó en la base de la resistencia, ¿quieres ir a saludarla?

— ¡Amy! Hace tiempo que no la veo, vamos entonces — dijo Sonic.

Tails se subió al aeroplano, Sonic se estiraba, y en unos segundos ya estaban de camino al lugar donde se encontraba Amy. Sonic disminuía la velocidad para estar a la par de su amigo.

— ¿No ha ocurrido nada últimamente que afecte a la resistencia? — preguntaba mientras corría.

— La verdad que no, Sonic. Silver sigue sin volver a su tiempo porque pasa diciendo que cualquier cosa puede pasar en nuestro espacio-tiempo y que quiere estar aquí para ayudar. Amy prefirió que Knuckles vaya a cuidar la Master Emerald, ya que no dejaba de hablar de ella, y finalmente Shadow desapareció, como siempre — explicó Tails, torciendo los ojos al final.

— ¿Shadow era parte de la resistencia? — preguntó Sonic alzando una ceja.

— B-bueno no, pero ya nos habíamos acostumbrado a su presencia... Al parecer ahora sólo somos Amy, Silver y yo, ya que los demás fueron a sus hogare luego de toda la historia de los zombots —.

— Ya me imagino... — rió el erizo.

Ambos siguieron el camino, charlando sobre la resistencia, burlándose de todos los planes fallidos de Eggman y Tails hablando con un lenguaje técnico que Sonic asentía aunque no comprendía lo que decía.

"Ya estamos llegando", pensó Tails.

Próximamente: ¡Bienvenido (de nuevo) a la resistencia!