A,B,C Inuvember drabbles

Personaje: Shippo

Género: Humor

Queso


Aquel día, el pequeño zorrito se encontraba jugando con su trompo de juguete cerca del pozo, a la espera de que Kagome regresara de su época con grandes ansias, después de que la azabache le prometiera que al regresar, le llevaría uno de esos deliciosos bocadillos tan extraños que habían en su mundo.

¿Cómo le había dicho que se llamaba? Ah, sí, ya lo recordaba, era un sándwich de queso...

Recordaba bien que hace un par de semanas atrás, la chica había traído algunos de su mundo, listos para compartir con sus amigos, y al probarlos, todos habían encantados con el sabor tan simple y delicioso, provocando que la azabache les prometiera que luego les traería más.

Y hace dos días, justo antes de marcharse, la chica le contó en secreto que a su regreso, les iba a traer a todos más de aquellos bocadillos.

De tan solo recordarlo se le hacía agua la boca...

El pequeño sonrió con alegría al pensar en la adolescente, aquel era un bonito día de primavera, y el campo estaba lleno de flores fragantes y de hermosos colores, por lo que, aprovechando que la pequeña niña que siempre viajaba con Sesshomaru estaba también en la aldea, aprovecharía de recoger algunas flores para que juntos hicieran algunas coronas con estas, seguro con eso podrían distraerse en lo que su amiga regresaba del futuro, además de que con eso, también le tendría preparado un lindo regalo a la joven sacerdotisa.

Con lo que no contaba el pequeño zorrito, era que cierto albino de traje rojo se encontraba sumamente ansioso por la llegada de la fémina que le gustaba, por lo que con un salto apresurado y un grito de batalla, el hanyou se lanzó a través del portal en búsqueda de la chica, con la meta de llevarla de nuevo a la aldea.

No estaba dispuesto a esperar ni un segundo más.

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Cuándo los finos oídos de Shippo escucharon ruido proveniente del pozo, salió corriendo con dirección a este, siendo seguido de cerca por la pequeña niña que jugaba con él y la nekomata que se encargaba de vigilarlos con total lealtad, viendo que estos no hicieran nada peligroso que pudiera lastimarlos.

Sin embargo, cuándo el zorrito llegó al lugar del encuentro, lo que presenció fue a la azabache riñendo con el orejas de perro, mientras que esta le reclamaba por alguna cosa relacionada a su glotonería... Y fue ahí que lo escuchó.

- ¡Bah! ¡Ni que fuera para tanto! ¡Solamente me senté en esas cosas!

- ¡¿Que no es para tanto?! ¡Se supone que esos sándwich eran para que todos los disfrutaran! ¡No voy a darles algo en lo que te sentaste! ¡Abajo!

El ruido provocado por el impacto se escuchó, y la azabache, dando grandes zancadas caminó de regreso a la aldea de Kaede.

Cuando el niño pelirrojo se percató de lo que eso significaba, un terrible enojo se apoderó de él.

Oh, Inuyasha estaba tan, pero tan muerto...


Y espero que les haya gustado este drabble.

Aquí van 500 palabras en este intento de humor, que espero que haya funcionado.

Recientemente, mientras que revisaba mis viejos archivos me dí cuenta de que esta historia nunca la llegué a terminar, y lo que es peor, que me he desaparecido de la red durante mucho tiempo.

Así que estoy de vuelta, lista para terminar lo que empecé.

¡Nos vemos!