Me encanta la historia de los griegos y los Dioses de la antigua Grecia, incluso mi otra historia también esta basada un poco en ello (aun no la termino :P), espero disfruten esta breve historia porque solo la pienso hacer de 3 capitulos
Quiero aclarar que los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto. La historia es completamente mía, mía y de mi loca imaginación.
Los griegos tenían una peculiaridad para utilizar la palabra "disfrutar", los espartanos habían sido invitados al festín que ofrecerían los griegos para vitorearse de una batalla que tuvieron más allá del mar negro contra sus enemigas eternas las amazonas, las hijas de Ares.
El coliseo que tenían los griegos se abrió y varios guerreros salieron dispuesto a ofrecer sus respetos al Rey antes de su contienda, alzaban los brazos orgullosos y en conjunto con sus lanzas y espadas y su gente gritaba de jubilo al verlos, había demasiados hombres en la arena, unos eran altos y flacuchos, otros eran pequeños y fornidos, pero sobre todos ellos sobresalía uno que era enorme y de cabellos grises y ojos rojos como la sangre que portaba una lanza enorme.
Sasuke que miraba todo desde las gradas en conjunto con su familia, la guardia espartana mantenía un perímetro alrededor de ellos, atentos ante cualquier señal de ataque, a pesar de años de paz entre ambas ciudades, los espartanos les mantenían cierto recelo a los griegos y la confianza no era algo que se le brindaba a un viejo enemigo, sin embargo los griegos habían incluso invitado a los espartanos a participar en la contienda, pero estos se negaron, solo venían por cuestiones políticas, los consejeros se lo habían sugerido al rey Fugaku para limar las perezas y mantener la paz.
El rey de Grecia, un antiguo ateniense, se levanto y alzó las manos para apaciguar el grito de su gente, brindó unas cuantas palabras, que Sasuke se negó a escuchar, solo miraba un punto en la arena, al parecer el día de hoy el dios Ares lo estaba seduciendo para la batalla ya que su sed de sangre parecía emerger hoy con más furia, cuantas ganas de tomar una espada e ir a la arena solo para derramar sangre.
Y hoy por fin veremos a una verdadera Diosa pelear – esas palabras llamaron la atención de Sasuke – con ustedes la hija del Dios Ares y la Diosa Afrodita – el coliseo guardo unos breves segundos de silencio - Sakura
De una plataforma de los suelos comenzó a emerger una belleza encadena de las manos y los pies, de cabellos rojos claros que cuando el sol daba con ellos se tornaban de un color mucho más claro, casi pegándole a un rosa intenso que caían como una libre cascada por su frágil espalda, un rostro angelical digna de ser llamada hija de Afrodita, ya que tal belleza solo podía provenir de digna diosa del amor y la lujuria, de ojos verdes como su madre, una figura curvilínea que solo era cubierta por una tela de seda semi transparente y descalza, sin lugar a dudas una belleza espectral.
Los ojos de Sasuke quedaron sorprendidos ante tanta belleza, por eso Ares le estaba susurrando al oído que ingresara a la contienda, no quería que derramase sangre solo así porque así, quería que ayudase a su hija, se iba a levantar, pero su hermano le hablo antes.
— No lo hagas Sasuke yo también escuche los susurros de Ares, pero podemos recuperar a su hija después de su combate
— Te recuerdo que somos hombres de guerra hermano, no de diplomacia – Sasuke iba a colocarse de pie una vez más de pie pero esta vez fue su propio padre el que se lo impido
— No intervengas Sasuke, puede que Ares nos castigue por nuestra osadía por ignorar sus ordenes, pero no creo que él sea capaz de abandonar a su propia hija, además de que las Amazonas son reconocidas por su gran estilo de combate y por ser descendientes de Ares, aunque no imaginaba ver a la hija de los dioses en una situación así.
La contienda dio inició todos los contrincantes se centraron en dos objetivos primero al gigante que sobresalía entre ellos y segundo la amazona descendientes de dioses.
Rápida y ágil la muchacha se movía esquivando y atacando a sus enemigos con las manos desnudas, al inició solo fueron golpes, ya después comenzó a utilizar las cadenas que la aprisionaban para estrangular a sus oponentes, mientras por el otro lado el joven gigante movía de manera ágil y precisa su lanza, aniquilando a sus oponentes, riéndose como un demente mientras veía el gotear de la sangre de sus enemigos.
La gente del coliseo gritaba emocionada al admirar tal contienda de masacre, siempre entre más muertes hubiera Ares y Eris los compensaría por tales sacrificios, o esos eran los consejos de un viejo anciano que le había recomendado hacer tales actos. Cuando solo quedaron el demente y la diosa sobre el arena de combate, ambos se enfrascaron en una pelea brutal donde los golpes y los puños no se hicieron esperar, a pesar de estar en desventaja por estar sin armas utilizo su arma más letal, su fuerza, y es que a pesar de su complexión pequeña, era rápida, tenía una velocidad que le permitía esquivar los brutales golpes y arremetidas, en un movimiento logró aprisionar el brazo del gigante con sus cadenas y con la fuerza que Ares ejercía sobre ella fue capaz de mandar a volar a Hidan contra uno de los muros del coliseo.
Hidan escupió sangre al sentir el impacto contra su espalda, a su diafragma se le quebraron algunos huesos y sintió como uno de estos perforaba su pulmón, cayó de lleno en el suelo, pero no se sintió intimidado, se sentía excitado ante tal hazaña.
— Cuando me bañe y beba de tu sangre me convertiré en un Dios – la voz de su locura solo hacía sentir repugnancia en Sakura, se comenzó a incorporar poco a poco, primero coloco sus antebrazos contra el suelo y alzo el rostro mostrando el rojo carmesí teñido de locura — será hasta entonces el momento, que frente a la grandiosa Hécate y el poderoso Zeus que retare a tu padre por el honor de ser llamado Dios de la Guerra – se levanto como si nada del frío suelo, respiro profundo, sostuvo con su mano derecha su lanza y con un movimiento hizo cambio de posición para arrojársela, un solo tiro, solo necesitaba ser preciso y utilizar la fuerza necesaria para enterrársela en el pecho y así asesinaría a la hija de Ares.
La lanza iba rápida y letal hacia su objetivo, todos contenían la respiración, los espartanos se encontraban excitados ante tal combate, no todos los días te mostraban a una amazona, hija de dioses, pelear ante un loco gigante, solo las mujeres espartanas procreaban hombres de verdad, valientes y honorables, hombres que vivían por el honor a su país, hijos de Heracles, amantes de la guerra y adoradores de Ares. Sasuke mantenía sus ojos fijos en la mujer que ahora comenzaba a correr directo hacia la lanza, observo cada movimiento de sus músculos, la determinación en aquellos ojos jade y el poder que emanaba aquel pequeño ser, cuando la lanza estaba a solo 57 centímetros de su cuerpo se inclino hacia el lado izquierdo, pareciendo que iba a esquivarla, pero su mano derecha sujeto la madera de la lanza y por la fuerza con la que iba dirigida la hizo dar una vuelta de 360 grados, creando una cortina de tierra, todas las miradas estaban puestas en la amazona, así que nadie noto que Hidan ya estaba corriendo hacia ella, dispuesto a clavarle su espada en la garganta, pero Sakura con su gran olfato de sangre y guerra solo necesito un movimiento, fue preciso y letal, varios veían absortos y anonadados ante la escena, ya que parecía que veían a la personificación de la guerra frente a ellos, con la belleza caracterizada por los dioses, pero con el cuerpo de un simple humano, la lanza y un cuarto del antebrazo de la mujer perforaban el pecho de Hidan, justo en el lugar donde se encontraba su corazón, la lanza atravesó su pecho y arranco de sus venas y arterías principales al órgano que seguía latiendo con un desenfreno justo en la pica de la lanza.
— Pues al parecer – su mano la iba sacando poco a poco del pecho de Hidan, torturándole lentamente – no eres el apropiado para ser el sucesor de mi padre
Sakura retiro su mano ya en las ultimas, terminando con su agonía, el cuerpo de Hidan cayó de golpe al suelo tiñendo de sangre la tierra, los griegos se alzaron de jubilo ante tal cierre de contienda. Sasuke se levanto de su asiento y se acerco al borde solo para mirar a la joven amazona.
Bella y letal.
Sakura se sintió observada y alzó la vista en busca de quien la miraba encontrandosé con dos orbes ónix que la admiraban y desnudaban.
Hasta la próxima. :))
