13. Vida NO paradisiaca en un barco
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Lo prometido es deuda, así que disfruten :3
Disclaimer: Los personajes que se desmiembran a lo largo de la historia pertenecen a la obra del celebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
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...
Una tormenta sacudía el mar, haciendo que los barcos parecieran frágiles y temblorosos cascarones. Esta situación era especialmente tortuosa para Natsu Dragneel, quien se encontraba vomitando sin parar por la borda...
—¡Joven, vuelva a su camarote, es peligroso estar en cubierta con esta tormenta!—le gritó un marinero.
Los escasos tripulantes en cubierta se sujetaban como podían y Natsu tambaleaba de aquí allá, ocasionalmente ahogándose entre vómito y agua...
—¡BLUAGH!—Natsu volvió a vaciar el estómago.
El barco oscilaba con fuerza y ocasionalmente alguna que otra ola no terminaba de romperse bien en el casco y acababa inundando la cubierta, empapando a todos los que estuvieran allí...
—... ¡Esta es la última vez que viajo en barco!—gritó Natsu mientras levantaba su puño al cielo...
El barco escogido para la travesía era un pequeño Galeón, impulsado tanto por velas como por Lacryma, originalmente diseñado para llevar correo y adaptado para transportar personas a bajos costos.
En el interior de la modesta embarcación mágica, casi todos los 40 y pico pasajeros permanecían dentro sus camarotes. Era una experiencia claustrofóbica para aquellos que habían decidido venir con sus familias y algo incómodo para los que se veían obligados a compartir espacio con un desconocido.
El viaje inter-oceánico era realmente caro para la época que transcurría y el grupo de magos no se pudo permitir algo mejor.
Lucy Heartfilia se encontraba descalza sobre la cama inferior del pequeño camarote de 2x3. Aunque el barco se movía bastante, la chica permanecía inmóvil en la cama, leyendo un libro y revisando sus pertenencias como acostumbraba hacer en los ya 10 días de viaje que llevaban...
Revisó su ropa, limpió sus llaves y contó el dinero nuevamente. No es que hiciera falta, no había gastado ni un Jewel desde que pagaron el pasaje. Nada barato por cierto...
En todo el tiempo que pasó desde la revelación de Acuario, Lucy intentó ahorrar cada centavo que pudo con el propósito de realizar este viaje. Desgraciadamente, buena parte se había ido en la fallida misión de 100 años. Para este viaje, tuvo que retirar todo el dinero que consiguió por la venta de su libro, retrasar el pago de la renta del mes e incluso pedir prestado a Mira...
Para su mala suerte, el pasaje acabó costando el equivalente a 1 mes de renta y dicho gasto no estaba en sus planes. Se reprendió a sí misma el no haberlo contemplado. Hasta ahora solo había viajado en el barco propiedad del gremio. Los camarotes del barco que los transportó a Giltena la primera vez corrieron cortesía del maestro. Todavía recordaba las lágrimas de Happy a la hora de dividir el costo del viaje; el pequeño gato dormía en su cojín a un lado de las literas.
Natsu había salido a cubierta—seguramente a vomitar—hacía ya buen rato. Un olor a humedad y moho dominaba el ambiente. Al inicio le costó acostumbrarse. Los viajes en el barco del gremio eran más cómodos y con menos gente aglomerada. Incluso el primer viaje a Giltena se realizó en un barco más pequeño, menos tripulado y con más comodidades.
No pudo evitar recordar los viajes en el lujoso yate de su padre cuando era pequeña...
Hasta su sexto cumpleaños, todos los años realizaban un viaje familiar recorriendo todo el golfo formado por los países de Fiore, Stella, Bosco y Minstrel. Aunque su madre protestaba al inicio por el hedonismo y la vanidad de aquella travesía, siempre acababa conquistada por los exóticos parajes que visitaban. Lucy no pudo evitar cerrar los ojos al recordar aquellos días...
¡KRAK!
—¡Ungh!
Un repentino temblor la sacó de su fantasía. Happy también se despertó...
«...¿A si que a esto se refería Gray con un viaje de pobres eh?...» se dijo a sí misma. Rió de su propio pensamiento...
«...Menuda hora para volver a pensar como una niña rica...»
—¡Yaawn!... ¿Lucy donde está Natsu?—preguntó Happy adormilado
Recién la rubia se percató que el joven estaba tardando demasiado. Puso una cara de preocupación.
—Salgamos a buscarlo—dijo Lucy tranquilizando a Happy.
La chica se colocó las botas y ambos amigos salieron del camarote en busca de Natsu, Lucy iba sujetándose de las paredes por los continuos movimientos de la embarcación. Justo antes de salir a cubierta, un marinero la interceptó...
—Señorita, de momento está prohibido subir a cubierta—dijo de forma áspera.
—¡Pero mi amigo está allá arriba!—protestó Lucy.
El hombre se mantuvo inaccesible. Lucy solo pudo renegar para sus adentros y volver al camarote...
—¡No te preocupes, de seguro está bien!—dijo para tranquilizar a Happy...
¡KRAK!
—¡Ungh!
Mientras recorría el pasillo de vuelta, un brusco temblor la hizo tropezar con una mujer mayor...
—¡Discúlpeme!—dijo la rubia, mientras ayudaba a levantarse a la desconocida.
—¡No se preocupe señorit...—la mujer cortó su frase y se sorprendió al ver el rostro de Lucy... miró a la muchacha de pies a cabeza y se llevó la mano a la boca...
—En verdad es idéntica su madre...—dijo la extraña mujer en un tono enigmático.
—¿Eeh?...
Lucy se vio confundida y observó con detalle a la mujer... superaba los 40 años y era de complexión media. Creía haberla visto antes pero intentaba recordar dónde.
La mujer se mantuvo expectante y una mirada de esperanza que incomodó un poco a la chica. Detrás de las arrugas y el pelo grisáceo Lucy pudo finalmente descubrir la identidad de la extraña...
—¡Lumiere-san!
—¡Señorita Lucy!
Ambas mujeres se abrazaron. Happy observó confundido.
—¡¿Lucy-sama, qué está haciendo aquí?!—dijo la mujer—¡Este no es lugar para una señorita de su clase!
—Lumiere-san, ya no soy esa clase de señorita—dijo divertida Lucy.
Ambas mujeres se sentaron en el suelo para resistir el movimiento del barco y comenzaron a conversar, para actualizarse tras años de no verse... la señora Lumiere procedió a contar todas las novedades respecto al exclusivo "círculo" al que alguna vez había pertenecido Lucy. A pesar de que solo era una sirvienta, como tal tenía acceso a todos los chismes frescos de la "nueva nobleza".
«... wow... ¿De verdad yo me juntaba con esas personas?... »
No es que a la muchacha le interesara. Hacía años que no pertenecía a ese ambiente. Concluido el relato de la mujer mayor, Lucy procedió a relatarle en escasos minutos, toda su travesía desde que había abandonado la casa de su padre...
—¡No puedo creerlo señorita Lucy! En verdad es una historia impresionante... Yo juraba que Jude-sama le habría dejado una buena herencia antes de partir y ahora mismo se encontraría casada...
—No—dijo Lucy con tranquilidad—Realmente no me ha hecho falta. Soy muy feliz ahora como una maga de Fairy Tail.
Lumiere hizo un gesto de confusión y asombro. La Lucy actual era totalmente opuesta a la que conocía. Recordaba a una señorita muy recatada, con buenos modales a toda hora y usando la falda por debajo de las rodillas...
—¡Pero señorita! Usted no fue educada para esto
—¿Para qué fui educada entonces Lumiere-san?—dijo algo ofendida—¿Para ser intercambiada con otra familia por un negocio o algo parecido?
Ciertamente el matrimonio por conveniencia era una constante en las familias tanto ricas como nobles... la propia Lucy estuvo a punto de caer en esa desgracia...
—¡En verdad discúlpeme Lucy-san!—se inclinó ligeramente—... Es solo que no me la imagino a usted haciendo un trabajo tan barato como ser mago a sueldo.
Lumiere se lo dijo de forma maternal, sin ánimo de criticarla.
—Disfruto mi libertad—dijo sonriente—Pero ya hablamos suficiente de mi. ¿Y a ti cómo te tratan los Florent?
—¡Bastante bien! La señorita Myrcella me trata muy bien y se ha convertido en una joven muy amable. ¡Incluso convenció a su padres de darme permiso de ir a conocer a mi primer nieto!, es ahí donde me dirijo.
—¿Myrcella amable?—dijo Lucy con sarcasmo. No tenía recuerdos especialmente agradables respecto a esa chica.
—¡Oh créame!, puede que haya sido un poco cruel con usted de pequeñas, pero ahora es una joven muy buena y cortés... creo que el amor del joven Granbell le ha echo muy bien!...debería verlos junt... ¡disculpe!, creo que la estoy atosigando con tanto chisme—se mostró avergonzada.
Lucy solo rió. Happy escuchaba muy interesado la conversación. La tranquilidad fue rota por una reclamación...
—¿Este sujeto viene contigo?—increpó un marinero a Lucy de forma repentina.
—S-si—dijo algo temerosa Lucy. El sujeto traía del cuello a un desaliñado e incapacitado Natsu.
El joven estaba fuera de combate, siendo arrastrado por el hombre. Lumiere lo confundió con una especie de vagabundo y lo miró con cierto recelo al enterarse que venía con "Lucy-sama".
—¡La próxima vez que lo encuentre a punto de caer por la borda, créeme que no voy a hacer nada!—le gritó antes de regresar a su puesto.
Lucy solo pudo reaccionar con vergüenza y ayudó al joven a pararse.
—Creo que debo irme...—dijo Lucy.
Lumiere quiso indagar más...
—¡Qué le parece si le arreglo el cabello como cuando le servía!—Lumiere-san no pudo ocultar su emoción.
Lucy aceptó gustosa. En el tiempo que la mujer servía a su familia, habían tenido una relación especial. Cuando su padre la despidió por un malentendido, Lucy no pudo evitar llorar.
Una vez en el camarote acomodaron a un inconsciente Natsu en la cama y la mujer procedió a peinarla...
—Dígame Lucy-sama, ¿Él es su novio?
—¡N-n-no!—dijo tartamudeando y sonrojada—yo no tengo novio...
—Oh, ya veo—dijo aliviada—Si, tiene razón. Es obvio que no está a su altura—dijo Lumiere-san con algo de orgullo.
—¡Lumiere-san!—reclamó Lucy. Happy intentaba contener la risa.
—Oh, entonces si es su novio.
—¡No-no-no lo es!—la rubia volvió a avergonzarse—yo sigo soltera.
Mientras formaba una trenza corta con el cabello de la chica la conversación tomó otro giro no tan agradable...
—Su primo Reinaldo murió hace un mes—dijo Lumiere seria.
—Yo... En verdad lo siento...—Lucy intentó mostrar respeto. No había visto al difunto en más de 10 años pero aún así era familia...
—Escuche comentarios de que su abuelo estaba muy deprimido. También escuche que no lo habían visto tan triste desde que Jude-sama...
Lucy se sorprendió que dicho hombre mostrara alguna clase de emoción. Odiaba verlo cuando era niña. Si su padre ya era alguien desagradable tras la partida de Layla, ese sujeto era el diablo...
—Oh, así que lord Borgias está preocupado porque ahora no tiene un heredero—Lucy no pudo evitar hablar con desdén. Más aún tratándose de un hombre con el que ni su propio padre se había llevado bien, tanto como para abandonar su apellido y usar el de su mujer...
—¡Lucy-sama!, es su abuelo de quien habla. Muestre más respeto—reprendió Lumiere-san—... aunque debo decir, que es cierto que ahora la principal preocupación de Gian-sama es buscar un heredero...
Una vez terminada la parte desagradable de la conversación, Happy quiso hablar también.
—¿Tu trabajabas para la familia de Lucy?—preguntó el Exceed con alegría.
—¡Así es pequeño amigo! Primero trabajé para la señorita Lucy. Ahora trabajo para los Florent. pero antes trabajé también para la familia del Joven Karan... ¡El primer amor de la señorita Lucy!—dijo esto último con picardía.
—¡El no fue mi primer amor! ¡Yo no he tenido un primer amor aún!—se enojó Lucy. Ciertamente aquello era mentira y la evidencia se encontraba desmayada sobre la cama...
—Oh, pero él estaba tan enamorado de usted...—la sirvienta siguió molestándola—No importa cuantas veces lo rechazara la señorita Lucy, ¡Él nunca se rendía!
—¡Que mala eres Lucy!—bromeó Happy.
—¡No me lo recuerdes! ¡Solo harás que me sienta culpable!—dijo avergonzada—¡Teníamos 13 años! Nunca quise lastimarlo pero él nunca me escuchaba...—se justificó.
—Créame que incluso en el tiempo que yo dejé la casa Sforza, el seguía pensando en usted—dijo la sirvienta con tono romántico.
—¡Quién lo diría Lucy, resulta que eres toda una rompecorazones!—bromeó Happy.
—¡Paren ya!—dijo Lucy.
...
—•○•—
...
Una vez terminada la tarea, Lumiere se despidió de Lucy y regresó a su camarote. Lucy se subió a la cama de arriba.
El encuentro con Lumiere-san resultó en un rato muy ameno. Hacía tiempo que no revisaba su pasado y poder hacerlo con ella lo volvía una experiencia no tan triste como recordaba. No al menos hasta la partida de Lumiere-san, casi al mismo tiempo de la muerte de su madre.
—¡Ungh!
Natsu se levantó pesadamente y cayó al suelo.
—¡Natsu ¿estas bien?!—se alarmaron Lucy y Happy.
—Si estoy... ¡ugh! bien...—aunque ya no tenía nada en el estómago para poder vomitar, Natsu aún sufría las arcadas...
Una vez estabilizado, y aún sintiendo su cabeza dar vueltas, sintió de forma confusa un aroma desconocido dentro la habitación.
—Por cierto, ¿alguien estuvo aquí?—preguntó el joven.
—¡Si! Encontré a una vieja amiga que va a bordo—dijo Lucy entusiasmada.
—Me alegra por ti—contestó todavía mareado.
...
...
...
Por la noche, Lucy no pudo conciliar el sueño y se quedó muy pensativa. En todo el viaje, había conocido la mejor versión de "Natsu viajando en transporte" hasta ahora. Hasta antes del incidente con el marinero, el joven mostró un comportamiento impecable y había mantenido sus quejas al mínimo. Lucy se apenó que Lumiere-san no se haya podido llevar la mejor primera impresión de él.
Se notaba que se esforzaba por hacer el viaje de Lucy lo más tranquilo posible. Ella tampoco lo pasó desapercibido, atesoraba mucho el gesto del chico y alimentaba sus sentimientos por él...
Por su parte, Natsu permanecía colado a la ventana como una mosca. Un camarote sin ventana hubiera salido más barato, pero era necesario por si en la noche a Natsu lo vencía el reflujo...
—blugh...
El dragon-slayer de fuego se sostenía de la pared con ambas manos mientras tenía la frente pegada al vidrio. Todavía podía sentir la bilis en la boca del estomago a pesar de que ya había devuelto toda la comida del día.
Mirar las olas arremolinarse a través de la ventana tampoco ayudaba mucho... seguido a ello, un enorme barco pasó al lado de ellos en dirección contraria.
—¡AAAAAAAAAHHHHHHH!
El grito de terror de Natsu asustó a Lucy y despertó a Happy...
—¡¿Qué tienes?!—exclamó Lucy.
—Ni-ni-niña... ventana—Natsu no decía nada coherente. El joven sólo apuntaba a la ventana con su dedo.
Lucy y Happy corrieron a investigar... pero no pudieron ver nada... Nada más que el enorme clíper que pasaba su enorme casco justo al lado de su barco...
...
—•○•—
...
—¡Te juro que yo la vi!—defendió Natsu—¡Una niña mirándome del otro lado de la ventana!
—Solo alucinabas por el mareo, es todo—le dijo Lucy tranquilamente.
La rubia no estaba muy convencida de lo dicho por Natsu, pues no era la primera vez que la cinetosis le hacía ver cosas irreales.
—¿Cómo era ella?—preguntó Happy.
—Era muy pequeña. Solo le vi el rostro pegado al vidrio... Su cabello era largo y oscuro—Natsu decía frases cortadas, aún no saliendo de la impresión.
—Él no vio nada. Solo alucinaba—insistió Lucy.
Era algo particularmente raro. Natsu nunca se asustaba por nada salvo Erza. ¿Sería un efecto secundario del mareo?
Mientras observaba de forma demandante a Lucy a la vez que intentaba convencerla de creerle, como en pocas ocasiones reparó en cierto detalle...
—Ese peinado es nuevo...—dijo Natsu.
—A-a... ¡si!—respondió sonrojada y sorprendida Lucy. Natsu cambió de tema sin previo aviso como era su costumbre.
—¡Se lo hizo esa señora!—continuó Happy.
Lucy llevaba sus característicos flequillos que le cubrían las sienes, pero esta vez, también tenía una trenza corta, peinada de tal manera que descansara en su hombro derecho...
—Oh, ya veo—dijo tranquilamente Natsu—¿Quién era ella?
—Trabajaba en mi casa cuando yo era pequeña. Estuvo conmigo hasta que cumplí 9 años...explicó Lucy con nostalgia.
—¡Y contó muchas cosas vergonzosas de Lushy!—la molestó Happy. Natsu hizo una cara maliciosa.
—¿En serio?... vamos ¡cuenta, cuenta!—bromeó Natsu. Cuando se trataba fastidiar a alguien, ni el mareo los detenía.
—¡Happy no te atrevas!—amenazó la rubia.
Fueron vanas las súplicas de Lucy, pues los detalles igual se acabaron diciendo. tra oir la parte más jugosa, Natsu no paraba de molestarla...
—Oh Lucy, soy el elegante Karan, ¿Por qué no quieres ser mi amiga?...JA JA JA—Natsu hizo una imitación y Happy estalló en burlas.
—¡Dejen de reírse!—se exasperó Lucy. Fue una especie de alivio para ella que Natsu no se hiciera ningún problema por su pasado, pero también podía interpretarse que no le importaba por que no la veía de esa forma. ¿O en realidad no entendía de qué iba el asunto?
«... No quería ser solo mi amigo... ¿es que no entiendes?... » pensó avergonzada.
—...Dime Lucy... ¿no extrañas a tus viejos amigos?—preguntó Natsu.
La pregunta descolocó a Lucy. Parece que el chico sí se estaba haciendo ideas después de todo. Dentro su hueca cabeza, Natsu se preguntaba si el encuentro con la mujer había hecho que extrañase su vida anterior... aunque dicha conjetura no tenía sentido dado lo que conocía de su padre, el muchacho no pudo evitar hacerse la idea...
—Claro que no—respondió con tranquilidad—era una vida muy solitaria. Esas personas de las que habló no eran realmente mis amigos... quiero decir, sólo nos veíamos durante el verano, cuando mi padre me llevaba al país de Joya. Tenía la costumbre de hacer negocios allí y me llevaba con él... mejor dicho, me dejaba en manos de los Sforza, unos socios de negocios, y se iba a trabajar como siempre...—lo dijo con cierto dolor.
—¿Por qué te llevaba en primer lugar?—preguntó curioso Natsu.
—Solo lo hizo desde que cumplí 10 años. Todos llevaban a sus hijos allí durante el verano para que los niños ricos jugaran entre ellos y se conocieran mejor...
—¿Para qué?—preguntó Natsu.
—Bueno, así ellos se relacionarían con gente "de su clase" y así... podrían hacer algún acuerdo de matrimonio que beneficiara a ambas familias...—dijo Lucy algo molesta.
Natsu y Happy se miraron, finalmente comprendiendo el porqué a Lucy no le gustaba hablar de aquello...
—¡Vaya gente loca la de esos lugares!—comentó Natsu.
—Bueno, no es raro viniendo de un país donde incluso la esclavitud todavía está permitida...—Lucy comentó con molestia—después de que mamá murió la actitud de papá cambió... incluso volvió a acercarse a mi abuelo por negocios pero... ¡Mejor hablemos de algo más agradable!
Lucy prefirió dar por cerrado el asunto. No tenía sentido seguir escudriñando un pasado que no recordaba con demasiado cariño. Ahora tenía una verdadera familia: Fairy Tail...
El viaje continuó sin mayores percances. Una vez pasada la tormenta, los últimos 5 días transcurrieron en un clima caluroso y seco. El hedor del barco desapareció y los pasajeros frecuentaban la cubierta para disfrutar el clima.
Lo que no desaparecía era el mareo de Natsu, que no le permitió interactuar de una buena manera con Lumiere cuando Lucy intentó presentárselo y darle una buena impresión. El joven no pudo estar cómodo sino hasta que finalmente desembarcaron en tierra firme.
La carrera por encontrar a Acuario daba inicio...
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GLOSARIO DE PALABRAS:
Galeón: Un galeón es una embarcación utilizada desde principios del siglo XVI . Los galeones eran barcos de destrucción poderosos y muy lentos que podían ser igualmente usados para el comercio o la guerra. Desde mediados del se convirtieron en el barco de comercio principal de las naciones europeas, y en su diseño se basaron los tipos posteriores de navíos de guerra de pequeño tamaño.
Clíper: Un clíper es una embarcación a vela aparecida en el siglo XIX, de formas alargadas y estrechas, de tres o más mástiles, y caracterizada por su alta velocidad. En algunas rutas se mantuvo activo incluso durante las primera décadas del siglo XX.
