Juntos al fin
Al segundo siguiente en que que toda la bruma la rodeo, sintió un calor asfixiante y abrió os ojos viendo el cielo raso de una habitación. Se sentía alerta e increíblemente descansada. Al contrario de su inmersión en el extraño limbo aquí parecía capaz de levantarse de un salto ahora mismo y dar volteretas.
Habiendo dicho eso, pestaño sintiéndose de pronto terriblemente incomoda mientras una gota de sudor corrió por su frente.
Se removió rumiando, sintiéndose constreñida y de pronto tenía en frente el rostro hermoso, pero preocupado de Seiya encima de ella.
-No te destapes- murmuro aferrando las mantas que parecían ahogarla- estas muy fría. El doctor viene en camino- Serena frunció el ceño y saco una mano de su prisión para descubrirse un poco
-Estoy bien Seiya. Mira estoy sudando, ya no estoy fría- le dijo sonriendo haciendo que el la mirara confundido. Se le acerco más poniéndole la mano en el rostro, en la frente y cuello y ella soltó una risita sintiendo cosquillas por sus dedos fríos en su piel sobrecalentada.
-Hace un minuto tu...- le estaba diciendo y ella le volvió a sonreír tomando su mano
-Ya estoy bien, te lo pronto- Seiya apretó sus dedos y por fin suspiro pareciendo dejar caer una gran carga de sus hombros
-Cielos Bombón. Casi me matas del susto- la ayudo sentarse poniendo almohadones en su espalda aun cuando ella no necesitaba nada y Serena miro alrededor confundida.
- ¿Cuánto estuve durmiendo? - pregunto viendo las paredes decoradas de la habitación de Seiya. Luna se había equivocado. Al parecer había estado más que unos pocos minutos en ese otro mundo. Sintió un pinchazo de aprensión el estómago mientras su mente formulaba una mentira convincente para explicar horas de desmayo, pero Seiya negó contrariado.
-Solo han sido unos pocos minutos. Yaten es más loco que yo al manejar. Nos llevó solo diez minutos llegara acá. Acabo de acostarte. Deseaba llevarte a un hospital, pero las chicas me convencieron de no hacerlo. Nos hubiéramos tardado más en ingresarte que en traerte aquí y llamar al doctor.
Doctor. Serena se encogió
-Por favor llámalo. No es necesario que venga
-Pero...-dijo Seiya mirándolo dudoso y ella volvió a sonreírle intentando ser convincente.
-Te lo juro, estoy bien. No necesito un doctor.
-Bombón, hace solo un momento estabas tan fría como un tempano. Incluso tus labios estaban azules. Necesitas...
- ¿Mis labios se ven azules aun? - cuestiono frunciéndolos en broma y Seiya los miro de pronto pestañando perdido haciéndola sentir divertida y muy viva.
-No, se ven como siempre, pero...
-Llámalo Seiya. No lo necesito- ordeno con voz más seria y firme, haciendo que Seiya suspirara
-De acuerdo- murmuro saliendo de la cama y tomando el teléfono que estaba encima de su escritorio. Mientras se lo ponía en el oído le lanzo una mirada envenenada al ver que ella se removía- Lo llamare, pero tú te quedas ahí. ¿Capich?
Serena se rio y asintió dejando de lado su incomodidad y se metió más adentro en la cama hasta que Seiya asintió feliz.
Salió al pasillo murmurando al teléfono y ella suspiro sacándose el cabello de atrás del cuello para dejarlo desplegado en la cama de Seiya demasiado acalorada para tenerlo alrededor.
Lo miro pasearse fuera de la puerta y luego hablar con las cejas juntas y el rictus inconforme mientras ella consideraba lo loco de lo que estaba viviendo. Se concentro en lo que podía manejar. Ella amaba a Seiya. Ella y nadie más. Eso la hizo sonreír con mariposas en el estómago justo cuando Seiya entraba de vuelta.
Volvió a su lado sentándose muy cerca y volviendo a ponerle la mana en su frente mientras ella le sonrió divertida.
- ¿Todo bien? - cuestiono cuando el saco su mano y Seiya bufo molesto.
-Cuando las chicas se enteren que cancele al doctor me colgaran- refunfuño alejándose y Serena se acostó de lado para verlo mejor aprovechando destaparse otro poco.
- ¿Dónde están las chicas y tus hermanos. por cierto? - Serena miro más allá de la puerta y Seiya suspiro dejándose caer en su almohada mirándola de frente casi tocando su nariz con la suya.
-Abajo- susurro levantando una mano para pasarla por su rostro nuevamente, hasta tomar un mechón de su cabello- Puede que me haya dado un poco de histeria y les ordenara alejarse por un rato. Mina casi me corta cierta parte de mi anatomía, pero Amy y Lita la tranquilizaron, aunque fue Rei quien aseguro que te pondrías mejo sin tantas personas encima. Mis hermanos las acompañan y se aseguran de darme un respiro.
Serene le sonrió compungida viendo como poco a poco el color volvía a las mejillas de Seiya que hasta hace un momento parecía un fantasma.
-Lo lamento- le dijo sacando una mano hasta posarla en la de él, que ahora acariciaba su nuca de forma lenta y relajante mandándole cientos de rayos de electricidad por su espalda- creo que solo necesitaba dormir. No quise asustarlos, mucho menos a ti.
Seiya cerro los ojos suspirando y se acercó hasta dejar que su frente tocara la suya
-Si que lo hiciste. Solo caíste en mis brazos y estabas tan fría... Si no hubiera sido por que respirabas y tu corazón latía hubiera pensado que estabas muerta- abrió sus ojos y Serena vio la verdadera preocupación en ellos- Te dije una vez que no volvieras a asustarme de esa forma. ¿Es que no sabes cuanto te necesito a mi lado?
Un estremecimiento tan fuerte como el que había tenido cuando se congelaba la atravesó, pero este al contrario del otro, la lleno de calor y fuego, chispas incandescentes en cada rincón del cuerpo.
- ¿Me amas? - pregunto con una vocecita pequeña haciendo exactamente lo que su yo pasado le había aconsejado y Seiya levanto las cejas tan arriba como le era posible.
- ¿A caso lo dudas? - pregunto sorprendido y luego se alejó un poco intentando mirar todo su rostro que comenzaba a sonrojarse de vergüenza.
-No exactamente- balbuceo mirándole el cuello de la camiseta y Seiya movió su mano hacia su mentón levantándola hasta que sus ojos volvieron a estar en los suyos
- ¿Qué es entonces? - inquirió buscando en sus ojos y ella se encogió de hombros. Seiya se le quedo mirando un segundo más hasta que se inclinó un poco hasta que Serena solo pudo verlo a el.
-Te amo- le dijo derrochado tantos sentimientos en casa letra que Serene volvió a estremecerse. Pero ese no era el problema ¿verdad? Ese nunca lo había sido. Tomo aire y rogo por no morir en la respuesta.
- ¿Por qué? - pregunto aferrándose al escaso valor que había juntado, pero intentando no esperar nada diferente a lo que había imaginado todo este tiempo.
Ella ya había tomado una decisión ¿verdad? La respuesta no cambiaría eso. Su propósito podía seguir siendo el mismo. Ella amaba a Seiya, ahora sabía que ella y nadie más lo hacía. Eso era suficiente. Si debía esforzarse para que el la amara de igual forma no importaba. Él había dado ya demasiado en esta relación. Era su turno de amarlo aun cuando el solo amara esa parte pasada de ella misma. Ella lograría que ese amor pasado, impuesto en el presente se volviera real.
Seiya la miro raro y luego medio sonrió.
- ¿Quieres que te diga porque te amo? - cuestiono como si ella estuviera loca y Serena se removió avergonzada, pero Seiya la acerco más hacia el haciéndola suspirar bajito- De acuerdo, veamos...- murmuro mirando sus ojos sonriéndole con maravilla en los suyos- Amo tus ojos- sus dedos dejaron su barbilla para subir por su rostro hasta que su pulgar paso suavemente por debajo- Amo como brillan cuando comes pastel, amo ver como se encienden con curiosidad - Serene pestaño mientras un sonrojo encendía sus mejillas haciendo que la atención bajara hacia ellas y sus dedos acariciaran suavemente el sonrojo que aumentaba - amo cuando te sonrojas, de felicidad o vergüenza, amo como cobran color al desafiarme. Adoro verlo aparecer con mis bromas...o mis caricias- se cercó más hasta que sus labios se posaron en la punta de sus calientes mejillas lanzando cosquillas por toda su piel y luego Seiya los movió a su nariz- amo tu nariz, pequeña y respingada como si siempre estuvieras mirándome con altanería - soltó una risita haciendo que su aliento bailara por su rostro y Serena sintió como su corazón se detenía. Volvió mirarla, sonriéndole como si ella fuera la mañana de navidad y sus dedos se posaron en sus labios robándole el aliento- Amo cuando peleas conmigo. Como puedes ser fuerte en tus convicciones. Amo como te defiendes de mi o cualquiera que intente decirte que hacer. Amo como sonríes, como si nada importara. Amo como todo tu rostro se enciende cuando lo haces y como enciende el rostro de los demás al verte, en especial yo.
-Seiya...- intento pararlo, demasiado avergonzada pero el negó divertido interrumpiéndola.
-No, no. Esto me está gustando. - Serena lo miro mal haciéndolo reír y luego todo su rostro se dulcifico y se transformó en algo muy sueve y humilde- Espere mucho para decirte estas cosas, no había notado cuanto quería decírtelas hasta ahora- Seiya enmarco su rostro con delicadeza derritiendo cualquier reserva de su parte y su sonrisa relampagueo- Cuando te conocí sentí que un rayo había caído Bombón. Fue como si de pronto hubiera encontrado algo perdido. ¿Has tenido esa sensación? Cuando pierdes algo. Ese agujero en tu estomago mientras lo buscas se agranda y agranda a cada segundo temeroso de que a medida que pasa el tiempo eso se pierda cada vez más. Y de pronto, cuando has perdido la esperanza, cuando tu mente simplemente sigue dando vueltas en las mismas imágenes de donde lo viste por última vez sin proporcionarte ninguna nueva idea de donde pude estar. Ahí. Te sientas y miras un punto ciego y ahí está. Como si nada. Como si no hubieras pasado las últimas horas o días o años buscándolo- Seiya se acercó hasta que Serena solo lo vio y olio a él sintiendo que de pronto el mundo desaparecía- Así me sentí yo al conocerte Bombón. Como si hubiera encontrado eso que había perdido toda esperanza en encontrar aun cuando no supiera que lo había estado buscando. - Serena abrió la boca. De pronto ya no le importo nada. Si la amaba por ella o por lo que había traído del pasado de pronto se sintió tan irrelevante como un grano de arena en el desierto. ¿acaso no había amado a sus amigas nada más conocerlas porque las había amado en su otra vida? ¿Qué tan diferente era eso con lo que Seiya sentía por ella?
Amor, presente, pasado, futuro. El amor era uno solo. Ella había sido una Serena justo como ahora, y habia sido amada por personas maravillosas. Nada más le importaba. Intento decirle a Seiya que lo olvidara, que si la amaba no importaba la razón, pero él se acercó hasta que su nariz toco la suya robando cualquier pensamiento y le sonrió casi avergonzado
-Y con todo eso- le dijo ajeno a la revelación que ella acababa de llegar- Aun cuando parezca imposible y casi irreal. Me enamore de ti cada día más- Seiya se rio de él mismo mientras Serena lo miraba asombrada y muda de emoción- Cada día era como un rio de nuevo amor. Ser tu amigo, a pesar de lo tortuoso que fue a veces, fue la mejor cosa que me pudo pasar. Me enamore de ti a primera visa y luego me enamore de ti siendo mi amiga, y luego me enamore de ti al ver una esperanza de que me correspondías. Me enamore y me sigo enamorando - Seiya la miro feliz mientras que Serena dejó de respirar.
Lo miro por un segundo tan largo que creyó ver los relojes detenerse y luego solo se lanzó a sus brazos.
Lo derribo en la cama haciéndolo jadear mieras ella reía tan feliz que creyó volverse loca.
-Ya no dudas de mi ¿verdad? - bromeo Seiya abrazándola contra su cuerpo riendo con ella y Serena se levantó, apoyándose en su pecho, sonriendo tan amplio que sintió sus mejillas a punto de dormirse
-Nunca he dudado de ti Seiya- le dijo con fervor y soltó una risa tan melodiosa que fue el turno de Seiya de sonrojarse- Pero creo que acabas de hacer que cualquier Serene futura te ame por siempre- Seiya la miro extraño, pero ella solo negó riendo.
-Te amo- le dijo Seiya debajo de ella acariciando su rostro y ella dejo de reír hasta que solo una sonrisa dulce quedo en su rostro.
Se acerco hasta estar completamente sumergida en él, mirándolo fijamente sin que ninguna otra emoción que la que deseaba transmitirle pintara su rostro.
-Te amo Seiya.
No supo si ella bajo o el subió, lo único que supo es que sus labios estaban en los de él de una forma que se sintió increíblemente más mágico que el mundo al que había ido. La bruma de ese mundo no se comparaba con la dulce burbuja que la rodeo, aislándolos del universo.
Sintió solo su calor, su piel junto a la suya, sus labios rozando los suyos.
No había recuerdo de magia ni poder más impresionante que este, en donde ella se entregó por completo a ese beso que le erizo el cabello y acelero su corazón más que cualquier cosa en cualquier vida lo pudiera hacer. Olvido castillos mágicos en la luna, castillos hechos de poder que ahora bañaban de colores una ciudad. Esa cama fue el lugar más irreal en su existencia. No había duda, rabia miedo, inseguridades, no había nada más que ellos dos. Solo Serena y Seiya, los amigos, los compañeros, los adolescentes enloquecidamente enamorados.
Mientras era besada como jamás imagino poder se besada ella creyó saber que había visto La reina Serena.
Se deslizo lejos de forma lenta para ver como Seiya abría los ojos viendo exactamente lo que creía que el vio en los suyos.
-Creo que ese debió sr nuestro primer beso- murmuro sobre sus labios haciéndola reír sin querer moverse ni un centímetro más lejos.
-Para mí lo es- respondió, respirando su aroma y saboreando su calor-aunque cada beso contigo sabe cómo el primero.
Seiya le sonrió hasta que aparecieron sus hoyuelos y justo cuando se disponía a cerrar el pequeño espacio entre ellos nuevamente, un grito se oyó desde la puerta.
Serena miro sobre su hombro con rapidez solo para ver como seis pares de ojos los miraban con asombro y vergüenza.
La primera en reaccionar fue Lita que corrió por encima de todos, mientras Mina dejaba caer las mantas que traía en sus brazos y su boca se abría casi formando un agigante O, y cerró la puerta dejándolos adentro mientras afuera se armaba un escándalo de gritos y golpes en la puerta
-Déjame pasar Lita- rogo Mina mirando los ojos brillosos de Lita que se había plantado con la espalda firmemente en la puerta con ambas manos aferradas al picaporte - No puedo creer que no saque esa foto ¡Espere todos estos meses, no es justo! - lloriqueo más fuerte golpeando la madera impotente ante ella y Lita.
-Sacaste una foto en el aeropuerto. Confórmate- le dijo Lita con firmeza aun cuando una sonrisa boba y avergonzada movía sus labios y Ami vino por el lado con casi la misma expresión.
-Mina deja el picaporte, puedes sacar la fotografía otro día- intento quitar sus manos encima de las manos de Lita y Mina se eferro más fuerte.
-¡Solo una foto! - grito aferrándose mientras Yaten la tomaba de la cintura levatandola para sacarla a rastras.
-Demonios mujer no seas indiscreta, ¿o es que ahora eres voyerista? - refunfuño esforzándose por quitarla solo logrando levantar su cuerpo del suelo, pero sin mover un centímetro sus manos de la manilla.
Lo miro con odio apretando los dientes
-Cállate, no sabes nada- ella había sabido que esto pasaria. Lo había esperado. Cada día que había pasado al lado de esos dos, ella había esperado esto. A pesar de que ellos habían estado distanciados, aun con todo lo que había pasado, ella había tenido fe y había esperado este momento. No podía espera el primer beso, pero si el beso y aun así ella había visto este beso. ¡Y ellos no la dejaba entrar y sacar una foto! Tenía 2 álbunes llenos de fotos de esos dos- ¡Rei, pudiste decirme, eres una traidora!- grito de pronto recordando que su amiga podía ver estas cosas, pero la morena ya se dirigía a las escaleras sonriendo.
-No sé de qué hablas- se rio casi saltando a cada paso- ¿te dije que trajeras una manta verdad?
Se alejo bajando la escalera y Mina la miro con odio
-¡Pero hiciste que subiremos todos! -grito mientras Yaten seguia forcejeando y Ami se tapó la boca para ocultar una carcajada mientras Taiki discretamente pasaba por su lado y aprovechando el caos le ponía llave a la puerta. Mina lo miro con el grito en sus labios y dispuesta cortarle la mano cuando el dejo caer la pequeña llave broncínea por debajo de la puerta.
-Ups- murmuro riendo y Lita soltó por fin la manilla y Yaten pudo por fin echarse al hombro la rubia llorosa- creo que se me cayo.
-Todos son unos traidores- lloriqueo mientras rebotaba en el hombro siendo bajada por las escaleras delante de Ami y Taiki que se sonreían felices
-Deja de gemir, ahora están juntos y es lo único que importa- rezongo Yaten de pronto y Mina sorbio su nariz dejándose de pronto ser llevada con docildad.
-Eso es verdad- dijo suspirando resignada y Yaten la dejo abajo con delicadeza mirando sus ojos tristes. Sin poder evitarlo tomo su mano y la guio hasta la cocina.
-Te conseguiré una foto mejor que esa- murmuro entre dientes sorprendiéndola y Mina rio echando la cabeza hacia atrás entrando a la cocina mientras Lita servía los vasos con refrescos con una sonrisa tan grande que parecía iluminar toda la casa y Rai se sentó en una esquina dejándose caer en la encimera con una mano bajo su barbilla mirando el infinito.
Arriba se escucharon las risas, una ronca y otra como campanas, armonizando entre ellas y todos sonrieron junto sin pensarlo.
-Les daremos cinco minutos más- dijo de pronto Taiki, tomando su vaso riendo, sacando otra llave de su bolcillo- Luego cada uno tomara su cámara.
Con esto terminamos.
Solo queda el epilogo... tal vez.
