Esta es una nueva versión de Swap the Roles, la cual no pensaba publicar como fanfic ya que tengo otros planes para el mismo. Pero debido a otros proyectos lo eh dejado olvidado, así que aquí lo traigo para que puedan disfrutar de unos tres o cuatro episodios por un tiempo limitado. Eso es todo ¡Disfrútenlo!
El ambiente tranquilo y relajante traía la paz a la ciudad, mientras los héroes volaban de un lugar al otro aparentemente, patrullando los barrios urbanos. El Rowdy rojo sentía como su cabello se movía en un vaivén por el viento, daba una vista panorámica a todos las zonas posibles. Soltó un suspiro calmado, debido a que todo lucia demasiado tranquilo…o no.
Una ráfaga de aire paso por detrás de él, causando que detuviera el vuelo y mantuviera una levitación, dio un vistazo rápido captando la presencia de una estela verde que se alejaba de él, pero de un momento a otro, la estela comenzó a acercarse, con la intención de chocarlo. Esquivo el ataque, aunque eso no evito que pudiera defenderse del golpe proveniente del Rowdy azul que no tardó en hacer presencia.
Choco contra el pavimento, sacudió su ropa, quitando los escombros, observo a sus dos Rivales y salió disparado como un rayo hacia el rubio, encendió sus manos con fuego, atrapo al joven intentando prenderlo fuego.
Pero esto causo que Boomer comenzara a soltar chismas eléctricas antes de volverse una chispa eléctrica. Ese mutuo suicidio fue interrumpido por el tercer joven que utilizo unos rayos de energía para golpearlos y conseguir que se separen.
El azabache sonrió confiado al recibir unas miradas disgustadas por parte de los dos jóvenes. El joven de ojos azules se dirige a unas columnas de electricidad, y corta los cables sin ningún pudor, utilizo los cables como látigos electrificados, Boomer nuevamente encendió su electricidad, generando una corriente eléctrica en sus armas, lanzo latigazos eléctricos con rapidez, mientras los dos jóvenes restantes esquivaban los ataques, proyectando sus propios ataques entre ellos, generando una persecución y un combate entre ellos, del cual ningún presente conocía el motivo a esta situación.
Terminaron por estar frente a frente, preparando sus ataques finales, el ambiente comenzó a tensarse ante las miradas serias y frías que cortaban la respiración de cualquier persona al sentir que podrían perder el alma si aquellos ojos se posaban sobre ellas.
— ¡No disparen! —Anuncian los tres con una voz determinante y amenazante. — ¡Si lo hacen, detonare esto! —Terminan la frase sin dejar de observar a sus rivales, sin dar señal de rendición.
¡Presentación!
_Rowdys a la Gourment_
Un silencio profundo se generó, los espectadores buscaban refugio confundidos y petrificados, debido a que sus héroes que los protegían de los monstruos que acechan la ciudad, ahora estaban en una guerra a muerte.
— ¡RowdyRuff Boys! —Esa voz femenina corto bruscamente con la tensión. Los tres chicos detuvieron sus ataques y sus miradas se posaron en la mujer que sostenía un megáfono, para que su voz alcanzara el cielo, donde ellos estaban.
El rubio levanta sus brazos comenzando a sacudirlos en señal de saludo. — ¡Hola Profesora! —Boomer sonreía con entusiasmo.
Isabel observó a los tres jóvenes, notando que la presencia del odio y rencor se habían esfumado rápidamente. Los héroes se acercaron a la Profesora sonriendo con tranquilidad. — ¿Qué está sucediendo? —Pregunto aturdida.
—Bueno… —Balbuceo Butch. —Esto de estar patrullando la ciudad en nuestro tiempo libre, se volvió muy aburrido. —Confiesa sonriendo.
Alexis asiente con la cabeza. —Así que simplemente estábamos jugando un rato. —Anuncia el pelirrojo con tranquilidad. Isabel tardo unos segundos en procesar la información que había recibido, de un momento a otro frunció el ceño, claramente enojada.
— ¿¡Jugando!?
Ese grito fue suficiente para causar que Boomer se escondiera detrás del azabache y que el Líder del equipo retrocediera algo asustado al igual que Butch. Las expresiones de los tres jóvenes anunciaban que temían por un asegurado sermón que estaba a punto de ocurrir.
La Profesora mantenía una mirada seria y molesta, con sus brazos cruzados, sus ojos apuntaban a los tres chicos que estaban sentados en el sofá. — ¿Qué tienen para decir en su defensa? —Pregunta acercándose a ellos.
Cody y Exequiel miraron al pelirrojo, el cual pensó en sus palabras antes de contestar. —Supongo que no es divertido patrullar la ciudad sabiendo que hay pocas posibilidades de encontrar a un monstruo. —Advierte Alexis.
Isabel suelta un suspiro cansado. —Saben que la única forma de saber si hay monstruos es a través de ustedes. —Anuncia la Profesora.
—Exacto. —Las miradas se dirigieron al rubio, quien había tomado la palabra. —Los monstruos nos persiguen a nosotros, no van a dañar a los ciudadanos. —Cody sonrió a gusto, creyendo tener la razón.
La mujer de cabellos rubios niega con la cabeza. —No se olviden que aunque los monstruos estén tras de ustedes, no significa que no perjudicaran a quien sea que se les cruce. —Recuerda Isabel, tratando de hacer memoria. —Además, estos monstruos pueden poseer a las personas. —Esa afirmación causo que Cody recordara los acontecimientos que ocurrieron hace unos días.
—Sí, es cierto. —La atención se la llevo Alexis. —Pero todos reaparecieron después de derrotar a Lady Virtual, no debe olvidar eso. —El pelirrojo sonríe con confianza. —No tiene por qué preocuparse.
Exequiel se acomoda en su lugar antes de hablar. —Estamos seguros que los monstruos solo aparecerán donde nosotros estemos. Así que, si podemos evitar esto de patrullar por la ciudad cuando no hay ningún ataque, se agradecería. —Pide el azabache, sonriendo suplicante. Isabel observa a cada uno seria. —Oh vamos. No podemos ser los Rowdys todo el tiempo. ¿Cómo podemos mantener este secreto si desaparecemos? —Exequiel mira a la Profesora, algo disgustado.
—Sí. —Apoya Cody. —Mi tío no va a dejarme salir todos los días porque voy a jugar al Arcade Game, debo ayudarlo con la casa. —Confiesa el rubio con algo de molestia.
Alexis asiente, reconociendo que tiene la misma situación. —Yo igual, mis padres algunos días tienen los mismos horarios de trabajo, tengo que cuidar a mi hermano. —Hablo el pelirrojo un poco preocupado.
—Sin mencionar que los tres vamos a la escuela y pretendemos terminar la secundaria —Hablo Exequiel nuevamente. —No podemos gastar nuestro tiempo libre patrullando la ciudad. —Termina por decir.
La Profesora sintió las miradas disgustadas sobre ella debido a que tenían buenas razones para no tener que realizar la actividad que la Alcaldesa les había pedido. —Tienen razón. —Reconoce, causando un alivio en los presentes. —Supongo que puedo hablar con Bella para solucionar esto. Pero. —Esa palabra regreso a todos a la tensión. —No vuelvan a jugar de esta manera, aunque no lo vean, generaron mucho terror en los ciudadanos. —Pide con educación.
—Lo sentimos. —Dicen los tres al mismo tiempo. El chico de ojos rojizos sonríe de inmediato al sentir una idea caer del cielo.
El pelirrojo se levanta de golpe, recibiendo la atención de todos los presentes. Alexis comenzó a hablar. —Podemos recompensarlo, vayamos a ese nuevo restaurante que se inauguró hace unas semanas. —Propone sonriendo alegre, Cody y Exequiel no se opusieron por la idea.
La mujer quedo pensativa, imaginando la situación, con algo de curiosidad. —Está bien. —Dice Isabel. —Invitaremos a la Alcaldesa, y ustedes no irán a cenar. —Anuncia, los tres chicos se miraron confundidos, después de todo fue idea de ellos. Pero sus preguntas fueron contestadas cuando llegaron al lugar.
— ¡Son los RowdyRuff Boys! —Los gritos de fans y bullicios generados debido a la presencia de los héroes en el restaurante.
El pelirrojo sonreía nervioso, al igual que sus amigos. —Esto no es lo que tenía en mente. —Afirma, sintiendo un reconocimiento demasiado inesperado.
La mujer de cabellos plateados, volteo a verlos sonriendo divertida. —Ustedes dijeron que querían una vida normal, y estar conmigo no los hará pasar desapercibidos. —Aclara la Alcaldesa Bella. —Además, sí los ciudadanos los observan conviviendo con ellos, no sentirán tanto miedo de ustedes. —Explica con tranquilidad.
— ¿Miedo? —Dice Boomer sarcásticamente. —Lo que menos sienten estas personas es miedo. —El rubio dio un vistazo general con sus manos en la cadera.
—Disculpe… ¿Boomer? —El mencionado siente unos leves tirones en su chaqueta, voltea a ver a una niña con coletas, sostenía firmemente una libreta, la cual cubría su rostro, demostrando que era tímida. — ¿Podría darme su autógrafo? —Pide con una dulce voz.
El joven de ojos azules, parpadea un par de veces, aturdido. Dio un rápido vistazo a sus amigos, los cuales solo se encogieron de hombros, dándoles a entender que haga lo que quiera. —Eh… claro. —Agarra la libreta, y un bolígrafo que la niña traía y comenzó a escribir la firma de Boomer.
— ¡Están firmando! —El grito de esa chica, causo que muchas personas se levantaran de las mesas y corrieran hacia los tres jóvenes, que se encontraban frente a la puerta principal de cristal. Pronto una multitud de gente los rodeo pidiendo autógrafos y algunas fotos.
La Profesora Isabel y la Alcaldesa Bella soltaron unas risas, dirigiéndose a la mesa que le habían asignado.
—Mi mano me odia por hacerla firmar tantas libretas. —Hablo el rubio sosteniendo su muñeca con la mano contraria.
Butch suelta una risa. —Nunca me saque tantas fotos en un mismo día. —Comienza a frotar sus ojos con sus manos. —Este lugar está bastante iluminado y aun así usaban flash. —Las dos mujeres sonreían con diversión.
El Rowdy rojo los mira incrédulo. —No se crean unas celebridades, dan pena. —Anuncia con socarronería. En ese momento se les entregaron los menús, para elegir la cena. Brick al abrir el menú, sonrió entusiasmado al ver la gran variedad de comida.
La misma persona de siempre observaba a sus presas con curiosidad a través de un portal formada en una cascada cristalina. Unas sacudidas producidas en el suelo, hicieron que la persona se tambaleara.
— ¡Uhm! —La enorme criatura de colores amarillentos, con un cuerpo de tres metros de alto y bastante obeso. Dio una fuerte inhalación. — ¡Es un delicioso olor! —Suelta la respiración, causando que las ropas de Ella se muevan bruscamente. — ¡Vaya champiñones! ¡Me ha entrado hambre! —Anuncia con un antojo generado por los múltiples aromas de comida.
La persona voltea a ver a la criatura. — ¿Quieres ir a comer? —Pregunta, el monstruo asintió con euforia. —Pues entonces disfruta de los aperitivos, pero no te olvides del plato principal. —Dice lo último señalando a los tres chicos, los cuales esperaban su comida entre charlas.
— ¡Y de postre pasteles de chocolate! —Afirma antes de dar un salto épico, desapareciendo del lugar desconocido.
El pelirrojo devoraba cualquier aperitivo que se le cruzaba por el camino. Los presentes lo observaban con cierto asombro. —Oye Al…ehm…Brick. —Llama el azabache. El pelirrojo hizo un pequeño Uhm, para que siguiera hablando. — ¿Tu estomago tiene un límite? —Pregunta curioso pero con cierta burla.
— ¿Qué es eso? —Pregunta con cierta incredulidad escondida en inocencia. Termina los últimos platos. — ¡Segunda ronda! —Anuncia eufórico, esto consiguió una sorpresa inesperada en todos los presentes. — Pero el siguiente plato que sea doble. —Se levanta de la silla y camina por la alfombra roja que llevaba a la puerta de la cocina. —Ya regreso.
Butch y Boomer se miran sintiendo un poco de preocupación, el azabache dirigió su mirada al joven pelirrojo. —Oye, Brick, si sigues comiendo tanto va a ser perjudicante para ti. —Advierte Butch, mientras veía al chico alejarse, el cual no volteo a verlo y se limitó a negar con la cabeza, restándole importancia.
Las mujeres observan a los dos chicos, los cuales se encogieron de hombros, sonriendo nerviosos. —Él es así. —Comentan al mismo tiempo.
— Siempre quise entrar a una cocina de algún restaurante. —Piensa abriendo la puerta, dio un vistazo general por todo el lugar, el cual se encontraba extrañamente solitario. — ¿Uhm? —Suelta al encontrar a los chefs escondidos detrás de unas encimeras, asustados. La pregunta obvia de ¿Qué está pasando? Fue contestada cuando escucho un eructo que resonó desde el otro lado de la cocina. Camino hacia el sonido y pudo encontrar a un monstruo de espaldas a él, devorando la comida. — ¡Oye! ¡No te acabes todo eso! —Advierte con enojo.
La criatura al escuchar esa voz, simplemente se dedicó a terminar un sándwich submarino que podría medir más de cinco metros. — ¡no, no! ¡Aun no es hora del plato principal! —Afirma con una voz gruesa y glotona. Corrió hacia una pared y la destruyo brutalmente.
— ¡Oye! ¿¡A donde crees que vas!? —Grita Brick siendo ignorado por el monstruo, y no tardo en seguir a la criatura, la cual corrió hacia la zona forestal protegida por la ciudad.
—Tengo una pregunta que ya varios días la tengo dando vueltas. —Hablo la Alcaldesa, Isabel al saber de antemano a que se refería sonrió sintiendo una sensación divertida. Boomer y Butch solo mantuvieron sus bocas selladas esperando la pregunta. — ¿Qué opinan de sus contrapartes? —Soltaron un pequeño bufido mirándose por un segundo, las dos mujeres rieron al creer que tocaron un tema prohibido.
El rubio responde primero. —Esa chica me da miedo. —Confiesa. —Me dan escalofríos cuando me mira. —Butch suelta una carcajada, al escuchar a su amigo.
—Pues… no es tan grave… —Balbucea con algo de duda, Boomer le dedico una mirada incrédula. —No, es una odiosa, creída. —Contesta con cierto disgusto.
El joven de ojos azules, continúo con los adjetivos. —Insoportable, descarada. —Completo la lista.
Y por último declararon. —Y unas irrespetuosas. — Al mismo tiempo los dos colocaron sus manos sobre la mesa. —Y sin duda Brick opina lo mismo. —Aclaran.
El joven de ojos rojizos con un gesto disgustado, observaba al monstruo que no paraba de comer el sándwich. —Oye, amigo. —Llamo su atención. —Te doy un consejo. —Hace una pausa antes de volver a hablar. —Ponte a dieta. —Dijo Brick sobando su estómago, con cierta burla, el monstruo dejo de alimentarse y llevo su atención a él.
— ¡No des consejos que no puedes seguir! —Comenta sin cuidado de escupir algunas migajas. El chico lo miro con cierto asco y molestia, en cierta forma tiene razón. — ¡Oye! ¡Aún no termine los aperitivos! —Movió su gigante sándwich de un lado a otro, esto causo que Brick tuviera que saltarlo, para evitar el golpe que podría haber recibido. —El plato principal serán Rowdys a la Gourment. —Vuelve a sacudir su aperitivo, causando que esta vez el pelirrojo deba flexionar su espalda hacia atrás, dejando que el sándwich pase por arriba de su cabeza. — ¡Oh no! ¡Me falta la mostaza! —Anuncia antes de salir corriendo nuevamente al restaurante.
Brick se reincorpora, y al notar que el monstruo escapaba. — ¡Oye! ¡Vuelve aquí! —Suelta un bufido molesto antes de volver a perseguirlo.
El monstruo después de dar unos largos pisotones, llegando rápidamente al restaurante, entro por el mismo agujero en la pared que había creado, se llevó los condimentos que estaban esparcidos por una encimera y volvió a asomarse por el bosque, en ese preciso momento llego el pelirrojo. —Y ahora a comer el plato principal. —Estruje la botella de kétchup, disparando directo al Rowdy rojo, el cual logra esquivarlo. — ¡Oye! ¡Quédate quieto! ¡No me gusta la comida sin aderezos! —Anuncia algo molesto.
Brick pensó unos segundos en lo que el monstruo había mencionado. — ¿Comida? —Suelta la pregunta. La criatura utilizo una de sus manos de pinzas, referentes a los de un cangrejo, para atrapar un pie del joven, poniéndolo de cabeza, comenzando a acercarlo a su boca. El pelirrojo al notar su situación, encendió sus manos y las posiciono en las pinzas del monstruo, intentando quemarlo para que por instinto, lo soltara. Lo cual no funciono. Al notar que no tenía mucho tiempo para buscar una salida, agarro su comunicador, y presiono el botón de S.O.S.
Beep…Beep…Beep
—Yo creo que ese es un tema muy delicado. —Advierte Boomer, evitando formular una opinión. —Además, no lo he pensado seriamente.
La Profesora se encoge de hombros. —Sí, lo entiendo. Después de todo, no es algo de lo que debas preocuparte. —Afirma la mujer, lo cual causo un poco de incomodidad en el azabache.
—No es así. —Hablo Butch. —Tal vez ahora, pero eso no significa que no podamos evitar llegar a esa situación. —Responde con sinceridad.
Beep…Beep…Beep
Sintió el asqueroso aliento del monstruo, el cual lleno sus pulmones dándole ganas de vomitar
, tapo su nariz con su mano, y sin pensarlo dos veces dejo caer una bola de fuego en la garganta de la criatura. — ¡Salsa picante! —Anuncia lanzando al joven por inercia, humo salió de su boca pero poco le importo. — ¡Un auténtico Chili Dog! —Volteo a ver al pelirrojo, el cual dio una gran respiración al aire fresco, un poco de mayonesa cayó en su cabeza, recordándole que un monstruo quería devorarlo. Saco su comunicador nuevamente, y llamo a uno de sus compañeros.
— ¿¡Donde rayos están!? ¡Necesito ayuda…! —Balbuceo un grito al sentir como su cuerpo era arrastrada y estrujado por las pinzas.
Beep…Beep…Beep
— ¿Y qué tal les va en la escuela? —Esta vez pregunto la Alcaldesa Bella.
Los dos chicos se miraron. —Normal. —Dicen sin dar tantos detalles.
Boomer mueve el vaso de manera circular, movilizando el contenido. —No hay ningún tema realmente interesante para mí, con aprobar supongo que está bien. —Expande su punto de vista respecto a ese tema.
—Lo que más me gusta a mí, es el salón de música. —Advierte el azabache. —El más inteligente de nosotros es Brick, el parece interesarse más en las materias. Hasta donde recuerdo siempre saca sobresalientes. —Comenta Butch, a lo cual, el rubio asiente, apoyando su pensamiento.
La conversación fue interrumpida, cuando se escuchó la puerta del restaurante abrirse de par en par. Todos los presentes voltearon a ver al causante de esto, toda la atención se posó en el Líder de los RowdyRuff Boys, el cual mantenía un gesto de irritación y de enojo evidente, sin mencionar que aparentaba haberse dado una ducha con mostaza.
Brick camino firmemente hacia sus compañeros los cuales lo observaron con algo de asombro y curiosidad. — ¿Qué creen que es eso? —Señala los comunicadores, los cuales no paraban de titilar y sonar.
—Ehm… ¿tratabas de comunicarte? —Pregunta Boomer con algo de miedo.
El joven de ojos rojizos y fulminantes, asiente lentamente con la cabeza. —Muévanse. —Ordena.
Con un poco de pavor, se limitan a preguntar. — ¿Qué? —Dicen al mismo tiempo confundido.
— ¡Ahora! —Grita con enojo, causando un sobresalto en los dos chicos, pero sin perder un segundo, obedecieron y siguieron al pelirrojo con algo de temor por el fuego que estaba a punto de desprender de sus poros.
Entraron a la cocina de un portazo. — ¿Brick? —Menciona el azabache, mirando a su Líder con algo de curiosidad, el pelirrojo volteo a verlos, tratando de relajarse. — ¿Todo bien? —Pregunta en vano.
—Pues, descartando que un monstruo planea incluirme en su almuerzo… Sí, todo bien. —Hablo con incredulidad y sarcasmo. Antes de que puedan contestar, unas pinzas rodearon la cintura del pelirrojo, levantándolo en el aire, el joven de ojos rojizos intento zafarse inútilmente.
Pero esta vez los dos presentes reaccionaron rápidamente, cuando el monstruo abrió su boca. — ¡Primero el bocadillo picante! —Anuncia, acercando al joven pelirrojo a su garganta. Boomer evito que la intención del monstruo ocurriera, lo electrocuto sin ningún remordimiento, consiguiendo que suelte al chico. Mientras tanto, el azabache lanzo una bola de energía a la boca de la criatura, causando que explotara en su garganta. — ¡Tres platos en uno! ¡Faltan condimentos! —Grita el monstruo, restándole importancia al dolor en su garganta.
Brick se posiciono para aterrizar correctamente al momento de sentirse en libertad y creo unas bolas de fuego para lanzarlos directo al monstruo, consiguiendo que el trasero del monstruo se incendiara.
Este al sentir el ardor comenzó a gritar. — ¡Quema! ¡Quema! ¡Demasiado picante! —Da unos leves saltos antes de dar un salto colosal y escapar de los tres héroes. — ¡Volveré con más condimentos! —Y con esa última declaración, desapareció de la vista.
Despegaron la vista hacia la criatura que se alejaba. — ¿No deberíamos atraparlo? —Pregunta Butch con algo de curiosa, mirando a su compañero el cual aún mantenía la mostaza encima.
El pelirrojo se encoje de hombros. —El mismo dijo que regresará. —Recuerda. —Y cuando lo haga, esta vez voy a quemarlo vivo. —Advierte el joven de ojos carmesí sintiendo como el aderezo se deslizaba por su ropa y cabello. Unas risillas por parte del rubio causaron que volteara a verlo con enojo. — ¡No te rías! —Boomer al ver a su amigo molesto, solo puso sus manos delante de el en señal de Alto, sonriendo nervioso, aguantando la risa.
El azabache comenzó a reírse también, causando que Brick lo volteara a ver, el semblante molesto del pelirrojo cambio al momento que una idea vino a su cabeza, se alejó por un segundo de ellos, mientras Boomer y Butch sonreían divertidos, antes de que unos aderezos sean arrojados hacia ellos, ahora el azabache estaba bañado en mayonesa, y el rubio en kétchup.
Los rostros disgustados de sus amigos causo una gran carcajada por parte del culpable. —Eso ocurre cuando no siguen las órdenes de su Líder. —Advierte sonriendo satisfactorio.
Que comience la guerra, los tres chicos agarraron las armas, las cuales eran botellas de aderezos, comenzando a disparar el contenido contra sus rivales.
La persona niega con la cabeza al notar como el monstruo había fracasado con su misión y como los Rowdys habían conseguido ganar todas las peleas. —Necesito crear un monstruo superior a ellos. —Se reclama la conocida como Ella.
En el portal de la cascada desapareció la escena de sus tres enemigos en plena guerra de condimentos, cambiando a otro momento, donde se encontraba a Boomer sobre el monstruo de agua que habían electrocutado, si mal no recordaba fue la criatura más grande que había creado y aun así no había ganado. —Los monstruos gigantes fallaron… —Recuerda, ahora en la cascada mostraba a una muñeca de porcelana destruida.
—El último hechizado también fallo... —Hace memoria, mientras el reflejo en la cascada cambiaba nuevamente recordando a una chica la cual mantenía cautivo un monstruo en su interior. —La demonizada no lo consiguió, pero tampoco fue mala idea. —Reconoce sin dejar de caminar de un lado a otro, pensativa. —Pero no puedo simplemente demonizar a todos los humanos, requiere mucho poder y no quiero acudir a eso a menos que sea necesario.
En su mente imaginaba todo tipo de situaciones para poder poner fin a esta guerra, y que los resultados sean favorables esta vez y no neutrales como siempre habían terminado. —No, no. Tranquila. Esta vez será diferente. —Se inspira a sí misma. —Cada vez soy más poderosa…
Soltó un bufido molesto, antes de que una idea cayera como balde de agua fría. Sonrió complacida. — ¿Y porque pensar en uno cuando puedo crear varios? —Anuncia con un tono siniestro, antes de reír maliciosamente. —Esperen, Rowdys, solo es cuestión de tiempo para reunirse con su creadora. —Vuelve a observar la cascada que reflejaba a los tres jóvenes.
Y esta vez, no fallaré.
