No es justo
Así no es como tenía que haber pasado
Tenía que ser por amor
Esos eran los pensamientos que inundaban su mente cada vez que la veía en su cama, profundamente dormida y cubierta sólo por una sábana; pero lo que realmente lo perturbaba era su expresión, la tristeza que desbordaba era tanta que la primera vez que la vió lloró un poco.
Esa noche se veía más afligida que de costumbre, así que decidió abrazarla, acercarla a su pecho y enredar sus dedos entre los gruesos mechones castaños de la chica; la cual se removió un poco ante el tacto, pero aligeró su ceño fruncido y abrió ligeramente la boca para pronunciar algo.
"Ju-Jumin"
Fue sólo un susurro pero fue suficiente para llevar al actor al borde de las lágrimas; desde la primera vez que se había acostado con ella lo supo; era sólo un sustituto, un juguete que pronto sería desechado, nunca podría llenar el vacío que el director de CR había dejado en el corazón de la castaña.
Pero por lo menos le daba calor en las noches solitarias; y no sólo eso, estaba siempre a su disposición, si MC quería algo, él se lo daría...y al parecer estaba en busca de consuelo físico.
Tenía que admitir que la primera vez fue un accidente de verdad; no había segundas intenciones ni sentimientos.
Realmente ni siquiera lo habían meditado; y ese hecho se dejó notar al verla llorar cuando terminaron.
Se veía tan rota al abrazar sus rodillas y esconderse bajo la sábana, cayendo en la cuenta de que el cuerpo bajo el que había disfrutado no era el de su esposo y nunca más lo sería.
Zen se sentó para no tener que verla.
En ese momento se percató de que estaba siendo observado.
Y caminando con la elegancia de siempre, emergiendo de las sombras como un recuerdo distante; Jumin Han lo apuñaló con la mirada.
Se detuvo a unos pasos de la cama y dirigió la vista a su viuda mientras se arreglaba el botón de la manga, un gesto tan característico de él.
"Esto no es a lo que me refería cuando te dije que cuidaras a MC en caso de que algo me pasara"
El corazón del albino se detuvo por el momento que le tomó procesar la escena que se estaba desenvolviendo frente a él, pero estaba tan cansado que atribuyó esto a una pesadilla horrible creada por su subconsciente para torturarlo.
"No habría necesidad de hacer algo así si no estuvieras muerto"
Zen se frotó los párpados con la esperanza de que cuando abriera los ojos su alucinación se esfumaría, pero obviamente no fue así, sólo le devolvió una mirada llena de indignación.
"No tienes que aprovecharte así de mi esposa"
