"Muy bien, gente. Ustedes se van a enterar de porqué le tuve que devolver el pergamino al viejísimo Vlad. Y porque salí a cazar, egoístamente y sin invitarlos... Bueno, partamos por Vlad. Papi Vlad está acá. O sea, de Lissa y yo y según él. Es algo así como nuestro bisvambuelo"
La miraron como si estuviera loca.
Sobre todo Lissa
"¿Papi Vlad, como en Hotel Transilvania?, ¿en serio?" Lissa seguía mirándola como si estuviera loca.
"Él me lo dijo. Las últimas dos princesas Dragón. Sus palabras, no las mías".
Se encogió de hombros.
"¡Lo sabía!", Lissa elevó al cielo (teórico) sus puños, "¡eres una Princesa!, eres la mayor de ambas, ¡eres la Princesa Dragomir y no yo!, bueno, con tu mami, pero ella es la Princesa Dragomir de Siberia y tú de Montana y yo... soy sólo Lady Lissa, como la de Pixeles, ¿me oyen?, Rose es la líder de mi familia acá". Insistió y todos asintieron. "La líder de la manada. O algo así". Insistió.
Algo raro había allí y Rose lo revisaría, pero después
"Volvamos a Vlad", insistió, encausádolos "El pobre Vlad se quedó pegado a sus huesitos, me temo. Obra de Anna. Era necesario. ¡Y vaya que lo fue!. En fin... cosas así ya pasaron. Sólo que la historia lo escondió, hábilmente. Una de las leyendas dice que un grupo de notables de alguna de las ciudadelas bajo ataque de las cruzadas -Bizancio, probablemente- pidió a un grupo de morois -los creían sabios y magos, y los llamaban Sär, como una forma de respeto- que les ayudaran. Había demasiadas muertes y morirían muchos más, antes de que se acabaran. Los morois querían todo el oro, y el favor del moro, obviamente. Y les interesaba mucho la propuesta... las desesperadas gentes de ese lugar ya habían intentado crear un golem -con conjuros judíos- invocar a un jinn -con conjuros del Islam- y ya no tenían más cartas que jugar. Salvo los morois. Y éstos cobraron muy caro, para crear algo".
"¿Un strigoi?", murmuró Dimitri. Moviendo la cabeza, con molestia.
No era una pregunta, era una afirmación.
"Pero Rose, eso no puede ser... la mordida y el drenaje..." comenzó Sonja, casi histérica.
No podía ser, ¿cierto?.
"La cosa fue así..", siguió Rose, tras una mirada de calma a la alterada Sonja "Uno de los notables moroi... fue el ya viejo Vlad. Y lo rodeaban otros 4 morois viejos, y de cada magia, los mejores. Los más notables. 3 ancianos arrogantes e intransigentes y el cuarto -el que se opuso-, era un cumano. El de tierra. Su piel era del color de la canela, su pelo y ojos, negros como las alas de un cuervo. Y era muy poderoso en su elemento y en su vida".
"Los cumanos son lo que ahora son los turcos", murmuró Sonja, sopesando las palabras, pero fue Dimitri quien dio un respingo.
"Un moroi turco de tierra... y poderoso... con el pelo y ojos oscuros... ¿es en serio?, ¿tan antiguo es el linaje de Zmey?", murmuró.
"¿Quién?", dudó Rose.
A los otros se les oscureció el rostro, de sólo pensar en eso.
"Abe Mazur. Le dicen -o decían- Zmey", explicó Dimitri, "turco o, Bizantino, claramente. Andaba por acá y por allá. Muy poderoso. Decían de él que no dudaba en usar su magia, para sus planes".
"¿Ibrahim... Mazur?", y un chispazo -un recuerdo de lo que no fue- recorrió la espalda de Rose.
Ese moroi estaba en Rusia, cuando ella llegó.
Intentó obligarla a volver, porque su madre -Janine, claro está- lo comandaba. ¿Y él obedecía?.
Luego, ayudó a salvarla, cuando huyó del Dimitri Strigoi.
La envió con su madre.
Y ella le habló de él.
Por primera vez.
Dos palabras resonaban a continuación.
Zmey junior.
Su hija, Rose.
La hija de Zmey, de Abe Mazur.
Del turco -cumano- de piel y ojos oscuros, de elemento tierra.
Glup.
"Shit", murmuró Rose, olvidando a todos.
¿Su padre era ese moroi?, ¿y ellos dos descendían de los que fabricaron... strigois?.
¡Qué mal!
"¿Rose?", fue Lissa la que reaccionó a su exabrupto.
Los demás, aún sopesaban el descubrimiento.
"Rusia. Me lo topaba en Rusia. Me seguía, realmente"
"¿Y por qué?", dudó Lissa.
"Encargo de mi madre -según él-. Sólo le pidió asegurarse de que yo seguía viva, eso según mi madre".
"¿Tu madre encargó a Mazur que... te buscara?, ¿y él accedió?, ¡a cambio de qué!", saltó Alberta, siguiendo el hilo de la conversación.
"De que no le cobrara 18 años de pensión, supongo".
"Espera, ¿qué?", se volvió Dimitri, a ellas.
"Ibrahim Mazur y mi madre se sentaron en un árbol y blablablá".
"La sangre de los cumanos corre (¿pura?) por tus venas, Rose"; le dijo Sonja, señalándola entera, "la sangre de uno de los notables, el que se opuso a todo esto... wow".
"Y Vlad lo supo, de inmediato"; dijo el Padre A., "no tengo que suponerlo. Estaba acá y lo supo. La descendiente del cumano. Una SK. La Reina Oscura. Su descendiente... Vlad Dra...".
"¿Draculia?, ¿Drácula?", dudó Cristian, con un escalofrío.
"Draconia, hijo mío", lo miró, bonachón, "de hecho y sí, es el ancestro del Primer Sire Dragomir... Un secreto a voces, claro. Cuando Vlad fue trasladado acá, los Dragomir debieron... tomar posesión -por decirlo de alguna manera- acá. De padres a hijos, siempre debió haber uno, al menos... Frederick y Roderick, Eric, André y Vasilissa... Ahora, me pregunto si tu madre, Rose, supo mucho antes que era una Dragomir... o fue una coincidencia".
"Las coincidencias no existen, son grados de separación", dijo Alberta, "Janine... fue recomendada a los Dragomir por Abe -ella misma me lo dijo, a título de nada-. Los Dragomir la recomendaron a los Szelsky y Art me llamó, para conseguir el cupo de Rose, cuando ella pasó a ser guardiana de Lord Leo. André ya estaba acá cuando Rose llegó y luego lo hizo Vasilissa. El resto, es historia", explicó.
"Abe lo supo o lo supuso, probablemente", corroboró Sonja, "ahora, ¿cómo se conocieron ellos dos?".
Pero eso, nadie pudo resolverlo.
"Lo hablaré con Janine, cuando sea posible", dijo Alberta.
"Vlad no pudo revertirlo", continuó Rose, llamando sus atenciones "Lo intentó. Desarrolló la técnica que usamos con Fluffy. Lo hizo, pero no borraba los crímenes de lesa humanidad, y esas personas fueron juzgadas y quemadas o torturadas o colgadas. Y el viejo Vlad dejó de hacerlo. Y se guardó el secreto... Lo intentó por todos los medios. Pero esa puerta permaneció abierta"
"Ahora sí que no capto", dijo Cristian, moviendo la cabeza.
"Ok, haré resúmenes, a ver si me siguen"; y comenzó. "Vamos a hacer varios dibujitos mentales, porque Vlad es más compli que una clase de historia... enseñada por el fantasma que hacía clases en Harry Potter", y arrastró una de las pizarras blancas de... alguna parte, "Ok. Prueba nro 1. Partimos con Doom. Un grupo de imbéciles viajan muy adentro de la tierra -por un portal- y sale algo que no debe salir y los puede poseer. 2da. The Minion -no la animada- un grupo de templarios iban protegiendo la llave que abría -y cerraba- la puerta en la que moraba el mal. Queda la cagá misma, en la era moderna. 3ra. Resident Evil. El bicho es un parásito que se ve cómo circula. Y se puede matar con anti bichos. Pero no son comunes. Y se puede recontagiar. Sólo vía inoculación. El parásito sí. Pero la infección es por aire y mordida", y fue dibujando y anotando cosas, aparentemente inconexas, pero juntas, iban contando una historia, "4ta. En Blade 3, sólo pueden exterminar a los vampiros -son la plaga misma- con un suero que debe mezclarse con el primero. 5ta. En Atlantis, invocan a los guardianes de piedra, ellos -los golem- golpean sus manos y forman un domo protector".
Sonja recordó el dibujo en el pergamino, que le mostró a todos.
El Padre A. y Lissa asintieron.
"6ta. En Yo, Frankenstein, los demonios querían usar cuerpos -muertos, sin alma- para meterles demonios. Iban a hacerles... reanimación y, cuando la electricidad los recorriera -reactivándolos físicamente, el demonio podía entrar. El cuerpo debía estar muerto, pero no desanimado. O sea, debía estar... animado, ¿capicci?. Cuento corto. Adam Frankenstein sí tenía alma. 7ma. En Dr. Who, entes que requerían de cuerpos muertos para vivir y casi dejaron la cagá misma, eso fue en Cardiff".
"Entonces", comenzó a traducirla Alberta, acostumbrada a su forma de... explicar "Vlad y sus amigotes invocaron a algo, que se metió en... ¿un cuerpo muerto o un cuerpo vivo?", dudó Alberta, "no saben que fue, ¿cierto?, lo que invocaron. Algo demoníaco o del centro de la tierra o del Astral. ¡O de dónde sea!".
"Vivo", dijo Cristian "Rose dijo que... ¿qué fue?"; revisó sus notas, "Ah, claro. Vlad desarrolló una técnica para hacerlos volver a ser... humanos. Lo vimos con Fluffy, ¿cierto?. Rose lo vio en sus... visiones de su vida paralela".
"Dimitri y Sonja fueron... restaurados", dijo Rose, aceptando esa verdad, "Sonja no pudo resistir a su magia, por los ataques mágicos. Yo creo que fueron esas capas debilitadas del borde mágico. En fin. Fue Robert Darú quién nos dijo cómo hacerlo, pero fueron los... contactos de Dimitri quienes encontraron a Sonja. Lo que me indica que... ellos saben quienes son todos ellos. Tienen alguna lista o control o algo. No... yo lo oí, pero no le di... importancia, en esa imagen. Y ahora, sí suena importante".
"Podemos sacudir un árbol strigoi, removiendo otro"; dijo Mikahil, moviendo la cabeza, "¿cómo nadie, jamás, nos lo dijo?".
"Bueno, el hecho es que Vlad y sus amigotes trajeron algo, y lo deben haber metido en alguien aún vivo, pero ad portas de parar la chala", continuó Rose, "y él se volvió el primero, o eso le dijeron. Al inicio, todo happyland. Pero después... comenzaron a aparecer uno que otro, y luego; más y más. Y no podían morir. No querían morir. Como los moroi, dependían de la sangre. Pero la luz del sol los repelía. Y, al contrario de ellos -que tenían sus días buenos y otros malos y otros pésimos- este nuevo tipo de.. ¿personas?, gente, o lo que fuera... sus días eran totalmente malos. Crueles, perversos y disfrutaban causando dolor. A los cruzados. Y a los Bizantinos. Por igual. ¡Oh, Vlad!, él lo llamó la maldición de su arrogancia... 1000 años después de Cristo, y habían demonizado todos los conocimientos de los ancestros. Las ciencias de los griegos, leyes de los romanos, arquitectura egipcia, matemáticas de los árabes. Todos eran infieles, a esa altura, todos debían ser controlados o destruidos. Los consideraban demonios en piel humana, y todos debían ser pasados por el fuego purificador... Ellos, que leyeron de la Biblioteca de Alejandría y fueron iniciados en los Misterios de Eleusis, ahora hacían magia negra, para el beneficio de unos pocos. ¡De ellos mismos!. ¿o acaso creen que los morois eran tan naturales, ya en ese tiempo, ¿de qué los dhampirs éramos naturales? ¡ja!, la raza de la magia fue arrasada por la arrogancia de su propia raza -o eso dicen- y sus sobrevivientes, fueron malditos por ello. A depender de los otros -de esta nueva raza que vino- y a resistirse a los rayos del Nuevo Logos refulgente, que trajo a la tierra una nueva raza. Uds morois, son los bastardos de los atlantes, como nosotros de ustedes. Con la magia dividida en 5 partes -parte de la maldición- para que no puedan vivir sin nosotros, los hijos de la raza humana... Ninguno puede ser demasiado poderoso... o su magia se lo comerá desde muy adentro, a ellos y todo su linaje o calaña".
A esta altura, todos estaban más que incómodos.
¿Era Rose la que realmente hablaba?, ¿o era Vlad -o Anna- que se canalizaban por su intermedio?, ¿o hablaba aquel cumano, el más cuerdo de todos los notables?.
"La raza humana - la posterior a la Atlante-, siempre fue llamada Aria. No la estupidez Nazi. La Aria, englobando a todos, de capitán a paje", dijo el Padre A., sorpresivamente, "y nos creímos dioses y nos mezclamos con ellos".
"Somos estériles porque somos híbridos de dos razas, en realidad", dijo Dimitri.
"Somos subrazas de la 5ta raza, más bien", corrigió Rose, "en fin. Si no tienes los conocimientos, no te las des de experto", se encogió de hombros.
"Invocaron algo incompatible. Obvio", susurró Lissa, "hablas de razas, ¿cuál es tu fuente, Sonja?"
"Eso es Gnosis y Teosofía, Lissa", dijo Sonja, al final, ."¿H.P. Blavatsky, Rose?, no es lectura ni complementaria, ¿cierto, Alberta?".
"El muchacho de los Sheppards, ¿cierto?, él te recomendaba libros que -hasta para él- eran raros. ¿Crees que...?, espera, eso es de los zombies, y estamos con Vlad y los strigois, ¿verdad?", se corrigió.
"Ya iremos a los Sheppards, Lissa. No los he olvidado, ¿sí?. En fin, 3 razas -hasta ahora extintas y construidas una sobre la otra- previas a los Atlantes, que fueron la 4ta. Todas en el mismo planeta, puesta acá -o avalada- por un Logos distinto. Un diferente Dios del Sol o Ser Supremo o como quieran llamarlo. Logos y punto. Algunos le dicen al actual, el Logos Solar. Y el actual pretendió no dejar rastros de los anteriores habitantes, y así hacia atrás".
"¿Y si invocaron... a algún ser de esas razas extintas?, por eso no saben cómo... bueno, enviarlos de vuelta", dudó Cristian, "dijiste, textual, si no tienen el conocimiento, no juegues al experto... y también de que ellos ya no tenían los conocimientos de sus ancestros. Eran -éramos- un grupo de patanes, que sólo tenían su magia... a medias. O al mínimo".
"Depender de los otros y resentir al logos -al sol- eso es muy moroi. Obvio. Y también muy strigoi", susurró Mikahil, "el primero fue un moroi". No tenían dudas al respecto.
"Ok, no sabemos a quién trajeron o cómo echarlo a patadas de la que fue, probablemente, su casa...¿entonces?", dudó Alberta, molesta, pero no por la reunión.
hola!, yo de nuevo.
Como les dije, ya toco de oído.
Leerán muchas cosas que a algunos les chocará, y a otros no.
Las fuentes son mencionadas (como H.P. Blavasky).
Espero que sigan conmigo, remos juntos descubriendo como dirigir la historia
Nos vemos el lunes.
Trei
