22. Sentimientos bajo la luna
•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
¡Disculpen la tardanza! pero ya estoy de vuelta ;v
Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
...
7 de Julio, año X792
Querida mamá.
El primer día de caminata tras la batalla fue una tortura. Al menos para mí.
Si bien Rikku curó todas mis heridas, el dolor en mi cuerpo todavía persiste y el corte en mi pierna derecha aún mantiene los puntos... ¡Menuda cicatriz que va a quedar! Espero que Wendy pueda hacer algo con ella...
¡Estoy con tantas emociones juntas que siento que voy a explotar! Encontramos una pista sobre el paradero de Acuario en el lugar menos pensado, ¡Y todo gracias a Rikku!
No me arrepiento para nada haber hecho una pausa en mi búsqueda para ayudar a Rikku con su problema, porque ahora sé que tenías razón.
"... Podrás tener todo lo que quieras en la vida si ayudas a los demás a conseguir lo que quieren... "
Me da un poco de tristeza que papá lo haya olvidado después de tu partida.
A pesar de las buenas noticias, ahora tenemos también nuevos retos por delante: La pista que Rikku nos proporcionó tiene un gran inconveniente y nuestras heridas por la última pelea aún no han sanado del todo...
Espero que la próxima vez que toque escribirte sea cuando haya recuperado a nuestra querida amiga.
Tuya, Lucy.
...
—•○•—
...
Natsu camina alegremente mientras bromea con Happy, Su voz todavía se oye algo ronca y algunas partes de su cuerpo aún están ennegrecidas por las quemaduras de anoche... Rikku le hizo una peligrosa advertencia acerca de su condición... bueno, en realidad no fué lo único preocupante que dijo Rikku...
"... ¡¿QUÉ SIGNIFICA TAL VEZ MÁS DE 200 km?!... "
Todos preguntamos sorprendidos ante la peregrina explicación que nos dió Rikku. No era nuestra intención, pero conseguimos asustarla un poco...
"¡Gomenasai!... Significa que es hasta allí donde puedo seguirla con exactitud... más allá de esa distancia todavía la siento, pero es como si hubiera algo en medio... una gran masa de agua tal vez... "
Cuando mencionó esto último no pude evitar preocuparme. Revisé de inmediato el mapa y verifiqué la distancia: 200 Km desde aquí hacia el oeste... todavía dentro de la costa, pero por poco.
Sin embargo, a los 250 km está el límite de la costa, un pequeño golfo...
«... ¡Por favor! ¡que esté dentro la costa!...»
Si está en el fondo del océano, no habrá manera de recuperarla...
—¡No te preocupes! ¡de seguro que la encontraremos!—Natsu me animó con una sonrisa.
Tiene que ser así, porque de lo contrario implicaría recorrer toda la parte centro-sud del continente para nada... ¡Hasta la orilla que comunica con un océano diferente del que vinimos!
Rikku me dió también una brújula nueva, reemplazando la que olvidé en el hotel de Tekka. Luego de eso le hizo una última advertencia a Natsu...
"... Natsu-san... eso que hiciste en el bosque. Las llamas azules... No creo que sea buena idea volver a usarlo. Sea lo que sea, le hace mucho daño a tu cuerpo. Destruye tus células al punto que ni siquiera yo puedo repararlas del todo, ahora mismo no estás completamente sano... "
Rikku se lo advirtió a Natsu con gran preocupación.
Tras oírlo, Natsu se miró la mano, en la parte que todavía se ve negruzca. Él le devolvió una mirada seria, como diciendo que lo entiende... Espero que lo haga.
A mí también me preocupa lo de sus nuevas llamas, ya que nunca lo vi usar el truco antes, ni siquiera en la guerra. ¿Sería el "secreto" de su brazo derecho?... no es posible, porque ya no lo trae vendado. ¿Alguna técnica secreta?
No hemos conversado ni un poco desde que comenzamos a andar... creo que él se ha dado cuenta, porque de tanto en tanto cuchichea con Happy mientras ambos me miran de reojo... En cuanto al motivo... ¡Esta mañana noté que olvidé mi propio cumpleaños!... y ellos también.
El 1 de Julio. Recuerdo que fue precisamente el día que tuvimos la pelea en la biblioteca central en Tekka. Los traté muy mal, a ambos. Estaba en los "días difíciles" de mi ciclo... que puedo decir, la presión por no encontrar pistas y lo inquietos que pueden ser Happy y Natsu acabaron haciéndome estallar. Tuvimos un emotivo momento por la noche donde sanamos heridas y nos reconciliamos...
Ahora calcular mi edad es un asunto un poco complicado. No sé si deberían ser 18, 19 o 25... ¡No entiendo cómo se calcula ahora por los 7 años que pasamos atrapados en Tenrou!... Irónicamente se lo dije a Natsu ese mismo día, aunque no lo recordaba en ése momento.
Sucede que algo curioso cada vez que ingresas a una nueva década respirando:
Cuando cumples 10 todos comienzan a decirte que deberías dejar de comportarte como un niño pronto y hacer "cosas de niño grande". Cuando cumples 15 puedes escoger si largarte de casa (o tus padres deciden echarte si ya están hartos de mantenerte)...
Pero a los 20 para todos es igual... "¿Cuándo vas a casarte?" "¿Ya tienes un lugar para establecerte".
Todo eso es una molestia. Eso fue en principio lo que me atrajo a la profesión de ser mago. Una vida así sonaba emocionante y divertida. Claro que eso también tiene su costo (ganancias minúsculas en especial).
"... Se está todo por hacer y los mandatos y exigencias son fuertes, ya que se espera que en esa etapa se resuelvan cuestiones muy importantes para el resto de la vida... "
Leí esa cosa en un artículo de una revista que compré por probar, no una de magia precisamente. ¡Ahora me arrepiento de haberla comprado!, porque cada vez que me acuerdo me da culpa y vergüenza...
«... ¿Algún día dejaré de hacer malabares para llegar a fin de mes?... »
Ese último pensamiento me recordó a mi padre... Oh maldita sea, ¡Estoy pensando como mi padre!
Él no era muy amable con mis ideas...
"...¡Si tienes tiempo para eso, entonces tienes tiempo para aprender algo acerca de dirigir negocios..." ".. Tu quieres ser escritor para morir de hambre... "
Creo que ya me acordé de porqué no me gustaba celebrar mi cumpleaños... ¡Y me ha desviado del asunto...!
¡Natsu!
Pasa algo raro con Natsu y los cumpleaños... no celebra el suyo nunca, porque no sabe cuando es exactamente. Sin embargo, pensé que por lo menos recordaría el de sus amigos. Ahora que lo menciono, creo que en realidad nunca recuerda el de nadie por iniciativa propia. Mira-san es quien lleva la cuenta de éstos y se anticipa con los festejos.
Natsu no es de dar regalos. Al menos no materiales. Debe haber alguna razón por la que me pareció tan encantador de él... a veces un detalle, una palabra o un abrazo suyo pueden ser suficientes para reconfortarme en mis días lluvi... ¡Lucy deja de pensar esas cosas!
Me sonrojé y me golpeé los cachetes con las palmas...
—¿Lucy qué haces?—preguntó Natsu
—Eh... yo ah
—Eres muy rara...—dice con una cara de fastidio. ¡Demonios! todo es su culpa...
No estoy realmente enojada con ellos por no recordar mi cumpleaños, pero con el paso del tiempo ya no me son suficientes solo las acciones de Natsu...
OK, eso último sonó horrible. No es que no aprecie y ame todo lo que ese lindo tonto hace por mí, pero ahora me gustaría que tuviera un trato más especial conmigo... porque con los años he entendido que él daría su vida por cada miembro del gremio sin importar quien fuera, que todos somos sus amigos por igual...
Supongo que yo tengo la culpa por sentirme así. Tengo el extraño deseo de algo más... mmm no sé, que él pueda darme a mí algo que no comparta con nadie más... ¡Yo que sé!
—¡Tch!—me quejo. La espalda me está matando.
—¿Lucy estás bien?—Happy lo nota.
—Si, solo me duele un poco la espalda...
Otra vez mi espalda, pero no por las heridas de ayer... son estas cosas de nuevo...
Boing-boing
En el año que nos separamos, muchas cosas cambiaron, entre ellas el tamaño de mi delantera... y abajo también... todo creció un poco más...
Al principio fue genial. Me sentía más sexy que nunca y la confianza en mí misma aumentó... ¡lo se! soy un poquitín vanidosa.
Pero con el paso del tiempo, comencé a sufrir algunos em, ¿Cómo llamarlos?, inconvenientes... Tuve que deshacerme de buena parte parte de mi ropa. Todos mis sujetadores viejos y muchas blusas y también un par de faldas. Con mi nueva talla, ya no hay mucha variedad en cuanto a ropa bonita.
Ahora mismo, el sujetador es una tortura... Salvo que opte por tirantes gruesos (lo cuál no pienso hacer), los finos seguirán clavándose en mis hombros, causando rozaduras o rojeces. También está la presión que ejercen en mi cuello los breteles. El propio peso de estas cosas ahora ejerce presión en mi pecho y costillas...
Al principio no lo podía creer. Ni siquiera es demasiada diferencia con respecto a la medida anterior... ¡apenas 4 centímetros! y por esos miserables 4 centímetros ahora la espalda me está matando...
"... En realidad, se debe a las medidas posturales que adoptas para disimularlo, como caminar encorvada. Esta disposición incorrecta de la columna genera molestias, sobre todo en las zonas cervical y dorsal alta... "
La explicación que me dieron en el sanatorio era muy técnica y no entendí como la mitad, pero básicamente me dijo que tendría que aprender a caminar de nuevo. Y ahora mismo no puedo caminar como se debe, debido a la herida en mi pierna...
—¡Ouch!—me vuelvo a sobar la espalda.
—Lucy tu no estás bien...—acota Natsu.
Noo que va... ¿enserio? ¡Claro que me duele tonto!
—La espalda me está matando... creo que necesito descansa... KYAAAH!
Sin previo aviso, Natsu me sube a su espalda... rodeo su cuello con mis brazos para no caerme y mis senos se aplastan contra su espalda...
Boing-boing
—¡Lushy, estás roja!—dice Happy.
—¡Bájame ahora!—protesto.
—¡Bien!, ¡aceleremos el paso!—dice Natsu con entusiasmo, mientras sujeta la parte posterior de mis muslos, provocándome un cosquilleo... hijo de...
Comienza a andar más rápido, mientras Happy me hace gestos de burla y Natsu... ¡Natsu sigue con su sonrisa idiota...!
¿En verdad este tarado nunca "lo nota"?
Es casi inconcebible que él no note la necesaria connotación sexual de ciertos toques "accidentales" que acabamos teniendo. Llegó un punto donde creí que lo hacía a propósito, pero ahora es evidente que no... Estoy muy cerca de él ahora mismo y no hay sonrojos, ni temblores, ni ninguna otra reacción... ¡Nada! Para él es como si cargara un saco de harina...
He perdido la cuenta de todas las veces que ha caído encima de mis pechos o he terminado desnuda y aplastada contra él... ¡Qué vergüenza de solo recordar! pensé que el incidente de la campana sería lo peor que podría pasarme, pero no ¡Qué va!, el nuevo ganador ahora es el incómodo recuerdo de quedar encerrados dentro de Horologium... ¡Ambos sin ropa!... no quiero ni imaginar cómo habría terminado de estar él consciente. Y para coronar, inmediatamente después, Happy me engañó para que me diera la vuelta y pudiera ver, en toda su plenitud, a su amigo...
"¡**** del dragón de fuego!"
Maldito gato... ¡Algún día me las vas a pagar!
—¡Oye Lucy, estás un poco más pesada!—dice Natsu bromeando...
—¡Parece que tu dieta ha vuelto a fracasar!—Se burla Happy.
—¡Ya dejen de molestarme!—reacciono con torpeza, tanta que casi me caigo de la espalda de Natsu...—¡Wo-wo ah...!
—¡Quédate quieta o vas a caerte!
La marcha se reanuda y el sol ya va para el oeste... ¿las 3 de la tarde tal vez? No puedo afirmarlo con exactitud porque mi reloj fue destruido en el bosque de bambú. Mi estómago hace ruidos y los dos tontos vuelven a reírse... ahora tengo hambre.
Gruuujh.
—¡Lucy eso suena como un ogro! ¡Ji-ji-ji!
—¡Cállense!—chillo sonrojada.
La espalda ya no duele, pero tener a mis niñas aplastadas contra su espalda tampoco es muy cómodo, no tanto por las molestias físicas, simplemente se siente raro. Trato de moverme un poco, buscando una posición más agradable.
En momentos como éste me pregunto cómo diablos hace Erza para manejarlas... quiero decir ¡Las tiene enormes!, y la tienes a ella brincando y corriendo como saltamontes sin problema alguno. Por solo saltar con la forma de cáncer durante mi pelea con el demonio gusano, terminé con los músculos del pecho adoloridos. ¡Tiene que enseñarme cómo lo hace!
—Natsu, debemos encontrar transporte pronto...
—¡Aawww!—se queja—¿No podemos ir caminando?—hace un puchero.
—¡Son más de 200 km! ¡Ni hablar!—le argumento.
Definitivamente no llegaremos lejos así y me temo que tendremos que ignorar su mareo por transportes si queremos avanzar rápido.
—¡Anda Lucy por favor!—suplica—Si te llevo así, ¡Ni siquiera tienes que caminar!
—Ugh... ¡Bien!—ruedo los ojos con resignación desde su espalda—¡Pero solo por hoy! Mañana mismo buscaremos un transporte...
Continuamos andando hasta eso de las 5 de la tarde. Es tiempo de parar y montar el campamento. Monto mi tienda y busco ponerme cómoda, mientras Natsu y Happy simplemente extienden su cobertor en el piso y se recuestan bajo las estrellas.
Tardo casi media hora y ellos se rascan mientras esperan... ¡Qué envidia! A veces pienso que la vida es mucho más fácil para esos 2... quiero decir, debe ser fácil cuando literalmente nada te importa!
—¡Oigan vagos! ¡Al menos enciendan la...
¡Crunch!
¡Fsss!🔥
—... fogata.
En menos de 5 segundos, Happy tira unas maderas al piso y Natsu las enciende. ¡Rayos! El mismo proceso a mí me habría tomado otra media hora... eso creo.
Los condenados me miran con una sonrisa burlona triunfal, pero todavía no ha terminado: ¡Es hora de buscar la cena!
—¿Moneda o piedra-papel-tijeras?—digo desafiante.
—¡Moneda!—responden ambos.
—Cara o cruz ¿Qué escogen?
—¡Cara!
Es tiempo de que mi suerte trabaje... ¡Soy pésima pescando y no me gusta cazar! No hay manera de que pierda.
—¡Creo que gané! ¡les toca buscar la cena!
—¡Demonios! ¿Cómo haces para ganar siempre?—ambos se quejan. Me río para mis adentros... ¡Supervivencia del más listo niño!
Ambos parten a buscar peces o tal vez conejos... Uh, espero que no traigan ardillas de nuevo...
Creo que podría darle algo de variedad a la cena con algunos frutos o algo así. ¡Todo debería estar en la guía del campista que compré para la ocasión!
Comienzo a buscar... um, esa está muy alta, esta no se ve comestible... ¡Esta está babosa!...
¡Un momento! ¡Ninguno de estos árboles está en este libro! Acabo de darme cuenta que esta guía solo sirve para las especies nativas de la región éste de Ishgar... escrito en letra minúscula ¡Algo tan importante como eso debería estar en negritas!
Mientras ellos no están, me siento junto a la fogata y preparo ramas duras para empalar y asar la carne.
Pasa una hora... y luego 2.
«... ¿Dónde demonios están esos 2?... »
...
—•○•—
...
—¡¿Encontraste algo?!—exclamó Natsu.
—¡No! ¿y tú?
—¡Demonios!
No era la carne lo que ahora preocupaba a ambos magos, pues habían juntado más que suficiente...
Una conversación aparente sin sentido les reveló algo aterrador y ahora buscaban con desesperación un regalo de cumpleaños para su amiga.
—¡Todo es tu culpa! ¡Se supone que eres tú el que recuerda éstas cosas!—reclamó Natsu.
—¿Mi culpa? ¡Estoy cansado de tener que ser el responsable!—respondió ofendido Happy—¡Además tu fuiste el que insistió en salir de viaje de inmediato!
—¡Oh ahora verás!
El hecho fue, que mientras pescaban, hablaron de lo rara que había estado Lucy todo el día y su mal genio, hasta que Happy recordó que al principio del mes había sido su cumpleaños...
«... Mierda-Mierda-Mierda... ¡que puedo darle-que puedo darle!... »
Natsu se regañaba mentalmente por ser tan descuidado. De nuevo.
«... ¿De donde voy a sacar ahora alguna ropa bonita (o cómo voy a saber cómo es una ropa bonita) o alguna de esas aguas que huelen a flores?... ¡Maldita sea!... »
—¡Pero si tu nunca le regalas nada a nadie!—replicó Happy—¿Por qué esta vez es tan importante?
—¡Esta vez ES IMPORTANTE!—reaccionó el chico.
«... por eso es que ha estado tan rara todo el día... si ésta vez no le doy nada, de seguro no va a perdonarme... ¡Y justo que acaba de perdonarme por abandonarla! ¡Esto es un desastre!... »
En un arrebato de frustración, Natsu se lanzó al riachuelo y comenzó a hurgar en el fondo...
«... Gildarts dijo una vez que en el fondo de los ríos a veces hay de esas piedras valiosas y brillantes... vamos-vamos... »
...
—•○•—
...
La ciudad escondida en la región de Mujun.
Opulenta en apariencia, pero en su interior se esconden los desechos sociales, que como en toda sociedad son ignorados y dejados a morir a su suerte...
Para sobrevivir realizan toda clase de trabajos, muchos no precisamente honestos. En las populosas calles se ofrece literalmente de todo, desde comida hasta muerte.
Rikku camina por estos parajes, cubierta de pies a cabeza, andando a paso rápido para llegar al comercio donde hace poco solicitó un servicio...
—¡Llegas tarde!—reprendió el dueño.
Un hombre de cincuenta y tantos la recibe de forma áspera. Un maestro artesano que no tuvo la suerte para que sus méritos llegaran a ser notados por los poderosos, su gran talento, ahora se desperdicia aquí, pasando de a poco al olvido entre tanta miseria...
—¡Lo siento!. No pude salir antes...—se disculpó la muchacha—¿Pudiste terminarla?
El artesano sacó 2 envoltorios de un estante, y abrió uno para enseñárselo a Rikku... Un orbe de cristal morado-negruzco, del tamaño de la cabeza de un bebé, ornamentado con un dragón oriental que lo rodea, trabajado en fina plata...
—¿Ésta es la réplica?—preguntó Rikku.
—En efecto—respondió el hombre
Rikku le cuestionó porqué no enseñaba la original también, a lo que el hombre se hastió y le dijo:
—¡Yo no vuelvo a tocar ni abrir esa cosa!—dijo señalando el segundo envoltorio—¡Esa cosa está maldita o algo!.. de solo estar cerca de ella me siento enfermo, y si la toco por mucho tiempo me quema las manos... ¡Va a costarte un extra por los daños!
Rikku asintió resignada y pagó la nueva suma convenida. Antes de irse, abrió ella misma el segundo envoltorio para comparar ambos objetos, en contra de los deseos del artesano...
—Vaya, ¡De verdad que es idéntica!
...
—•○•—
...
Me acerco un poco más a la fogata para calentarme... vaya que hace frío en éste lugar.
Ya me he comido algunas frutas a riesgo de enfermarme y ellos aún no aparecen. ¿Qué tanto se puede tardar en conseguir algunos peces?... oh esperen aquí vienen...
—¡Disculpa la tardanza!—dicen ambos.
Ellos llegan a prisa, con el saco de la carne en mano...
—¡¿Qué les pasó?! ¿Dónde se metieron?
—E-El río estaba bastante lejos, ¿no es cierto Happy?—dice Natsu nervioso.
—¡S-si, cierto!—contesta—¡Trajimos pescado!
Estos dos ocultan algo de nuevo...
—¡Mejor comamos de una vez!
La cena transcurre en incómodo silencio. Los 2 se miran a cada rato y me miran de reojo... ¿Es que tengo algo en la cara?, o es que se dan cuenta que el maldito sujetador me está molestando de nuevo... es la misma sensación de los hilos del último demonio que enfrentamos. Lastima la piel de mis hombros y cuello... ¡Estoy harta!
—¡Voy a cambiarme!—sentencio con reprimida furia. Ambos me miran algo asustados... creo que elevé un la voz un poco más de lo necesario... ¡Qué más da!
Entré en la tienda de campaña a buscar mi ropa... ¡o aquí está!.. mi nuevo atuendo favorito: Mi blusa azul que deja descubierta la espalda. Reconozco que la compré más por la apariencia que por la comodidad... ¡pero luego descubrí lo cómoda que puede llegar a ser! ¡sin mencionar que mantiene todo el frente en su lugar casi por sí misma! Solo necesito llevar un sujetador sin tirantes y la blusa hace el resto.
El único inconveniente es que deja mi espalda desprotegida contra los mosquitos y otros bichos del bosque. Supongo que siempre puedo pedirle a Natsu que me ponga el repelente sin incomodarse, ya que parece ser inmune a cualquier clase de sex appeal...
Cuando regresé ambos cuchicheaban muy fuerte y al verme se detuvieron. Están raros de nuevo. Me siento junto con ellos para interrogarlos.
—¡A ver, qué les pasa a ustedes 2!
Natsu mira a Happy con nerviosismo. El gato hace un puchero, cruza los brazos y le hace un gesto que claramente dice... "Es tú problema, ¡resuélvelo tú!"
Natsu se gira a verme de golpe. Tiene esa cara de idiota que no te dice nada y de inmediato baja la mirada al suelo. Lo miro con extrañeza.
Ahora avanza hacia mí en cuclillas, moviendo su peso sin cambiar su posición ni verme a los ojos. Mi corazón me traiciona de nuevo, late a velocidad y creo que se me puso la piel de gallina... ¡Di algo maldición!
Sube la mirada de golpe y nuestros ojos se encuentran brevemente antes que él vuelva a huirme la mirada, esta vez para el costado...
—¿Na-Natsu?—intento averiguar qué pretende mientras intento controlarme a mí misma...
«... ¡Vamos Lucy contrólate!.. no te hagas ilusiones de nuevo donde no las hay...»
Natsu sigue sin verme a los ojos y ahora se rasca el cachete con el dedo índice... ¿Es un ligero sonrojo lo que veo?
—A-a-caba de ser t-tu cumpleaños... ¿verdad?
De todas las cosas que pudiera haberme dicho créanme que es lo último que esperaba... ¡Lo recordó! ¡Después de todo lo recordó! ¿Entonces esto es una disculpa?
—Si. El primero del mes...—bajo la mirada y sonrío con nostalgia. Ahora me siento aliviada y un poco feliz de que por lo menos lo recuerde ahora... un poco tarde, pero siendo Natsu creo que es algo que no hace por cualquiera... espero yo.
En un rápido movimiento, saca algo de su bolsillo, y con ambas manos lo extiende hacia mí mientras baja la cabeza...
—¡Perdóname! ¡Lo siento de verdad Luce!
Puedo notar el dolor en su voz, el mismo de cuando conversamos en mi habitación, aquella noche antes de partir a éste viaje...
—¡Soy un terrible amigo!—esto último lo dice con verdadero sufrimiento... y hace que me duela el corazón—Tal vez los cumpleaños no signifiquen nada para mí, pero sé que para ti lo son...
¿Los cumpleaños no significan nada para él?... ahora mi curiosidad pica también, ¿Por qué pensaría así?
Mi cabeza y mi corazón se pelean entre ellos, y entre tantas emociones recién reparo en el objeto que me ofrece, sin bajar sus manos en ningún momento...
Una pequeña roca de color blancuzco, Toscamente formada para parecer un corazón...
—¿Para mí?—pregunto algo atontada.
—Se que no es mucho pero...
Antes que diga algo más que lo ponga en desventaja, tomo la piedra de sus manos y la observo con detalle...
Todavía está tibia. Creo que usó calor para darle la forma. Gracias a la luz de luna, brilla con una luz blanco-azulada que resbala sobre la superficie, pareciendo una nube... de una forma encantadora y romántica como lo es la luna... ¡Es una piedra lunar!
—¡Es piedra de luna! ¿Cómo supiste que es la que va para mi signo?—le pregunto alegre y algo sorprendida...
—... ¿Te... gustó?—pregunta algo dudoso y recién subiendo la mirada... juraría que vi una lágrima evaporarse antes de salir de su ojo...
—¡Aaww! Natsu es bellísima!..—le digo con una gran sonrisa.
—...Emm y... ¿De verdad viene de la luna?—pregunta confundido y señalando al cielo.
Lo miro con ternura ¡Su inocencia es tan adorable!
—No tonto—le digo con dulzura—Se le dice así porque brilla con una luz parecida y porque la gente cree que es un mineral muy unido a la luna—le explico con amabilidad.
—Aahh... eso ya lo sabía—dice intentando fingir. No puedo evitar reír para mis adentros... Oh pequeño suertudo.
Me le quedo mirando fijamente, buscando sus ojos... el me devuelve las miradas con timidez y cada tanto me huye, y otra vez, esa pequeña voz que a veces me susurra cosas comienza a gritar...
—Creo que me debes mi abrazo de cumpleaños...
—¡Oh cierto!—me contesta, recuperando la seguridad.
Me extiende sus brazos, invitándome a caer en ellos...
Creo que mi cuerpo se movió solo, porque en el siguiente momento ya me encontré a mi misma abrazándolo con fuerza, apoyando mi barbilla contra su hombro. Sus manos tocan mi espalda descubierta...
Tengo ganas de no querer soltarme nunca y esa extraña sensación de mariposas en el estómago...
Sin embargo, para mi desgracia la magia se rompe cuando abro los ojos por un instante y veo a Happy mirándome con su cara burlona...
«... ¡Happy no te atrevas!...»
—¡Se gusssstan!
Me sonrojo 10 tonos y empiezo a temblar...
—¡Claro que no!—reclama Natsu...
Mi corazón se impone sobre mi razón. Por primera vez no lo niego... y el que Natsu lo haga me entristece un poco...
...
—•○•—
...
El resto de la noche siguió sin mayores inconvenientes, si bien para Lucy fue todo un momento de descubrimiento, para los otros 2 no fue más que otro simple malentendido, una payasada más...
Esa noche, los 3 decidieron pasarla bajo las estrellas, aunque realmente Lucy era la única que había usado la tienda durante el viaje.
Happy ya se encontraba dormido pero Lucy no podía conciliar el sueño... tenía demasiadas cosas en la cabeza... sentimientos recién admitidos pero que llevaban ya mucho tiempo ahí...
—Natsu... ¿Estás despierto?
—¡Yaaawn!—bostezó—Si, ahora lo estoy... ¿Qué quieres?—dijo espabilando.
Lucy se quedó muda por un momento, sin saber bien qué preguntar. La única razón por la que acabó despertándolo fue por "orden" de esa molesta voz que rondaba en su cabeza, ahora su cuerpo le obedecía sin consultarle a ella misma...
—Dime Natsu...—preguntó algo dudosa—¿Cuál es tu problema con los cumpleaños?
—¡Tch!—Natsuprotestó con disimulo...
Toda la tranquilidad que había ganado después que ella aceptó el obsequio se fue al traste cuando escuchó la pregunta...
«... todo iba tan bien... ¡¿Por qué insistes en volver a hablar de ello?!... » maldijo Natsu.
—No tengo ningún problema—dijo serio—¡Son el resto de las personas las que exageran con ello!
—¿Natsu...?
—Sigh... ¿podemos dejar de hablar de ello?—dijo toscamente, mientras se giraba dándole la espalda a su amiga.
Sin embargo, de inmediato sintió esa familiar incomodidad. Se dio vuelta de nuevo para mirarla y se encontró con su rostro triste.
«... Oh maldición... »
Makarov le dijo que esa particular incomodidad que últimamente sentía tenía un nombre.
"... Se llama empatía Natsu... "
No le gustaba para nada sentirla. No estaba acostumbrado a mostrar vulnerabilidad ante ninguna situación. Podía estar asustado, podía estar preocupado pero nunca completamente desesperado. Desesperado por dejar de tener que pensar en cosas tan complicadas, de que Lucy dejara de preocuparse, porque ahora al mismo tiempo lo preocupaba a él también...
Tenía la esperanza de que cuando encontraran la llave, mágicamente todas estas nuevas e incómodas sensaciones desaparecieran, que pudieran volver a ser los mismos de antes de la separación del gremio.
—Yo... lo siento. No fue mi intención...—dijo casi en un susurro. Por culpa de esta cosa de la empatía, ahora debía disculparse cada 5 minutos.
—No te preocupes... es solo que me dio algo de curiosidad...—dijo tranquila—¿No te gustan los cumpleaños?
—No es que no me gusten... es solo que yo no entiendo porqué la gente celebraría que es un año más vieja...
—¿?—Lucy solo lo miró confundida.
«... Si el tiempo pasa, significa que el cambio está cada vez más cerca... »
—Y además... ¡yo ni siquiera sé cuando es el mío!—protestó Natsu en voz baja.
Lucy finalmente confirmó lo que Mira le había dicho alguna vez...
—Quieres decir... ¿Qué nunca has celebrado tu cumpleaños?—preguntó Lucy algo sorprendida.
—Una vez casi... fue exactamente un año después de que conocí al maestro... me organizaron una fiesta entre todos, y se propuso que mi cumpleaños sería ese día a partir de ahora...—Natsu explicaba todo con muchas pausas, sintiendo que la rubia le sacaba las palabras contra su voluntad.
—¿Y qué pasó?—preguntó conmovida.
—Yo no quise—respondió secamente.
—¿Por qué no?
—...
Ahora el muchacho se quedó callado y no quiso hablar más. Lucy no se iba a dar por vencida tan fácilmente...
—Natsu...
—... ¡Entonces creía que solo Igneel lo sabría, así que quería celebrar cuando lo encontrara!—Natsu volvió a hablar esta vez levantó la voz, molesto por la insistencia.
Lucy sintió que el corazón se le rompía ante la declaración. Siempre lo había considerado un sujeto duro y despreocupado, pero desde la conversación del viaje anterior finalmente pudo comenzar a conocer al Natsu de adentro, aquel que se ocultaba detrás de su fuerza... por primera vez, sentía que su mejor amigo le habría su corazón. En sus adentros rogó por que fuera la primera a la que se lo revelara.
«... Vaya, tal vez el año separados no fue tan malo después de todo...» —pensó la rubia
—Con el tiempo me di cuenta que realmente no importaba... ¿Por qué sería alguien diferente cada año después de esa fecha?—Natsu habló ya más calmado.
«... y nunca quiero serlo...»
—Los cumpleaños también tienen cosas buenas...—Lucy intentó animarlo—¡Hay mucha comida y pastel! ¿Te encantan esas cosas cierto?
—¡Es verdad!—contestó alegre.
—¿No recuerdas alguna vez haber celebrado con Igneel?
Natsu enmudeció al instante y su rostro se cayó...
«... ups... creo que pregunté algo que no debía...»
—No lo sé... quiero decir, no lo recuerdo... hay muchas cosas que no recuerdo—dijo Natsu apretando los puños.
Por primera vez, Lucy comenzó a pensar que tal vez su falta de memoria no era solamente su despistada manera de ser, sino que podría ser algo patológico. Añadido al hecho que su magia desaparecía sin avisar... Falta de memoria y deficiencia de magia podría ser algo serio.
—¿Anna-san tampoco lo sabe?—preguntó Lucy de nuevo—porque ella te conocía de cuando vivías con Zere...
—Basta—la detuvo en seco—No quiero saber nada de ello... no quiero.
Mentiría si dijera que ya había perdonado a Zerefdel todo. Mucha gente había muerto por su causa y aunque lo perdonara ¿Cambiaría algo con ello?. Por respeto a la primera que de verdad lo intentaba, pero había días en que no podía ni siquiera pensar en él sin ver el horrible cuadro de Larcade siendo atravesado y escupido... además también estaba el otro asunto...
«... ¡Soy humano!, no un maldito libro...» aunque no necesitara probárselo a nadie, la duda todavía lo atormentaba...
—¿Fuiste a ver a Porlyusica-san por el asunto de tu magia y tu falta de memoria?—preguntó Lucy de forma demandante.
Natsu solo la miro extrañado.
«... demonios Lucy... ¿Por qué justo ahora?!...»
—...—Natsu no respondió nada.
—¡Lo prometiste!—reclamó la rubia—¡me prometiste que cuidarías de tu salud desde ese momento en adelante!
Le recordó la promesa que hizo en el viaje anterior, poco antes del ataque del monstruo de las vías. Ahora que lo pensaba mejor, dicha criatura se parecía demasiado al demonio de los cabellos... una joya.
—No he faltado a mi promesa—Natsu respondió firme—... es solo que no hubo tiempo. Después de que regresamos, casi de inmediato volvimos a salir y ahora estamos aquí...
Natsu intentó evadir el tema para tranquilizarla y que dejara de preguntar, pero Lucy no era fácil de engañar cuando se lo proponía.
—No es normal Natsu...—dijo preocupada—¿Siquiera recuerdas el rostro de tu madre?
—¡Creo que la vi en un sueño o algo así!—dijo refiriéndose a las extrañas visiones que tuvo cuando estaba "muerto", justo después de la pelea con Gray—No es que realmente me importe...
—¡Natsu!—lo reprendió Lucy, a la vez que le pegaba con la mano abierta en el hombro, estando ambos recostados...
—¡Ouch!—se quejó Natsu.
Cuando se hablaba del tema, no era conveniente restarle importancia frente a Lucy. Para ella, su más preciado recuerdo era el rostro de su madre.
Natsu la había provocado de forma inevitable y ahora ella estaba ya buscando algo más con lo que pinchar...
—¿Puedo ver tu chequera?—volvió a preguntar Lucy en forma demandante—Esa vez también dijiste que abrirías una cuenta bancaria...
—¡Demonios Lucy!—Natsu se hastió—¡De veras que a veces puedes ser molesta!
—¡Y tú eres un irresponsable e inmaduro!—le respondió en el mismo tono.
—¿Por qué demonios tengo que poner mi dinero en ese lugar?—bajó el tono de voz—puedo guardarlo perfectamente en mi casa...
—¿Y cómo te ha funcionado hasta ahora?—Lucy preguntó sarcástica.
Natsu solo la miró con los ojos entrecerrados...
—¡sigh!—suspiró derrotado—Bien Lucy... ¡Pero no tienes que patearme cuando estoy en el suelo!
Lucy lo miró con esa sonrisa triunfante que siempre ponía cuando ganaba una discusión.
—Cuando volvamos, irás a ver a Porlyusica—dijo Lucy con autoridad—y yo te vigilaré...
Natsu asintió sin protestar.
—... Y también iremos al banco a abrirte una cuenta...
—¡Vete a dormir Lucy!
...
—•○•—
...
Era casi media noche, y Lucy todavía no podía dormir.
Optó por dejar a Happy y Natsu descansar y fue a sentarse a unos metros lejos de ellos, contemplando el cielo estrellado, y a la luna, que brillaba completamente llena.
En su mano sostenía la piedra que Natsu le había regalado. No podía dejar de mirarla con auténtica felicidad. Aunque tenía un acabado tosco y en toda su vida había recibido joyas mucho más elaboradas y hermosas, para ella ésta lucía como un verdadero tesoro. Un símbolo de sentimientos puros y auténticos. Aún cuando hubiera sido (que lo fue) producto de una improvisación hecha a las prisas, no le quitaba su valor...
«... A Lumiere-san no le gustaría... »
Sin saber por qué, volvió a rememorar el pasado, cuando su madre los dejó solos, a su padre y a ella...
Tuvo que ser testigo de cómo él caía en la tristeza e intentaría llenar ese vacío con riquezas igualmente vacías, desapareciendo todo lo bueno que su hija admiraba en él.
«... Al final, en realidad era mamá quien sostenía nuestra familia... »
Si. De seguro Lumiere-san le diría que el regalo no estaba a su altura, que Natsu no se merecía su amor, y su padre... de seguro estaría furioso. Aunque tal vez, después de perderlo todo y volver a empezar, habría recordado las cosas de verdad importantes... tal vez.
«... Eso no importa... »
¡Todos ellos podían quedarse con su oro, diamantes y telas finas!, porque para ella, ese pequeño gesto, esa tosca piedra con forma de corazón era el mejor regalo que había recibido en mucho tiempo.
Piedra de luna... una variedad de la Adularia, muy utilizada en la joyería debido a que es costosa y difícil de hallar. Fue casi un milagro que Natsu encontrara tan buen ejemplar en un arroyo cercano.
También era una elección irónica para Natsu...
Lucy reflexionaba el por qué. Es una piedra que recuerda a quien la tiene que, todo es cíclico. Al igual que la luna que crece y mengua, todo forma parte de un periodo de cambios. Aunque muchas veces se olvide y cueste trabajo aceptarlo, la vida es un cambio continuo.
«...Para alguien que no le gustan los cambios, en verdad que es una elección muy irónica... »
Siguió atontada admirando el adularescente brillo de la piedra. El aura de la luz en realidad parecía estar brillando desde el interior de la piedra, como una resplandeciente nube azulada...
Pero de un momento a otro la luz se torna de un familiar color morado...
«... ¿pero qué?... »
La chica alza la cabeza y ve la luna, completamente teñida de ese espectral tono morado-púrpura... igual que aquella noche en las vías del tren, después del ataque del monstruo...
—¡NATSUUU!
Lucy escucha la voz de Happy gritar.
La rubia se levanta y de inmediato corre hacia donde están sus amigos, un mal presentimiento nace en su corazón...
—¡¿Qué pasó?! ¡¿Qué le pasó a Natsu?!
Cuando llega, ve a Happy desesperado, intentando despertar a su amigo.
Natsu está sentado, con la cabeza mirando al cielo, a la luna morada, atrapado en una especie de trance...
El esmeralda de sus ojos ahora es del mismo color que la luna, ese morado espectral, que también comienza a teñir su esclerótica. Todo el ojo emana ahora ese espeluznante brillo... Lucy lo llama con desesperación
—¡Natsu que tienes! ¡Natsu escúchame!... ¡NAATSUUU!
...
...
...
—•○•—
...
3 cuartos de hora antes de la media noche.
Rikku se escabulle en la bóveda de tesoros del castillo. Por unos momentos duda de sus intenciones ya que sus lealtades se ven conflictuadas. Un trato era un trato.
Con mucho nerviosismo deja la réplica en su lugar y toma la joya verdadera, para acudir al encuentro...
«... Debo darme prisa... »
Rikku deja el poblado y sale incluso más allá de los límites del bosque de bambú y se dirige a un espectral paraje con árboles viejos y secos. Allí aguarda a su "benefactor"
Ella mira la reliquia con culpa. Fue una suerte que Natsu y Lucy no preguntaran más detalles acerca de la joya o su relación con el supuesto médico...
El ruido de las hojas con el viento y los chillidos de los animales nocturnos formaban una melodía que le llenaba de miedo el corazón. Había estado sola en el bosque muchas veces, incluso por la noche, pero esta vez algo era diferente...
—Llegas temprano. Eso me agrada.
Rikku casi saltó de miedo cuando la inexpresiva y a la vez espeluznante voz de Ophis llegó a sus oídos.
—O-ophis-sama ¡que-que gusto verla!—hizo una reverencia tartamudeando.
El supuesto "médico" se mostró desprovisto de su disfraz...
Una niña pequeña, de largo cabello negruzco y ojos igualmente oscuros y sin brillo. Lleva un vestido negro, de estilo lolita gótica...
—¿La tienes?—preguntó secamente.
Rikku hizo un esfuerzo para recobrar la compostura. A pesar de que había cumplido con su parte del acuerdo, el precio solicitado aún le parecía alto...
—¡Si! Justo aquí—exclamó la muchacha con fingida seguridad.
Rikku sacó el orbe de su envoltorio, enseñándoselo a Ophis... Si su madre o cualquiera del castillo lo descubriera ella sería ejecutada por traición...
—¡¿Ungh?!
Sin embargo, la niña comenzó a debilitarse. Su cuerpo volvió a humear, justo como en el bosque durante la batalla entre Natsu y la mujer demonio. Sus vasos se dilataban haciéndose visibles debajo su piel...
—Está demasiado cerca. ¡Más lejos! —ordenó Ophis sin mostrar emoción alguna...
—¡Lo siento!—se apresuró a disculparse Rikku...
«... ¡¿Cómo piensa llevársela si ni siquiera puede tocarla?!.. »
Pero a pesar de las molestias sufridas, Ophis no perdía de vista su objetivo. Observaba la joya con gran codicia...
—Interesante. Un recubrimiento avanzado que permite que incluso los humanos puedan tomarla...
Rikku no entendió nada de la explicación...
—Ábrela—Ophis ordenó.
—¿Ehh? —preguntó confundida...
—Que la rompas. Sácala del interior...
Rikku dudó un instante... Si de todas formas iba a entregársela no importaba que la rompiera ¿Verdad?
Lo que la atemorizaba era que los probados poderes de la joya causaran desastres si escaparan de su prisión...
—Muy bien... ¡Aquí voy!
Rikku tomó el orbe con ambas manos, usando la decoración del dragón de plata como asa. Como segundo movimiento usó el pie para golpear el suelo con fuerza... Gracias a sus poderes, un pilar de roca brotó del suelo y ella estrelló la joya contra él...
CRAAASSHH
...
Cuando el cristal del orbe se quebró, una cegadora luz iluminó todo el lugar... Rikku pudo sentir la peligrosa aura salir disparada...
¡WOOOOSSHHH!
Todo el poder allí encerrado se liberó de golpe y repelió a Rikku unos metros atrás...
«... ¡¿Qué es eso?!... »
Luego, toda la luz se retrajo sobre sí misma, siendo absorbida hacia el centro, revelando su verdadera forma... Una pequeña gema morada irregular...
—Finalmente.
Ophis volvió a deformar su boca en la ventosa con dientes y aspiró de nuevo...
La gema fue absorbida y tragada por la niña.
Rikku volvió a observar con miedo. Como si no hubieran sido suficientes emociones por un día, ahora el cuerpo de Ophis comenzó a brillar con una luz morada en el centro, pero a la vez expulsaba sombras como vientos huracanados...
🔥¡WOOOOSSHHH!🔥
Junto a los vientos, Ophis se cubre de un aura llameante color morado, expulsando ondas de poder que amenazan con mandar a volar a Rikku. La muchacha siente también cómo los poderes de Ophis empiezan a crecer de forma aterradora.
Un rayo de luz morada se disparó del centro, directo hacia la luna...
Ahora el satélite de la tierra está teñido del mismo siniestro color.
...
CONTINUARÁ
—•○•—
¡Gracias por leer y no olvides dejar tu review!
