[¡Bienvenidos a la segunda temporada de Catarina y Gato Negro! La primera sigue por ahí en mi perfil si aún no la habéis leído, porque no vais a entender nada de esta si es así. Esto es un aviso para todos aquellos que van al día con la serie original: Esta historia es algo que me he inventado por completo y es un AU (Alternative Universe), así que cualquier cosa que haya aquí que contradiga a la serie real, pasaosla por el arco del triunfo (o sea, por el culo), gracias por leer esto y disfruta la lectura :D]
Casi había llegado el final del curso y todos los alumnos del instituto Françoise Dupont estaban muy emocionados, en una semana ya tendrían sus ansiadas vacaciones y deseaban celebrarlas en la piscina o bien con sus amigos o simplemente sin tener que levantarse temprano para ir a clase.
La clase entera de la señorita Bustier estaba aquel viernes a última hora muy emocionada por salir e irse a sus casas, sin embargo, antes de que el timbre sonase dando el aviso de salida, la profesora pelirroja se dirigió a sus alumnos carraspeando, tenía planeado un último trabajo para ellos antes de acabar el curso:
—Chicos, como la semana que viene es la última de este curso, ya no os voy a enviar más deberes,—Comentaba ella, sonriente, algo que emocionó a los jóvenes y empezaron a celebrarlo.—pero en lugar de eso os voy a enviar un último trabajo opcional para subir nota, esto es prácticamente un regalo para los que estáis suspensos por muy poco o los que simplemente queráis hacerlo para subir un poco más, porque el trabajo será en parejas sobre el tema que vosotros decidáis, eso sí, siempre dentro del tema histórico.
—¿Podemos hablar de monumentos que nos gusten?—Preguntaba Rose, levantando la mano.
—Sí, por supuesto, solo tenéis que añadir toda la información que queráis sobre ellos, como la fecha en la que se construyeron, datos históricos y esas cosas, tiene que ser de unas seis a diez páginas por las dos caras.
Los adolescentes empezaron a apuntar aquello en sus agendas con algo de fastidio a pesar de que no fuera obligatorio. Marinette por su parte supo al instante perfectamente de qué quería hacer su trabajo, aunque podía llegar a ser algo delatador, pero quería aprovechar lo que sabía y lo pensaba hacer. Las parejas las elegían los mismos adolescentes durante esa clase, de modo que todos se pusieron a pensar con quién se querían poner.
—¿Te interesa el tema de las Ladybugs del pasado, Alya?—Preguntaba Marinette a su amiga, pues lo más probable era que se pusieran juntas.
—Sí, bastante, pero estaba pensando más bien en escribir sobre otra cosa,—Contestó la muchacha de las gafas, encogiéndose de hombros.—no se sabe mucho más sobre lo que ya sabemos y prefiero no jugármela, pero si quieres podemos quedar luego y decidir mejor el tema.
—No lo sé, resulta que... he encontrado mucha información sobre una Ladybug y un Chat Noir del pasado y me gustaría escribir sobre eso, pero puede ser en otra ocasión, si no quieres tú no sé quién querría hablar de eso en el trabajo.
Adrien escuchó aquello con atención y giró su cabeza bruscamente hacia las chicas de detrás suyo, a él también se le había encendido la bombilla sobre lo que Plagg le había estado contando y era la oportunidad perfecta para sacar mejor nota, aunque el rubio de por sí no la necesitaba, pues en aquella asignatura tenía un sobresaliente, pero también pensó en la posibilidad de que a Marinette le contaran lo mismo que a él sobre Catarina y Gato Negro por ser Ladybug, quería descubrir si estaba en lo cierto.
—¡Yo escribiría sobre eso contigo, Marinette!—Exclamó contento el de ojos verdes, mirando ilusionado a la de las coletas, quien le miró sonrojándose de golpe, a lo que Alya y Nino también miraron aquello, riéndose en bajo y mirándose entre sí sabiendo lo que había.—Q-quiero decir... si no te importa que hagamos pareja en el trabajo me encantaría hablar sobre los héroes del pasado, me resulta muy interesante...
—¡S-SI! ¡Claro que puedes! ¡Sería tonta si no dejara hacer un trabajo conmigo a un ángel tan integilente como tú...! ¡Inteligente...! Eh...—Tartamudeaba muy inquieta Marinette, a lo que su compañera de cabello rizado y marrón le dio un pisotón por debajo de la mesa para que dejara de hacer el imbécil, y esta dio un saltito.—¡Au! Perdón... Que sí, acepto ser tu pareja... ¡En el trabajo claro!
Ella se puso a reír de los nervios, y Adrien puso una cara rara, pero también se rió, en parte avergonzado, no podía evitar pensar en que Marinette estaba como una cabra, pero era muy buena persona y le gustaba que fuera su amiga.
—En ese caso después te hablaré por teléfono para concretar una hora para quedar y hacer el trabajo.—El rubio miró a Nino ahora.—Siento no poder hacer este trabajo, sé que a ti eso te interesará bastante poco.
—No pasa nada tío, tú ve con Marinette, necesita estar contigo más que yo.—El moreno sintió la mirada asesina de sus dos compañeras y este, asustado se puso la mano en la nuca para intentar rectificar.—¡Lo digo porque... eh... ella tiene peor nota que yo en historia! Tú puedes enseñarle más cosas sobre eso en el trabajo.
—¿Ah sí? Pensé que tenía buenas calificaciones, en un examen vi que sacó un sobresaliente.—Adrien se rascó la cabeza mirando a Marinette.
—S-sí, bueno, solo fue en uno que estudié bastante, pero he de admitir que me cuesta mucho aprenderme las fechas y los nombres raros, por eso me vendría bien ayuda... y más de ti, que eres perfecto y sacas dieces en todo.—Marinette reía nuevamente bastante nerviosa, casi empezando a sudar, estaba roja también, iba a pasar tiempo a solas con Adrien, así que estaba muy emocionada por ello.
—Entonces yo me pongo con Nino y ya haremos otra cosa, ojalá encontréis muchos datos interesantes~—Alya guiñó un ojo a Marinette y rió, la de cabello oscuro con coletas se abanicó con la mano inútilmente y solo asintió intentando no decir nada más para no meter la pata.
Los cuatro amigos se pusieron a hablar hasta que la campana de salida sonó. Todos los alumnos salieron hablando unos con otros tras hacer sus respectivas parejas para el trabajo. Chloé se había puesto con Sabrina como de costumbre para que ella le hiciera el trabajo al completo, eso sí, con sus ideas. Por supuesto a ella su kwami también le contó alguna que otra cosa cuando estaba con ella, pero como esto sucedía pocas veces, Pollen se limitaba a decirle que buscara datos en Google, así que ella lo hacía vagamente y se esperaba a que la kwami abeja le contara más cosas.
A esas alturas sabía muchas cosas sobre el paso de Pollen por las manos de Carla Burgos, una aristócrata española que en 1882 se convirtió en marquesa con quince años debido a la muerte prematura de su padre. Conocía datos que Adrien y Marinette no porque Plagg y Tikki no habían llegado a contárselo por la pausa que hicieron de unas semanas.
Chloé estaba decidida a hablar sobre Isabel de Burgos y su hija, cabe destacar que Pollen se había puesto de acuerdo con sus compañeros para contarles la misma historia a sus portadores, sin embargo lo que no esperaban era que se pusieran a hacer un trabajo así en el que pudieran hablar de ello y encima los tres hicieran lo mismo importándoles poco sus identidades en ese momento con tal de sacar buenas notas.
La muchacha rubia iba caminando para salir del instituto junto a su amiga pelirroja y esta iba apuntando en su teléfono todo lo que la de ojos azules le decía:
—Apunta Sabrina: ''Isabel de Burgos, mejor conocida como La Flamenca o Marquesa de Burgos, nacida el nosecuantos del mes nosecual en mil ochocientos y pico en Málaga, al sur de España''.
—¿Vamos a hablar solo de una persona?—Cuestionaba la de las gafas, escribiendo bastante rápido mientras caminaba también tras Chloé.
—Claro que no, pero todo el trabajo va a ir alrededor de ella, que era una villana y los Ladybug y Chat Noir de la época la ''derrotaron'' y más cosillas con su hija Carla.
—¿Por qué lo dices entre comillas? Aquí faltan datos.
—¡¿No te puedes esperar a llegar a casa para verlo todo en condiciones?! ¡Dios, qué petarda que eres!
—Lo siento...
Marinette estaba junto a Alya caminando tras ellas y de casualidad oyó lo que decían, al oír ese nombre se espantó jadeando y corrió hacia la rubia, poniéndose ante ella. La de las gafas, sorprendida, se quedó apartada sin saber en qué diablos estaba pensando su mejor amiga.
—¡No puedes hablar de esa señora!—Le chilló de repente la de las coletas a la otra, que se quedó petrificada con cara de molestia.
—¿Y por qué no, Dupain-Cheng?—Interrogó Chloé en tono burlesco.—La señorita Bustier nos ha dicho que hablemos de lo que queramos mientras sea histórico. Ahora aparta de mi camino.—Hizo el ademán de irse, pero Marinette la agarró del brazo evitando que lo hiciera.
—Isabel de Burgos era una asesina que traicionó y traumatizó a una familia entera, mató a su marido y a la esposa del hombre que le gustaba, y además maltrató psicológicamente a su hija, ¿piensas dedicarle un trabajo entero como si fuera alguien realmente importante?
—¿Te importa demasiado eso? ¡Es mi elección! Me importa un bledo si te gusta o no, es como si me da por hablar de Hitler, a ti no te tengo que dar explicaciones de lo que hago, es un trabajo, no quiero iniciar una secta de adoración a Isabel de Burgos.
—Además parece que te sabes muy bien esa historia,—Añadió Sabrina para defender a la rubia de ojos azules.—tal vez lo que pasa es que no quieres que te pisemos el trabajo.
—Y si es así más vale que te pongas las pilas, porque solo te sabes lo que te interesa saber de ella. ¡Ahora déjame en paz, plasta!—Chloé apartó de su camino a Marinette de una manera brusca y se marchó junto a Sabrina, por fin saliendo ambas del instituto.
Cuando esta se dio cuenta, tanto Alya como ahora Nino y Adrien estaban mirando atónitos la escena.
—¿A qué ha venido eso, Marinette?—Preguntó su amiga de las gafas, realmente sorprendida con ese comportamiento.
—Es que leí cosas de los anteriores portadores de los miraculous de Ladybug y Chat Noir que estaban en Sevilla y esa señora era su enemiga,—Explicaba la de cabello oscuro, avergonzada, mirando al suelo.—y claro, la historia siempre es más favorable a los héroes, tal vez ese punto de vista sea algo... erróneo.
—No te preocupes, deja que Chloé haga lo que quiera.—Aconsejaba Adrien, acercándose a Marinette y poniéndole la mano en el hombro.—Nosotros buscaremos más información, no porque vayamos a hacer casi el mismo tipo de trabajo significa que uno de ellos no sea válido.
—Ah... eh... sí, claro.—Marinette, con cara de embobada miró a Adrien perdiéndose en sus ojos, pero por desgracia se dio cuenta de algo y sacudió su cabeza. Chloé era Queen Bee y podía consultar a su kwami cuando tuviera el miraculous de la abeja, sin embargo no se lo dijo a nadie por temor a que la descubrieran, solo se limitó a callarse otra vez.
Marinette tenía a Tikki, y encima siempre estaba con ella, así que jugaba con ventaja, además tenía a Adrien que era bastante inteligente y le ayudaría a encontrar más datos por internet, que era algo que nunca se le ocurrió hacer mientras su kwami le contaba la historia. Por no decir que no sabía que su amado rubio tenía también a Plagg y les quedaría un trabajo de 10. Sin embargo, había algo en lo que también reparó la muchacha al hablar con Chloé: ella le dijo que solo sabía lo que le interesaba, así que probablemente Isabel tuviera un trasfondo que ellos no conocían.
Era hora de retomar las aventuras de Catarina y Gato Negro.
Cada uno se fue a su casa tras las clases, comieron por su lado, y después de eso pensarían mejor en los trabajos que harían. Adrien había avisado a Nathalie de que debía hacer el trabajo con una compañera de clase, y la asistenta contestó que se lo diría a su padre para que le diera permiso para quedar con ella, así que, mientras esperaba, el rubio se sentó en su cama y Plagg se puso a flotar ante él.
—¿Vas a hacer ese tipo de trabajo con Marinette?—Preguntó el kwami negro directamente.—Es muy arriesgado.
—Lo sé, pero me he dado cuenta de que ella también parece saber cosas sobre la historia de Catarina y Gato Negro, eso me hace pensar en que probablemente sea Ladybug, porque ella misma me dijo que su kwami también le estaba contando lo mismo. Además tú me lo dijiste mientras me contabas la historia la otra vez, pero intentaste evadirlo.
—Ay, eres como Alfonso; muy pesado, no te voy a decir nada, averígualo por ti mismo, niño.
—Qué remedio... bueno, igualmente iré a su casa o ella vendrá aquí para hacer el trabajo, así que pasaremos tiempo juntos e intentaré averiguarlo.
—Muy bien, pero no hagas chorradas, al menos tú tienes un poco más de cabeza, ¿o no?
—Ladybug hace que la pierda, Plagg, y si resulta ser Marinette... no sé cómo voy a actuar delante de ella.
—Bueh, tú sigue con tus fantasías, yo voy a comer un poco...—Plagg directamente se fue mientras el chico esperaba, y unos minutos después apareció Nathalie abriendo la puerta y miró al rubio de ojos verdes, quien seguía echado en su cama.
—Adrien, tu padre dice que mañana puedes quedar con tu compañera para hacer el trabajo, pero tiene que ser aquí, y estaré vigilando que no pase nada raro y que os ciñáis a lo que tenéis que hacer.
—Claro, Nathalie, pero yo soy bastante responsable y ella también, no nos distraeríamos de los deberes.
—De acuerdo, en ese caso mañana a las cinco podréis quedar, ahora será mejor que te vayas preparando, tienes una sesión de fotos de última hora.
Él asintió y directamente fue a ducharse y arreglarse, le esperaba otra aburrida sesión de fotos para algo que ni siquiera le habían dicho, cuando se suponía que tenía la tarde libre, pero no tenía opción y debía obedecer. Antes de salir le dejó un mensaje a Marinette diciéndole que mañana a las cinco de la tarde quedarían en la mansión Agreste para hacer el trabajo, y ella le respondió muy rápidamente un ''de acuerdo'' con un emoji sonriente, en su casa debía estar saltando de alegría la chica.
Luego el día pasó y Adrien llegó a la mansión de vuelta bastante cansado, cenó y directamente se fue a su cuarto, poniéndose el pijama y echándose en su cama.
Desde que oyó a Chloé decirle a Marinette que no sabía todo sobre Isabel, la curiosidad le comía por dentro, entonces buscó a Plagg con la mirada y al localizarlo bajo unos envoltorios de quesos, decidió llamarle para pedirle proseguir con la historia.
—Oye, Plagg.—El adolescente vio como su kwami salía de entre los papeles y plásticos que solían envolver quesos y se dirigió flotando hasta él.
—¿Qué pasa, Adrien?
—He estado pensando todo el día en eso que dijo Chloé, ¿es cierto que no sabemos todo sobre Isabel?
—Como te dije la historia de Catarina y Gato Negro es bastante larga, es evidente que no lo sabéis todo, y Chloé debe de ir mucho más adelantada que Tikki y yo.
—En ese caso deberíamos retomar la historia, ¿no crees?
—Uf, yo empecé esto, así que qué remedio... Allá vamos de nuevo.
Adrien sonrió y se echó en la cama para escuchar al kwami gato, este se sentó con él y se dispuso a continuar con el relato que habían estado esperando esas semanas.
Narrando Plagg
Habían pasado tres semanas desde el accidente del baile. Todo se había quedado gris y silencioso en Sevilla. Carla ahora había sido adoptada por Juan Alberto, ya que quedó huérfana al enterarse de que tanto su madre como su padre murieron, y por desgracia entró en una fuerte depresión. No salía de su cuarto, no paraba de llorar, y casi no podía comer de lo deprimida que estaba. Alfonso estaba destrozado por igual, lo que había visto y lo que había hecho era algo que no se borraría fácilmente de su memoria, pero por el momento debía tratar de consolar a su amiga, quien ya era como una hermana para él y odiaba verla tan hundida. Todos los días iba un montón de veces a visitarla a su habitación y a llevarle libros que la entretuvieran, dulces o lo que se le antojara, mas su tristeza seguía ahí, estaba rota de dolor, lo normal cuando tus dos padres fallecen de repente y de forma prematura. De hecho incluso Fu le ofreció el miraculous de la abeja para que ayudase a Alfonso en caso de que hubiera más peligros mientras Catarina no estaba disponible, pero Carla rechazó la proposición, alegando que no se sentía en condiciones de luchar, así que Gato Negro y Galápago por el momento lo harían todo solos.
María del Carmen estaba pasado por una larga y dolorosa recuperación, le habían cortado un pie, y Tikki en el momento del accidente no pudo salvarla, así que el maestro Fu tuvo que llevarse a Tikki para curarla, y aquello le costó un día entero. Por suerte mi amiga se recuperó también y volvió a estar sana y salva, pero Mari estaba en coma, sin pie y casi desangrada, por lo menos Tikki llegó a tiempo para reparar el daño causado con el lucky charm que conservaron y la muchacha recuperó su pie por completo, pero para hacerlo su memoria se borró hasta un poco antes del momento del accidente, y debía quedarse un tiempo en un sueño inducido para que la magia la curara por completo. Alfonso también estaba muy preocupado por ella y también fue a visitarla cuando le fue posible, Fu tuvo que llevarla a su casa cuando recuperó su pie y darles una excusa a sus padres sobre lo que pasó, diciéndoles que en el baile la Flamenca y sus secuaces los atacaron y a ella le golpearon la cabeza en un sitio que la hizo quedar en coma, aunque obviamente sus padres se enfadaron porque el Maestro llevó a su hija a su casa bastante tiempo después de lo sucedido, pero no podía llevarla allí con el pie cortado y sangrando y les puso la excusa de que estuvo siendo observada en el hospital, entonces Antonio y Carmen creyeron a Fu.
Aún quedaban villanos sueltos y no podíamos revelar su identidad a nadie más, y esta solo la sabíamos unos pocos: ahora Alfonso, Juan Alberto, Carla, y Natalia, lo que significaba que estaba a salvo... o eso pensábamos por aquel entonces.
Juan Alberto por su parte también estaba penando y sufriendo, pero más en silencio, tuvo que hablar con su hijo sobre todo aquello, y por supuesto le afectó la muerte de Isabel, pues se había enamorado de ella e iban a tener un hijo, aquello sin duda le dolió al pobre hombre, pensaba que no tendría la oportunidad de tener más hijos, o de volver a encontrar el amor, pues todas las mujeres que estaban con él perecían, y la última a manos de su hijo. El adulto no le tenía rencor a Alfonso por aquello, era su misión asesinar a La Flamenca, había hecho cosas horribles, incluso asesinado a su esposa Marta, y debía pagar por su crimen, y aunque no se supiera con certeza podía haber sido la responsable de la muerte de Andrés Burgos, pero de esto no tenían pruebas, y aunque las tuvieran no se hubiera podido hacer nada a esas alturas, pues ella ya murió.
Sin duda la muerte de Isabel causó bastantes estragos en esa familia, pero al menos por el momento podían estar tranquilos porque la enemiga principal de Sevilla desapareció para siempre.
Llegó el día en el que María del Carmen despertó; esta no recordaba casi nada de la pelea y realmente no sabía qué ocurrió con su identidad, la Flamenca, su trabajo, Alfonso, Gato Negro o sus otros amigos, tenía bastante miedo. Sus padres, al ver que despertó rápidamente avisaron a su amiga Alba, que era la que estaba más cerca, y esta no dudó en ir la a verla cuanto antes, sin embargo tenía órdenes específicas del Maestro y de Alfonso de no decirle nada de lo ocurrido de repente.
Ambas estuvieron hablando un buen rato en compañía de los padres de la muchacha, estos le dijeron que tuvo un accidente con un villano que atacó a las personas del baile y por desgracia ella fue la única tan herida de gravedad, y que el motivo de su desfallecimiento fue un duro golpe en la cabeza y que perdió la memoria, nadie mencionó nada sobre el pie cortado, dato que solo conocía Alba de entre las personas que estaban en la sala.
Tikki también estuvo con ella todos los días y cuando Alfonso iba a visitar a Mari, yo también iba a ver a mi compañera, se debía sentir bastante sola mientras su portadora estaba inconsciente, entonces yo le hacía compañía, incluso Wayzz también, y le llevábamos algo de comida, pues también había sufrido graves daños.
Era por la tarde, casi la hora de comer, sin embargo esto lo aplazaría todo el mundo puesto a que Mari Carmen despertó, y su amiga, tras hablar con ella dijo que avisaría a Alfonso y Carla, que tenían ganas de verla y contarle cosas. Para la marroquí la conversación con la sevillana fue bastante dura, ya que conocía muchos datos y no podía decirle nada, solo le dijo lo mínimo; lo de su accidente, o al menos la versión que le pudo dar delante de sus padres, y que llevaba varias semanas inconsciente. También la chica morena preguntó a cerca de su trabajo, ella pensaba que por aquello lo perdería, pero sus padres le explicaron que los Cortés se pusieron en contacto con ellos y les dijeron que obviamente no pasaba nada porque ella sufrió un accidente y no era culpa suya, de hecho, esa familia fue a visitarla también, pues Nazareno se había convertido en un gran amigo de Mari y también estaba preocupado.
Recuerdo cuando tanto yo como Alfonso recibimos por teléfono la noticia de que despertó, el rubio solo deseó ir corriendo a ver a su amada, y de hecho su padre se lo permitió, pero otra cosa era Carla... Esta se encontraba todavía acostada, ni siquiera había desayunado, y su sirvienta Sara intentaba hacer lo posible para ayudarla y que comiera, pero no se le ocurría la manera.
Alfonso rápidamente subió las escaleras de la mansión y fue hasta la puerta de la alcoba de Carla, llamando a esta con los nudillos.
—¡Carla! ¿Puedo pasar?—Preguntaba ansioso él, que estaba a rebosar de felicidad. Pasaron unos segundos y Sara le abrió la puerta, ya que estaba aún con ella leyéndole un libro para distraerla.
—Pase, señorito Avilés,—Contestó la joven doncella pelirroja, haciéndose un lado para que él pasara.—se le ve muy contento, quizá pueda contagiar algo de esa felicidad a la señorita Burgos.
—Eso espero, traigo buenas noticias.—Alfonso entró del todo a la habitación y caminó hasta la cama de Carla, donde estaba ella echada, con su camisón rosado, ojeras y el pelo suelto.—Carla, ¡Mari Carmen ha despertado! ¿Quieres venir a verla?
—¿En serio?—Ella se recostó, mostrando un poco de sorpresa, pero aún se la veía decaída.—Me encantaría, pero estoy muy desaliñada y... no sé si estoy en condiciones para salir.
—¡Pues te lavas y te arreglas! Es tu amiga, acaba de salir de un coma bastante grave, ¿no te alegras?
—Alfonso, te lo llevo repitiendo muchas veces desde lo ocurrido: me he quedado huérfana... mis padres han muerto, mi madre era una asesina que probablemente haya matado a mi padre, no es que no me alegre de lo de Mari, ¡claro que me alegro! Pero mi situación es delicada... no me pude despedir de mi padre y mi madre prácticamente lo último que me dijo era que lo estaba haciendo todo mal para ella y que no me apoyaba... ¿cómo te crees que me siento...?—La rubia evitó la mirada de su amigo y se puso a sollozar.
—Perdona... no quería que le dieses más vueltas a eso... sé lo que se siente, yo tampoco pude despedirme de mi madre, y encima he descubierto que la mató la tuya... eso tampoco me sentó bien...
—Eso es otra... no hemos hablado del hecho de que... tú has matado a mi madre.—Carla le miró mal a Alfonso, y este rápidamente miró hacia Sara, quien estaba allí escuchando todo.—Sé que no la veías en ese momento como mi madre, si no como la villana que ha estado haciendo mal a todos, y lo entiendo, pero eso también duele y no me siento cómoda contigo...
—¿Qué...? ¡Mi padre te ha adoptado y somos amigos desde pequeños...! Bueno mira, no es momento ni lugar para hablar de esto... Solo te dije lo de Mari para que te distraigas y no estés aquí encerrada todo el día, supongo que tanto ella como tú necesitaréis dar un paseo y salir de casa, ella se sentirá muy bien al saber que te preocupas por ella, tenemos que explicarle lo que ha pasado, y además tú también necesitas ver a más gente, ya hablaremos de lo otro cuando estemos a solas y estés mejor, pero eso me ha dolido, Carla.
—Lo siento, Alfonso, pero opino que esa no era la manera de derrotarla... Iré a prepararme para ver a Mari Carmen, pero no esperes que me quede mucho rato.—Carla se levantó con una cara bastante depresiva y miró a Sara.—Sara, ayúdame a preparar el baño, si quieres puedes acompañarnos.
—Por supuesto, señorita...—Respondió la doncella, también con un gesto triste y ambas se fueron a escoger ropa y preparar el baño. Mientras tanto, Alfonso, quedándose decaído por lo que había ocurrido, salió por la puerta y entró en la contigua, que era la de su cuarto, este solo tenía que cambiarse de ropa.
Yo salí de su chaqueta cuando se la quitó y me puse delante de él para que me viera, ya no tenía que esconderme porque todos en la casa sabían que yo existía, incluida Natalia, quien ahora parecía más pendiente a su jefe que nunca.
—Oye chico.—Hablé yo, entonces me miró.—¿Vas a decirle a Mari Carmen toda la verdad? ¿Incluso que eres Gato Negro?
—No lo sé, Plagg, no creo que deba darle tanta información en un momento, eso sí, debo decirle que sé que es Catarina y los peligros que puede haber.
—Pero si le dices eso sabrá que eres Gato, tienes que tener cuidado, ahora todos los villanos van a ir a por ti porque saben quién eres por culpa de Isabel.
—Entonces mejor me inventaré algo para explicarle lo que ha pasado sin decirle la verdad, pero también podría ir por la noche como Gato Negro a visitarla.
—Muy bien, pero estate muy atento a tu alrededor cuando lo hagas, pueden estar vigilándote.
—Lo estaré, por si acaso el Maestro también me está respaldando, solo esperemos que no le descubra nadie.
Yo solo asentí y dejé que se vistiera, solo estuvimos hablando de varias cosas sobre este tema y poco más.
Ya un buen rato después todos salimos a visitar a Mari, no comimos ninguno, de hecho pillamos a la familia Escobar comiendo y les invitaron a comer a los chicos, aunque claro, a Alfonso le dio apuro quedarse porque sabía que no estaban pasando un buen momento económicamente, así que rechazó la oferta y simplemente esperamos a que acabaran, Carla continuaba bastante triste, pero a la muchacha morena le hizo mucha ilusión verla, así que después de todo aquello salieron los cuatro adolescentes a dar un paseo. Mari Carmen ya se había lavado rato antes de comer y estaba vestida como normalmente hacía, podía caminar bien y no sospechó en ningún momento que uno de sus pies fue arrancado, o más bien cortado limpiamente por el tobillo. Lo que sí le molestaba constantemente era un agudo dolor de cabeza que le retumbaba en las sienes y eso la incomodaba, pero tenía ganas de salir con sus amigos.
Los tres, acompañados de Sara, que no decía gran cosa, caminaron por la calle hacia una plaza a la sombra donde no hiciera tanto calor. Se sentaron en una fuente a la sombra, Alfonso estuvo pensando en qué podía decirle a Mari y qué no, tampoco podía dejar que Carla dijera cosas muy reveladoras sobre él, así que durante el camino le había dicho que solo le preguntara por su salud y que le dejara contar él lo sucedido, la rubia aceptó, tampoco es que quisiera hablar demasiado así que aquello en parte le alivió.
—¿Entonces qué sucedió?—Preguntaba María del Carmen.—Alba me dijo que me golpearon y me di en la cabeza desmayándome, por eso perdí la memoria... Pero quiero saber qué pasó.
—Pues... Todos los civiles fuimos salvados a tiempo,—Respondió Alfonso.—aunque... Catarina tuvo la mala suerte de que un villano nuevo la pillara desprevenida y le cortara el pie, por suerte mi profesor de hípica y Natalia la atendieron... Yo no vi nada y nadie la ha vuelto a ver, Gato Negro y Galápago han vigilado solos Sevilla.
—¡¿Qué?!—Mari inconscientemente se miró los pies, no entendía nada, ¡ella era Catarina! ¿Qué había pasado realmente?—¿Y... y no se ha descubierto su identidad...?
—Eh... No lo sé... C-Carla, Sara, ¿podéis dejarnos solos?
—Lo vas a hacer, ¿verdad? ¿Aquí?—La rubia miró un poco mal a Alfonso mientras Mari le miraba incrédula sin saber qué estaba ocurriendo.
—Aquí no, pero necesito que os vayáis.
—Bien, paso de verte la cara.—Carla se levantó, agarró de la mano a su doncella pelirroja y se fueron hacia otro lado.
—¿Qué ocurre, Alfonso? Necesito saber qué ha pasado, Alba me ha contado otra cosa diferente y no sé nada...
—Ven conmigo, aquí hay mucha gente...—Alfonso se levantó y la morena le siguió extrañada. Este le llevó hacia un callejón poco transitado y se apoyó en una de las paredes, mirándola.—Lo que te voy a contar va a ser bastante fuerte, pero no me queda otra, he estado pensando seriamente en si decírtelo o no por el peligro que puede suponer para ti, pero ya Natalia y más gente saben tu identidad... Así que estás en peligro.
—Espera, ¿qué...? ¿T-tú lo sabes...?
—Lo sé, Carla, Sara, Gato Negro, y mi padre incluso, sabemos que eres Catarina, durante la pelea contra La Flamenca vimos cómo ese villano salía de la nada y con su super poder te rebanaba el pie izquierdo de un sablazo, al ocurrir eso te destransformaste, y lo vimos Gato, mi padre y yo, Carla no estaba delante ahí, por suerte ese otro villano no se fijó y se marchó con tu pie a hacer cualquier barbaridad con él, y La Flamenca está muerta, Gato Negro la mató.
—¿De verdad? ¡Eso es increíble! ¿Y él está bien? ¿No le ha pasado nada?
—No, él está perfectamente junto al otro héroe, pero también está en peligro según he oído.
—Lo sé, él me dijo que La Flamenca sabía su identidad y probablemente más personas de su círculo también lo sepan, incluida Luparia, esa... mentirosa compulsiva que trabajaba con ella, lo poco que recuerdo del baile es que ella estaba allí, Lara, creo que se llamaba, ella fácilmente puede ir diciendo por ahí quién es él.
—Dudo que lo haga, si no lo ha hecho ya no lo va a hacer, si lo hubiera hecho tú sabrías la identidad de Gato, pero bueno, al menos no estará solo del todo, tiene a Galápago.
—Eso espero, porque yo necesito un tiempo para procesar todo lo sucedido con La Flamenca y todo esto, creo que mi kwami sufrió un daño terrible, y no creo que ni yo ni ella podamos hacer de Catarina por ahora, así que me tomaré un largo descanso con ella.
—Seguro que él lo comprende, Sevilla últimamente ha estado muy tranquila así que lo estará haciendo bien, lo importante es que tú descanses.
—Sí... realmente él es un chico maravilloso... por eso le amo tanto y tengo ganas de volver a verle...—Mari, al darse cuenta de lo que dijo, se tapó la boca y miró a otro lado, sintiéndose culpable.—Perdona, no debería haber dicho eso delante de ti.
—Mari, no tienes por qué disculparte, yo ya te lo dije, estaré bien siempre que seamos amigos.—El rubio sonrió, poniendo su mano en la mejilla de ella e hizo que le mirara a los ojos, por dentro él estaba encantado, ya que ella seguía amándole como Gato Negro y ya no sabía su identidad, pero al recordar lo que se dijeron en aquella pelea le dio demasiada rabia que la muchacha lo olvidase, pues se habían declarado sabiéndolo todo el uno del otro, sin embargo ahora en frío ella podía cambiar de opinión y le daba miedo confersarle aquello.—Gato Negro es afortunado de tener una chica tan maravillosa como tú a tu lado, la envidia es de perdedores, yo te tengo como amiga y eso me basta y me sobra.
—Vaya, no esperaba que te lo tomases tan bien...
—Cuando a uno le pasan tantas cosas malas tiene que aprender a ver lo bueno que le da la vida.
—Tienes razón... por cierto, el Maestro Fu nos dijo a Gato y a mi que podíamos escoger un aliado de la caja de miraculous si algo ocurría, así que pensé en que si tanto tú como Carla lo sabéis, no le importaría que os lo propusiera, ¿queréis uniros al equipo?
—Eh... No estoy seguro,—Eso le pilló desprevenido al rubio, no podía tener dos miraculous, así que era momento de poner excusas.—yo aunque diga eso de lo de la envidia... verlo de cerca puede no sentarme muy bien, además mi padre necesita apoyo también, yo no puedo.
—Bueno... entonces, ¿puedes confiar en Carla para que ayude a Gato? Podría decírselo también a Alba.—En ese instante el rubio la miró algo dudoso, Carla no estaba en el mejor momento para ejercer de heroína, y de hecho ya había negado un miraculous.
—No lo creo... lleva semanas deprimida... y sobre todo enfadada conmigo, Isabel de Burgos resultó ser La Flamenca, yo lo sabía porque la oí decírselo a mi padre y no le dije nada a mi amiga hasta el momento clave, además su padre falleció también días antes y se enteró de las dos muertes el mismo día, ella no está en condiciones de nada.
—Dios... no puedo creer que se haya quedado sin padres... es horrible.
—Y encima a la vez... Debí habérselo dicho cuando pude, pero no sabía cómo iba a reaccionar al enterarse de que ella era la Flamenca. Sé que al principio no soportaba a Carla y odiaba estar con ella y lo que eso conllevaba, pero con el tiempo se ha convertido en casi una hermana para mi, verla deprimida y sufrir tanto me ha hecho sentir como una hez de caballo, jamás me perdonará...
Alfonso comenzó a lagrimear un poco e intentó limpiarse las lágrimas con un pañuelo que sacó de su bolsillo, yo quería salir a consolarle, pero no podía, ya que no se reveló ante Mari, así que me quedé allí en el otro bolsillo.
—Todos hemos pasado por alguna época así en nuestra vida y la volveremos a pasar,—Volvió a hablar la muchacha de cabello negro, agarrando las manos de Alfonso y mirándole a los ojos.—la muerte es parte de la vida y es inevitable, aún así tenemos que mirar lo positivo siempre que podamos, yo hablaré con ella a solas, después, necesita una amiga con la que hablar y distraerse.
El adolescente asintió, e intentó sonreír para que Mari no se sintiera mal de nuevo, y entonces decidieron volver a pasear tranquilamente para encontrar a las otras dos chicas.
Tikki estaba descansando en la habitación de ella, ni siquiera salió de ahí, y realmente yo quería hablar con ella, pero suponía que aquella noche lo haríamos mejor si Alfonso iba a ver a María del Carmen siendo Gato Negro, que desde luego ya estaba decidido a hacerlo.
Mientras ellos hablaban, Carla y Sara se habían quedado escuchándoles a escondidas, y la rubia estaba conmovida por lo que dijo Alfonso de ella, agradecía el apoyo que tenía de sus amigos, y que él la considerara casi su hermana le hacía recuperar algo de felicidad, sin embargo, en su mente seguía convencida de que él debió haber hecho otra cosa para no asesinar a su madre, claramente ella trataba de buscar soluciones desesperadas ante tal trágico suceso. Eso sí, tampoco podía permitir que Alfonso estuviera solo haciendo de Gato Negro, así que aceptaría el miraculous de la abeja, la conversación que escuchó fue la detonante de su decisión.
Continuará!
[Si os ha gustado el inicio de la segunda parte dejadme una review y un favorito a mi historia, por favor! La traje antes de lo esperado para los que les gustó! :3]
