Capítulo 13: Citas y nos acercamos al final.
(Voz de Nobu)
Joder, ¿por qué tenía que haber bebido tanto como para no recordar cómo había llegado a la cama de Isa o qué había pasado allí?
Estaba claro que estaba furiosa, porque desde que se había ido había pasado más de una semana y salvo alguna conversación con mi madre sobre el negocio, no había dado señales de vida, al menos no a mí.
"¿Ha vuelto a llamar la jefa?" le pregunto a mi madre.
"No… la verdad es que lleva un par de días sin dar señales de vida" me dice "Por cierto, a ver si vuelves a explicarme cómo se hace eso de las videoconferencias, porque no…"
"Señora Terashima…" resuena una voz a la entrada "Voy a pasar un par de días por aquí. Confío que podré disponer de mi habitación de la otra vez."
"Señorita." le saluda mi madre inclinándose como hacía con todos los clientes importantes.
"Por favor, sois mis directores aquí, nada de reverencias, y llámame Isa." le dice sonriéndo.
"Isa…" la llamo yo haciendo que me mire.
"Ah, hola Nobuo." me dice.
Uh… oh… mal rollito… nadie me llamaba por mi nombre completo a no ser que fuese algo gordo.
"Estaré en mi habitación dándome una ducha para despejarme y trabajando un poco." le continúa diciendo a mi madre con la sonrisa que le había dedicado desde el primer momento "Pero bajaré a cenar."
"Claro." asiente mi madre sonriéndole "¿Querrás cenar en nuestra mesa?"
"Claro." asiente Isa sonriendo aliviada "Siempre que es posible me gusta cenar en compañía. Será muy agradable cenar con vosotros, si no es demasiada intrusión."
"¡Para nada!" se ríe mi madre "Por favor, aquí siempre hemos sido como una familia…"
"Uno de los atractivos cuando buscaba negocio que adquirir." le contesta sonriendo divertida "No, pero en serio, no me gusta meterme a la fuerza en los sitios, así que agradezco la invitación. En fin, voy a darme la ducha y a trabajar un poco."
"¡Cenaremos a las 8!" le dice mi madre.
"¡De acuerdo, hasta las 8!" le contesta desapareciendo por las escaleras.
Ea, pues igual que había llegado había vuelto a desaparecer.
Le daba media hora para ducharse y subía a hablar con ella.
(Salto espacio temporal)
Toc, toc, toc, toc.
En teoría podía haber abierto con la llave maestra de las chicas de la limpieza, pero me daba que no iba a gustarle demasiado.
Y evidentemente tampoco me abre a la primera.
"Isa…" le llamo volviendo a llamar a la puerta "Isa, soy Nobu. Abre, por favor."
De nuevo, no recibo respuesta, así que vuelvo a llamar y a decir lo mismo pero entonces pego la oreja a la puerta tratando de oír al menos si está dentro.
Al principio no oigo nada, pero después de un momento oigo el agua cerrándose y pasos hacia la sala principal de la habitación, de modo que vuelvo a llamar, y esta vez, aunque no oigo respuesta, sí que termina abriéndose la puerta para mostrarme a la pelirroja con el pelo envuelto en una toalla a modo de turbante y vestida con un albornoz de marca, mirándome con cara seria.
"Creo que te he pillado en mal momento, yo…"
"Qué querías." me pregunta sin alegrar ni un ápice el gesto.
"Venía a hablar de lo que pasó, pero…"
"Pasa y siéntate en la silla, yo termino de vestirme en el baño." afirma apartándose para dejarme pasar.
La habitación estaba como la recordaba, la única novedad era una especie de silla plegable y una mesa de terraza sobre la que había un portátil que le había visto usar mientras estaba aún por allí. Y tal y como me había dicho, recoge un par de cosas de su armario y vuelve al pequeño baño con ducha y lavabo para volver la puerta de forma que no pueda ver el interior desde mi posición.
"Habla." me dice desde el baño.
"Ya, yo… siento mucho lo que pasó cuando te fuiste." me voy arrancando "Creo que esa noche bebí demasiado y cuando me desperté estaba un poco… confuso."
"Ahá…" me dice como si la cosa no fuera con ella.
"El caso es que no recuerdo nada, y… bueno, no lamento haber despertado aquí, contigo, es… lo que lamento es no poder recordar si pasó algo." confieso notando la mayor de las vergüenzas posibles "Cuando te fuiste busqué en la basura algún… y me da miedo que no tomáramos precauciones porque no encontré nada y…"
"Tranquilo, no pasó nada." afirma saliendo del baño descalza pero estirándose las ropas con una cara más neutra "Estabas muy borracho, símplemente te metí en la cama para yo irme al suelo pero me sujetaste y no me dejaste ir. Me dio un poco de pena las cosas que decías y te consentí dormir así. Por lo demás, no pasó nada."
Ufffff… qué alivio…
"Ya veo que te alivia mucho." me dice un poco ácidamente "Y tranquilo, a la próxima vez te dejaré dormir en el pasillo frente a tu habitación."
"¡No!" exclamo entendiendo lo que parecía sugerir "¡Te equivocas! Quiero decir…" murmuro bajando la voz al ver la cara de alarma con la que me miraba "Ejem, no me siento aliviado de que no pasara nada por ti, es… me da mucha vergüenza no recordar ni cómo llegué aquí. Si encima hubiera habido un error con… y te hubiera dejado…"
Entonces ella ahoga una risa y eso me sorprende a mí.
"Ay, Nobu, Nobu, Nobu…" sacude la cabeza "Para tu información, estamos en el siglo XXI, también hay métodos para las mujeres. Me tomo pastillas para eso, tranquilo."
Que reconociera eso en voz alta me causaba dos cosas simultáneas. Por un lado me aliviaba ver que tenía esas previsiones, pero por otro me daba vergüenza porque eran asuntos femeninos, cosa que le vuelve a hacer reír, esta vez abiertamente.
"Resumiendo, que tranquilo." me dice "Todo bien. Me enfadé por la reacción, pero ya me lo has explicado así que volvemos a estar bien."
Eso me aliviaba un poco la conciencia, pero aún quedaba un pequeño detalle. Esa mañana se había pensado por mi reacción que no tenía ningún interés en ella, y eso tenía que aclarárselo también. Aunque creo que era algo que no podía hablar así como así con ella.
"¿Te apetece cenar esta noche?" le pregunto rápidamente.
"Er… sí, normalmente suelo cenar ¿por qué?"
"¡No! Quiero decir… te preguntaba si querías cenar… conmigo." le repito ligeramente.
"Espera… ¿me estás invitando a cenar?" me pregunta levantando una ceja "Como… ¿tú y yo solos?"
"Sí, es… eso mismo." asiento.
"Ah, vale." asiente "Podemos decirle a tu madre que nos reserve una mesa."
"¡No!" exclamo alarmado de nuevo porque no me había entendido "Perdón, es… me refería a cenar en otro sitio, fuera… fuera de aquí."
"Como no seas más específico me parece que no te termino de entender." me contesta ladeando la cabeza y cruzándose de brazos "Creo que estás sugiriendo algo que no es lo que pretendes."
"Una cita." le digo "Es… trato de invitarte a una cita."
"Sí, eso me estaba pareciendo." me dice "Pero pensaba que no…"
"Ya, ya sé que eres mi jefa y todo eso, pero… bueno, aunque sea como amigos." le digo dando un paso atrás.
"No, cita está bien." asiente antes de sonreír "¿Será una sorpresa? Porque si es así necesito que me digas si tengo que ponerme algo concreto, si no creo que me pondré tacones."
Diría que me la imaginaba con los tacones, pero… la verdad es que no tenía que imaginar mucho, la había visto con tacones, con deportivas, chancletas… incluso con patines.
"No, no, tacones está bien, aunque… probablemente paseemos un poco, así que…"
"No hay problema, tengo tacones tan cómodos como las deportivas." niega "Es que una vez me llevaron a una cita a caballo y tuve que pasar la tarde montando de lado porque me había puesto un vestido de tubo."
Vaya, eso sí que me lo imaginaba, y…
"No, cita de paseo, cena y quizás algo de entretenimiento inocente." niego sacudiendo la cabeza para sacarme esos pensamientos de la cabeza.
"Vale, genial." asiente "Entonces ya sé lo que me pondré. Ahora… tengo que trabajar a doble velocidad, así que…"
"Ya, lo entiendo, me voy." afirmo "¿Paso a las 8'30?"
"Mejor las 10, así dejo casi todo hecho." afirma sentándose en la silla que le había dejado libre y abriendo el portátil.
Las 8, imagino que para una europea esa hora no estaba mal, pero yo solía cenar un poco antes. Bueno, por un día tampoco era tan complicado, picaría algo antes para aguantar mejor.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Isa)
Creo que había sido demasiado ilusa al pensar que por alejarme de la Cookie Records iba a tener menos trabajo. Sí, era cierto que para eso solo tenía que revisar unas cuentas y dar el visto bueno para algunos presupuestos de varias bandas.
De hecho se me hecha la hora de la cita encima a medio vestir y oyendo los golpes en la puerta anunciándome la presencia de Nobu para la cita.
"¡Cinco minutos!" le contesto cogiéndome el manos libres para terminar de prepararme por completo "Perdona, Ben, acaba de llegar mi cita para la noche. Prepárame esos informes y mañana por la mañana seguimos, creo que… sí, a eso de mediodía podré hacer una videoconferencia."
Imagino que verme terminar de poner las medias mientras atendía una llamada y luego me maquillaba rápidamente era algo curioso de ver, pero después de tanto tiempo haciéndolo lo había acabado normalizando.
"Perdón por la espera." le digo al rubio que me esperaba en el pasillo viendo su cara de sorpresa "Estaba atendiendo una llamada de trabajo y se me ha echado el tiempo encima." añado poniéndome los tacones antes de parar y ver su sorpresa "¿Estás bien?"
"Sí, sí, es que… estás preciosa." balbucea.
"Espero no haberme pasado con el estilo, ni con el maquillaje." reconozco sacando el espejo de mi bolso y mirándome para ver que había terminado haciéndome un maquillaje más que discreto resaltando mis ojos y aplicando apenas un ligero toque de color a los labios y pómulos.
"No, no, estás… perfecta." afirma "Ahora me siento yo un poco infra-vestido."
"Tonterías, estás guapo." contesto sonriendo divertida al ver que él había optado por un estilo un poco más informal y cogerle del brazo "Y bien… ¿a dónde ahora, señorito Terashima?"
"Pues…"
(Salto espacio temporal)
(Voz de Nobu)
¡Quieto, corazón!
¿Qué me estaba pasando?
Me latía a una velocidad vertiginosa, lo que no entendía por qué. La había llevado a nuestro bar favorito cuando salía con la banda antiguamente, y aunque la música era alegre y rápida, el latido no era exactamente el del ritmo. Además, habíamos salido de nuevo y aunque en la calle no había música, mi pulso seguía acelerado.
"Me gusta ese bar." rompe ella el silencio mientras sigue cogida de mi brazo como solía cogerse Hachi de Nana cuando paseaban "La verdad es que no sé si atraerá demasiado turismo, pero a mí me ha encantado."
"Me gusta que te guste." contesto antes de darme cuenta de la tontería que acababa de decir "Es decir… que me alegro."
"Ay, Nobu… qué mono eres." me dice divertida "No te pongas tan nervioso, relájate. Piensa en esto como una cena de amigos."
"Prefería que fuese una cita." murmuro antes de darme cuenta que podía haberme oído y notar que me ardía la cara haciéndola reír.
"Ay, qué divertido." afirma secándose las lágrimas que se le habían saltado por la risa y que, ni siquiera parecían haberle deshecho el maquillaje lo más mínimo "Te decía lo de la cena de amigos para que te relajaras, bobo. Es evidente que estás muy nervioso."
¡Normal! Estaba bastante interesado en conocerla mejor, me parecía interesante, inteligente, y encima nos llevábamos de maravilla. Tendría que ser tonto para no tratar de conocerla mejor.
"Vamos a ver… cuéntame por ejemplo…" me dice caminando aún de mi brazo pero mirando arriba pensativa sin perder la sonrisa "Qué es lo que más te gustaba del pueblo cuando estabas creciendo. Antes de ir a Tokio."
Eh, ese era un tema muy fácil.
"Me encantaba ir al bar de antes con mis amigos, siempre han puesto música en directo y me gustaba ir a ver las bandas locales tocar." le contesto "Recuerdo una vez…"
No sé por qué, pero después de unos momentos hablando sobre mi vida de adolescente allí, toda la tensión que había sentido se evapora, mi pulso vuelve a la normalidad y me siento más relajado. Así que miro a la mujer que me acompaña sorprendido y conmovido al ver que, como siempre, las mujeres parecían más maduras que yo y ella había desviado mi atención haciéndome hablar de mi pasado y relajarme un poco del pensamiento de que tenía una cita con una mujer tan excepcional.
"Bueno… ¿y dónde vamos a cenar, caballero?" me pregunta divertida.
"Había pensado ir a… bueno, al restaurante de la abuela de una amiga." reconozco un poco cohibido al darme cuenta que ni de lejos era suficientemente glamuroso para una mujer como ella "Aunque igual es un poco…"
"¿Tradicional?" me pregunta "¡Me encanta lo tradicional!" se ríe sorprendiéndome de nuevo "¿Qué pasa? ¿Como soy una mujer de negocios no puedo apreciar la tradición más sencilla?"
"No, no, para nada…" trato de defenderme "Bueno, igual… es posible que me haya equivocado y…"
"Nah, hay mucho estirado que sí que es como piensas, ¡pero yo no!" se ríe.
"Te estás riéndo de mí, ¿no?" me quejo abochornado.
"Es que deberías ver la cara que has puesto." afirma aún riéndose antes de conseguir parar "Ay… te perdono lo tarugo que eres a veces solo por estas risas… En serio, no te vayas por el lujo. Mi restaurante favorito en Londres es un turco que hace unas pizzas… especiadas, eso sí. Pero te vende un trozo enorme con refresco por una libra y media."
Vaya…
"Espera, me tomas el pelo de nuevo ¿no?" le digo entendiendo que volvía a tratar de reirse un poco.
"Para nada." niega seria antes de dibujar una ligera sonrisa "El tío hace unas pizzas de su país para morirse, está en una zona complicada, eso sí. Pero bueno, si alguna vez bienes te llevaré al mercadillo de Candem Locks, que es más normal y tiene comida bastante rica en puestos callejeros, aunque desde que va tanto turista los precios han subido un poco. Pero es aceptable."
"¿De verdad que vas a sitios normales?"
"No, Nobu." me dice con un tono irónico "La gente como yo solo vamos a restaurantes con estrella michelín que te cobran el plato a cojón de mico."
"Vale, no he entendido la mitad pero pillo el mensaje." le digo abochornado por mi idea equivocada sobre ella.
"Que no niego que me gusten también los restaurantes elegantes, tienen su punto y sabes seguro que no vas a intoxicarte nunca." Afirma "Pero la mitad de las veces como en sitios más normales, o cocino yo, que a veces también me gusta hacerlo. Y sí, antes de que digas nada, en casa de mis padres teníamos cocinera, y en mi casa tengo alguien que venga a limpiar un par de veces por semana. Me gustarán cosas normales, pero tengo poco tiempo para encargarme de las cosas de casa."
Vaya… cuanto más hablábamos más me sorprendía ver que, por mucha élite social que fuese, tampoco era tan diferente a mí.
"Mi padre es el que no sabe lo que es una hamburguesa de puesto callejero." afirma "De hecho juraría que nunca ha probado una que no sea de carne de calidad y hecha a mano con receta especial de chef."
"Supongo que entonces no estaba muy equivocado." reconozco.
"Desde luego." asiente "Eso es porque todos los japoneses coméis solo arroz y pescado crudo."
"Pero eso no es…" comienzo a decir antes de darme cuenta de lo que trataba de hacer con esa charla "Vale, lo entiendo."
"Chico listo." asiente divertida "¿Es este restaurante?"
"Sí." asiento viendo que habíamos acabado por llegar frente a la puerta del restaurante donde quería haberla llevado a cenar "Ya sabías…"
"Una empresaria siempre debe hacer un estudio de mercado. Sé qué negocios hay en el pueblo y qué recomendar y qué no. Este restaurante me llamó la atención enseguida."
(Salto espacio temporal)
(Voz de Isa)
En el fondo no sé de qué me extrañaba. Nobu parecía algo crío aún, no tenía demasiado interés en el negocio de su familia, por eso me había sido tan fácil adquirirlo. Sus padres sí que tenían experiencia en el sector, pero él no. Quizás de música supiera, según la gente a la que había preguntado sobre él, siempre había tenido la cabeza llena de música en lugar de aprender el negocio de sus padres.
Quizás le hubiera dolido perder el negocio que habían montado sus antepasados, pero no lo demostraba demasiado.
"Que rico…" concedo degustando los platos tan sencillos pero a la vez deliciosos "La verdad es que no me extraña que tengan fama."
"¿De verdad que ya…?" me pregunta.
Y de nuevo, solo demostraba que era un crío con la cabeza en otra parte. Era posible que tuviera madera de empresario, a fin de cuentas sus padres lo habían sido hasta mi rescate; pero desde luego que no parecía tener la menor intención de cultivar esa parte de su herencia.
"Se llama hacer un estudio de mercado." le digo "Si tienes un alojamiento, es importante que sepas los atractivos de la ciudad en la que está. Los mejores sitios para comer, los puntos con atractivo turístico… "
"Vaya, sí que te lo tomas en serio." me dice "Se nota que te gusta."
"Sí, podría decirse que sí." concedo pensándo en el tema un poco "Mi padre empezó en el sector hostelero por el dinero que aporta, pero a mí me gusta más ayudar a que los clientes que vienen a mis hoteles disfruten del tiempo que pasan allí."
"Eso suena… apasionado."
"¿Sabes por qué la gente va a los hoteles?" le pregunto
"¿Para descansar?" le pregunto.
"Exacto." asiento "Para descansar y para descubrir lugares nuevos. Confían en tí para que les ayudes, para que les recomiendes lo mejor de tu hogar, para que les cuentes su historia de forma agradable… confían en ti. Y eso no es algo que debas ignorar."
(Salto espacio temporal)
(Voz de Nobu)
Había querido salir en una cita, para conocer mejor a aquella mujer. Y vaya si la había conocido mejor.
Había descubierto que no era para nada la fría mujer de negocios que había pensado al principio. Era una mujer de negocios que vivía enamorada de sus trabajos. Y no es que no tuviera corazón, es que estaba lleno hasta los topes del amor a su trabajo y hacia los turistas que al parecer alquilaban sus habitaciones.
Y entonces me doy cuenta que eso me gustaba de ella, aunque se enfadara porque no terminaba de enterarme de las cosas, aunque pensara que no me interesaba el negocio de mi familia… había algo que sí me interesaba del hotel familiar.
O igual me equivocaba y realmente era una mujer sin corazón.
"Disculpa." me dice mientras le entra una llamada al móvil y se pone un aparato de manos-libres en la oreja "Será solo un momento. ¿Sí? Dime, Luci."
Aún no controlaba demasiado los nombres de sus cientos de amigos, pero… juraría que con el que estaba hablando era el que daba un poco de miedo porque tenía aire de hijo de yakuza, o al menos peligroso.
"¿En serio?" le dice "Ya, ya, prefiero que lo mires mejor, claro… sí, evidentemente no voy a retractarme… no, no." añade mirándome "Tampoco te pases, hay formas mejores de hacerlo… sí, vale…" suspira "Pero solo si se confirma, en serio, no queremos errores que lamentar luego… De acuerdo, besos a tí también…" añade para colgar mirándome y suspirar "Disculpa, por dónde íbamos."
"Perdona, no he podido evitar poner la oreja. ¿Tienes problemas?" le pregunto preocupado por lo que pudiera querer aquel hombre.
"Ah, no." niega "Es que Lucifer me está ayudando con una cosa. Heredé la Cookie y estoy haciendo una investigación allí."
"Ah, un estudio de mercado ¿no?"
"No." niega "Una investigación de lo que mató a Ren Honjo." me sorprende "Como me consta que tenéis amigos allí, creo que entenderás que aún no puedo compartir gran cosa de lo que voy descubriendo."
"Pero… Ren murió en un accidente." le digo confundido "No puedes pensar que alguien…"
"No, hombre." niega "Encontraron droga en su sangre, hablando con gente de allí me han confirmado que estaba enganchado, así que alguien se las suministraba. He estado buscando si le venían de dentro o fuera, y hasta ahí puedo leer." afirma "Ya he hecho avances y ahora voy a centrarme en investigaciones internas, pero de las que no se notan."
"Y qué… qué harás cuando encuentres…" le pregunto.
"Purgar la empresa, naturalmente." afirma cruzándose de brazos "En mis empresas no se permiten ilegalidades, nada de drogas ni cosas raras, todo claro cristalino. Pero tranquilo, me consta que en vuestro hotel no hay ese tipo de problemas, como mucho borracheras por tu parte, pero eso no me interesa, cualquiera tiene una mala noche."
"Cómo…" le digo preocupado.
"Investigo todos los negocios que voy a comprar." me confiesa "Y en lo que atañe a recursos humanos no me baso solo en un estudio de mercado."
Dios… esa mujer era implacable… era como si tuviera dos caras, en una no tenía corazón y en la otra era una mujer encantadora y cariñosa.
