A, B, C Inuvember drabbles
Personaje: Kagome
Género: Horror/Suspenso
Ruidos
La pequeña niña miró con miedo el techo de su habitación mientras se escondía bajo su cobija de ositos, sus ojitos achocolatados no dejaban de ver la vieja madera que conformaba el techo de su habitación, en donde no se dejaban oír espeluznantes ruidos durante toda la noche.
Ruidos como si las garras de algún monstruo rozaran la vieja superficie, arrastrando con ellas algo que escapaba a su imaginación, pero que estaba segura de que no era nada bueno, sino todo lo contrario a ello.
Escenas de alguna película de terror que había visto a escondidas de sus padres cruzaron su joven mente como un relámpago, mientras que afuera una tormenta de desataba con fuerza abismal.
Tap, tap, tap...
De repente, el sonido de pisadas empezó a escucharse en su habitación, acompañadas de aquel ruido que ya había estado escuchando minutos antes.
El tiempo parecía eterno, y la inclemente tormenta que se desataba en el exterior no hacía más que ponerla nerviosa; con el miedo abrumando todo su ser, la niña rezaba por que pronto se hiciera de día, que llegara pronto el amanecer, para que así aquellos ruidos se esfumaran por completo, tal y como sucedía cada día sin falta.
Porque aquellos ruidos siempre desaparecían al despuntar el alba, aquella criatura nunca se hacía notar cuando sus padres y abuelo estaban despiertos, no, siempre esperaba hasta que la oscuridad cubría con su manto nocturno la ciudad, para hacer acto de presencia.
Un escalofrío la recorrió al recordar como su madre había actuado sorprendida cuando la pequeña le contó de aquella cosa, una vez cuando, jugando en el corredor, vio como esta se asomaba por una de las rendijas entre las desgastadas tablas de madera. Aquella vez su madre creyó que era un producto de su imaginación, a la vez que su abuelo junto a su padre subían las escaleras hasta el ático para revisar que no hubiera nada extraño, llevando el mayor de ambos hombres unos cuantos pergaminos, tan solo por si acaso.
Sin embargo, nunca encontraron nada, aunque lo que la familia no sabía en aquel momento, es que aquello solo serían los poderes de la niña manifestándose...
Con miedo y temblando de pies a cabeza, la niña se escondió bajo la cobija, haciéndose un ovillo, y pidiendo con todas sus fuerzas porque aquellos ruidos desaparecieran.
400 palabras
Espero que les haya gustado, de ser así no olviden darle a seguir al fic, para que así la página les avise cuando suba un nuevo episodio.
