Fic
Historias de Albert y Candy
Cuando te Conocí
Por Mayra Exitosa
Capítulo 5
Una vida Juntos
El regreso de la cabaña hizo que la pareja fuera más formal, todos los días dormían juntos y gozaban de una saludable relación marital, a pesar de no estar casados, programaban los planes para viajar a Europa y conocer a todos en la noche buena, Albert le comentaba de su Tía abuela Elroy, de sus primos y sobrinos, con algunos ya casados y otros con pareja, ella estaba feliz porque realmente Albert la amaba y estaba más que dispuesto a sostener una relación con el proceso de unirla a futuro no muy lejano a su familia.
- Candy mi vida, ya no viviremos aquí, deberíamos vender esta casa, tu vecino es un vulgar y no me gustaría que nos volviera a molestar. - Lo haremos cuando nos casemos, Albert, no corras, caminemos, vamos paso a paso. - Es que ya quiero que estemos lejos de aquí. La pasión de pareja se encendía y ahora apagaban bien las luces para no ser vigilados, cada noche era mejor que la anterior y ambos se amaban tanto que se sentían muy compenetrados.
En el hospital ya lo conocían a Albert el novio de Candy, los guardias de las entradas y todas sus compañeras. Pasaba por ella cada que salía de finalizar su turno, pero esa tarde se desesperaba con cierta angustia inusitada, llevaba más de media hora y entraba a preguntar, a lo que Candy ya debía salir y no tenía ningún paciente por atender, todo el hospital la comenzó a vocear, ella no salía por ningún lugar, ni se reportaba, la angustia comenzaba por agitar su corazón y ver mentalmente a Candy desde el día que la conoció, fue entonces los problemas de todo el tiempo, el loco que la seguía, el exnovio agresivo, el pretendiente maniaco, y el vecino hostigoso, parecía atraer enfermos y él también lo era, más gracias a Candy se sentía curado, la búsqueda de los guardias decía que Candy no había salido del nosocomio por lo que debía encontrarse todavía dentro, al reportar una enfermera la desaparición de uno de sus pacientes todo comenzaba a embonar, alarmándose no solo los guardias, sino algunas enfermeras y unos alterados pacientes.
El loco que la molestaba, Confort, Michael, de psiquiatría era el que estaba desaparecido y así en el techo ella casi ahogándose por como la tenía atada, su brazos en la espalda y su boca amordazada, le quitaba la ropa y estaba ansioso, ella no podía creer que eso le estuviera pasando, ya casi estaba desnuda, sus últimas prendas estaba rompiendo cuando la puerta de la azotea se abría y Albert lo quitaba de encima de su novia, con los pantalones en los pies fue fácil tirarlo a tomarlo a golpes sin detenerse y pronto no hubo poder humano que lo pudiera contener. Candy era cubierta por una manta por una de sus compañeras, quitándole las correas y la mordaza, para ser atendida, el medico que fungía como director, le ponía una inyección al paciente al notar agotado a Albert de tantos golpes que le había otorgado, pedía a sus guardias que detuvieran al novio de la compañera.
Las cosas no podían estar peor, William tenia los nudillos sangrando, el paciente ahora estaba más desfigurado de lo que parecía, quedándole cicatrices muy espantosas y el director intervenía mandándolo a un manicomio por peligroso, esto fue demasiado tarde, William colocaba una demanda al hospital resultando culpable.
Candy adolorida de su cuerpo le conseguían que se quedara tranquila y pasara la noche en observación, más todo fue de mal en peor, el dolor no la dejaba volver al hospital y al salir no quería estar en ningún lugar, las alergias se le incrementaron, casi todo le hacía daño, ahora sabía porque le sucedía era los nervios de persecución.
- Venderemos esa casa, ya no serás vecina de ese imbécil, tampoco volverás al hospital, nos iremos a la cabaña, estaremos solos y pasaremos juntos ahí la navidad, nadie nos molestará y tu estarás tranquila hasta que sientas más recuperada, ya los médicos los veremos con un especialista fuera de los conocidos que actualmente te atendieron, no te preocupes por nada mi cielo, no estás sola, ningún instante volverás a estar sola.
Candy lloraba y le decía muy bajito que desde que lo había conocido se sentía protegida por él, fue entonces que Albert se atrevía y confesaba sus mayores temores, como no encontraba amor en ninguna mujer, hasta que ella había llegado a su vida, no se comprometía con nadie, luego de ella, no quiso volver a ver a alguien jamás y se sintió por fin en paz, eso le daba en cierto grado gusto, luego de decirle que anduvo buscando el amor entre muchas mujeres, más al asegurar que después de ella no habría nadie más las cosas fueron distintas, por lo que viajaron a solas y en la cabaña pasaron semanas de paz y tranquilidad, no cortaron ningún pino, lo decoraron en la punta de la colina, con flores naturales y luces solares que se prendían de noche y se apagaban de día, asegurando que no tuvieran posibilidad de un incendio.
Es verdad que no fue con su familia, todos lo esperaron y el mandaba el mensaje que luego los invitaría a la mansión de Lakewood a todos, fue la primavera siguiente cuando Candy conocía a todos en la familia, y fue presentada como su prometida, la tía mayor, estaba feliz, porque Candy sabía de salud y la cuidaba mientras estaba ahí, por lo que esta le aseguraba que en vez de irse de nuevo se quedara en casa junto a ellos, así no volvería a estar sola, fue una alegría que nadie esperaba, pues la tía era evadida pro todos los sobrinos, pero Candy la procuraba, fue así que el día de la boda, fue tan bella como intima y solo estuvieron los allegados más cercanos, no hubo amistades pasadas, solo familia, no se volvió a ver a Candy en un hospital hasta que dio a luz a su hijo William. Quien nacería en la pequeña clínica de Lakewood, junto a la tía abuela Elroy.
Albert era muy feliz, no podía negar que todo se podía arreglar, porque el amor a su vida llegó, la felicidad en Candy encontró y el cariño de su familia ahora lo tenía todos los días, - Albert el niño esta llorando. - Duerme, le daré el tetero. - Eres un ángel mi cielo, soy tan feliz desde el día en que te conocí.
FIN.
FIN
Gracias por leer y comentar esta historia que por fin llega a su final
sinceramente,
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
