Aclaraciones: Sin POV definido
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Disfruten la lectura
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Capítulo 21. Tendencia
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A veces se preguntaba qué pensaría o cómo tomaría él descubrir que Tenten hubiera decidido "devolverle" el golpe y engañarlo también, no es que fuera celoso o desconfiara de su esposa, era solo un pensamiento que lo rondaba. Por lo general cuando él se entretenía viendo a alguna mujer y luchaba con recordarse a sí mismo que era un hombre casado y que, exceptuando cuando era época de exámenes en la universidad, su esposa siempre se mostraba dispuesta a estar con él.
Aunque bueno, dicho pensamiento podía ser probablemente porque la castaña parecía ser ligeramente popular en la universidad, por eso y porque desde algunos días atrás había cambiado la foto de perfil de la aplicación de mensajería. Desde que se habían casado en la foto siempre estaba él presente, obviamente dejando de lado el tiempo de su crisis marital, pero incluso desde antes que ella regresara a la habitación que compartían, la foto había vuelto a ser algo familiar. Ahora era una de ella de frente a Ryuu en la que los dos se estaban sacando la lengua, una imagen por demás tierna de madre e hijo que él mismo había tomado, pero precisamente en la que no estaba incluido.
Era algo absurdo probablemente, así que solo respiró profundo antes de regresar su atención a la celebración del cumpleaños de su esposa, caía un martes y una cena en un restaurante elegante había sido descartada porque ella le dijo que sus compañeros querían hacer algo, aunque al ser entre semana se dejaba de lado que fuera algo hasta tarde o que se saliera de control, eso y que Tenten no bebía. Hana se enteró y se unió a la celebración también, por lo que ahora sería una reunión en la propiedad por temas de espacio.
La velada transcurría con normalidad, con él viendo de reojo a un compañero de Tenten que no conocía de antes y que en su percepción sonreía demasiado, adulando incluso a Ryuu, a quien ellos no habían estado dispuestos a dejar por fuera de la celebración. Su esposa era cortés y solamente lo soltaba de la mano cuando tenía que encargarse de limpiar al pequeño dragón que tenía 3 años y medio y empezaba a ser un poco pesado para mantener alzado, lo que sí es que definitivamente le encantaba ser el centro de atención. Seguía pendiente del hombre cuando su madre entró a la propiedad y por fin dejó de lado el creer que ese muchacho pretendía a su esposa, era solo uno más de los tantos que quería poder saludar a su progenitora y decirle cuanto la admiraba.
Porque eso era algo que Tenten le había comentado desde primer semestre, su apellido era casi célebre por su madre y muchos querían que les presentara a la mujer. Además que la situación no había cambiado mucho aunque ella ya estuviera en cuarto semestre pues cada nuevo profesor que le tocaba le preguntaba por la relación con esta, de ahí que al tener nuevos compañeros se interesaran en ella.
- ¿La pasaste bien? — preguntó cuando estuvieron en la cama
- Supongo, me gusta más cuando no son reuniones con mucha gente — ella estaba sobre su pecho y se apretó más — solamente nosotros
- Bueno, en 2 semanas seremos solamente nosotros para nuestro aniversario
- Será nuestro primer viaje sin Ryuu — había algo parecido a un puchero en su rostro
- Es nuestro cuarto aniversario, creo que podemos ser un poco egoístas este año — ella se mordió el labio — igual solo serán un par de noches — y ya habían planeado que en julio para el cumpleaños de él, el viaje sería a Francia, esta vez sí todos como familia.
- Lo sé... es solo... — suspiró — me cuesta estar lejos de mi bebé
- Nuestro bebé cumplirá 4 años — ella asintió, estaba seguro que Ryuu podía cumplir 50 y Tenten se seguiría refiriendo a él como su bebé — por cierto, mi madre me dijo hoy en la reunión que debemos empezar a hacer los trámites para el cupo del instituto.
- ¿El instituto? No empezará hasta principios del otro año
- Lo sé, pero ya sabes cómo es... sería bueno hacer su preadmisión
- No hemos visto opciones de institutos — él guardó silencio, era obvio a que claustro quería enviarlo su progenitora y Tenten leyó su mente — Kiba, no quiero que vaya a ese colegio
- Tú también eres egresada del mismo lugar
- Y por eso lo estoy diciendo — era raro ver a Tenten tan seria, por lo que de momento optó por no contradecirla y ya encontrarían un punto de acuerdo en el tema.
Para el cumpleaños de Hana la reunión fue en el club y la castaña ya le había mostrado los colegios que ella tenía en mente, por lo que los había revisado y asistieron a unas cuantas entrevistas con los rectores que parecían más que complacidos por la perspectiva de recibir en sus instalaciones al primer y único nieto de Tsume.
- ¡A qué te refieres con que mi nieto irá a otro lugar! — la pregunta surgió mientras socializaban y su madre escuchó la respuesta, por lo que tan pronto estuvieron a solas les hizo el reclamo
- Con Tenten estuvimos viendo algunas opciones, nos gustó más...
- Nada de eso — lo interrumpió sin dejarlo explicar — no hay ningún motivo válido para que estén pensando en enviarlo a un instituto diferente
- Sí lo hay — su esposa a su lado contestó
- ¿Y cuál es ese motivo? ¿Hacer que mi nieto no siga la tradición de la familia?
- Hacer que MI hijo estudie en un lugar que refuerce su francés desde el principio — el rostro de su madre se vio contrariado — ya le he enseñado las bases y no esperaré hasta que esté en su penúltimo año para que lo practique y tenga un simple A1 al graduarse
Su progenitora se quedó en silencio, Tenten era políglota y como tal estaba intentando que su hijo también lo fuera. El pequeño dragón ya podía hacer frases en inglés, balbucear algunas cosas en francés y según ella también dominaba unas escasas palabras en chino, aunque con ese no le constaba porque él no lo entendía, y al ingresar a la universidad la castaña disminuyó sus lecciones en ese idioma. De hecho dado que a ella le habían homologado el inglés y el francés por los certificados, había optado por tomar coreano en las clases de idiomas que ya tenía estipuladas en el pensum.
Ese fue el fin de la discusión, resignada su madre había visto el folleto del colegio elegido y tras estar segura que el nivel del lugar era igual de elitista al otro dejó de fruncir el ceño, aunque no estaba feliz.
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Observó la hoja al frente suyo, sabiendo que debía tener su atención enfocada en eso por completo. Tiempo atrás había conseguido su objetivo de tener una solución para no volver a verse represado de trabajo e incluso tener tiempo libre para sus propios negocios, algo que estaba haciendo en ese momento.
No es que su prioridad fuera conseguir una alianza con Neji, su prioridad había sido no meterse en su camino y que cada uno pudiera seguir en lo suyo. Había sido casi una casualidad que un día hablando con Shino sobre algunos proyectos juntos que hubieran descubierto que tenían uno en mente que coincidía con el hombre y en lugar de tratar de competir pues eso los dejaría a todos en una mala posición, lo mejor sería aliarse e incluir de paso a Kankuro que también había mostrado interés en el tema. Después de todo no estaban hablando de pocas cifras y no eran el único conglomerado empresarial detrás de adquirir esa parte del mercado.
Por eso habían acordado un par de reuniones, las primeras para discutir a grandes rasgos qué era lo que querían lograr y posteriormente otras para dejar toda la documentación en regla y que nadie sacara provecho de algún vacío legal o que el contrato que iban a hacer pudiera ser revocado. Cada uno tenía experiencia en un sector específico o con una forma de negociar, por ejemplo el Hyūga era conocido por viajar mucho y moverse en el sector internacional más que en el nacional y de ahí que tuviera un poco más de conocimiento o estuviera más acostumbrado a leer los cambios de divisas.
La reunión era en el edificio del Corporativo Inuzuka y estaba concentrado en su lectura cuando escuchó a lo lejos un teléfono vibrar repetidamente pero no le prestó atención. La vibración continuaba y él no era el único que lo escuchaba, la mirada de los otros hombres indicaba que no era el teléfono de ellos, por lo que debía ser el suyo. En ese momento fue su smartwatch la que empezó a vibrar, maldito aparato defectuoso que funcionaba cuando quería. Giró la muñeca para ver que era una llamada de su esposa y dio un ligero toque para silenciarlo, notando cuando la llamada se fue a buzón que tenía 20 mensajes sin leer de ella. Eso le parecía extraño, en especial cuando una nueva llamada empezó y él volvió a silenciarla, Tenten rara vez solía insistir tanto.
- Si necesitas contestar, adelante — Neji seguía viendo las hojas, pero seguro estaba fastidiado por el sonido del aparato vibrando más que interesarle propiamente su vida.
- Es mi esposa — aclaró tratando de recordar si Tenten había mencionado algo acerca de alguna actividad en el colegio de Ryuu, porque lo que surcaba su mente es que todos esos mensajes eran fotos de su hijo en algún disfraz o concurso — la llamaré más tarde, cuando hagamos la pausa para el almuerzo — no quería sonar como si no fuera importante, pero en ese momento prefería seguir enfocado en lo que estaba leyendo y que pudieran adelantar todo lo posible en esa reunión.
- ¿Seguro? — Ahora fue Shino al ver que él silenciaba una tercera llamada.
- Sí, no pasa nada
- No quiero que Tenten me culpe porque no le contestas — al Aburame le había caído bien la castaña, en especial porque a veces cuando se cruzaban en las reuniones sociales podían quejarse juntos de los profesores. Él solo se encogió de hombros, continuando en lo que estaba. Habían pasado alrededor de 5 minutos cuando la puerta de la sala de juntas se abrió de par en par, dejando ver a su madre claramente enojada.
- ¡¿Se puede saber por qué no le contestas el teléfono a tu esposa?! — la mujer lo veía fijamente, ¿Tenten la había llamado a ella? — mil disculpas caballeros — pareció caer en cuenta que él no estaba solo y que no podía gritarlo como seguro había planeado en su camino hasta allí
- La llamaré cuando...
- Sal — lo interrumpió y él solo maldijo en su mente mientras se ponía de pie, era un hombre de negocios... que iba a ser reprendido por su madre, no volvería a proponer que hicieran las reuniones en ese edificio
- Madre, esto no era necesario — se excusó, no estaban propiamente a solas, solo afuera de la sala de juntas y a través del cristal podían verlo desde adentro — voy a llamarla en...
- Ryuu se cayó en el colegio — lo interrumpió de nuevo — al parecer se fracturó el brazo
- ¿Qué? — todos sus sentidos se pusieron en alerta al saber que su pequeño dragón estaba lastimado, por eso su esposa había insistido tanto
- Llamaron a Tenten a avisarle, Ryuu va en la ambulancia y ella en un taxi rumbo a la clínica.
- Ya salgo para allá — la mujer no dijo nada más, él tan solo volvió a abrir la puerta y tanto Shino como Kankuro aparentaron que no se iban a reír — lo siento, debemos dejar la reunión para mañana
- ¿Está todo bien? — fue el Sabaku quien preguntó
- No, mi hijo tuvo un accidente en el colegio y debo ir a la clínica.
Ellos solo dijeron que lo retomarían al día siguiente y tras tomar su abrigo él se fue hacia el ascensor de una vez, sintiéndose culpable por haber ignorado las llamadas de su esposa y que esta hubiera tenido que recurrir a llamar a su madre.
La relación entre Tenten y su madre seguía siendo compleja, pero había mejorado levemente con el inicio del año escolar, momento en el que efectivamente los profesores alabaran el avance en los idiomas del niño. Al punto que se había creado un grupo en la aplicación de mensajes en donde estaban ellos 4, incluyendo a Hana, y en donde se enviaban las fotos de Ryuu en sus diferentes actividades en el colegio y los reportes de notas. Pero la castaña nunca había llamado a la mujer, lo que de paso le decía que debía estar desesperada y al borde de un ataque de pánico por pensar en que su pequeño dragón estaba herido.
Llegó a la clínica y buscó a Tenten, quien caminaba de lado a lado y era la viva imagen de la desesperación. Corriendo a sus brazos en cuanto lo vio, empezando a llorar de una vez, nadie le daba todavía razón de su hijo y ella alternaba entre sentirse una pésima madre y sentirse impotente por no poder hacer nada más que esperar. Consiguió que se calmara lo suficiente para que se sentaran y finalmente tras casi media hora una enfermera les indicó que podían pasar a una habitación.
La castaña corrió hacia Ryuu quien todavía tenía los ojos ligeramente llorosos, de seguro fue una caída fuerte. No lo dejó hablar, solo empezó a besarle la frente y la coronilla mientras lo abrazaba cuidando de no tocar el brazo izquierdo que ahora era cubierto por una férula. La enfermera del colegio estaba allí y además de disculparse les relató el accidente, a pesar de la situación él tuvo que hacer su mayor esfuerzo para no reírse, definitivamente nadie dudaría jamás que era su hijo y que al parecer sí los iba a hacer pasar por varias de las aventuras que él mismo hizo pasar a su madre.
Se confirmaba que era una fractura en el cúbito, su pequeño dragón iba a estar inicialmente 3 semanas con incapacidad médica y ya evaluarían extenderla, ellos tendrían que regresar en un par de días para realizarle un control, revisar si la inflamación ya había disminuido y si era necesario enyesar la zona o se podría continuar solamente con la férula toda la recuperación. Compraron los medicamentos para el dolor que fueron recetados y mientras él conducía rumbo a la casa escuchaba a su hijo hablar cada vez más emocionado sobre cómo estuvo a punto de ser el primer niño en escalar el árbol más grande del instituto. Ryuu iba sentado en el asiento trasero, en donde también iba Tenten abrazándolo pues la silla infantil estaba instalada en el auto de ella y este seguía en el parqueadero de la universidad porque la castaña no había sido capaz de conducir a la clínica.
Tenten estaba en su semana de exámenes finales del semestre y aunque quería dedicarse a vigilar a Ryuu, también tenía que estudiar. Así que él propuso hacer una maratón de la serie infantil, algo que captó de inmediato la atención del infante y a lo que su esposa agradeció, pues difícilmente el niño se movería del frente del televisor mientras tanto.
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Al día siguiente la niñera no apareció y tras llamarla dijo que no podría asistir. La castaña frunció el ceño y dijo que faltaría a su examen, prefería eso que dejar a su hijo sin atención, pero él negó. No era justo que ella se perdiera su examen solo por ese motivo, así que todos se subieron al auto y tras dejar a Tenten en la universidad, se fue con su pequeño dragón para la oficina.
- Buenos días caballeros — saludó al entrar a la sala de juntas, era el último en llegar — Ryuu, saluda.
- Buenos días — dijo el niño viendo a los hombres y estos contestaron a su vez
- Lo siento, la niñera no pudo asistir y mi esposa está en exámenes finales, pasará a buscarlo tan pronto se desocupe.
- Es una linda férula — comentó Shino y el niño levantó el brazo sonriente, como si fuera un trofeo.
- Menos mal es en el brazo izquierdo y no en el derecho — acotó Kankuro
- Ryuu es zurdo — aclaró — así que hoy se va a dedicar a tratar de practicar su letra con la mano derecha mientras su papá trabaja, ¿verdad que sí, enano?
Con una sonrisa el niño se sentó a su lado, afortunadamente recordó empacarle los lápices de colores por lo que le entregó estos y un par de hojas en blanco. Para tener 4 años y medio era avanzado para su edad y así como había heredado ser un poco travieso como él, también había heredado el ser aplicado como su madre. Ellos discutieron un poco algunos de los puntos en los que iban el día anterior y retomaron el leer la forma final del documento consolidado, la mañana iba por mitad cuando Tenten llegó al edificio.
- ¡Mami! — la castaña ni siquiera había golpeado la puerta y él no la había escuchado, pero claramente su hijo sí y se bajó de la silla aprisa, se había acostumbrado rápido a tener que usar el otro brazo y abrió para correr hacia ella, Tenten se agachó de una vez para recibirlo en sus brazos.
- ¿Te divertiste con tu papá?
- Más o menos, hay unos señores con él, uno es muy serio — ella se había levantado, cargándolo aunque era pesado
- ¿Un señor muy serio? ¿De verdad? — le preguntó Tenten con una sonrisa y el niño asintió — de seguro ese no es Shino.
- Estoy con Shino, Kankuro y Neji — ella ladeó la cabeza — creo que no conoces al último
- Creo que olvido la mitad de los nombres de toda la gente que conozco — dijo encogiéndose de hombros — ¿qué dices cariño? ¿quieres ir por un helado?
- ¡De chocomenta y chicle!
- ¿Tienes tu auto? — ella asintió
- Gracias por cuidarlo — él negó con la cabeza, no tenía que agradecerlo — ¿nos acompañas? podemos ir a alguna heladería cerca
- Estoy en una reunión — la castaña suspiró resignada y asintió de nuevo
- ¿Saldrás tarde hoy?
- No creo, cariño — le dio un beso ligero — ¿pizza para la cena?
- ¡Sí! — definitivamente Ryuu estaba disfrutando sus recién empezadas vacaciones por el brazo y que ellos estuvieran consintiéndolo más de lo normal.
- Te veo en la casa — fue la despedida con un nuevo beso antes que Tenten bajara al pequeño dragón y lo tomara de la mano para caminar hacia el ascensor.
Cuando entró de nuevo a la sala de juntas fue claro que los hombres estaban cuchicheando entre ellos en su corta ausencia, por lo que enarcó una ceja de una vez medianamente curioso de lo que podrían estar diciendo, en especial porque jamás había considerado que el Hyūga podría llegar a ser alguien que disfrutara hablar a espaldas de los demás.
- ¿Me perdí de algo?
- Sí — fue Kankuro quien contestó — hablábamos de tu esposa — definitivamente la sutileza rara vez iba con el Sabaku
- Bueno, no exactamente — aclaró Shino incómodo — hablábamos de tu matrimonio — eso no sonaba mejor — es decir, del hecho que llevas 5 años casado y tienes un buen matrimonio con una linda esposa.
- Así es...
- Y Neji está a punto de dar el gran paso — continuó el Aburame — tal vez puedas darle algún tip o consejo para su vida de casado
- ¿Qué consejo diste tú, Kankuro? — preguntó y este negó — ¿tú no estabas casado? — recordaba perfectamente que habían ido con Tenten a la boda a finales del anterior año y solo entonces se fijó que ya no tenía anillo.
- Las cosas no funcionaron — se encogió de hombros — ya le dije que mi único consejo es que no se case, pero está empecinado en que igual lo hará... así que es tu turno de decir algo más útil que eso.
- No seas un idiota — dijo sin pensarlo mucho, rememorando aquel error que casi le había costado el divorcio, las risas de Shino y Kankuro se escucharon de una vez.
- ¿En serio le estás diciendo a Neji que no sea un idiota? — pronunció el Sabaku entre risas — parece que no supieras que ese es su segundo nombre — en lugar de ofenderse el Hyūga tan solo dibujó una sonrisa ladeada.
- En serio, si ella lo vale cuídala... y no seas un idiota.
- Lo tendré en cuenta — contestó el ojiblanco — la ceremonia será a mediados de julio, en un par de semanas se enviarán las invitaciones.
- Tendré que conseguir una cita para ese día, a menos que haya alguna dama de honor soltera...
- Si sigues así tu invitación se va a perder en el correo — bromeó Shino
- ¿Seguimos? — dijo él, le parecía mejor que retomaran concentrarse en el negocio que les atañía a todos.
Todos asintieron y él dejó que una parte de su cabeza se fuera a pensar precisamente en no volver a ser un idiota, lo que a veces no estaba del todo seguro es sobre qué había sido lo más idiota, el haber tenido una amante durante tanto tiempo o haberse dejado descubrir de una forma tan estúpida.
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Por si se lo preguntan: ¡el primer POV de Neji llega en el próximo capítulo!
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Att: Sally K
