"¿Dimitri habló de que los strigois se originaron en Bizancio?, ¿con qué base?", preguntó en la reunión.
"Es lo que el viejo Vlad parecía creer", explicó Sonja, "es decir, ¿creemos que una rama de ellos, al menos?"
"Eso suena mejor, querida. Sí, también lo creo. He visto tipos diferentes, y al abrirlos, algunos parecen seguir siendo... humanos".
"¿Y cómo se ven los otros?, ¿cómo son?" Alberta pareció tomar notas.
"Cuerpos sin mente alguna, querida Okoye", le sonrió, bonachón "Mentes en colmena, en realidad. Obedecen a un único ser, que tiene el maldito hábito de cambiar de cuerpos... y de locación... ya habían registros suyos en los tiempos de Nerón. Él... no salía mucho, así que sus secuaces -o al menos uno que otro- conservaba su mente, para moverse entre los humanos".
"Los... nuestros, o son parte de esos secuaces, o son... de la nueva camada", dijo Rose, también conectada.
"Los otros requieren ayuda para cruzar las masas de agua"; dijo Setrakian, "así que tienden a quedarse... más fijos en un lugar, y lejos de ellas. Cruzar lagos es factible, ¿pero océanos y mares?, ¡oh, eso es más complejo aún!"
"Dos cepas", murmuró Rose, separándose un poco, ¿qué le recordaba eso?, ¿algo de sus pasadas memorias?, y la forzó para recordar.
Strigois en algún lugar -cerca de nieve- dos o tres... y alguien muy querido había muerto. Podía sentir el dolor y la ruptura de esa otra Rose.
¿Strigois en la montaña?, ¡Montana!.
Muchas muertes y... Dimitri.
Strigois en Rusia, ¡y muchos!, ¡y algunos habían sido demasiado difíciles de matar!, parecían gobernados por alguna clase de fuerza maligna.
La -casi- fortaleza en la que vivía Dimitri, junto a otros... strigoi.
La pelea. Casi lo había matado.
Zmey.
Oksana.
Una joven como de su edad.
Espera, ¿una qué, Alkima?. O algo así.
Sira o algo.
Mandona.
¡No debes andar sembrando de strigois muertos, demasiado trabajo!, siempre le gritaba.
St Vlad.
Pennsylvania y... ¿Adrián?, ¡sí, otro usuario!
Robert y Víktor.
Dimitri atacó, para matarla.
Secuestró a Lissa, y ella... sip, lo trajo de vuelta.
Pero fue Rose quién ató los cabos sueltos, claro.
Tatiana y Tasha (alias perra, siempre ladrando -y mordiendo- para conseguirlo)
Un disparo.
Y nada más.
¿Verdad?.
¡Pero ella revivió!, y debió haber más vida tras eso.
Más strigois.
Pero todo estaba en blanco. O en negro.
Y debía forzar ese velo.
Rasgarlo. O al menos, levantarlo.
"¿Rose?, ¿pasa algo?", la miró Sonja, preocupada.
"Rusia. En Rusia me encontré con algunos de esos, eran difíciles de matar y algunos parecían.. Realmente descerebrados"
"¿Dónde, en Rusia?". Se interesó Setrakian.
"St. Petersburg y Moscú, tal vez", intentó recordar.
"¿Siberia, no?"
"No lo sé... no logro llegar a ese recuerdo. Hay algo allí, pero no logro... ¿Sonja?, tienes que ayudarme a verlo. A ver más allá de mi vida como SK. Necesito verlo. Es importante".
"Puede ser peligroso"
"No todo. Por ahora, sólo lo relacionado con Rusia. Hay algo allí y necesito verlo".
Minutos más tarde, Rose volvía de la poderosa sesión de hipnosis.
Algo mareada -estaba aún soñando, hay que recordar- intentó armar sus recuerdos.
Siberia. Baia.
La familia de Dimitri.
Y otro de esos Alkimo.
La urgencia en su voz sobre un strigoi.
Decían que era viejo.
Oculto en una serie de cuevas montañosas.
Y le llamaban... le llamaban...
"El Rey Sangriento de Siberia", dijo en voz alta, y todos la miraron.
"¡Ese mismo!", saltó Setrakian, frotándose las manos, "¿lo conociste, Rosie?"
"Lo matamos, pero no en este momento del tiempo, me temo... ahora... si lo mordió -o lo muerde- un zombie, él va a morir, es seguro...
"Como si pudiéramos enviarle unos cuantos", se rió Setrakian.
"De hecho, sí", dijo Alberta, "lo hicimos acá, pero con los carroñeros. Podemos avisar a Janine y que le envíen un objeto de ruido a las cuevas, y moverá a los zombies del vecindario. Hay que atar todos los cabos".
"¡Me gusta eso!, ese es muy viejo, pero el cuerpo de este engendro debe tener más de 100 o 200 años, calculo... y si muere de verdad, toda su camada lo hará. Ahora, con respecto al original de esta dispensación... quizás ya está muerto, hace siglos".
"A éstos... se los puede destrigoizar", murmuró Rose, "no es fácil, pero se puede. El tema es... la culpa los corroerá y los matará. Quizás... traerlos no es tan buena idea"
"¿Y esa idea, de quién fue?", consultó Setrakian
"Vlad"
"¿Baldomerus, el Alquimista?, ¡el viejo zorro!"
"¡Alquimista, eso es!", saltó Rose, "en Rusia. Uno de ellos fue a hablar de este strigoi. Era humano, joven, pero sabía de todos nosotros".
"Alquimistas", masculló Alberta, "claro. Debimos imaginarlo. Metomentodo. Almacenan toda la info que tenemos -y más- y seguro sabían de todo esto... estoy muy segura. ¡Ratas de barco, escorias!, ojalá llegara un gato y se comiera a todas esas mierdecitas"
"¿Bertie?"
"Antes de todo esto, recibimos un mail de Croft. Decía que los Alquimistas alertaban de un cambio en las plataformas monetarias y que sería bueno que... almacenáramos recursos no perecibles, porque las cadenas de abastecimiento podían caer. Eso era más una orden que una sugerencia. Y Kirova ordenó usar todos los recursos disponibles. Vació todas as cuentas secundarias- en las que se recibían donaciones y cosas así-, comprando papel higiénico y pastas, y agua, y esas cosas. Todo se almacenó en las áreas dispuestas para eso. Y esperamos... y lo que esperábamos... ocurrió, claro. Pero el tema es que las comunicaciones también fallaron. El sistema financiero siguió colapsado y no hubo más recursos monetarios frescos... pero tampoco nada que comprar con eso. Resistimos con lo que teníamos, hasta que Dimitri llegó con ustedes, y cambiaste la dinámica".
"Croft, ¿eh?, creo que sería bueno intentar conectar a ese tipo con nosotros, uno de estos días...", masculló Rose, frunciendo el ceño, "tal vez, esos Alquimistas y todo lo que pasa están totalmente conectados".
"Ellos u otros que llaman los Guardianes de la Luz o algo así", dijo Mikahil, "son más, como decirlo, no nos quieren aparte. Nos quieren a todos muertos".
"¿Y si algunos de los imbéciles del cementerio... o todos, lo fueran?, ¿dónde nos dejaría eso?"
"En que deberemos cazarlos, como ellos a nosotros", dijo Setrakian, muy oscuramente.
Algo corto, para tocar otros temas en la prox semana
¡buen fin de semana!, los leo
