En St. Basil, la Reina de Hielo -Janine, obviamente- los tenía en un control férreo, con puño de hierro.

Totalmente diurnos, y a los morois con apenas unas gotitas de sangre -mezclada- para evitar convertirlos en zombies.

Con el invierno, los strigois podían atacar, azuzando a los zombies a destrozar las barreras que, sin embargo, Janine ampliaba más y más, cada día.

Consciente de que dejar a las personas -afuera- liberadas a su suerte, los volvería strigoi o zombies, abrió las puertas -primero- a las comunidades dhampirs y mezcladas, que ya estaban diezmadas. Baia entre ellos.

Los acomodó dónde y cómo pudo; siempre a cubierto. Sólo puso como regla, que compartieran lo que tenían. Fuera ropas o comidas. Y que todos colaboraran con todo.

¿Y los humanos?, un rápido click mental, y pasaban a pensar -y actuar- como si fueran dhampirs.

Ya no había alimentadores. O eran lo uno o eran los otros.

"Debes presionar a nuestro muchacho", Yeva, la abuela de Dimitri, le decía a Janine, ya establecida -por su propia decisión- como su Consejera. "Tu hija debe hacer lo mismo. Juntos serán más fuertes. Todos necesitamos comer y estar a salvo... ya no quedan comunidades que recibir acá. Debes cerrar el asentamiento. Una vez que los rastreadores vuelvan de la revisión de las comunidades, debes cerrar las puertas y reforzar los polos... Oksana va a poner de su magia en ellos... la otra niña con esa magia, la prima de ustedes, deberá hacer lo mismo, Janine".

Al verla cabizbaja, puso una mano sobre sus hombros.

"Janine, el tiempo de los libros ya pasó. Es hora de volver a recomenzar".

"Dimitri y Rose ahora son los Gobernadores del asentamiento de Montana. De St. Vlad. Pero allá no es Siberia, me temo, es más poblado que acá. Les será muy difícil".

"Pero deberán hacerlo y pronto. Y, por muy poblado que sea... no lo estarán de humanos. Y allí donde habitaron los humanos, pueden quedar medicinas, comida y ropas. Es lo que hacemos acá, ¿cierto?, convertirlos en pueblos fantasmas. Preferible que haya fantasmas... a que haya zombies".


"Janine Hathaway ha convertido St. Basil en un asentamiento, como tal", contó Alberta, en el Consejo, "recibieron a las comunidades cercanas, limpiaron las casas de cosas útiles, y los cuarantenaron en los espacios disponibles. Todos han cooperado en todo. Los pocos humanos de las comunidades mixtas -como Baia, en Siberia- han sido... adoctrinados como dhampirs. St. Basil será cerrada hasta primavera, pues deben proteger el asentamiento. Probablemente, habiliten los espacios subterráneos, como bunkers la Academia ya no existe más", y miró a todos, "debemos hacer lo mismo. Sí, sé que estamos en un área más poblada... pero pueden ser áreas totalmente zombies. Pero las casas deben tener... bueno, ropa, metales, cosas como combustible y medicinas... Debemos traer a los sobrevivientes, volverlos dhampirs... y no dejarlos para ser zombies... o strigois".

"Es verdad", dijo Rose, suspirando, "acá hay muchísimo espacio vacío. Pabellones enteros sin ocupar, y sobre todo, necesitamos muchas manos para cosechar, patrullar y hacer mantenimiento... Los otros... pueden ampliar sus grupos de tutoría", obvio, se refería a los disidentes, que ocupaban una habitación, con niños pequeños; a los que enseñaban y cuidaban.

"Quizás...", comenzó Mrs. Prince, el plantel podría trasladarse a la biblioteca. ¡Es muy amplia y tiene un baño propio!, es segura y podemos eliminar algunos muebles, ¿para hacer espacio para las camas?, igualmente, los muebles ya iban a ser destinados... cada uno puede escoger los libros más útiles y los otros, bueno...", suspiró con mucha pena, "los donaremos".

"Sé el dolor que le causa", dijo Rose, suavemente, "tal vez, sí... ¿Alberta?, ¿puedes ayudar a Mrs. Prince y a los profesores a continuar el proyecto de biblioteca digital?, tal vez... redireccionar algo de la energía solar a algún equipo y... ¿guardar lo más relevante?. Algún día, habrá electricidad y entonces... tendremos algo que mostrar a las generaciones que sobrevivan".

"Si es que... sobrevivimos, y ellos con nosotros", masculló Kirova.

"¿Nunca has oído hablar de la gripe española?, arrasó con una gran porción de los vivos de ese momento... Bueno. Nosotros seremos la gripe... de los muertos. Este mundo no les pertenece más que a nosotros... ¿Vasilissa?, ¿puedes coordinar el rescate de espacios, porfi?, va a depender de eso, a cuántos sobrevivientes podemos traer... Alberta y Mrs. Kirova pueden asistirte... ¿Eh, Dimitri?, por favor, coordina los turnos de guardia y cacería con Alberta y Stan Alto, En eso... yo no tengo idea... Cristian. Los elementos. Deben ayudar a los de la escuela intermedia a descubrir sus elementos. Necesitamos manos. Urgente... ¿Eddie?, los entrenamientos. Paréalos con los morois disponibles y que aprendan a defenderse y a atacar... ¿Silvi, preciosa?, recolecta absolutamente todo el metal que esté disponible. Si alguno cacarea, que Mrs. Kirova les permita guardar sus... herencias en la caja fuerte que sé tiene en su oficina...".

"¿Y tú, qué harás?", se burló Kirova.

"Oh. Creí que era obvio. Voy a coordinar la cacería. Usaré todos los mapas de la zona, y marcaré los círculos concéntricos, de menos cerca a más lejos, para determinar cómo hacerlo...".

"¿Tú, vas a liderar a los cazadores?", se volvió a burlar.

"Creí que había quedado claro. Alberta lo dijo. Janine Hathaway... ¿Rose Hathaway, alguien?. O sea, yo, claro. No es una tarea para cualquiera. Es una tarea para nosotras... No hay más Hathaway, que yo sepa".

"¡Hey!, yo soy tu prima, ¿recuerdas?", saltó Vasilissa, "así que sí cuento. Y nop, no saldré. Tengo trabajo qué y por hacer. Así que, gente, ¡chop chop!".

"Te queda el no ser una princesita", le dijo Cristian.

"¿Y lo mejor?, ¡es que puedo pegarte!", y le pegó en el hombro.


"¿Ahora hay que compartir?", lloriqueaba un moroi, reuniendo sus cosas, para migrar a otra habitación, "¿y todas mis otras cosas, qué?, ¡ya he donado mucho!, ¡yo antes la podía vender!".

"¿A quién se lo venderás ahora?, ¿y qué harás con el dinero?, ¿tapar agujeros?".

Pero él la miró, como si estuviera loca.

Vasilissa anotaba algo en una libreta, mientras -literalmente- ¡saltaba!- ya que tenía una idea.

"Reúne todo lo que ya no podrás usar... ¡haremos una feria de intercambio!"

"¿Una qué?".

"¡Mercado de pulgas!, pero de intercambio".

"¿Y tú crees que el grandote, Dimitri, quiera... intercambiar su chaqueta?, ¡es muy cool!, a las niñas las enloquece".

"No incluye sus músculos, me temo, ¡pero le preguntaré!".


Los niños de la escuela intermedia fueron los más felices. Se agruparon de a varios por habitación -como en una pijamada- y donaron todo lo que olía a clases. Partiendo por los uniformes y los cuadernos de las clases segregadas.

No podían con las de las clases genéricas, o les pesaría, porque seguían aprendiendo ciencias -prácticas- y lenguaje.


Rose revisaba los mapas, con la profesora de geografía -iba sólo una vez por semana, pero quedó atrapada, cuando todo comenzó, y ahora era su aliada- para seleccionar los poblados más cercanos.

El profesor de artes, se ocupó de dibujar las rutas y traducir los mapas a algo inteligible.

"Debe ser casi al alba, Rose", le decía la profesora, "no metan ruido, ¿si?, pero deben ser, al menos, unos 3 vehículos llenos. ¡No te lleves a todo el Consejo!, deja algunos fuertes, acá. No queremos un golpe de estado y una dictadura.. De Kirova. Otra vez.. Estamos bien como estamos... Que no sean muchos rescatados, al inicio. Debemos adaptarlos... ¿ya seleccionaron a quienes harán la inducción?".

"Sí. Dependerá de la edad -obviamente- pero ya están listos. Los morois deberán ser rápidos en su... influencia. No tenemos tiempo para atender a cada uno... lástima que no tenemos a un terapeuta acá. Tendremos que ser nosotros mismos".

"Deidre, la enfermera", dijo el profesor, "Había comenzado a estudiar para ser terapeuta. Ella puede ayudarte, apenas se pueda liberar del área médica...".

"¿La doctora está... lista?, será una locura. No quiero que se vuelva loca, la pobre... ¡si sólo estuviera Miss Karp acá!, su ayuda sería muy útil".

"Sonja y Mikahil... viven cerca de acá", reconoció el profesor, "ella, la pobre, sufrió una crisis de pánico agudo. Los gritos en el área médica alertaron a Mikahil, quien entró... y evitó que ella se volviera... strigoi. Así que la subió a un auto, en la mañana... y se fueron... La doc la mantiene con sedantes, en secreto... quizás... puedas traerlos de vuelta, si crees que sirven".

"¡Oh por Dios, pobre Sonja!... ella y Lissa... tienen el mismo elemento. Lo leí en el diario de St. Vlad. No sé cómo ayudarla, pero la necesitamos... sobre lo mismo... mientras no esté, ayuden al Padre A. a mapear las catacumbas. Necesito saber si es una condena a muerte... o una salida".


Mas adelante quedará más claro, pero Rose tiene chispazos con lo que... pudo haber sido. O sea, básicamente, hasta el disparo mismo, cuando perdió sus dones de la sombra y llegó a ser SK.

Se empezarán a entremezclar con la realidad actual de Rose.

News: terminé de escribir la 2da parte, así que iré publicándola, hasta acabar; y pasar a alguna otra historia, mientras cavilo en cómo continuar ésta.

Referencias posibles? BLade 3. Resident evil final. Znation; Pride, Prejuice &zombies (libro 3); Esa fuerza maligna -CS Lewis; y todo lo que vaya apareciendo y que huela a algo lógico... en el combate contra los zombies.

También, the Invaders y otra peli, no recuerdo su nombre, en que los aliens entraban como esporas en las personas, y sus ojos se volvían plateados.


Cuídense!, los estoy leyendo!