Un niño, un bebe, solo desamparado y sin familia alguna que cuidase y velase por el.
Ese infante que llego al mundo sin una sola persona que se preocupase por el ahora era cargado por una de las trabajadoras del hospital.
Su llanto inundaba cada rincón de la habitación y mas haya de esta, sus ojos heterocromaticos uno de ellos siendo de un verde intenso y el otro siendo tan oscuro como la noche.
Su color de pelo de igual forma era sumamente peculiar y siendo en su mayoría negro con mechones verdes.
Su extraña condición y peculiaridad eran de la atención completa del personal aunque a lo contrario de su peculiar y belleza única en cierta manera su llanto era igual de equiparable a su rareza.
Sus pequeñas manos se movían en el aire buscando encontrar o sostener algo que muchos experimentaban al momento de su nacimiento.
Una madre...
"Ya...Ya...Ya pequeño."
Intento tranquilizar la mujer con palabras dulces e reconfortantes al recién nacido pero nada parecía funcionar.
Sus lagrimas y llanto iban en aumento con el pasar de los segundos y sus ojos cada vez mas cristalinos comenzaron a brillar con luz propia.
La mujer poco a poco comenzó a perder la paciencia y nada de lo que hiciese funcionar.
Han transcurrido mas de treinta minutos y el infante estaba aun mas sumergido en el llanto que hace momentos atrás.
Su seño mostraba frustración y preguntándose si lograron contactar con algún familiar de la fallecida madre de este pequeño.
Una de sus compañeras entro al cuarto y al contrario de lo que ella esperaba esta recibió noticias aun mas desalentadoras.
"No pudimos contactar con ningún familiar de la difunta Midoriya nos tenemos que el bebe se ah convertido en huérfano."
Su rostro era cansado y con un toque de amargura en su garganta que era palpable conforme explico la situación.
La expresión frustrada de la enfermera que sostenía en brazos al recién nacido dio un giro de trescientos sesenta grados y con ello una mirada decaída y de pena era lo que ahora decoraban cada rincón de sus facciones.
El bebe por otra parte continuaba con sus llantos siendo lo único que se oía en la habitación.
"Oh...Entiendo" finalmente espeto la enfermera y pareciendo recobrar su paciencia nuevamente como si el perder a una madre que nunca vas a conocer no fuese suficiente ahora era un huérfano ademas de un padre que posiblemente abandono a la difunta mujer y a su recién nacido.
Las dos enfermeras lo único que pudieron hacer fue observar, observar como el llanto del infante poco a poco iba en descenso en brazo de una de ellas.
Sus palabras dulces y cálido confort no fue lo que logro calmar el inocente corazón de este pobre bebé si no encontró aun mas interesante y entretenido el observar lo brillante de la bombilla del cuarto.
Sus pequeñas facciones poco a poco fueron cambiadas a una de curiosidad inmensa y ahora sintiendo la necesidad de alcanzar aquella luz que sus orbes reflejaban.
Sus pequeños brazos se extendieron hacia arriba y con ello leves sonrisas se presentaron en las enfermeras ante la por fin calma del infante para poco después cambiar a una sumamente confundida.
Cuando la bombilla que el pequeño veía con tanto interés exploto de repente y dejando en completa oscuridad el cuarto y las voces desconcertadas de las enfermeras eran lo que comenzaron a sonar de fondo.
Los días, meses y años finalmente transcurrieron y con ello el crecimiento de aquel niño.
Experiencias nuevas y sueños propios poco a poco comenzaron a tomar forma y cada vez mas importancia.
Uno en especial era el mas significativo para aquel niño y que su ser tanto deseaba.
Ese sueño era el de convertirse en un héroe y ayudar a quienes mas lo necesitan así como el héroe numero uno All Might.
Sin embargo había dos pequeños detalles que aun le costaban creer al niño y que poco a poco fueron pisoteando su sueño hasta finalmente tocar fondo.
Uno era que nunca desarrolló un Quirk como los demás niños de su edad y esto lo hacia diferente, único.
La sociedad tachaba a aquellos sin una peculiaridad como algo fuero de lo común y por ende eran los marginados de la evolución humana y por ende la burla de la misma.
Esto no era diferente para el pequeño Izuku Shisouka tal como la ley describe dandole de apellido al huérfano el lugar donde nació.
Desde que podia recordar y hacer uso de razón nunca recibió apoyo genuino de alguien, cariño o si quiera un abrazo genuino que todo niño ah experimentado alguna vez.
No obstante su optimismo al principio era de admirar y poco o nada le afectaban los comentarios.
Aunque todo cambia y el constante acoso y bullying recibido fue cada vez mas hostigando la razón y pensamiento lógico del pequeño que ahora tenía tan solo catorce años.
Su pelo negro con mechones verdes se movía con el ritmo de la brisa de la tarde después de escuela y su mirada que quería demostrar optimismo puro pero cada vez mas era aun mas difícil para el joven Izuku mantener el ánimo.
Su suspiro finalmente salió y una mirada derrotada finalmente salió a la luz, hubiese permanecido así de no ser por la voz de su única amiga llamándolo desde atrás.
"IZUKU!!!!!!!"
El volteo con una sonrisa y sintiendo como ese vacío y soledad que sentía cada vez mas a menudo se iba finalmente por un instante.
Corriendo con una expresión alegra se encontraba Orihime Inoue, cabello color naranja y ojos color onyx.
Se impulso levemente para finalmente abrazar a su amigo el cual había conocido recién entrados a secundaria a sus once años de edad.
"¿Porque no me esperaste?" Refunfuño con fingida indignación cuando finalmente se separo de su abrazó.
"Lo siento..." espeto con timidez, su mirada levemente desviada y mientras que con una de sus manos trataba de ocultar algo que el no quería que ella notase.
"bueno no importa solo estoy jugando contigo." comento con diversion y dejando atrás su faceta dramática.
"Te tomas todo muy enserio Izuku, sabes que solo me gusta bromear contigo." musito la joven con leves risitas que trataba de contener.
La pena que en estos momentos sentía el joven quirkless era inigualable y las crecientes risas solo hicieron que empeorara aun mas.
"Bueno ya ya no te pongas así solo estoy bromeando." trato de calmar Inoue a su amigo al verlo como se puso.
"Esta bien" Susurro Izuku sabiendo que esta no seria la ultima vez que lo haría, siempre lo hacia con el único fin de apenarlo al menos eso es lo que el pensaba.
"¿que te parece si mejor vamos a ese puesto de comida que tanto te gusta?"
Izuku finalmente volteo a verla aunque aun tratando de tapar su mejilla izquierda y solo dejando ver su derecha.
Ademas de que su animo al escuchar la propuesta de su amiga no hizo mas que mejorar y ahora sonriendo mas que antes acepto lo dicho.
Dos horas mas tarde el joven finalmente llegaba al departamento que el gobierno le provee dio en un esfuerzo porque los huérfanos comenzasen a independizarse y saber mas del cruel mundo.
Cada fin de semana un oficial de policía y trabajador de servicios infantiles venían a verlo y velar por el.
No obstante sus visitas se sentían monótonas y alejadas del apego que el tanto necesitaba.
Entro a su casa, dejo la mochila en la entrada y quitándose los zapatos escolares para ponerse sus pantuflas.
Dirigirse a la nevera y comenzar a prepararse algo de comer.
Mientras lo hacia los recuerdos de mas temprano en ese día abordaron su pensar y la golpiza recibida se sentía que quería revivir una ves mas.
Patadas y puñetazos era lo que recibía aunque estos no eran los que mas dolían si no las constantes burlas de ser un Quirkless.
"Nunca serás un Héroe Deku..."
Golpes secos se podían escuchar en el solitario patio de la escuela y a diferencia de lo que todos creían.
No había nadie que se levantase contra sus bully's y ofrecerle una mano amiga en cambio aun era golpeado constantemente en el estomago y llegando el punto de quiebre cuando el joven de pelo rubio dejo una marca de golpe en la mejilla del chico.
Los dos que le sostenían lo dejaron caer al suelo, su cabeza pegando contra el pasto y el sonido provocado resonó en los oídos de Izuku.
Sus orbes heterocromaticos se abrieron levemente para ver como sus abusadores se alejaban dejando hay en el piso.
"Tengo que ir a clases..."
Pensé con ironía y levantándome poco a poco del suelo, recogí mis cosas y procedí a dirigirme a mi salon como si nada hubiese pasado aun con el dolor latente en mi.
Los cubiertos que Izuku sostenía entre sus dedos ahora yacían doblados debido a la fuerza que este comenzó a aplicar sobre los mismos y su rostro de frustración junto con lagrimas escurriendo por sus mejillas hasta finalmente caer en su comida y un poco en su boca.
El sabor era salado y extrañamente estaba acostumbrado a ello debido al constante llanto del joven que lo atormentaba y dejaba salir todas las noches en su habitación solo.
A pesar de haber comido todo lo preparado que podría fácilmente alimentar a diez personas.
El en cambio no le encontró sabor a la comida y viéndolo mas como una necesidad que por gusto propio.
Su cuerpo en desarrollo se levanto de su lugar para dirigirse al baño y al llegar y verse en su espejo el mismo se admiro.
Se analizo, se observo por unos instantes hasta comenzar a quitarse la camisa y con cada trozo de tela desprendida un nuevo moretón y heridas viejas iban apareciendo.
Hasta finalmente dejar al descubierto su torso con los nuevos moretones incluidos en su piel.
Su aspecto físico era mas propio del de un joven de veinte años en entrenamiento que el de un chico de catorce a juzgar por el desarrollo en su cuerpo.
No era musculoso y no estaba lo que el consideraba en forma pero sin el uso de Quirk estaba muy por encima del promedio de los demás estudiantes y con tan solo poco tiempo en entrenamiento su estado físico podría mejorar considerablemente.
No obstante su mirada por momentos comenzaba a verse perdida y una vez mas las lágrimas comenzaban a descender.
Abrió la ducha y procediendo a quitarse el resto de la ropa se metió para solo abrazarse a si mismo sentado en la regadera y haciendo que sus lagrimas se mezclasen con el agua chocando contra su piel mientras dejaba que el sonido del baño opacase sus casi inaudibles pero constantes lamentos...
"Veamos, a que escuela piensan ir cuando se gradúen." Se comento para si mismo el profesor de la clase mientras entre el firme de sus dedos sostenía unas hojas con las respuestas de sus estudiantes.
Todos parecían ansiosos ante la evaluación del Sensei, sus susurros comenzaron a ser audibles cuando comenzó a murmurarse a si mismo lo que sus alumnos habían puesto.
Algunos de ellos decidieron ir a una preparatoria normal y corriente mientras que otros decidieron ingresar a una escuela de Heroes entre los cuales su tan talentoso estudiante Katsuki Bakugo no era la excepción.
Su Quirk era sumamente especial y siendo solo el apunto a lo mejor de lo mejor.
La U.A lugar donde los mas grandes héroes pisaron sus salones de clase y pasaron su entrenamiento para convertirse en los grandes heroes profesionales que eran el día de hoy.
Todo hasta el momento iba como lo esperado excepto por un pequeño detalle del cual se temía y parecía seguir insistiendo a pesar de que su sueño era imposible.
Dejo salir un suspiro profundo luego de leer una de las respuestas de uno de sus mejores estudiantes en lo que calificaciones se refiere.
Izuku Shizouka.
Hay lo vio.
Sentado en su pupitre con su mas que de costumbre monótono rostro.
"Izuku..."
El pronunciar del nombre del estudiante y con el tono en el que lo hizo influyo aun mas en el resto de sus alumnos para voltear a ver al peculiar adolescente.
Un rostro malhumorado a la par que burlón sintió, resaltando entre todos los demás.
El chico poseedor del Quirk de explosiones era quien miraba de tal forma al joven huérfano.
"Joven Izuku espero cambies tu opinión acerca de matricular en la U.A tu peculiar condición no te permitiría ser un héroe."
El tacto ciertamente se intento acompañado de una realidad que el tenia que afrontar.
Su Sensei intento ser lo mas cauteloso y real posible con su estudiante en el cual tenia Fe que podría llegar a sobre salir en el mundo de la ciencia y tecnología con su gran ingenio.
No obstante y al contrario de el sus demás alumnos solamente escucharon la primera parte y era sobre lo de intentar hacer los exámenes para la escuela mas prestigiosa de Japón.
La U.A.
Instantáneamente las burlas y risas no se hicieron esperar por una buena parte de la clase.
Los ojos heterocromaticos de Izuku simplemente voltearon a ver a sus lados y lo que el veía eran...
Sombras.
Sombras negras con grandes ojos y expresión burlona era como el se plasmaba a aquellos que tanto se burlaban de el.
Aunque aun faltaba uno y era del quien mas acoso recibía y su nombre era Bakugo.
Su semblante era signo evidente de lo que le esperaba aunque ciertamente no le importo ya yacía acostumbrado a tal trato por parte de su compañero.
En una esquina y contra la pared Izuku era sostenido por el cuello de su camisa con fuerza.
Las manos de Bakugo denotaban sus grandes venas por la fuerza empleada y su expresión de locura denotaba su gran descontento ante la decision de alguien que el consideraba un Deku.
Mientras tanto el por su parte solo observaba, analizaba y escuchaba sin perder su temple.
"Escúchame Deku estas arruinando mis planes yo tenia que ser el único en atender a la U.A espero no verte el día del examen con solo pasar los exámenes de admisión no te asegurara ser un héroe cerebrito."
Sus manos se tensaron y de a poco comenzó a generar pequeñas explosiones en el pecho y rostro de Izuku que a pesar del creciente dolor este ya se sentía meramente monótono.
Sus orbes verde y negro se posaron en los dos chicos detrás de Bakugo.
Al principio parecían indiferentes ante la situación ya encontrándolo bastante común.
No obstante el cambio era leve pero constante y de a poco comenzó a verse dudas en sus ojos.
Uno de ellos estiró su mano temblorosa, quería sostener el hombro de Katzuki y decirle que parece pero el miedo y la inseguridad pudo mas que su creciente duda.
"Conque solo lo pensaron eh..."
"Típico de la gente en la sociedad." pensé con amargura y no pudiendo olvidar del porque quiero ser un héroe.
"Muchos dicen que el mundo es cruel y egoísta cuando en realidad nosotros mismos somos los causantes del mal en este mundo. La sociedad se rige de plástico, jactándose apariencias y mentiras. Criticando a los demás por aceptación individual o por el simple hecho de nacer Quirkless..."
Eso justaba mente me estaba pasando a mi en estos instantes y cuando menos sentí y quise mi mente volvió a mi cruda realidad.
Tirado una ves mas en el suelo me encontraba yo y una vez mas no volví a levantar mi mano contra los que me hicieron daño muy a pesar de saber que mi condición física era superior a la de los demás sin el uso del Quirk.
Kacchan a estas alturas ya se encontraba varios metros de distancia y contando hasta que dió la media vuelta en una esquina.
"Se acabo..." murmure y decidiendo tomar un pequeño descanso antes de volver a mi departamento y finalizar la monótona rutina del día.
Sus orbes se encontraban entre cerrados y de a poco su vision comenzó a ser borrosa cuando de la otra esquina su única amiga apareció corriendo.
Su nombre era gritado con preocupación y su paso era constante hasta finalmente llegar a el y hay fue cuando supo que era el momento de descansar a pesar de los constantes llamados de Inoue.
Los ojos de Izuku se abrieron y el calor que sentía en su rostro era indicativo de una sola cosa.
Recostado en las piernas de su amiga debajo del intenso sol y aun tirados en aquel callejón.
Lo segundo que noto fue su mirada tan consternada, tan llena de preocupación, tan llena de lastima.
"¿Que te sucedió Izuku...?
¿Quien hizo esto...?"
Sus preguntas las esperaba pacientemente a ser respondidas mientras tanto el solo se comenzaba a tocar su mejilla.
Noto que mis leves raspones habían desaparecido y el dolor de mi cuerpo también.
Me sentía tan bien, tan relajado, tan vivo pero al mismo tiempo tan vacío y solo, en ese momento decidí responderle.
"No pasa nada ya estoy bien."
Aseguro y en parte era cierto y lo demostró levantándose del piso, miro hacía sus lados y hay vio su mochila tirada.
Simplemente la recogió y camino con una Inoue como espectadora que solo miraba cada uno de sus pasos sin decir una sola palabra.
Izuku detuvo su andar y con ello volteo a verle y desde lo mas profundo de el le sonrió con sinceridad.
Fin del capítulo.
Escrito por Phantom Fanfics.
Todos los créditos a sus respectivos creadores.
