"¿Vas a pasarle el diario al Padre A.?", le consultó Dimitri a Rose, ya cuándo salían a sus rondas por el perímetro.
"No me parece... correcto. Es decir, mira todo lo que tuvo que pasar para que yo lo encontrara. Nadie consideró a esas bodegas en serio, nunca en realidad. Nadie encontró el agujero en dónde yo tuve que arrastrarme. ¡Y no entiendo eso de saltar de un cuerpo al otro!", levantó las manos, frustrada "reencarnación o como le quieran llamar, y que, además; haya consciencia en ese proceso... es decir, ¿cómo escogió el cuerpo adecuado?, ¿cómo sabía que le servía?".
"¿Has leído a Lobsang Rampa?"
"¿Es un skateboarder o parkour?, no tengo idea de esas cosas. Nunca las practiqué, ¿por...?"
"No", rió Dimitri. "Bueno, era lectura casi obligatoria de mi babushka. Es la historia de un lama tibetano que -según el libro-, debía abandonar su cuerpo original, torturado durante la invasión china. Sus mentores -desde un otro plano- le buscaron algún cuerpo en sintonía, algo así como un cuerpo para un trasplante, pero de alma... ¿cuento corto?", Rose asintió, intentando seguir las ideas, "el otro hombre -un inglés, creo- aceptó abandonar su cuerpo, y dejárselo a Lobsang. Su cuerpo real fue... almacenado, porque en siete años -o eso decía el libro- migraría completo al nuevo cuerpo. Así que le dijo que debía crecerle la barba y todo eso. El inglés se tiró de un árbol. Su cuerpo astral o etérico -o algo así- se desprendió, pero no murió; sino que salió disparado de su cuerpo físico. Se desdobló, creo yo. Y los guías de Lobsang tomaron el cordón de plata de ese hombre, lo cortaron con cuidado y ataron a Lobsang a ese otro cuerpo, por su propio cordón".
"¡Es parecido a lo que hice con Mikahil!, su cuerda de plata -que sí lo unía a su cuerpo físico- se iba apagando y se cortó. Fue allí donde llamé a Sonja. Lissa entró en el momento en que la magia llegaba al borde roto. Y yo cogí la cuerda rota -la del otro lado, de Mikahil- y la forcé hacia la cuerda que renacía -o revivía-, desde su cuerpo físico. Y se conectaron, al fin"
"¿Y si eso pasó con Anna?, ¿si Vlad -o ella misma-, le buscó cuerpos, vidas o algo así?, ¿y la llevó hacia ellas?".
"Marjorie decía que lo recordaba desde niña".
"Por lo mismo. Buscó a niñas por nacer, niñas de su línea familiar -o de Anna, también puede ser- con más posibilidades de traspasar el conocimiento, e insertó a Anna en sus vidas. Marjorie lo dijo, ¿recuerdas?, de Draconias a nosotras -las encarnaciones de Anna- de nosotras a Dragomir -por herencia o algo así- Vlad y Anna, siempre juntos... una no podía estar sin el otro. Anna y un Draconia o un Dragomir".
"No tenemos cómo saber quién fue la sucesora de Alexandra, ¿verdad?, ¿quién fue la Anna de su tiempo?"
"No, pero sí sabemos algo. Lissa es la Dragomir. Y tú, la descendiente tanto de Vlad como de Marjorie, y eres la candidata más cercana a ser como Anna"
"¿No dice en el diario que ella recordaba todo?, y yo, nada, nadita de nada", negó con la cabeza.
"Dije como Anna. Eres la SK de Lissa. No sabemos si Anna reencarnó en alguna de las Bruce Dhampirs, es decir..."
"De las Hathaway".
"Tu abuela murió, ¿verdad?"
"Sí. llegó casi muerta a la escuela en donde creció mi mamá... ¿Qué insinúas?".
"¿Y si... tu bisabuela -de alguna manera- supiera lo de Anna, y en sus esfuerzos, decidió unir ambas causas?. Ella, la que desciende de Marjorie. Y ella, la madre de las Lady Dhampir Dragomir... Quizás Anna nunca se alejó de Marjorie, después de todo. Quizás nunca pudo salir... quizás todas las siguientes encarnaciones -o lo que sea, como tú dices- hayan sido..."
"¿Hathaways?"
"Y si es una generación de por medio -según tu lógica- entonces la última..."
"Síp, serías tú"
"¿Olvidas a mi madre?"
"¿En serio crees que Janine es la nueva Anna?, es combativa, pero no la veo golpeando a un moroi -aún zombie- por pedir su mano. Lo mataría, sí. Pero no lo golpearía".
"Sí, ¿verdad?, entonces si no es ella..."
"Ya lo dije, es posible que seas tú. Completa o en parte. Eres La Princesa Dragón, en palabras de Vlad, quizás haya más de lo que dijo".
"Y ahí está de nuevo", dijo Alan, de vigilancia en portería, en ese mismo atardecer, "asoma, gruñe, y se esconde. La ví al regreso de la salida médica. Yo iba en uno de los autos", dijo a Yuri. "Creo que nos venía siguiendo, y desde lo del mall... se deja ver más aún".
"¿Mujer u hombre?", dudó Yuri.
"Mujer. Joven al volverse strigoi. No se atreve a acercarse, ¿ves?, se mantiene en las sombras. Gruñe mucho, eso sí. Me exaspera".
"¿Qué querrá?, sabe que estamos acá. Es evidente. Pero, al contrario de los últimos, no nos busca... activamente. Sabe que no sobrevivirá. Debe estar loca por el hambre. Quizás intentó comerse a un zombie. O la mordieron y se está volviendo loca... y zombie".
Rose también la observaba, días después.
Estaba cubriendo un turno en la portería, cuando le advirtieron de ella.
La strigoi no parecía hacer nada más que gruñirles, bien a salvo entre las sombras.
No decía nada, no hacía nada.
Y ya era molesto para todos.
Algunos sugirieron salir a cazarla.
Pero Rose tenía otra idea.
La confrontaría, pero cuando estuviera todo listo para hacerlo.
"¡Fluff uuu!", le pareció oír un gruñido bajo a su lado y vio que Fluffy se removía, entre nervioso y excitado.
¡Él también quería salir a cazarla!
"Ya lo haremos, Amorcito. Por ahora, hay que vigilarla. Si está zombie o no cambia las cosas", y le revolvió el espeso pelaje.
"Grauuuu", gruñó el psi hound, por lo bajo, echándose a sus pies, contrariado.
"Antes que intentes cualquier cosa, debes tener un anillo", le dijo Dimitri, tras oírla, "encontramos plata, pero aún no logramos que sea lo suficientemente estable, como para cargarlo de magia. Las piezas ya hechas simplemente perdían la magia al poco tiempo. Y no es la idea... con la información de un nuevo usuario, podemos incluso encontrar más, y necesitaremos que la plata se estabilice, ya sea para más SK o para estabilizar a los usuarios"
"¿Me avisarás?"
"Claro, amor. Por ahora, deja a esa strigoi que gruña. No se atreverá a llegar demasiado lejos. Aún se percibe el domo, y ella también debe percibirlo".
"Vamos a la camita, entonces"; sonrió Rose, traviesa.
"Pasa tú primero por el baño", dijo Dimitri, "hoy hay algo de agua caliente disponible, la noche está demasiado fría para agua... fría"
"¿Y no quieres... ?"
"Las otras chicas no van a querer a un hombre entre ellas, Rose", sonrió, además, no es un sauna o baño turco. Será un hilito de agua caliente, ¡así que apresúrate!, y llévate la parte de arriba de mi pijama. Te abrigará mejor. Yo iré al baño de hombres, a ver si dejaron algo de agua".
Rose corrió al baño de mujeres, y logró meterse al cubículo de agua caliente. Se refregó como pudo con la toallita enjabonada, se enjuagó y secó, y se puso la polera de pijama de Dimitri y se envolvió abajo con la toalla.
No llevaba ropa interior. Porque se le había olvidado llevarla.
Y la que estaba usando, se había ido a la canasta de ropa por lavar.
Al día siguiente, se lavaría la ropa con el agua recolectada de las duchas, que después iría a los retretes -al agua, claro- y de ahí... bueno, el tratamiento de aguas era algo que sólo los químicos del asentamiento comprendían bien.
¡Oh!, ¿Quién puede ser esa molesta strigoi, eh?
