21. Más allá del caos

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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...

—¡Ya deja de moverte!—protestó Lucy—¡vas a lastimarte!

Dentro la habitación de Rikku, Lucy peleaba para mantener en reposo a su maltrecho compañero, mientras Happy se reía del pequeño espectáculo...

—¡Yo debería decir eso Lucy! ¡Estás tan vendada que pareces una momia!—Natsu se reía divertido—¡COFF-COFF!

Natsu no pudo continuar hablando, pues comenzó a toser de nuevo. Su garganta aún necesitaría algo de tiempo para sanar.

—¡Ahí lo tienes!—reclamó Lucy—¡Es justo por esto que debes descansar!

«... ¡Ungh! ¡A mi también me duele la pierna! ...»

Lucy intentaba aguantar el moderado, pero todavía punzante dolor en su muslo derecho. El finísimo pero duro hilo de cabello demoníaco se había enterrado en su pierna y comprometido una vena importante. Mientras era sanada, los oyó decir que era afortunada de ser atendida por la gente de ese lugar, porque según sus palabras, la medicina occidental no hubiera podido hacer nada por ella.

Se preguntó también porque Rikku, habiendo sufrido el mismo ataque no experimentó daños tan graves como los de ella.

«... Será mejor que yo también descanse... »

Lo cierto era que debía aprovechar todo el tiempo posible para reponerse. Con la joya recuperada era solo cuestión de tiempo que su permanencia en el castillo fuera revocada. Además, todavía estaba el asunto de Rikku... ¿Qué deberían hacer? ¿Perdonarla o reclamarle?

Ellos se habían ofrecido a ayudar, pero en ningún momento ofrecieron sus vidas para la causa.

No tuvieron tiempo para seguir pensando, o al menos Lucy si es que Natsu pensaba, pués la susodicha entró sorpresivamente por la puerta...

—Rikku...

La joven entró sin saludar y sin perder tiempo se postró al suelo en señal de súplica...

—¡Perdónenme por favor! ¡Lo siento mucho!—dijo ahogando su llanto.

Rikku comenzó a deshacerse en disculpas, conmoviendo a Lucy. Si antes pensaba en reclamar, ahora se sentía incapaz de hacerlo. La rubia siempre se mostraba empática ante el dolor ajeno. A veces era más un defecto que una virtud...

—¡De verdad estoy muy arrepentida por haberlos utilizado! No hay justificación para lo que hice ¡Sinff-sinff!—rompió en llanto—¡Ya no merezco que me llamen su amiga!

«... ¡Eso no se vale!... »

Esta última declaración desarmó a Lucy. Si antes la rubia se había desanimado a exigir una retribución, ahora sentía el impulso de abrazarla... se contuvo apenas y trató de disimular también sus propias lágrimas...

«... ¡¿Por qué siempre me pasa esto?!... »

Llanto. Otra de sus tantas "virtudes defectuosas". Desde muy joven siempre había sido fácil hacerla llorar y por alguna razón siempre se mostraba muy receptiva y vulnerable ante las emociones ajenas, obligándola a emocionarse también. Aún con años de "entrenamiento" todavía persistía dicho rasgo en su carácter.

«...Es muy triste... pensar que tienes que elegir entre tus amigos y tu madre... ¿Qué hubiera hecho yo en su situación?... »

Lucy divagaba en sus pensamientos, intentando buscar una respuesta...

—No tienes que seguir llorando—dijo un vacilante Natsu—¡Claro que estás perdonada!

La declaración enmudeció a toda la habitación.

—Natsu tu...—dijo Happy.

Rikku levantó la cabeza sorprendida. Lucy y Happy lo miraron con incredulidad.

—¡La verdad es que yo te perdoné hace un buen rato!—dijo Natsu sonriente, llevándose la mano a la nuca. Rikku estaba muy confundida.

—Pero yo... ¡Yo los usé!—exclamó incrédula Rikku—¡Puse sus vidas en peligro y por mi culpa casi morimos todos!

—¡Solo tuvimos un problema de comunicación entre amigos!—respondió Natsu con entusiasmo.

«... ¡¿Problema de comunicación?!... » pensó Lucy con sarcasmo.

El que tenía un claro problema de comunicación debía ser él. Debía ser un completo idiota para no notar todos los pequeños gestos y señales discretas que le daba Lucy...

«... Oh chico, ¡El que tiene un "problema de comunicación" aquí es otro!... »

—¿Eh?—preguntó desconcertada Rikku—No entiendo...

—Si nos hubieras dicho que iba ser muy peligroso y que podríamos perder nuestras vidas, de todos modos habríamos ido...—dijo Natsu con serenidad.

«... ¿Habríamos?... »

En sus adentros, Lucy se sorprendió una vez más al escuchar a Natsu disponer tan despreocupadamente de la vida, no solo la suya, sino también la de ella y la de Happy. Era desconcertante el concepto de amistad tan extremo que tenía. ¡Sacrificar tu vida por alguien que no conoces ni 2 días! Sin embargo, también se sintió feliz. Recordó la promesa que Natsu le hizo al poco tiempo de conocerse...

Una de sus primeras misiones donde involucraba abiertamente combate. Su inexperiencia no pudo evitar que se viera sorprendida por la espalda por un fornido rufián. El evento derivó en su primera vez tomada como rehén de un pervertido y la primera vez que Natsu acudiría en su rescate... la primera de tantas...

"... Yo te protegeré con mi vida... "

Cuando se lo dijo por primera vez, apenas habían pasado unas semanas de conocerse. Al principio le pareció algo que diría cualquier avezado que buscara una oportunidad con ella, pero con el tiempo entendió que hablaba muy en serio, y ahora tenía la confirmación... Natsu no era de las personas que hablara al viento, las promesas debían cumplirse sin excepción...

Con los oídos endulzados por estas inoportunas reflexiones, secundó al joven mago en su veredicto...

—¡Natsu tiene razón!—dijo Lucy alegremente—¡Estás más que perdonada! Además, si mal no recuerdo, el que entró al bosque primero sin un plan fue otro...—dijo con un cómico tono acusatorio, mirando a Natsu.

—Oh.. si. eem yo... ¡Lo siento también!—dijo el chico, mientras se llevaba la mano a la nuca nuevamente. Se mostraba muy avergonzado—¡Siento haber arruinado el plan!

Aunque la disculpa se oía poco elaborada, fue suficiente para contentar a todos, por lo que la conversación pudo fluir hacia el tema de fondo...

—¡Es cierto!—exclamó Happy—¿Cómo está tu mamá Rikku?—dijo con algo de precaución...

Rikku cerró los ojos y bajó un poco la cabeza, esbozando una gran sonrisa.

—¡El tratamiento fue un éxito!—dijo alegre—ahora mismo se encuentra descansando y al parecer, ¡El mal que la aquejaba dejó su cuerpo!—dijo emocionada.

Los 3 magos la acompañaron en su alegría, con vítores y palabras de aliento. Le elogiaron su determinación y su fuerza para pelear por sus seres amados. Rikku sintió subirse en una nube de la que no quería bajar. Ciertamente no estaba acostumbrada al trato demasiado cariñoso y cálido, por lo que la conversación con el trío era una experiencia muy gratificante...

—Chicos... ¡sniff-sniff! Amigos, ustedes... BUAHHH!—Rikku no pudo evitar volver a romper en llanto mientras se lanzó a abrazar a los 3...

«... Esto es... Muy cálido... Amigos... »

Poco después del emotivo momento, los 4 se fueron a dormir ya que al día siguiente el grupo de magos debía prepararse para retomar su viaje. Las horas que quedaban entre la media noche y el amanecer debían ser aprovechadas para descansar apropiadamente.

...

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...

—¡Yaaawwn!—Natsu se despertó con un gran bostezo, siendo seguido por Happy y Lucy.

Los 4 se levantaron cuando el alba apareció, no que pudieran verlo ya que la habitación de Rikku carecía de ventanas, sino porque ella misma se encargó de despertar al grupo temprano.

Natsu y Happy fueron a lavarse, y con su reserva de poder mágico restaurada, Rikku procedió a sanar a Lucy de sus heridas a gran velocidad, permitiéndole así salir de su atuendo de "momia".

—¡Wow! nunca dejas de sorprenderme...

No era para menos. Lucy inicialmente creyó que su recuperación sería más larga, pero sorprendentemente Rikku logró curar todas las cortadas que llevaba completamente, salvo por la de su muslo derecho. Era muy profunda y Rikku logró hacer que al menos estuviera lista para viajar.

—Lucy-san, te recomiendo que avances con precaución. Tardará un poco más en sanar por completo...

El grupo se reunió de nuevo y preparó sus cosas para partir. Cómo acto adicional de hospitalidad, Rikku pidió a escondidas a las sirvientas que lavaran y remendaran las prendas de los viajeros.

A eso de las 9 de la mañana, Rikku entró a la habitación con el desayuno y la ropa de los magos recién lavada, otra muestra de la gratitud de la chica...

—¡Muchas gracias Rikku!

Ummm... ¡chom chom! ¡Está bueno!

—¡Natsu come como gente por favor!

Rikku solo se rio mientras Happy los miraba divertido. La atrasada hora de desayunar se compartía en un ambiente ameno y acogedor... Rikku nunca antes había sentido esta calidez. Las comidas con su madre eran una alegría para ella, pero esto era una sensación totalmente nueva...

—Anoche en el bosque, no estuviste nada mal—comentó Natsu.

—¿Eh?—replicó Rikku.

—Tu magia y esa forma tan rara en la que peleas. Raro, pero en el buen sentido—se explicó.

—No es para tanto...

—Yo creo que sí. De hecho ¡Qué te parece si tenemos un combate amistoso ahora mismo!—Natsu extendió su puño hacia ella en señal de desafío.

Happy rodó los ojos y rodó la cabeza con desgano, cansado ya de ver a Natsu buscar pelea con quien sea, sin distinguir género, edad o condición física. Pero lejos de emocionarse, Rikku se puso incómoda y bajó la cabeza con pena...

—No... lo siento pero no es tan increíble como crees... Solo tengo el entrenamiento básico.

Por su parte, Lucy miraba la escena con cierto enojo, que pasó desapercibido por ambos tontos...

No le gustó el hecho de que no reconociera o la elogiara por su propio logro, después de todo era la primera vez que había logrado combinar dos Star-dress.

«...¡¿Yo también me he fortalecido, sabes?! ... »

Lamentablemente, Natsu y Happy no habían podido verla en todo su esplendor, pero irónicamente el que no hubiera habido nadie para ayudarla en ese momento fue lo que la orilló a exigirse más y lograr ese poder.

—En serio. En realidad, todos aquí reciben el entrenamiento básico—Rikku continuó explicando—Ya que vivimos cerca del monte de los demonios, los sabios determinan la vocación de cada uno según el talento que muestre a temprana edad. A mi me entrenaron como médico, no como guerrero—se excusó la chica con incomodidad.

Lucy seguía mirando llena de celos, la reacción de Happy y Natsu.

—Oh, ¿A si que esos viejos controlan la vida de las personas desde que nacen?—se quejó Natsu—¿Eso no te molesta?

—No realmente...—dijo Rikku—Acertaron conmigo después de todo. Y además emm, ¿Cómo decirlo?—Rikku dudó—... A mí no me gusta pelear...

Los 3 magos se sorprendieron y alzaron sus cabezas. Rikku bajó la suya y se abrazó las rodillas con ambos brazos, con gesto de paz. Lucy dejó de estar celosa y se interesó por la peculiar situación de Rikku.

—¡Pero fuiste tú quien sugirió esa expedición!—le dijo Lucy—No entiendo...

La rubia no entendía ya que los sentimientos de Rikku se contradecían con sus acciones.

—Tuve miedo. Desde el principio—explicó Rikku con voz suave, pero con una ligera sonrisa—Aún lo tengo. No creo que pueda volver a entrar a ese lugar...

Rikku trazaba círculos con su dedo en el piso de madera de forma distraída.

—Pero—Happy la instó a continuar.

—... Pero esta vez fue diferente—Rikku volvió a hablar—No pude soportar la idea de dejar partir a mamá. Y lo que podría pasar conmigo si ella muriera... ¡Yo no lo soportaría!—Rikku se emocionó y lagrimeó un poco.

Lucy reflexionó. ¿Acaso ella no estaba en una situación similar? Realmente no le atraían demasiado las peleas pero se veía arrastrada a ellas al andar con Natsu. Y los motivos también. Rikku había avanzado hacia el peligro por su madre, y Lucy había venido a Giltena por Acuario. Ambas habían enfrentado peligros que podrían haber evitado para recuperar a un ser querido...

—No te emociones tanto conmigo. Deberías ver a nuestros guerreros—Rikku subió la cabeza y habló con un tono más alegre, buscando aliviar la conversación—¡Ellos si son maestros con las artes marciales y la espada!

—Pero apuesto que ninguno puede manipular el elemento tierra como tu—Esta vez fue Lucy quien soltó el elogio.

Rikku se sonrojó ligeramente y agradeció el comentario.

—Por cierto, ¿Qué pasó con la joya que recuperamos?—preguntó Happy.

—Oh!... ¡es cierto!—exclamó Natsu.

Rikku descompuso un poco su expresión...

—Volvió a su lugar...—respondió sin dar detalles.

Lucy también reflexionó sobre aquello, imaginando que en esta ocasión se tomarían medidas de seguridad adicionales para guarnecer tan valioso tesoro. Se preguntó también si esa joya sería alguna clase de arma secreta de los gobernantes de ese lugar...

—Espero que ahora lo guarden con más cuidado—comentó Lucy—Si algo tan poderoso como eso cae de nuevo en manos equivocadas sería un desastre...

¡Tch!.. ¡¿Quién sería tan estúpido como para robar una cosa tan peligrosa?!—interrumpió Natsu.

Natsu hablando de estupidez sin ser precisamente el mejor ejemplo de la inteligencia...

—El demonio dijo que era una mujer...—replicó Lucy. Natsu la miró algo sorprendido.

—¿En serio?

—¡Pero si tu estuviste cara a cara con ella! ¿Es que no prestaste atención cuando explicó?—replicó algo hastiada Lucy.

—¿Y tú cómo escuchaste si estabas amarrada?—replicó Natsu algo ofendido.

Por mucho que le agradara Lucy, no soportaba cuando cualquiera confundía su falta de memoria con estupidez... aunque en verdad tuviera ambas.

—¡Pero si lo gritó a los 4 vientos!

—¡Tenía cosas más importantes por las que preocuparme en ese momento!—contestó el chico.

Al notar que ambos chicos estaban metiéndose demasiado en su pequeña discusión, Rikku decidió zanjar el asunto.

—Una mujer... ¡De cabello color plata!—dijo torpemente.

Ambos muchachos dejaron de discutir y la miraron extrañados. Rikku era muy torpe a la hora de expresar ideas, talvez incluso más que Natsu. Años de aislamiento hicieron que creciera sin demasiada habilidad para socializar...

—Cabello plateado...—vaciló Lucy llevándose una mano a la barbilla—¿Pudieron verle el rostro?

—Iba cubierta con una capa, pero uno de los guardias pudo acercarse lo suficiente para lograr cortarle un mechón de cabello... o al menos eso dijeron.

Natsu y Happy miraban sin entender mucho. El dúo siempre dejaba las cuestiones detectivescas en manos de la rubia.

—¿Una maga poderosa?—cuestionó Lucy.

—No lo sé... lo único que dijeron los guardias es que usó un poder que los privó de sus fuerzas y les provocó mareo. Mi tío-abuel... quiero decir, Lord Yagami creyó que en realidad ellos fueron sus cómplices y fueron ejecutados por traición...

—¡Que cruel!—protestaron Natsu y Happy.

—Así se hacen las cosas aquí...—dijo Rikku, algo molesta y triste.

Una vez más, a Lucy le desconcertó la hostilidad del mundo en el que vivía Rikku, pero lo que ahora se preguntaba es porqué Rikku no llegaba a la misma resolución que ella cuando cumplió los 16... ¿Por qué no huía? ¿Por qué elegía quedarse aquí?

—Dime Rikku, ¿No deberías estar con tu madre ahora mismo?—preguntó curioso el Exceed.

Rikku se entristeció un poco...

—No puedo... sigo siendo una bastarda y ahora mismo tiene muchos asuntos políticos que atender...—dijo con resignación. Happy se ganó las miradas acusatorias de Lucy y Natsu—¡Pero no importa!, podré estar con ella como antes. ¡Volveremos a ser inseparables a la hora de la cena!—dijo ilusionada...

—¡No entiendo porqué no pones en su lugar a esos viejos malvados!—replicó Natsu mientras se llevaba la comida a la boca.

—¡Natsu!—reclamó Lucy—No Rikku, lo que Natsu quiere decir es que si no has pensado en dejar éste lugar...

—¡Lucy estás mal!, yo sí dije que...—Natsu no pudo terminar su frase...

—¡Tu cállate!—silenció Lucy

Rikku se agarraba los muslos algo avergonzada, preparando una respuesta...

—No puedo hacerlo...—dijo con resignación, cerrando los ojos—no estoy lista. Quiero decir... nunca me he separado de mi madre ni conozco otra cosa que no sea esto. A pesar de que no le agrado a mucha gente aquí, los pequeños momentos que comparto con mi madre me son suficientes para estar bien...

Lucy y Happy la miraron incrédulos. Natsu solo se quedó callado y pensativo, como si hubiera entendido algo que sus compañeros no...

«... ¿Que no le agradas a mucha gente? ¡Pero si te tratan como a un paria!... » —pensó Lucy.

—No lo entiendo... ¡Ellos solo te utilizan y te desprecian!—dijo Lucy. No pudo evitar exaltarse ante el asustadizo espíritu de Rikku. Tal vez fue demasiado expresiva, porque Rikku se incomodó y no quiso mirarla más...—Yo... disculpa, no quise... es solo que...—Lucy intentó retractarse.

—...—Rikku no dijo nada y ya se disponía a dejar la habitación, pero Natsu habló...

—Es el cambio... ¿verdad?—dijo con voz tranquila pero firme—no te gusta... odias que las cosas cambien...

«... Y lo temes también... al igual que yo... » Pensó Natsu.

—Temes que si te arriesgas a cambiar lo que tienes por algo que no sabes si te va hacer más feliz, lo pierdas para siempre...—concluyó Natsu.

Lucy se quedó mirando a su amigo desconcertada... en los 2 años y poco más (no contaba los 7 años en el Fairy-esphere) que lo conocía, nunca lo había escuchado pronunciar una reflexión tan profunda... comparado con esto, la conversación previa a la batalla con el monstruo de las vías parecía una simple rabieta de niño chiquito. Incluso Lucy lo percibió así, pero ahora cobraba una nueva dimensión y no precisamente una que agradara a la rubia... Siempre lo había considerado alguien simple y encantador, despreocupado por el futuro...

«... ¿Por qué dijo eso?... ¿Es que todavía lo siente así? de ser así, entonces...» pensó Lucy.

Rikku se le quedó mirando y se llevó las manos a la boca en gesto reflexivo... un incómodo silencio se apoderó de la habitación.

«... Natsu-san... ¿Acaso tu también?... » Rikku se sorprendió.

Por varios minutos nadie pronunció palabra alguna. Una vez más, Happy tuvo que encargarse de romper el hielo...

—¡Chicos, la pista sobre Acuario...!—chilló el gato azul.

Acuario... ¡ACUARIO!—exclamó Lucy.

Los 3 se miraron preocupados y chillaron al unísono por su situación...

Cómo pudo olvidarlo. Su mejor amiga, la razón por la que en primer lugar vinieron a ésta región. Se sintió una irresponsable, una ingenua. De seguro Brandish ya estaba a punto de encontrarla. Tales pensamientos de culpabilidad comenzaron a acecharla que no se dio cuenta cuando comenzó a lagrimear...

—Lucy-Lucy... ¡no llores por favor! ¡de seguro estamos a tiempo!—Natsu intentó calmarla con cómica desesperación.

—No Natsu, todo es mi culpa... ¡Soy una irresponsable! ¡No merezco recuperarla!—dijo sollozando.

Rikku solo los miraba sin poder entender qué ocurría, hasta una pequeña parte de ella quiso haber sonreído por la cómica escena...

—Emm... ¿Todo bien?—preguntó Rikku con timidez...

—¡No, nada está bien!—chilló Lucy—yo... mi llave... sob-sob... nosotros—su ahora cómica forma de llorar no le permitía articular bien las palabras...

El constante torrente de emociones de los últimos días la habían dejado con los sentimientos a flor de piel. En el fondo por supuesto que le gustaría dejar de ser la "llorona" que muchos criticaban, pero... ¿Qué más podía hacer sino ser ella misma?...

—...¿lla-ve?—Rikku cuestionó.

—Una de las llaves mágicas de Lucy. Se rompió hace un tiempo y una nueva volvió a aparecer en éste continente ¡Vinimos a buscarla!—explicó firmemente Happy. Si Happy tenía un talento, era el de resumir las cosas con bastante claridad.

—¡Exacto!—Natsu interrumpió.

El joven puso un gesto pensativo, para después pasar a mirar a Rikku con los ojos entrecerrados...

Umm... ¿Natsu-san?

—... ¡Oye!—Natsu se exaltó—¡sería genial que tú pudieras encontrar su llave de la misma forma que la encontraste a ella en el bosque!—exclamó Natsu.

Rikku puso cara rara, inclinando la cabeza de lado y levantando una ceja

—¡No la molestes Natsu!—regañó Happy—Además ¿de qué hablas? ¿Cómo es eso de que "encontró a Lucy" en el bosque?—preguntó curioso.

—¡Si! ¿Qué es eso?—Lucy preguntó con gran interés.

—Oh, ¡es cierto!—replicó Natsu—no lo conté. ¡Ella hizo algo increíble anoche! Cuando nos separamos, yo no podía encontrar el aroma de Lucy en el bosque, ¡Pero ella pudo sentir sus llaves!—dijo entusiasmado.

—¿Ahh?—dijo Lucy, sorprendida.

—¡Hizo una cosa mística con la tierra!... Algo de la energía que no pertenece aquí... emm, emm—Natsu hacía un esfuerzo por recordar—¡cosas animalas!

—¿ani-qué?—Lucy se interesó—¡explícate bien!

¡xilófonas! no espera... ¡anfóteras!

Lucy y Happy comenzaron a desesperarse por la falta de claridad...

—... Anómalas—interrumpió Rikku—... objetos extraños y anómalos que destacan con facilidad porque no están conectados a la energía natural de la tierra...

—¡Eso mismo!—replicó Natsu—¿Verdad que encontraste sus llaves en medio del bosque?—El joven miró a Rikku con una gran sonrisa.

Lucy tuvo una especie de epifanía...

«... si puede sentir las llaves... ¡Ooooooh!... »

Lucy se puso de todos los colores y no pudo evitar que su demandante mirada se posara en Rikku, intimidando un poco a la chica...

—Lushy deja de presionar...—replicó Happy—asustas a la gente.

—¡Pero si yo no he dicho nada!

—Pero la miras de ésa forma ¡Es la mirada de la Lushy que asusta!—regañó—¡es obvio que no puede encontrar algo que está tan lejos!

—¡Lo siento!—Lucy hizo un puchero—solo pensé que tal vez ella podría...

—... De hecho...—interrumpió Rikku—tal vez podría intentarlo... ¡Si! podría intentar buscar algo que está lejos...—continuó insegura—no puedo decir dónde está exactamente, pero puedo descubrir más o menos qué tan lejos está y en qué dirección...

Los 3 la miraron con los ojos abiertos como platos.

¡¿EEEHHH?!

—¡¿En serio?!—exclamó Lucy—¡¿De verdad puedes hacer eso?!

Natsu tomó a Rikku por los hombros de forma poco cuidadosa...

—¿De verdad? ¡¿Puedes?! ¿Qué necesitas?—Natsu la bombardeó con preguntas mientras la zarandeaba...

E-e-to... s-ssi... po-podría...—dijo Rikku asustada. Comenzó a frotarse los dedos índice en un gesto de timidez...

—¡Natsu no seas grosero!—reprendió Happy—¡suéltala de una vez!

—N-no te preocupes... ¡Sería mi forma de disculparme por haberlos utilizado!—dijo Rikku con algo más de confianza.

Lucy sintió un gran peso caer de sus hombros, y llena de esperanza y gratitud, sorpresivamente se postró al suelo hacia Rikku...

—¡Gracias! ¡Muchas gracias! ¡De verdad significa mucho para mí!—Lucy se deshacía en alabanzas y gratitud, incomodando un poco a su nueva amiga...—¡eres mi diosa!

«... ¡Dios!, ¿Así se sentía Natsu en el restaurante de Hargeon?... » pensó mientras recordaba lo patético que se veía su amigo al agradecerle por la comida el día que lo conoció...

Rikku solo sonrió con amabilidad y los instó a prepararse para partir. Ella los acompañaría hasta las afueras de la ciudad escondida para despedirlos, y desde allí intentaría buscar la llave perdida...

...

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...

—¿Ya estamos lo bastante lejos?—preguntó impaciente Natsu.

—Solo un poco más—respondió Rikku.

Los 4 andaban en dirección noreste, alejándose de a poco de la ciudad. Una vez más se encontraron en medio de un bosque. Si algo caracterizaba a Giltena era su naturaleza de territorio virgen: Vastas zonas boscosas e inexploradas y ciudades pequeñas, la mayoría casi aisladas entre sí. Verdaderamente era un continente desconocido.

Se detuvieron en un claro cercano al río Temno, su objetivo original.

—Aquí...—dijo Rikku repentinamente.

—¡Finalmente!—celebró Natsu.

Rikku buscó un buen lugar donde acomodarse y pidió ayuda a Natsu para limpiar el lugar de cualquier cosa que pudiese interrumpir su conexión con la tierra. Lucy por su parte prefería permanecer de pie para evitar contacto de su pierna herida con la tierra.

«... ¡Me da comezón!... ¡Y me sudan las piernas!... »

La chica había optado por proteger sus piernas con pantimedias bajo la falda corta, pero al comenzar a ascender el sol y por la humedad del ambiente, sentía mucha incomodidad. Se rascaba la zona cercana al vendaje con insistencia...

—Creo que estamos listos—anunció Rikku.

Rikku se descolgó la bolsa que traía y se quitó las sandalias antes de arrodillarse, provocando que Lucy la mirara con extrañeza...

—¿Así es como funciona?—preguntó curiosa Lucy—Ahora que lo pienso bien, nunca pude verte usar tu magia a plenitud ¿Verdad?

Rikku solo le sonrió y pidió que todos guardaran silencio. Procedió a ejecutar su técnica... cerró los ojos con sus palmas sobre los muslos e inspiró profundamente por unos segundos...

Arte sabio: ingreso al mundo puro✨.

crunch... whmm

Una vez más golpeó el suelo con las palmas abiertas. Una ligera corriente de viento la rodeó y las grietas del suelo comenzaron a emanar luz. Esta vez, la luz era más tenue, debido a que aún era de mañana...

Aunque Natsu ya la había visto hacerlo la noche anterior, no pudo evitar mostrarse impresionado por la técnica, más aún Happy & Lucy, que la veían por primera vez.

Las grietas partían de donde estaba arrodillada Rikku, en un patrón similar a una telaraña, dichas grietas divergían en todas direcciones, como si todo el bosque estuviera conectado en una especie de "red" invisible...

Lo más parecido que habían visto era el hechizo de vía láctea de Wendy...

Siguió a sí por varios minutos. Con cada minuto que pasaba las expectativas de Lucy aumentaban... y también sus dudas.

«... ¿Podrá ser posible? ¡Tiene que serlo!... »

Cuando transcurrieron 5 minutos, Rikku se detuvo y puso una cara desalentadora...

—...Em yo...—no sabía cómo comunicar la mala noticia—¡No pude encontrar nada preciso!

Las palabras cayeron como un balde de agua fría para los viajeros. Para Lucy fue como el golpe de un mazo. Al final fue culpa suya: Se hizo esperanzas donde al parecer no las había...

Rikku no podía mirarla. Aun cuando fuera un favor, pensaba que ésta sería su oportunidad de compensarlos por su traición. Si la amistad era dar y recibir por igual, ahora no podía ofrecerles nada...

—N-no importa—Lucy intentó ocultar su decepción—¡No te preocupes, estoy segura que hiciste tu mejor esfuerzo!—le dijo con una sonrisa.

«... Debo admitirlo, eso dolió. Una vez más dejé que mis ilusiones me jugaran una mala pasada... además, creo que estoy siendo injusta con ella... al fin y al cabo somos amigas ahora... »

mmm... ¿Qué significa que no hay "nada preciso"?—preguntó Natsu.

—Significa que hay muchos otros objetos anómalos. Entre más lejos busco, más aparecen y no todos son necesariamente llaves, podrían ser otras cosas—explicó Rikku—incluso sus llaves son diferentes entre sí, por lo cual no puedo indicar nada preciso... jumm... si tuviera alguna referencia...

—¿Referencia?—preguntó Happy—¿Qué es eso?

—Significa que necesita sentir algo parecido al objeto que busca para poder reconocerlo cuando lo sienta—dijo amablemente Lucy.

—¡Algo así como su aroma verdad!—habló Natsu con entusiasmo.

—Exacto. Vaya Natsu, de verdad lo entendiste...—dijo Lucy algo sorprendida.

—¡Luce yo no soy tonto como crees!—dijo algo ofendido.

Lucy solo se rio, acompañada por Happy mientras el chico seguía protestando. Rikku solo los miraba con algo de envidia...

«... si yo tuviera algo así... »

Entre risa y risa, Lucy recordó el colgante que llevaba en el cuello, inseparable de ella desde que emprendieron el viaje.

¡COFF! ¡COFF!—Lucy se atragantó con su saliva al tragar mal, producto de la "epifanía".

—¿Lucy...?

Rápidamente, Lucy se sacó el colgante, revelando la rota llave de Acuario...

—¡¿Puedes usar esto?!—preguntó atropelladamente.

—Lucy eso es...

Desde que se la mostró en su habitación noches antes de partir, Natsu notó que a Lucy no le gustaba sacarla. Siempre la traía en el cuello, pero nunca quería enseñarla, como si sintiera vergüenza. La prueba de su pecado...

Rikku tomó el objeto en sus manos y lo miró con curiosidad por unos segundos. Le pareció una de los objetos más bonitos que había visto. Aún rota, ciertamente la llave de acuario tenía su atractivo.

Al hacer circular su propia aura a través de la pieza, Rikku pudo sentir todos los grabados y detalles en alto relieve, detalles que no eran perceptibles a simple vista. Incluso entre los mejores tesoros de la bóveda del castillo, ninguno ostentaba tal nivel de trabajo: algo que no parecía de éste mundo... tal vez el orbe con el dragón... ninguno de ambos objetos parecían de ésta tierra...

«...El orbe.. »

A pesar de haber sido bendecida con el perdón de sus nuevos amigos, todavía cargaba un peso en el corazón... todo el camino hasta allí, podía haber jurado que Ophis la seguía a todos lados...

«... Esta noche más y todo habrá terminado...»

—Es casi un trozo de metal ordinario...—dijo Rikku—¡Pero todavía siento algo de esa extraña energía en ella! Muy bien ¡Lo intentaré!—Rikku habló con firmeza.

¡MJHH!—Lucy asintió con alegría, secundada por Natsu y Happy.

Después de memorizar la presencia de la llave rota, Rikku volvió a ejecutar su técnica...

Arte sabio: ingreso al mundo puro.

crunch... whmm

El suelo se oyó crujir de nuevo, las grietas en el suelo volvieron a aparecer y los viajeros volvieron a la tortuosa espera. Lucy contaba los segundos mientras se comía las uñas. Natsu y Happy miraban serios...

...

...

...

—¡Creo que la tengo!—exclamó Rikku sin previo aviso—Si... encontré la dirección... ¡Por allá!—dijo señalando al oeste... casi en dirección opuesta a donde originalmente se dirigían.

—¡Si! ¡Si! ¡Eso es excelente!—Lucy daba pequeños brincos sin importarle su pierna. La emoción y la felicidad la consumían.

—¡Lushy-Lushy!—Happy intentó calmarla—¡concéntrate!

—Es cierto ¡Muy bien!—exclamó Lucy—🔔🎵¡Ábrete, puerta de la brújula: Pyxis!

El espíritu de la constelación de la brújula se presentó ante la rubia.

«...Por favor... ¡cuento contigo!... »

En su mente, Lucy rogaba que ésta vez Pyxis no se encontrara incapacitado de orientarse producto de las extrañas energías de los bosques de la región...

—¡Pyxis! ¡Memoriza la dirección que ella apunta!

¡Piku!

La aguja de su cabeza comienza a girar... ¡y se detiene a los pocos segundos! Ha funcionado.

¡Piku!—Pyxis alertó de su descubrimiento.

—¡Bien hecho Pyxis! ¡Ahora solo necesitamos la distancia!

Em sobre eso... —dijo Rikku dudosa—¡Tal vez más de 200 Km!

¡¿EEEHHH?!

Los 3 exclamaron al unísono, sorprendidos por tan vaga y peregrina afirmación...

«... ¿Qué rayos significa "tal vez más" de algo?... »

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Gracias por leer hasta aquí y no olvides tu review, pues me ayuda a ver si te está gustando la historia. ¡Nos leemos la próxima!