Out of Love 3

Cap 3 Romero

El partido era intenso, justo como era de esperar de un partido entre equipos a nivel profesional, el sonido de los tenis era opacado por los gritos y aplausos del público mientras que Hinata únicamente podía pensar en lo divertido y adictivo que era mantener el balón en juego mientras él y sus compañeros anotaron algunos puntos e intentaban bloquear los contrarios, estaba totalmente concentrado en el juego, no había nada que pudiera distraelo, absolutamente nada, excepto Nicollas Romero acariciando el cabello de Kageyama.

Nicollas Romero era un alfa entre alfas, aquello que muy poca gente podría considerar un alfa de primera categoría; atlético, guapo, fuerte, millonario, amable y con un aura que hacía que todo el mundo posaran su mirada en él. Incluso el mismo siendo un alfa se sentía impresionado por el mayor teniéndole respeto.

El pelinegro había acariciado la cabeza de Kageyama revolviendo su cabello causando que Kageyama tuviera un ligero sonrojo y sonriera tiernamente, no había resultado en una grande interacción pero varios de sus compañeros y del equipo contrario había lucido celoso, y Hinata no estaba seguro de parte de quien se encontraban celosos.

Después de eso el partido siguió sin incidentes, pero el simple hecho de enfrentar a Kageyama, Ushijima y Hoshiumi era suficiente motivante para dar todo de sí, esperaron años por esto.

Al final del partido podía sentir toda la adrenalina corriendo su cuerpo, se sentía caliente y con una felicidad absoluta, la mano de Kageyama era tan calidad cuando la tomó para despedirse.

La calmada y positiva voz de Romero lo distrajo de aquel pensamiento.—No perderé la próxima vez.— el tipo era encantador, Hinata tenía que admitirlo, y le pareció incluso aún más agradable después de que le pidiera un autógrafo para su pequeño, era tan genial.

Recordaba haberle visto jugar en televisión cuando era más joven, seguía siendo igual de fuerte que en aquel entonces.

Al partido habían ido a apoyarlos tanto los senpais como sus compañeros de Karasuno, su antiguo coach y sensei, y los chicos de los otros equipos, Hinata realmente quería llorar al verlos todos juntos, los extraño tanto.

Pensó que nada podría arruinar ese momento, nada hasta que al finalizar el evento vio a Kageyama salir acompañado de Romero sujetando su brazo para subir a su autobús.

Tal vez Nicollas Romero no era tan de su gusto después de todo.

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—Shooo-chaaaaaan — Atsumu estaba sentado, o más bien acostado sobre su pequeña mesa mientras hacía puchero.

— Atsumu-san — Hinata estaba abriendo las cajas que aún le faltaban por desempacar, en realidad se suponía que Atsumu le ayudaría ya que Bokuto había salido corriendo apenas miró a Akashi. Sakusa dijo que iría al día siguiente para asegurarse de que desinfectara correctamente. Pero el falso rubio simplemente se pasó quejándose de su desgracia desde que llegaron.

— Es tan injusto, no puedo ganar la apuesta con Samu si Omi-kun me sigue ignorando de esta manera.

Hinata le miró con simpatía, por lo que el otro le contó, los gemelos Miya habían decidido hacer una apuesta hace años acerca de quién sería más feliz en la vida, y por lo que Atsumu le contó, Osamu era quien estaba teniendo la ventaja.

— ¿Por qué no le dices como te sientes realmente? — Hinata en realidad no comprendía por qué la relación entre Atsumu y Sakusa empeoró después de que se fue a Brasil, si bien había un ligero coqueteo por parte de Atsumu hacia el otro cuando estaban en la preparatoria Sakusa simplemente rodaba los ojos y se iba diciendo lo ruidoso que era el rubio. Ahora que había vuelto Sakusa realmente solo le dirigía la palabra al rubio si era estrictamente obligatorio, de hecho estaba seguro que la razón por la cual había decidido ir al día siguiente en lugar de ese mismo día era también por el rubio.

El Miya simplemente hizo un puchero aún más grande para después aventarse a los brazos del pelinaranja que tuvo que soltar una caja para atrapar al mayor, menos mal que no era nada más que ropa.

— ¿Qué quieres que le diga?, Oh, Omi-kun estoy enamorado de ti desde preparatoria por favor hazme caso para así poder ganarle a mi hermano demostrando que soy feliz viviendo la vida perfecta que escogí, ¿en serio?- Atsumu lo miró con el ceño fruncido.

—Sería un buen comienzo, ¿no crees?

—Agh, Sho-chan eres un soñador — Atsumu se llevó un brazo a la frente lleno de dramatismo.

—No pierdes nada con intentar — Hinata lo bajo.

—Pfff, y ¿qué hay de ti? señor mi ex se puso más bueno que el pan — Atsumu se volvió a sentar mientras abría una bolsa de papitas que se encontraba entre todo el desastre.

Hinata hizo un puchero para después aventarle un suéter que se había salido de la caja a la cara. La simple mención de Kageyama hacía que recordara el como el pelinegro había salido del estado en compañía de su compañero de equipo.

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