16. Rikku
•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
Disculpen la tardanza, ¡pero ya volví!
Es posible que a partir de ahora la cosa se ponga confusa ya que escribí esto hace meses, cuando aún no se tenían tantos detalles de la saga de Selene, así que no duden en preguntar si tienen dudas.
Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
...
—¡Lucy mira!
Happy distrajo a la rubia por un momento y ésta miró a su alrededor... pequeñas luces amarillas rodean el ambiente... Su deshecha cabeza por un momento cree que han venido por el alma de Natsu...
Instintivamente gira su cuello y ve a alguien escondido tras un árbol... Ambas se ven fijamente, antes que la figura se esconda de nuevo...
—¡Espera por favor!—le grita. No la conoce. Ni siquiera saben si es un aliado o enemigo... ¡Pero en éstos momentos Natsu necesita cualquier ayuda posible!
Cuando Happy & Lucy le animan a acercarse, la figura intenta huir, y junto con ella, las luces también se van...
—¡Por favor ayúdanos!—Happy vuela hacia ella, en un esfuerzo por detenerla. Lucy siente el impulso de seguirla también, pero debe mantener a Natsu despierto...
—¡Te atrapé!—Sorpresivamente, Happy vuelve con ella, agarrándola del cuello de su vestimenta.
—¡Suéltame, no!
Es una chica... Lucy logra distinguir que su cabello es color miel y largo al igual que el de ella. Happy la trae junto a Natsu.
—¿Eres de por aquí? ¡A mi amigo lo mordió un insecto venenoso y necesita un antídoto pronto! ¿Hay algún doctor cerca?—la maga comienza a bombardearla con preguntas. Ella no responde, parece asustada. No para de mirar a Natsu y en un momento hace una mueca de asco y se lleva las manos a la boca...
—¡Por favor di algo!—Lucy grita con ímpetu. Con Natsu en peligro ya no guarda las formas y le increpa aún cuando no la conoce...
—Por favor... es mi mejor amigo...—le dice sollozante Happy.
La recién llegada chica lo mira y reflexiona por unos segundos. ¡Reacciona por fin!
—¿Cómo era el insecto?—pregunta de la nada.
La chica apenas es una adolescente pero demuestra cierta firmeza al hablar.
—Un ciempiés...—dijo Lucy con rapidez.
—¿Color?
—Eee... yo no pude verl...—Lucy tartamudea.
—¡Era blanco, muy grueso, grande como una víbora!—Happy interrumpe a Lucy. Ella ni siquiera lo vio a detalle... juraba que era de color negro. Una vez más Happy la sorprende con su gran capacidad de observación...
—Si era una del monte Jundo, no tiene salvación... yo no...—dice la chica.
Lucy & Happy se aterran por la noticia.
—¡No puede ser, tiene que haber algo para salvarlo!—le grita. Ni siquiera sabe si es doctor, pero por alguna razón no deja de reclamarle... es la única aquí.
—¡COFF-COFF!—Natsu comienza a toser sangre con fuerza. Como si exhalara su último aliento. Un poco salpica a ambas jóvenes...
—¡Natsu!—la rubia comienza a gritar... La recién llegada comienza a temblar al ver la sangre...
—Lucy... yo... lo s-siento—Natsu tartamudea ya casi sin vida...
...
...
...
—¡Háganse a un lado!—reacciona la recién llegada. Las últimas palabras de Natsu parecen activar algo en ella... Lucy y Happy se sorprenden e instintivamente obedecen...—¡Puede que haya una oportunidad!
La muchacha extiende sus manos sobre Natsu e inspira profundo...
🔅✨Wwhhmm✨🔅
Las luces flotantes de hace un rato vuelven a encenderse y recién se percatan que éstas brotan del suelo... una ligera corriente de aire circula al rededor de los 3... Las manos de la muchacha comienzan a brillar con pequeñas esferas luminosas...
—Eso es...—dice Happy.
Lo que esté haciendo la chica le es muy familiar pero a la vez diferente... le recuerda mucho a alguien...
De repente, las luces se reúnen hacia Natsu... la rubia ve atónita como su piel comienza a recuperar su color... incluso su pierna podrida comienza a sanar ¡hasta hace un momento parecía irreparable!
—Natsu...—murmura Lucy, ya más calmada.
—Lu-u-cy—Natsu susurra antes de cerrar los ojos... Lucy está a punto de alarmarse, pero la recién llegada la tranquiliza...
—...Todos estamos de una u otra forma, conectados con la tierra... Incluso ustedes los magos. La energía original fluye a través de todos los seres vivos y mantiene sus cuerpos...
Las palabras de la joven fueron todo un enigma para Lucy... pero por alguna razón la confortaron ¿Sería una forma de decirle que ya todo estaba bien?
—Debo irme...—la chica se levantó como si acabara de haber echo algo que no debía...
—¡Espera por favor!—le dijo Lucy.
—Tu amigo ya está a salvo, deberían dejar el bosque cuanto antes... no es seguro ahora—le dijo en tono de advertencia. Al vivir cerca debía saberlo muy bien.
—¡Por eso mismo!—dijo Lucy—en su estado, necesita dormir bajo techo esta noche. No somos de por aquí y además estamos perdidos. ¡Por favor podrías llevarnos a algún pueblo cercano!—Lucy intentó ser lo más amable posible...
La muchacha dudó un poco antes de responder. Parecía estar pensándoselo muy bien.
—De acuerdo. Síganme el paso y cuiden sus pies porque no podré sanar a nadie por un rato...—habló fría.
De inmediato obedecieron y Lucy subió a Natsu en su espalda. A pesar de que Happy se ofreció a llevarlo, la rubia insistió en ser ella quien lo cargara.
«... Descuida Natsu, yo me haré cargo... »
Caminaron un buen trecho en dirección desconocida. Lucy estaba todavía desorientada, así que dependían únicamente de su nueva aliada.
Happy ya se mostraba más tranquilo y ambos amigos recién pudieron mirar a detalle a su guía...
Era una muchacha algo más bajita que Lucy. Su cabello era color miel, casi castaño, largo y ondulado. Las luces amarillas ahora los acompañaban y les permitieron descubrir incluso el detalle de sus ropas y las formas de su cuerpo. Tenía algunas curvas pronunciadas al igual que Lucy, pero a diferencia de ella, la chica las escondía detrás de ropas holgadas. Un kimono de color ocre y un largo haori marrón oscuro que llega más allá de sus rodillas, así como sandalias zori y calcetines blancos, envueltos con gruesos trozos de tela. Tendría como mucho 16 años.
—¡Aún no nos has dicho tu nombre!—dijo Happy alegremente.
—Rikku. Solo Rikku—respondió la chica con la frialdad habitual.
Ambos magos se desconcertaron por el tono de indiferencia y frialdad con la que les hablaba, ¿sería su forma de ser o estaría triste por algo?
...
—•○•—
...
Finalmente llegaron a una extraña aldea, escondida entre los extensos bosques. Casas de madera y calles de tierra, el estilo arquitectónico recordaba demasiado a las termas de Hosenka...
[¡Aquí no hay lugar!] [Forasteros no] [No se permiten turistas y tu lo sabes] [¡Su dinero no tiene valor aquí!]
El grupo iba tocando puertas al azar, siempre siendo echados con una negativa... pudieron sentir una especie de hostilidad hacia ellos desde el instante que los veían, algo que extrañó mucho a Happy y Lucy. Cada vez que recibían un rechazo, Rikku bajaba la cabeza y parecía dolerle cada ves más... Lucy se sintió culpable por causarle problemas a la chica.
—Rikku-san, nosotros...
—Creo que podría alojarlos ésta noche... ¡Si! Tal vez—dijo vagamente la chica. Se notaba mucha duda en su hablar, de la misma clase que cuando la convencieron de traerlos al pueblo...
Rikku apuró el paso, y ahora era Happy quien llevaba a Natsu por el cansancio de Lucy. Mientras avanzaban, pudieron notar como las casas se hacían cada vez más grandes y bonitas: Las residencias modestas de apoco fueron reemplazadas por largas construcciones con templos incluidos. A Lucy le sorprendió bastante que dicha población no apareciera en el mapa. No era solo una aldea, era una pequeña ciudad.
Llegaron a las faldas de una colina donde comenzaron a subir por una serie de escalones tallados en piedra y cada tanto atravesaban arcos Torii rojos... Tras subir un buen trecho, divisaron un castillo, pero a diferencia del de Hosenka que era netamente ornamental, éste era un verdadero Castillo oriental...
—¿Quién busca entrar al castillo Yagami?
Antes de que lograran acercarse a la entrada, uno de los guardias exigió que anunciaran su entrada...
—Yo. ¡Rikku!. Tambi...
—¡Sabes que no puedes traer invitados... y menos forasteros!—dijo el guarida después de notar a Happy y Lucy—¡Den la vuelta y regresen por donde vinieron!
Los magos comenzaron a preocuparse al escuchar una nueva negativa, pero Rikku se puso firme...
—¡Yo responderé por ellos!... además, con la princesa enferma, lo último que necesitamos es atraer mala suerte por negar ayuda a un herido—dijo refiriéndose a Natsu.
La excusa se escuchaba rebuscada, pero sorprendentemente el guardia los dejó entrar a regañadientes. Lucy había escuchado que los orientales creían mucho en éstas supersticiones acerca de la hospitalidad pero nunca lo había visto en persona.
«... ¡Éste lugar es enorme!... » pensó Lucy al entrar por la puerta.
El castillo se notaba lujoso, pero no en un sentido ornamental. No habían fastuosas decoraciones como en su antigua casa, pero había sirvientes en cada puerta y los ambientes eran espaciosos. Se notaba que quien viviera allí tenía riqueza.
Rikku mencionó a una princesa. ¿Sería éste el castillo del gobernante de la ciudad? La chica les hizo dejar su zapatos en una zona cerca de la entrada.
Su anfitriona los llevó a su propia habitación. Era modesta comparada con los ambientes adyacentes. Tenía un escritorio, un gran reloj en la pared, un estante y en las repisas habían pequeños objetos de apariencia simpática, Lucy intuyó que serían juguetes.
—Acuéstalo aquí, ¡con cuidado!
Recostaron a Natsu en un futón, pues la habitación no poseía una cama. Lo arroparon y atendieron adecuadamente, y una vez estabilizado, Rikku se levantó.
La muchacha los dejó solos, aún tendría que negociar su permanencia...
...
—•○•—-
...
Mientras aguardaban por noticias, Lucy reflexionaba sobre el giro de su situación.
Rikku había dejado ver que ese bosque era un lugar peligroso, por lo que la ruta elegida fue un error, uno más a su lista. Lucy comenzó a cuestionar si tenía lo necesario para guiar la expedición, sintiéndose un poco culpable por lo que le ocurrió a Natsu.
«... creo que no estoy hecha para esto... »
También estaban las dudas acerca de su nueva aliada, Rikku era un misterio. Pensándolo mejor, Lucy llegó a sospechar que tal vez era ella quien los seguía desde el principio ¿Los habría atraído a una trampa?
Lucy lo descartó de inmediato porque de ser así, no tendría sentido el ayudarlos...
Por otro lado, los poderes de sanación de Rikku le causaron gran desconcierto. Incluso ya había dado por perdida la pierna de su amigo, pues tal daño estaba incluso más allá de la habilidad de Wendy.
«... ¿Quién es ella? ¿O soy yo o todos la tratan de manera tan hostil?... »
Lucy tampoco comprendía cuál era el motivo por el trato tan extraño que Rikku recibía en su propio hogar...
—...uh...¿Lucy?—Natsu abrió los ojos con dificultad.
—¡Natsu!—Happy y Lucy se lanzaron a abrazarlo.
Happy & Lucy lloraban contra él.
—¿Dónde estamos?—preguntó todavía somnoliento.
—¡Baka!..—Lucy reprendió—... ¡Un desconocido te sanó y ahora estamos en su casa!
—¿Qué me pasó?—preguntó desorientado.
—¡La mordedura de esa cosa casi te mata!—respondió todavía sollozante Happy.
La rubia y Happy procedieron a explicarle lo sucedido. Él solo recordaba haberse caído, abrió los ojos con gran sorpresa. Era la primera vez que le pasaba, ya que dichas lesiones nunca antes habían representado un problema. La rudimentaria manera de tratarlas enseñada por Igneel, siempre había sido suficiente...
—Vomitaste sangre...—le dijo Lucy desanimada.
—¿En serio?—preguntó incrédulo—Apenas siento el sabor...—replicó mientras se relamía los labios.
—¡Tu pierna se pudrió!—dijo Happy.
—Apenas se ven las marcas de los dientes...—dijo tras revisar su pierna—¡Esa tal Rikku es asombrosa!
...
—•○•—-
...
En el momento que Rikku entró por la puerta, Natsu se giró a verla de inmediato y puso una cara de extrañeza. El siempre se comportaba un poco raro cuando conocía a alguien nuevo, pero ahora estaba raro de verdad.
Durante toda la comida, no paró de darle unas miradas que solo podría describir como acosadoras, al punto de invadir su espacio personal para olfatearla.
—O-oye, Natsu-san ¿Qué haces?
Lucy se moría de la vergüenza y Happy solo se reía.
—¡Gracias por la comida, me moría de hambre!
Tras terminar de comer primero, Natsu comenzó a olfaterar toda la habitación como si buscara algo...
—¡Quédate quieto de una vez!—Lucy lo reprendió.
Rikku no dijo nada durante la comida. Ni siquiera se inmutó demasiado con el acoso de Natsu, parecía tener una timidez innata. A Lucy también le intrigaba bastante saber cuál era exactamente su posición en ese castillo... ¿Una sirvienta?... No, de ser así no habrían entrado.
Sin embargo, su habitación era demasiado pequeña para ser de algún residente de la mansión ¿Tal vez una invitada?
—Debo irme un rato, volveré pronto...
Rikku los dejó solos de nuevo y salió sin dar explicaciones. Natsu se quedó pensativo, rascándose la barbilla. La imaginación de Lucy le hizo una mala jugada.
Acaso... ¿Ella le gustaba? Creyó sentir una especie de inseguridad en el pecho y una vez más, su cabeza produjo toda clase de escenarios ridículos...
«... Oye Dios, ¿me estás castigando por todas las veces que me burlé de Juvia?... »
—¿Natsu en que piensas?.. preguntó Happy.
—En Rikku—dijo sin inmutarse. Lucy se giró a verlo con atención.
—¡Acaso ella te gusss...
—No—dijo con tranquilidad—ella es rara...
Cuando dijo eso último su tristeza se volcó en alivio. Momentos como este la hacían odiar lo impredecible que el joven podía llegar a ser...
«... Ahora estoy intrigada ¿Qué quiso decir con rara?...»
—¿Cómo es eso?—preguntó Lucy curiosa.
—Su olor es muy familiar y a la vez desconocido...—Dijo Natsu. Lucy & Happy no entendieron a que se refería ¿Cómo podía relacionar 2 cosas opuestas?
Ambos lo miraron con extrañeza y él parecía esforzar su mente para explicarse.
—¿Alguna vez te has sentido así antes?—le cuestionó Lucy.
Natsu pensó por un momento antes de responder.
—Mmm... ¡Ah, ya sé!—exclamó Natsu—algo parecido cuando conocimos a Wendy... familiar pero a la vez desconocido. Un aroma que siento que he sentido muchas veces, pero no logro recordar donde...
—¡Dijiste "siento que he sentido"! ¡JA-JA-JA!—se burla Happy.
De verdad que las palabras no eran su fuerte. Pero Lucy no podía negar que le parecía tierno.
Su respuesta la sorprendió. Fuera de lo tierno que se veía al redundar palabras, la razón de la familiaridad con Wendy era porque ya la conocía pero no recordaba, lo cual hacía más extraña su reacción con Rikku.
«... Anna-san dijo que solo eran 5 y ella se ve demasiado joven para ser del mismo tiempo de Natsu... todo es muy extraño... »
Rikku aún no regresaba cuando marcaron las 9 de la noche. Lucy salió de la habitación con los restos de la comida. Al no pagar por la hospitalidad, sintió que era lo correcto.
Caminó por largos pasillos buscando la cocina y mientras pasaba, todos murmuraban al observarla... una sensación de desnudez la embargó. Ellos vestían muy sobrios y ella estaba descalza, sin medias y su falda nunca me pareció tan corta como ahora.
Sus miradas prejuiciosas la incomodaban y hasta pudo escuchar susurrar: "¿Acaso alguno de los sabios ha traído una p*ta extranjera otra vez?".
En el momento que escuchó el comentario sintió su sangre hervir, pero tuvo que tranquilizarse. No podía arriesgarse a que los echaran con Natsu recuperándose.
Cuando encontró la cocina al fin, las mujeres la miraron con recelo salvo una que fue muy amable con ella. Incluso le entregó un Haori para cubrirse un poco más. Mientras, escuchó a las cocineras murmurar...
[¿Ya vieron a los forasteros que trajo la mocosa bastarda?] [Si no fuera por la princesa ella...][shh... saben que está prohibido hablar de ello] [Todo es por su culpa... ella trajo la desgracia a esta casa...]
En su mente, Lucy comenzó a conectar los puntos.
«... ¡Entonces Rikku es!...»
Lucy se apresuró a buscar a Rikku, pues estaba muy preocupada en discutir cuanto tiempo se les permitiría estar allí. También le preocupó si le había causado algún problema a Rikku por su intrusión.
«... ¡Espero no haberle causado problemas!... »
¡sniff-sniff!
—¿Eh?
Durante el camino a la habitación, Lucy oyó un sollozo y se escabulló por un pasillo. Vio a Rikku ser reprendida por un sujeto elegantemente vestido...
¡slap!
El maldito abofeteó a Rikku
—... ¡Más te vale no causar más problemas!.. valiente negocio ha hecho la princesa al permitirte vivir aquí... si dependiera de mí...
[Crunch-crunch]
Lucy sintió un pequeño temblor. Las lámparas del techo se movieron ligeramente y una extraña aura proveniente de Rikku... El hombre que la confrontó se asustó un poco y retrocedió...
«... ¿Qué fue eso?... » se preguntó Lucy.
Luego, el hombre volvió a tomar postura agresiva y sentenció:
—Otro arranque de esos y puedes despedirte...
Lucy esperó que el hombre saliera de su escondite y se encontró con ella.
—No deberías estar aquí—le dijo. Ambas regresaron a la habitación. Lucy tuvo que ahorrarse todas sus preguntas para no perturbarla más.
Al llegar, Rikku sacó dos futones más y se dispusieron a descansar. Natsu y Happy se durmieron de inmediato pero Lucy no pudo dormir.
No dejó de pensar en lo que vio. Le recordó demasiado al trato de su padre. No le gustaba recordarlo sólo por lo malo pero era inevitable. Lucy no pudo evitar compadecerse de Rikku.
—Rikku-san... ¿estás despierta?—preguntó Lucy en voz baja.
La chica no respondió nada por unos momentos, pero luego habló abruptamente...
—... Partirán mañana temprano—Rikku no dijo nada más, Lucy decidió insistir.
—¿Por qué todos te tratan así?—su pregunta es algo osada, pero ella escoge continuar—puedes confiar en mí...
La rubia tenía la extraña capacidad de transmitir confianza con sus palabras. Si bien dicha habilidad no era útil en combate, para ésta clase de situaciones era perfecta. Tanto que Rikku cedió después de pensar un momento.
—Mi madre... la princesa... sob—fue lo último que dijo antes de quebrarse en llanto—¡Sniff-sniff!
—Cuéntame—dijo Lucy dulcemente.
Rikku secó sus lágrimas y procedió a contar su relato...
—... La princesa Shiori es la actual regente de esta región... mi madre—Rikku lo dijo con pena—ella era la hija única del anterior líder de la familia Yagami. A pesar de ser mujer, se convirtió en gobernante para disgusto de sus tíos y primos. Pero para ello tenía que casarse y dar a luz a un heredero... cuando se enteró de su destino, ella huyó y vagó por todo el continente. Fue en esos viajes que conoció a mi padre...
Lucy terminó de conectar los puntos y escuchó el relato con más atención
—... Ella me dijo que se amaban tanto que sentían quemarse... un amor tan grande que decía que sentía su ser más unido a él que a su propio cuerpo...—la chica no pudo evitar sonreír al recordar.
Lucy también se conmovió ¡Era demasiado parecida a la historia entre sus propios padres!
—... pero no les duró mucho...—Rikku ensombreció su hablar—eventualmente los encontraron. Un grave problema de estado exigía que mi madre asumiera de inmediato... La situación estuvo a punto de terminar en tragedia pues mi padre no estaba dispuesto a entregarla... hubo una gran batalla... él resultó herido de gravedad y ella fue obligada a elegir entre él y su deber...
Rikku hizo una pausa para contener las lágrimas...
—... Pero cuando regresó ya me tenía en su vientre... me tuvo en absoluto secreto y posteriormente la hicieron casar con el heredero de una gran casa... pero no tuvo más hijos... algunas sirvientas me dijeron que ella misma se maldijo para no tener más descendencia... que no quería tener otro hijo que no fuera de él...
... Al poco tiempo se separaron y ella fue repudiada por la otra familia. Mi abuelo estaba furioso junto con los líderes de la casa Yagami... pero la suerte le sonrió a mi madre, mi abuelo murió casi de inmediato y ella se tragó toda su amargura y asumió el control con fiero gobierno... Me sacó de las sombras e intentó que me dieran el apellido y que me reconocieran como parte de la familia...—Rikku sonrió ligeramente sólo para volver a apagarse— ... pero los hermanos de su padre se opusieron. Ambas facciones llevan en conflicto desde mi nacimiento.
Lucy sintió la profunda pena de la chica, y también se lamentó por ella.
—Y ahora en un delicado momento político y sin un heredero... ¡sniff-sniff!—Rikku se quebró...—¡Mi madre enfermó de gravedad y ahora su vida corre peligro!
Rikku comenzó a llorar abiertamente.
—... ¡Buaah! ¡sniff-sniff!
Hug
Lucy la abrazó con dulzura e intentó consolarla. Natsu y Happy se levantaron por el ruido pero la rubia les hizo señas para que se volvieran a meter bajo las cobijas...
—¡Todo es mi culpa!—Rikku lloraba—¡Sólo le he traído desgracia y mala suerte a mi madre!
Lucy se dispuso a actuar.
—¡Claro que no! Son esas personas las que están equivocadas—le respondió Lucy—¡te entiendo!
—¡¿Cómo podrías?!—chilló Rikku.
—Yo misma estuve en la situación de tu madre hace tiempo...
Lucy procedió a contarle su propia historia: La muerte de su madre, las maquinaciones de su padre para casarla ni bien cumplió 15, Fairy Tail y la guerra contra Phantom por su compromiso...
—¿De verdad?—dijo Rikku ya más calmada y sorprendida—¡Eso suena increíble!
Rikku sintió algo de calidez. El compartirle su experiencia ciertamente la reconfortó un poco y le permitió abrirse a Lucy.
—Dime una cosa ¿Tus grandiosos poderes de sanación no pueden ayudarla?—cuestionó Lucy—¡Porque debo decirte que me impresionaste al sanar a Natsu! Conozco a alguien que puede hacer algo similar, pero los tuyos están completamente a otro nivel...—la elogió.
Rikku se deprimió aún más y Lucy comprendió que había dicho algo equivocado...
«... Ay no, eso significa que... »
Debía ser realmente duro tener el poder de sanar a otros, pero no poder ayudar precisamente a quienes amas.
—¡El mal que la carcome está más allá de mis poderes!—lloró la muchacha.
—¿No hay nada que se pueda hacer?—preguntó Lucy—No soy doctora pero... ¿Cómo es que se enfermó?
Lucy pensó que tal vez podría ayudar de alguna manera... por extraño que sonara, no pudo evitar sentir empatía por la chica. El recuerdo de su madre volvió con fuerza a ella tras oír la historia de Rikku, quien comenzó a relatar de nuevo...
—Todo empezó hace unas semanas. Una valiosa reliquia fue robada de la bóveda secreta del castillo. Los informantes reportaron que el ladrón se internó en el monte Jundo...—Rikku comenzó—... Mi madre exploraba el lugar con una comitiva, en busca del objeto robado... ¡Allí fue envenenada por algo!... nadie vio qué pasó exactamente pero de inmediato cayó enferma.
—¿Monte Jundo?—observó Lucy—¡Creo que dijiste que de allí vino la cosa que mordió a Natsu!
—... Su cuerpo se debilitó, la fiebre no la deja ni un momento... Ni siquiera mis habilidades funcionaron... Con ella enferma y su facción debilitada, las otras ramas familiares buscan hacerse con el poder...
Rikku hizo una pausa.
—... Hicimos traer médicos de todas partes, pero ninguno pudo curarla o siquiera decirnos que tiene... pero después llegó un forastero... dijo que debíamos ir a la montaña y recuperar la reliquia... que sólo con ella él sería capaz de sanarla...
—¡Entonces deberían ir por ella de inmediato!—exclamó Lucy.
—Los sabios que regentan ahora no quieren saber nada...—Rikku siguió explicando—ellos creen que esa reliquia es una de las causas de los males de la familia... era uno de los puntos de desacuerdo entre la facción de mi madre y ellos... ella insistió en proteger la reliquia. Yo no conozco el lugar muy bien, intenté reunir un grupo para ir pero... ¡Ni siquiera los fieles de mi madre quieren acompañarme!.. Creo que ahora todos quieren deshacerse de mí mientras mi madre está incapacitada... ¡Yo no sé qué hacer! —Rikku se oía muy frustrada—Disculpa por aburrirte con mi relato... es que...—Rikku cortó—...Nunca antes había podido desahogarme así... ¡Gracias por escucharme!—Rikku comenzó a llorar de nuevo...
Lucy la abrazó.
Mientras la consolaba, se dio cuenta que Natsu y Happy espiaban bajo sus cobijas, ganándose una mirada desaprobatoria por parte de Lucy. A pesar de ello, Natsu le lanzó también una mirada inquisitoria a ella misma, cómo si la animara a decir algo más, o mejor dicho a hacer...
«... ¿Qué estás sugiriendo Natsu?... »
Después de estar un rato así, ambas volvieron a dormir, más bien solo Rikku. Lucy permanecía pensativa. No entendía muchas partes de la historia, especialmente el asunto de la política del lugar y de la reliquia, pero entendió lo suficiente para saber que esa muchacha necesitaba ayuda desesperadamente... En su mente barajó una idea descabellada...
¿Qué era lo correcto? ¿Qué debería hacer ahora?
...
—•○•—
¡Gracias por leer y no olvides dejar tu review!
¡Bienvenidos una vez más!
Nada salió como planeé y recién a estas alturas pude actualizar ¡Maldito trabajo! (Na mentira, si no fuera por él no habría figura de Luigi para fin de año XD).
Y en el Mashima-verse, ¡la cosa reventó otra vez! Selene se ha elevado como el besto villano de Fairy Tail (Al menos de esta secuela, para mí no supera todavía al emo bipolar, pero está muy cerca)
¿Alguien más acertó en alguna de sus teorías? Yo le atiné en que su forma humana era más débil que su forma dragón (mi factor de reducción es de 10 veces, como el mono de dragon-ball XD), también le atiné en que iba a cazar a Elefseria (spoileó mi propia trama XD), ¡Pero en lo de su objetivo me voló la cabeza por completo! Yo juraba que le plantearía una alianza a Ignia o Viernes (o ambos) para destruir el mundo y a los humanos para una nueva era de dragones o algo así, pero resultó exactamente lo contrario: ¡Ahora se cree Acnologia y quiere acabar con los otros 2 dragones! Se adueñó de diábolos y ahora esto se va descontrolaaaar.
