12. Preparativos
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Hola y gracias por la paciencia.
Sé que ha pasado demasiado y con el esfuerzo adicional de escribir la segunda parte de la novela no pude editar la primera con la frecuencia que me gustaría. Se siente un poco raro releer y editar el arco de Acuario cuando ya llevo como 30 caps de adelanto escritos.
A partir de hoy trataré de actualizar un cap diario para poder estar al corriente con la segunda parte en emisión.
¡Un saludo y cualquier duda en las reviews!
Disclaimer: Los personajes que se desmiembran a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
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...
Ni bien se asomó el sol, Natsu Dragneel se levantó de un salto. No había descansado ni una pizca pero restó toda importancia a la necesidad de dormir. Desbordaba emoción por el viaje.
Sin perder tiempo, cogió su mochila y comenzó a empacar cosas sin ton ni son. La mochila acabó llenándose pero Natsu intentaba meter más cosas, haciendo tanto ruido que acabó despertando a Happy...
—mmm... Natsu ¿por qué haces escándalo tan temprano?—reclamó el adormilado Exceed.
—¡Arriba Happy! Hay muchas cosas que preparar!—dijo con entusiasmo.
—mmm. Natsu, no me dejaste dormir nada anoche...—se quejó el pequeño gato—y apenas son las... ¡6 de la mañana!—dijo exaltado.
Pocas veces había visto a su amigo tan emocionado por un viaje. Solamente las noches previas al examen de acenso clase S y la misión de 100 años. Otra cosa sorprendente que notó, es que Natsu preparaba el equipaje... o al menos eso intentaba.
Por lo general siempre tomaba la mochila tal como estaba y únicamente metía un par de sandalias de repuesto y alguna que otra prenda, pero ahora estaba completamente llena... de cosas innecesarias en su mayoría. Entusiasmo no era igual a conocimiento.
—¡Bien! ahora lo último...—Natsu miró a su amigo con entusiasmo—Happy ¿Cuánto dinero tenemos?
Un escalofrío recorrió a Happy.
—se-setenta mil jewels—dijo nervioso.
—¿Es todo?—Natsu lo miró con una sonrisa desafiante. El dragon slayer era muy poco suspicaz, pero conocía tan bien a su compañero que sospechó al instante tras verlo sudar—¡Ocultas dinero de nuevo!
—¡No puedes culparme!—se defendió el gato—Nunca podemos tener ahorros. ¡Siempre gastas el dinero en tonterías!
—¡No seas tacaño!—le contestó Natsu—es algo importante ¿sabes?—dijo intentando convencerlo—necesitamos ese dinero para ayudar a Lucy en su búsqueda.
—¡Entonces deberíamos tomar algunos trabajos antes de partir y juntar dinero solo para ese viaje!—respondió Happy en tono acusatorio.
—¡Happy no tenemos tiempo! ¡Lucy necesita su llave ahora!—Natsu defendió su posición.
—mmm...—Ambos se miraron desafiantes por unos segundos. Finamente Happy dio un suspiro y algo frustrado respondió:
—Sigh!.. ¡Bien!—dijo refunfuñando—Toma—abrió un libro donde tenía escondido el efectivo.
Era un escondite ingenioso, el último lugar donde Natsu revisaría. Lo mejor de todo era que no tenía que cambiarlo nunca, el tonto de Natsu siempre olvidaba que el Exceed escondía el dinero allí.
—90 mil Jewels en total!—contó Natsu.
—snif-snif... ¡Nuestros últimos 90 mil!—Happy lloraba de forma cómica.
—¡Cálmate Happy! El dinero no lo es todo. ¡Además siempre podemos conseguir más!—Natsu restó seriedad al asunto.
Ambos amigos terminaron de empacar, Happy miró de nuevo el reloj. 8 en punto. Lucy tenía toda la razón al convencerlos de comprar uno.
Inmediatamente se encaminaron a casa de la rubia.
—Llave de Lucy, ¡Aquí vamos!
Desde hacía un tiempo era Happy quien se encargaba de las finanzas. Natsu no parecía entender el concepto de ahorro. La única vez que lo intentó la caja fuerte fue robada... El muchacho creía que siempre estaría joven y fuerte para volver a trabajar y reponer las pérdidas. Wakaba y Macao eran la prueba de que ese no era el caso. Ciertamente, ese par se había convertido en el ejemplo viviente de lo que NO había que hacer. No era de sorprenderse que Romeo buscara otro modelo a seguir, tristemente Natsu no era la mejor elección.
Mientras caminaban por la ciudad, ambos discutían de forma amistosa sobre sus precarias finanzas. Happy tampoco era especialmente bueno con ellas. Si bien conocía las nociones básicas del ahorro, también tenía la mala costumbre de comprar cosas estrafalarias y ni qué decir cuando se trataba de perseguir a Charle... Últimamente se planteaba si valía la pena todo ese esfuerzo e insistencia...
Cerca del mercado local, se encontraron con Jet y Droy, que se abastecían antes de partir a una misión.
—Natsu, Happy. ¡Buenos días!—Jet saludó amablemente.
—¡Cómo están!—Natsu y Happy contestaron el saludo al unísono.
—¿Qué hacen fuera de la cama tan temprano?—bromeó Droy—¿No estarán pensando hacernos la competencia de nuevo verdad?
Droy se refería a los hábitos laborales de Natsu durante los meses previos a la premiación de Lucy.
La chica había insistido en realizar trabajos simples y poco riesgosos para así disponer de más tiempo para escribir. Por su parte, Jet y Droy ahora eran conocidos como Cheaper Gear. Al ser de los miembros con más reducida fuerza de combate en todo el gremio, basaban su economía realizando la mayor cantidad de trabajos simples desde muy temprano. Debido a esta situación, durante los meses previos se generó una verdadera competencia por las peticiones fáciles entre ambos equipos...
—No te preocupes. ¡Vamos a dejarles todo al Cheaper gear!—dijo con burla Natsu.
—¡Somos el Shadow Gear!—Jet y Droy se mostraron cómicamente ofendidos por la broma. El mote había acabado reemplazando al nombre del equipo por el simple hecho de que Levy frecuentaba cada vez menos a sus viejos amigos...
—A todo esto. ¿Dónde está Levy?—preguntó Happy con curiosidad.
—... Ella dijo que tampoco podía acompañarnos hoy...—Dijo Jet.
Ambos jóvenes se pusieron cabizbajos y sus rostros se cayeron. Happy se incomodó un poco. Parece que había dicho algo que no debía...
Un incómodo silencio se generó. El momento solo duró unos segundos pues ambos jóvenes acabaron por despedirse del dragon-slayer y el gato...
—¡Mira la hora! mejor nos vamos—dijo jet, forzando una sonrisa—¡Fue un gusto saludarlos!
Natsu y Happy siguieron su camino. A Natsu le molestó un poco la última parte de la conversación.
«... No importa... » pensó, nada iba a arruinar su mañana. Especialmente ahora que salía de viaje con Lucy. Renovó su entusiasmo y reanudó el camino a la casa de la chica.
...
—•○•—
...
Lucy se levantó temprano y comenzó su rutina diaria algo más apresurada de lo usual. Después de todo, tenía muchas cosas que preparar para el viaje... Tomó el primer vaso de agua de la mañana, se lavó los dientes y decidió darse un baño. Después de todo, talvez ya no podría hacerlo por la noche.
Mientras yacía sentada en la bañera, se abrazó ambas piernas y sumergió su rostro en el agua. No podía evitar sentir vergüenza por sus sueños de la noche anterior. Creía haber dejado atrás tales cosas junto con su adolescencia.
En sus sueños, cierto joven de cabello rosa y ella hacían toda clase de cosas indecorosas... Después del momento emocional que tuvieron la noche anterior, la chica esperaba que sus sueños fueran más de flores y arcoiris, pero en la mañana descubrió una sorpresa incómoda... todavía podía sentir a Natsu tocando, besando y mordiendola por todas partes... ¿mordiendo?
«... ¡Lucy en qué estás pensando!... » se sonrojó la chica, continuando su baño.
Una vez terminó de asearse, se colocó la toalla en el cabello y en el cuerpo. Sin embargo, al entrar de vuelta a su habitación se encontró con una sorpresa...
¡Hola!
—¡Estás en mi habitación!—Lucy soltó un agudo chillido, para después estrellar a los intrusos de una patada contra la pared...
—¡Ouch!...—ambos se quejaron.
La chica tenía el rostro furibundo y avergonzado por la intrusión, pero eventualmente se relajó como de costumbre...
—¿Qué haces aquí tan temprano?—le preguntó haciendo un puchero.
—¡Vine a recogerte!—le dijo Natsu con entusiasmo. Lucy se mostró sorprendida.
—¡Pero aún no me he preparado!
—No te preocupes. Yo te espero—le respondió sonriente.
La escena se había repetido cientos de veces, ya parecía una especie de tradición...
El resto de la mañana los 3 permanecieron en el departamento de Lucy. Observándola prepararse... Lucy empacando implementos de aseo personal. Lucy escogiendo ropa. Todo muy aburrido. En cierto punto, Natsu sintió de nuevo ese extraño aroma. Esta vez provenía de las cobijas de la cama... Podía sentirlo con fuerza algunas veces que llegaba muy de noche a su habitación, cuando se encontraba supuestamente dormida.
Pero lo curioso del olor era la sensación que le provocaba cuando entraba a su nariz... sentía una especie de ansiedad. Como si su cuerpo supiera que debía hacer algo, pero no sabía muy bien que. Prácticamente le llenaba los pulmones pero no pasaba nada. Ninguna reacción. Solo ansiedad proveniente de ningún lado... Con el pasar del tiempo Natsu había aprendido a ignorar la sensación. Era una de las tantas formas en que Luce era rara...
—¡Cielos ya son las once!—exclamó la rubia—¡Debo ir al banco!
Happy y Natsu se miraron confundidos.
—¿Y que con eso?—preguntaron con curiosidad.
—¡Necesito sacar dinero para el viaje!
—¡Pues démonos prisa!—dijo Natsu con entusiasmo.
En un rápido movimiento cargó a Lucy y saltó por la ventana...
—¡kyaaa! ¡Natsu espera!—chilló la rubia.
—Tu guías Lucy ¿Dónde es?—respondió el chico.
Lucy suspiró con una sonrisa, resignada ya a esta forma de proceder de Natsu.
...
—•○•—
...
El trio bajaba las escaleras del banco de Magnolia, listos para ir a su siguiente parada.
Nunca antes Natsu y Happy habían entrado a un banco, incluso después de que la rubia se los sugiriera tras de enterarse del robo de su caja fuerte. La visita fue todo un intercambio cultural para ambos amigos, por supuesto haciendo pasar vergüenza a Lucy. Natsu no entendía cómo la gente podía confiar su dinero a unos completos desconocidos.
—¡Muy bien!—exclamó la rubia con alegría—ahora a ver a Levy-chan.
El grupo se dirigió entonces a la residencia de Levy Mcgarden. La intención era pedir prestados algunos libros de cartografía y mapas. Levy tenía en su poder materiales bibliográficos incluso del llamado continente desconocido, que serían bastante útiles durante la búsqueda. Así no tendrían que andar buscando bibliotecas como la última vez que fueron a Giltena. Esta vez Lucy pensaba ir bien preparada.
Levy no regresó a Fairy Hills después de la restauración del gremio. En su lugar, alquiló una pequeña casita en el límite oeste de la ciudad. Si bien era algo más lejos y bastante pequeña, había sido todo un hallazgo: por solo 100 000 Jewels tenía la propiedad completa a disposición con todas las ventajas que implicaba. Más espacio para sus libros y más privacidad. Tras enterarse, Lucy se mostró un poco celosa, pero a la vez feliz por la suerte de su amiga...
La joven los recibió con la amabilidad y presteza a ayudar que la caracterizaba...
—Creo que este volumen es más concreto. Está bastante bien para ser una primera edición...—dijo Levy.
—¡Levy-chan no podría llevármelo!—dijo Lucy con algo de pena—¡Es una primera edición! de seguro que es muy valiosa y no quiero arriesgar tu libro...
—No te apenes Lu-chan, eres mi amiga y no tengo problema con ello—respondió—no pensaba venderlo ni nada parecido. Solo me interesa por el contenido del libro...
Lucy siguió revisando libros junto a su amiga. Ambas reían a momentos y disfrutaban un rato agradable muy ajenas a Natsu, que se veía refunfuñando en un rincón. En un momento dado, la rubia fijó su atención en el cuello de su amiga, que era visible gracias al vestido naranja que acostumbraba usar...
—No había visto esa cicatriz. ¿Cuándo te la hiciste Levy-chan?—Preguntó Lucy al darse cuenta que ahora había una cicatriz en donde antes no la había.
—...o-o eso... mm... no lo recuerdo—Levy parecía nerviosa—¡Debió ser durante la guerra!
—Oh, ya veo—dijo Lucy no muy convencida. La marca tenía una extraña forma. Parecía un pequeño desgarrón por encima de la piel. Uno muy superficial, pero lo suficientemente profundo para notarse.
—¿Por qué no le pides a Wendy que te la quite?—sugirió inocentemente Lucy.
—nn-no lo creo necesario—respondió Levy.
Lucy decidió cambiar de tema ya que parecía estar incomodando a su amiga.
Ambas mujeres conversaban de temas que Natsu estaba a años luz de entender. ¿Cómo podían un montón de libros ayudar a encontrar la llave? Pero ese no era el mayor de sus problemas...
«... ¡Aquí apesta!... »
El aire se sentía viciado. Por momentos el hedor era tan insoportable que apenas podía mantenerse dentro de la casa. Se quedó en el estudio junto a las chicas porque era el lugar donde menos se sentía el olor. Era un aroma muy claro: Gajeel. Todo olía a Gajeel. Literalmente la casa apestaba a Gajeel. El aroma estaba en el sofá, en la sala, en la cocina. ¡Por todas partes! Cualquiera diría que Gajeel vivía ahí... pero por sobre todo, la propia Levy olía a Gajeel también. Ya lo había notado ligeramente cuando ambos regresaron para la restauración del gremio. Pero ahora estaba en un nivel completamente diferente...
Lo más increíble era que ambas chicas no parecían sentir nada. Ni siquiera Happy percibía el olor. El gato deambulaba libremente por la casa sin sentir incomodidad alguna...
—Dime Natsu ¿Por qué la cara larga?—preguntó graciosamente Levy.
—No es nada, ¡Solo que aquí apesta!—dijo con cierto desdén.
—¡Natsu!—reclamó Lucy.
—¿Seguro que no estás sintiendo tu propio hedor?—disparó de vuelta Levy. Al haber crecido con él, sabía perfectamente como responder a sus bromas. Sin embargo, desde hace algún tiempo Natsu podía notar que su tono estaba más grosero. "Influencia de Gajeel seguramente" pensó para sí mismo.
—¡Yo no apesto!—Natsu berreó igual que un niño.
—Ya enserio Natsu. ¡Deberías bañarte más seguido!—continuó Lucy.
—¡Lucy de qué lado estás!
Levy no pudo evitar reír ante la escena, a momentos esos 2 parecían una pareja peleando.
La puerta crujió repentinamente...
—¡Qué hace Salamander aquí!—se oyó una queja.
Todos los presentes giraron para ver a Gajeel, que había entrado sin hacer ruido.
—Ga-gajeel, ¡Cuántas veces te he dicho que toques la puerta antes de entrar!—reclamó Levy.
—¿De qué hablas? Ninguna—Gajeel lucía confundido—Nunca te has opuesto... Ni siquiera cuando es de no...
—¡Mejor siéntate y ponte cómodo!—Interrumpió Levy con vergüenza. Lucy la miró con una cara de incredulidad. Happy contenía la risa.
—¡Eso no responde a mi pregunta! ¡Por qué él está aquí!—preguntó malhumorado.
Lucy puso mala cara al ver la escena, una más de tantas que había visto. Últimamente la actitud de Gajeel hacia su amiga no le gustaba para nada...
—Oh... a si que te molesta mi presencia... —dijo Natsu con un tono desafiante y una sonrisa burlona.
—Sí. Me molesta, ¡No quiero verte cerca de aquí de nuevo!—respondió Gajeel.
«... ¿Y a este que le pasa?... » se preguntó Natsu.
—¿Por qué no lo arreglamos afuera?—volvió a desafiar Natsu.
—¡Por supuesto! Hace tiempo que quiero arreglar las cosas contigo... Salamander...
—¡Veamos si tus manos son tan filosas como tu boc... ¡Ouch!—Natsu no pudo terminar la frase. Un folleto enrollado se estrelló contra su sien. Lucy acababa de perder la paciencia.
—SU-FI-CIENTE—dijo Lucy molesta.
Gajeel se encontró con la furiosa mirada de Levy...
—¡De verdad lo siento! Te juro que lo intento... ¡Pero sabes que todo esto es nuevo para mí!—Gajeel se apresuró a disculparse.
Natsu se quedo boquiabierto, Gajeel estaba en verdad conmovido... eso era nuevo. Incluso Natsu podía notar el cambio de Gajeel. Por momentos parecía otra persona...
«...patético...» pensó para sí Natsu.
Las constantes peleas entre los 2 eran comunes desde que Gajeel se había unido al gremio. Pero ahora eran más bien escasas y parecía que ahora Levy era quien mandaba, o al menos eso creía Natsu.
—Discúlpate con ellos—exigió Levy.
—¡Por supuesto!—dijo Gajeel dirigiéndose a Lucy—Coneja, por favor disculpa mi comportamiento anterior.
—Bien, ¡Pero debes tratar mejor a Levy-chan!—dijo Lucy.
Ahora se dirigió a Natsu.
—S-s-salamander...—Gajeel forzó una sonrisa—dis-culpame por atacarte sin motivo—Gajeel masculló con dificultad y molestia cada palabra...
—¡La próxima vez no tolerar... Ouch!—Natsu pudo sentir su oreja ser estirada.
—Natsu compórtate—reclamó Lucy.
—Muy bien—dijo malhumorado Natsu—Gajeel, acepto tu disculpa...—Dijo en un tono que no podía ser más sarcástico.
—Gi-hee—dijo Gajeel antes de darse un apretón de manos con Natsu. Las sonrisas de ambos podían notarse falsas a kilómetros...
—¡Miren la hora chicos!—dijo Levy con entusiasmo—¡Por que no almorzamos todos juntos! de todas formas ustedes tienen que reportar su partida en el gremio cierto?
Lucy aceptó de inmediato pero ambas chicas se encontraron con la resistencia de ambos varones.
—¡Yo no voy a almorzar con él!
—¡Lo mismo digo!
Ambas chicas los miraron con enojo y no tuvieron otra opción que ceder...
...
—•○•—
...
Ya en el gremio todo transcurría como de costumbre. Los 6, Exceeds incluidos compartían una mesa. Levy y Lucy continuaban charlando en su mundo literario particular. La tensión entre los chicos persistía.
Natsu podía sentir la penetrante mirada de Gajeel encima de él. Si no lo conociera diría que era una de odio. Como si él fuera una especie de intruso o amenaza, una que Gajeel quería eliminar o como mínimo alejar de Levy. Pudo notarlo por la manera que Gajeel parecía estallar en silencio cada vez que se acercaba o solo miraba un poco a Levy...
«... Me pregunto si... » Natsu tuvo una idea maliciosa.
—Levy pásame la sal por favor—dijo Natsu sonriente, en un claro desafío a Gajeel.
La cara de Gajeel era un poema. Levy se rio y Lucy solo pudo llevarse la mano a la frente y sacudir la cabeza con vergüenza. Natsu siguió molestando con servilletas, pimienta y todo lo que hubiera en la mesa.
«... ¡Qué reacción más extraña!... » pensó Natsu.
Realmente no entendía el significado de lo que hacía. Simplemente quería divertirse provocando a Gajeel. Talvez si picaba lo suficiente podría empujarlo a una pelea... una que Levy no pudiese evitar...
Para su mala suerte, la situación no se dio. El almuerzo concluyó con normalidad y la pareja partió ¿Tal vez a casa de Levy?
—¡Nos vemos protno Lu-chan!—le dijo amablemente—diviértete mucho y cuídense.
Lucy no perdió más tiempo e informó a Mira de su inmediato viaje. La encargada de las misiones no pudo evitar sonreír y mirarla con picardía.
—¿Por qué un viaje tan repentino Lucy?... Mmmm... así que finalmente decidiste hacer tu movimiento...¿quieres quedarte a solas con él verdad?—dijo Mirajane.
—¡No es nada de eso!—chillo sonrojada—solo iremos a buscar... algo—Lucy no había informado al resto sobre el sacrificio de Acuario. Solo unos pocos lo sabían, Gray incluido. En el fondo, la rubia creía que el resto o la juzgaría o se sentiría culpable por el sacrificio, ninguna de las opciones le parecía buena.
—Ara ara... Nunca antes se habían ausentado tanto tiempo y tan lejos ustedes solos... ¿Dime Lu-chan, "algo" es una clave para alguna clase de práctica?
Mira continuó su juego. La segunda hermana mayor de Fairy Tail nunca se rendía en sus intentos por emparejarlos.
—¡No se trata de eso Mira-chan! ¡Ha-ha-ppy también viene!—Lucy se sonrojó diez tonos. Ya suficiente tenía lidiando con sus nuevos y confusos sentimientos. Si Mira los descubría, las cosas solo se pondrían peor.
—¡Wendy también viene!—Natsu apareció de sorpresa justo al lado suyo.
—¡kyaa! ¿Cu-cu-anto escuchaste?—dijo asustada Lucy
—Solo lo último de que Happy viene. ¡No olvides que necesitamos a Wendy también!
Lucy dio un profundo suspiro de alivio.
Mirajane siguió reuniendo papeleo junto con Lucy para regularizar la salida de ambos. Desde el incidente de Bora, ahora Makarov impuso el seguimiento de las actividades de los miembros que se ausentaran por demasiado tiempo para evitar que el nombre del gremio fuera pasado por el lodo de nuevo. Todavía era reticente a las prácticas de los gremios "tradicionales", como cobrar membresías aparte de las comisiones por los trabajos. Quería que su gremio siguiera siendo "una familia". Eso explicaba en parte la estrecha situación de las finanzas...
—¿Alguien a visto a Wendy estos días?—dijo Natsu.
—Charle dijo que prefería estar en casa estos días...—dijo Happy uniéndose también.
—Pues vamos a su casa. ¡Nos vemos en un tiempo Mira!—se despidió Natsu.
—Suerte en su viaje Natsu... No olvides que debes cuidar muy bien a Lucy—Mira comenzó a jugar bromas verdes—Trata de que no le duela.
—¡Siempre la cuido muy bien!... Espera, ¿Qué es lo que va a dolerle?—preguntó con inocencia.
—¡Natsu ya vámonos!—Lucy lo jaló del brazo fuera del gremio. Mirajane podía ser una peste cuando se lo proponía...
...
—•○•—
...
Eran cerca de las 3 de la tarde mientras caminaban hacia Fairy Hills. Lucy divagaba en sus pensamientos.
Pensaba en el viaje que realizarían ahora, sería uno de los más grandes de su vida... Talvez no sonaba tan emocionante como cazar dragones pero el entusiasmo de su compañero la hacía sentir más segura. Pensaba también en Gray y Juvia. En los 2 días que Natsu desapareció, Gray se fue de misión... pero en ésta ocasión se llevó a Juvia con él... cualquiera diría que era algo sin importancia, pero al notar la felicidad de la chica y la mirada cómplice que le dio Gray antes de salir por la puerta del gremio, la rubia entendió que finalmente Gray se había animado a dar un primer paso. Juvia se lo merecía después de todo.
Pensaba también en Levy y Gajeel. La situación de su amiga la preocupaba un poco. Al principio Gajeel no le quitaba el ojo de encima y nada más, pero con el tiempo el comportamiento de ambos fue evolucionando de forma... escalofriante. Aunque la mayoría del tiempo Levy se daba a respetar, comenzó a ceder más y más, llegando al punto de dejarse llevar en el hombro cual saco de papas solo porque su conversación con la rubia se demoraba más de lo habitual...
"Es hora de dormir"
Fue todo lo que respondió Gajeel cuando Levy comenzó a patalear en su hombro. La forma en qué lo dijo fue... escalofriante, tanto así que la rubia no pudo decir nada para defender a su amiga. Por su parte la cara de Levy oscilaba entre el terror y la vergüenza...
Levy también estaba extraña. Durante las semanas que el equipo Natsu viajó por primera vez a Giltena, ambos desaparecieron por varios días, y apenas se dejaban ver por el sol. Mirajane y Cana hacían bromas verdes con aquello pero llegado un punto el maestro comenzó a sospechar del comportamiento de ambos. Los rumores se detuvieron cuando la pareja finalmente comenzó a aparecer en público con un comportamiento un poco más relajado...
Erza se encontraba ausente... en los 2 días que Natsu se escondió en su casa, Erza también había decidido partir inmediatamente. Parecía que la pelirroja había decidido tomar una misión de clase S sola por primera vez en años...
Y además, pensaba también en Natsu, y en sus propios sentimientos que últimamente no la dejaban en paz. Cada noche se convertía en una batalla contra sí misma... A veces se ponía a llorar sin remedio, otras recordaba avergonzada las tantas cosas que había llegado a pensar e incluso decir mientras Natsu estaba inconsciente o ausente... la guerra contra Zeref, no había hecho más que hacer salir a flor de piel lo que ya la atormentaba desde el abandono del chico...
—Lushy, ya llegamos—dijo Happy, despertándola.
Se adentraron en la casona hasta la habitación de Wendy. Charle tardó en abrir la puerta.
—¿Y ustedes qué hacen aquí?—dijo Charle.
—¡Vinimos a recogerlas!—dijo Natsu.
Charle lo miró con extrañeza y Lucy se disculpó por lo repentino. La rubia procedió a explicarle la situación y proponer la nueva aventura, pero de inmediato se encontró con la negativa de Charle, quien recibió de inmediato las amenazas de Natsu...
—¿Cómo que no van a venir?—dijo exasperado—¡¿Primero el cobarde de Gray se va sin decir nada y ahora ustedes se echan para atrás?!
—¡Natsu cálmate!—dijo Lucy.
Ella también se consternó por la rápida negativa de ambas. Sabía que era repentino y habría que hacer un esfuerzo adicional para convencerlas, pero Charle se mantuvo inflexible. Lucy pensó que tal vez no era buena idea salir tan pronto...
—¡Wendy no está en condiciones de viajar!—se defendió Charle.
—Sharuru... de verdad que estoy bien...—Wendy se levantó de la cama.
La pequeña lucía un aspecto terrible. Tenía unas ojeras enormes y también se la veía débil y cansada. Como si no hubiera dormido en días.
—¡Wendy vuelve a la cama!—regañó Charle.
—Wendy... ¿Qué te pasó?—dijo Lucy con preocupación.
—No es nada... yaaawwn! —dijo dando un bostezo—es solo un poco de insomnio...
—¿Solo insomnio?—Charle volvió a reprender—¡no has dormido bien en días!
Natsu y Lucy se miraron con preocupación. El problema de Wendy parecía ser más serio de lo que aparentaba...
—Desde cuando—dijo serio Natsu.
—Desde...—Charle respiró profundo—desde que peleamos con esa cosa en Giltena...
Todos se quedaron en silencio... el solo recordar el encuentro con la criatura les ponía los pelos de punta... aun si la premonición de Charle no se cumplió en aquella ocasión, el temor regresaba junto con el recuerdo.
«... Wendy no se ve bien, pero sería peligroso ir a un lugar desconocido sin una sanadora... »
Reflexionó un poco más mientras Natsu y Happy seguían interrogando a ambas. Si bien la primera idea fue prudente, también se dio cuenta que en realidad era lo común. Con Sherria sin poderes, Wendy tal vez era la única persona con magia de sanación en el país...
«... Los aventureros normales van por su cuenta y solo usan primeros auxilios... »
...
Lucy se disculpó y liberó a Wendy del viaje. Incluso Natsu se mostró comprensivo, ambos jóvenes le desearon una pronta recuperación y se fueron de la casa.
—Pobre Wendy...—dijo Lucy. Ambos jóvenes caminaban colina abajo. El atardecer ya se avecinaba.
«... Al parecer el encuentro con el monstruo debió dejarle alguna clase de lesión emocional o algún trauma..."»
—¿Qué es un trauma?—preguntó Natsu.
Lucy se sorprendió. No se había dado cuenta de que estaba pensando en voz alta... con esos sentimientos en su corazón, pensar en voz alta era peligroso...
—Sucede cuando algo terrible, muy malo o algo que te asustó mucho, te sigue causando dolor aún después de que pasa el tiempo...—Lucy sabía cómo explicarle las cosas al chico para que las entendiera...
—¿Cómo cuando Igneel se fue?—preguntó serio Natsu.
—Exacto—le respondió la rubia con dulzura.
Lucy se puso a reflexionar. Tal vez salir tan apresuradamente no había sido tan buena idea. ¿Se habría dejado llevar por el entusiasmo de Natsu? No había considerado los deseos de Wendy... simplemente había dispuesto de su tiempo sin preguntarle. Se sintió una egoísta al creer que sus amigos tendrían que ayudarla a reparar sus errores...
Pero por otro lado, no había tiempo que perder... Brandish estaba cada vez un paso más cerca de obtener a Acuario y la idea no le agradaba nada porque sabía que tendría que enfrentarse nuevamente a ella, y al final de cuentas no tendría oportunidad de ganar... No sin ayuda, lo cuál ahora estaba implícitamente prohibido.
Ambas mujeres ahora tenían lo que para los hombres sería "un acuerdo de caballeros". Ambas competirían de manera limpia para ver quien se quedaría con la llave dorada. Además, en el fondo, Lucy no estaba segura que su reciente amistad con Brandish podría sobrevivir a que le ganara la llave o viceversa. Era claro que el perdedor saldría lastimado. Brandish y Acuario tenían su historia, pero ella y el espíritu celestial tenían mucha más... Acuario la había acompañado desde la muerte de su madre.
—Tal vez deberíamos esperar un poco—masculló una desanimada Lucy.
—Podemos ir solo nosotros—respondió Natsu—no es como si no tuviéramos piernas propias...
—Natsu...
—¡Y ya nos retrasamos un día!..—se exaltó—Además, ¡No puedes dejar que British te gane—dijo sonriéndole y pronunciando mal el nombre.
—Natsu tu...—le dijo con el rostro iluminado.
Lucy se desconcertó. En ningún momento le había explicado nada de la competencia con Brandish, pero lo había deducido por sí mismo... Al parecer no era tan despistado...
—Confía en mí Lucy. ¡Te garantizo que esa llave volverá contigo!—le dijo levantando el puño al frente.
—¡Hai!—dijo Lucy sonriendo. Unas lagrimillas se asomaron por sus ojos.
—¡Mañana mismo nos vamos para Hargeon a tomar un barco!—Natsu omitió su problema de mareo o sencillamente lo olvidó.
—¡Aye sir!—secundó Happy.
Ambos jóvenes se despidieron para ir cada uno a su casa. Natsu seguía cargando su mochila llena... La llevaba cargando todo el día.
—Una cosa más...—dijo Lucy—¡Báñate por amor de dios!
Natsu levantó una ceja. Era la tercera vez en el día que se lo decían... Happy se rió y luego Natsu y Lucy también. Si algo nunca faltaba en el trío era la diversión. Ahora una nueva aventura comenzaba
...
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...
—Qué desconsiderados—bufó Charle—¡disponer de nuestro tiempo sin preguntar!
—Sharuru ya calmate... ¡auaaaah!—dijo Wendy bostezando—yo si quería salir de aventuras.
—¿En tu estado?—dijo incrédula.
—Ya te dije que estoy bie...—
—¡Te voy a cortar aquí!—Charle no le dejó terminar la frase—Es claro que todavía la escuchas.
—¡Sharuru no sé de qué hablas!—dijo Wendy nerviosa.
—Deja de fingir conmigo. No me gusta que me ocultes cosas. Tu sabes que las 2 nunca nos ocultamos nada—dijo Charle algo ofendida.
—Sharuru yo...
—Lo que más me preocupa es que no he tenido ninguna premonición respecto a esto. No veo nada. No desde la visión de Natsu y Lucy que no se hizo realidad.
...
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