Capítulo 20
El domingo por la noche, Irfan la dejó en su casa a Feride, aunque ninguno de los dos pretendía separarse del otro, pero habían pasado un hermoso fin de semana y ese día se habían quedado todo el tiempo encerrados, disfrutando de su intimidad…
Ella llegó, acomodó sus cosas y preparó todo lo necesario para ir a trabajar el día siguiente. Pensó un buen rato qué haría de cenar para amenizar el encuentro entre su madre e Irfan y cuando lo tuvo decidido, se dio una ducha y comió algo para no irse a dormir con el estómago vacío…
Cuando se acostó, sintió que su móvil vibraba y sonrió al ver la cara de Irfan en el identificador…
-Creí que estarías dormido… estabas relajado hoy y no dormimos tanto…
-No… todavía no le hice, hablé con Deniz un buen rato, mañana nos veremos después de la escuela… y ahora acabo de acostarme y estaba pensando en ti…
-Yo también…
-¿Qué pensabas?
-Que pasamos un lindo fin de semana… que me encantó vivir todo eso contigo… y que me gustaría que todo saliera bien mañana por la noche…
-No tiene por qué salir mal…
-Las cosas me han costado bastante en la vida… a veces suelo ser pesimista, aunque en el fondo, creo que soy realista…
-Por favor, quédate tranquila… las cosas irán bien… si estuviera allí contigo te abrazaría y besaría tu frente… quiero que te sientas más confiada, Feride... por favor confía en mí...
- Me encantaría que estuvieras aquí y lo hicieras… espero que todo esto se resuelva pronto, así no tendremos impedimentos para planear nuestros proyectos… confío en ti plenamente...
-Así será… te amo, mi vida…- le dijo él en voz más baja y ella sonrió.
-Yo también, querido…- le dijo y luego cortaron…
Irfan se quedó recostado un momento pensando, y no pudo evitar sentirse feliz por el momento que estaba viviendo. La realidad era que un tiempo atrás, con la enfermedad de su hijo, la cruel verdad que tanto Eda como quien decía ser su mejor amigo le habían ocultado había sido motivo para que él pensara que no podría levantar nunca más la cabeza y menos todavía, que podría ser feliz…
Sin embargo, Feride había aparecido en su vida como un ángel y lo había salvado de todo, especialmente de sus propios fantasmas, y ahora él se encontraba en un momento muy feliz, pleno y con casi todos sus problemas solucionados…
Al día siguiente, cada uno se dedicó a lo suyo, él fue a la universidad a dar sus clases y ella al juzgado…
Intercambiaron mensajes durante la mañana y recién se comunicaron después del mediodía, cuando Feride volvía de un trámite y había aprovechado para comprar algunas cosas para le cena…
Irfan la llamó por teléfono y ella pudo hablar también con Deniz, que la saludó contento, contándole que se había divertido mucho con su papá y que habían almorzado juntos en un local de hamburguesas…
Feride llegó a su casa, se puso a preparar la cena y cuando casi terminaba, escuchó el timbre y supo que sería su madre, porque Irfan le había dicho que llegaría sobre la hora…
Kerime la abrazó con suavidad y le entregó un postre que había comprado para completar la cena…
-Muchas gracias, mamá… no hacía falta que trajeras nada…
-Quería colaborar un poco, se que eres una mujer ocupada y así no tendrías que preocuparte por el postre…
-Bien, gracias…
-Cuéntame… te veo radiante… pero me gustaría saber un poco más sobre tu profesor Irfan…
-Mamá…
-No niegues que estás con él…
-No lo hago… ¿qué quieres saber? Ya lo has visto, sabes a qué se dedica… que supongo que es lo que más te importa… ¿verdad? - dijo en tono de reproche y Kerime alzó las cejas.
-Es importante, sí… y no puedo negar que hubiese preferido que fuera un colega… siempre es más respetable…
-No voy a opinar sobre eso… el corazón no elige de acuerdo a la conveniencia…
-Bueno, en mi caso así fue…
-No me hagas recordarte que no pudiste elegir demasiado… aunque después te hayas enamorado de mi padre…
-No discutamos… dime... ¿acaso es soltero?
-Divorciado… y tiene un hijo…- le dijo Feride sin anestesia.
-Hija… por favor no me digas que fuiste jueza en su divorcio…
-No, mamá…- le dijo y sacudió la cabeza.
-Entonces ¿cómo se conocieron?
-Un caso que finalmente no prosperó…
-El niño…
-Así es… una historia familiar algo complicada… que luego se solucionó sin mi intervención, al menos desde el punto de vista judicial…
-¿Y te parece ético?
-¿Dudas de mi ética profesional?
-Solo te estoy preguntando… además… ¿será que esto va en serio?
-Me conoces, mamá… sabes que yo no me tomo las cosas a la ligera…
-Pero él tiene un hijo…
-¿Qué tiene de malo? Lo conozco y es una hermosa persona…
-Pero…
-Mamá… quiero aclararte algo… Irfan es muy importante para mí, así que si tu plan es hacernos pasar un mal momento, prefiero que te vayas ahora y nos dejes en paz…
-Es la primera vez, desde que comenzamos a hablar que siento que eres totalmente sincera conmigo… Feride…- dijo y ella la miró a los ojos- yo solo aspiro a que seas feliz y que te equivoques lo menos posible… y quizá la equivocada soy yo… pero solo te cuido…
-Mamá… se que no haces nada con intención de molestar… pero la verdad es que hace mucho tiempo que no me sentía tan feliz y no quiero que se arruine… para mí es importante lo que piensas, pero no cambiará mi decisión…
-Entiendo… bueno… prometo no decir nada inconveniente… y aunque no lo creas, confío en tu juicio…
-Me dedico a eso…- dijo Feride y sacudió la cabeza.
Kerime la ayudó con la mesa y cuando Irfan tocó el timbre, la miró con una sonrisa.
Feride abrió la puerta e Irfan le entregó una botella de vino y un ramo de flores…
Ella se inclinó y besó sus labios suavemente. Irfan sintió que temblaba un poco, recordando que su madre era bastante tradicionalista, pero si ella actuaba así, era porque se sentía segura…
Le sonrió cuando se separaron y ella le pidió su abrigo…
-Buenas noches, profesor…- dijo Kerime y extendió su mano hacia él, estaba algo seria pero no parecía enojada.
-Buenas noches, señora Kerime, por favor, llámeme Irfan…
-Bien… encantada de verlo otra vez…
-Muchas gracias…- dijo y los tres caminaron hacia la mesa.
-La comida estará lista en un momento…- dijo Feride y él la miró y se perdió en sus ojos.
-Huele increíble… gracias por dedicarle tiempo…
-Es cierto…- dijo Kerime.
-Bueno, esta ocasión lo ameritaba… estoy contenta de que sea así…
-Por supuesto… espero que se repita…- dijo él y la mujer asintió.
Se sentaron e Irfan abrió la botella y sirvió vino para los tres.
-Cuénteme algo de su vida, Irfan… me dijo Feride que está divorciado y tiene un hijo…
-Así es, Deniz… mi orgullo… es un pequeño muy inteligente… me tuvo preocupado hace unos meses porque tuvo un problema de salud que por suerte está superado…
-Es un niño hermoso…
-Me alegra…- dijo Kerime- ¿él ya sabe sobre ustedes?
-Lo sabe… si…- dijo Feride.
-Es una suerte… porque a veces esas cosas son complicadas…
-Deniz se enamoró de Feride tal como yo lo hice… ella estuvo para él en un momento en el que su mamá y yo teníamos problemas y él se encariñó mucho con ella…
-Claro… Feride tiene mucha química con los niños… - dijo la mujer con una sonrisa.
-Señora…- dijo Irfan y Feride se inquietó, no sabía qué planeaba decir él, pero sentía que era algo importante- quería contarle que tengo intenciones de planificar mi futuro junto a su hija… y que se que su opinión es muy importante para ella… así que me gustaría que tuviéramos la posibilidad de conocernos para que usted sepa con quien está su hija...
-Irfan… confío plenamente en las decisiones de Feride… tuvimos una pequeña charla antes de que usted llegara y entendí que lo que están construyendo es importante… no puedo decir que quizás me había imaginado otra cosa, pero las madres somos algo exigentes y mi hija me hizo ver que lo más importante es la felicidad… yo soy de otra época… y tampoco es que mi experiencia fue la más feliz…
Irfan asintió, sonrió y tomó la mano de Feride, que se perdió en sus ojos un momento, algo emocionada y también sorprendida por la forma en que él había manejado las cosas…
Kerime se quedó mirando el intercambio y cuando los ojos de ambos volvieron a ella, alzó las cejas…
-Cuéntenme, ¿cuáles son los planes? - les dijo y Feride inspiró hondo, pensando si cabía la posibilidad de que su madre, en un ataque de amor por ella, aprobara que ella, sin casarse, conviviera con Irfan…
Bueno, el encuentro no parece haber sido tan malo. Esperemos que todo salga bien. Sigo pronto, muchas gracias por leer!
