Capítulo 27: Una apuesta riesgosa

- No puedo creer que Luffy nos hubiera ocultado eso. – murmuró Brook decepcionado.

- Ni yo. Parece que todos en este sitio estuvieran relacionados de algún modo con el caso Newgate. – afirmó Zoro.

- Casi te puedo asegurar que cuando menos lo sospechemos el señor Jinbe va a salir ligado al caso Newgate. – opinó el austriaco.

- ¿Quieres apostar? – retó Zoro sonriendo.

- Bueno, no me parece muy ético apostar algo relacionado a el caso que estoy investigando, podría hacerme caer en prejuicios y nublar mi mente.

- Vamos Brook san, simplemente hagamos una pequeña apuesta por diversión. Quien pierda le tiene que invitar una cerveza al perdedor.

- ¿Solo una cerveza? ¡Eso no suena interesante! – argumentó Brook.

- ¡Pensé que no querías apostar! – rezongó Zoro.

- Y sigo sin querer apostar. Pero tienes que admitir que una apuesta con un premio tan pequeño es poco emocionante.

- ¡Ugh! Y pensar que quise animarte con un premio pequeño en caso de que pierdas.

- ¿Crees que a caso voy a perder? ¡Tonterías! ¡Yo soy el mejor detective con mejor suerte del mundo! ¡A donde voy resuelvo un caso! – afirmó Brook con orgullo.

- Eso suena como si tu presencia por si sola fuera de mala suerte para los demás y provocara asesinatos. – dijo Zoro.

A Brook se le fue el color del rostro del miedo que le causó la afirmación de Zoro. Ahora que lo veía detenidamente Zoro tenía razón: a cualquier lugar al que Brook fuera acontecía un asesinato.

- ¡Por Oda! ¡Tienes razón! ¡Mi presencia siempre es augurio de una muerte! – exclamó Brook preocupado.

Pronto Zoro se dio cuenta de el error que hizo al hacer esa observación a Brook.

- No, no… no es lo que quise decir… yo… -Zoro quería disculparse y darla una explicación consoladora a Brook, sin embargo, las palabras no le fluían, Zoro se encontraba muy estresado y confundido como para pensar correctamente.

- Creo que estamos cayendo en supersticiones por culpa de lo estresante del caso. Quizá sea una buena idea hacer este pequeño juego para quitarnos la tensión de todo este día.

- ¿Entonces quieres apostar? – contestó Zoro.

- Apuesto a que Jinbe esta no involucrado con alguien de la familia Newgate. Si el llega a estar involucrado, yo te pagaré todas las bebidas por el resto del trayecto. Si no, tu pagarás las mías.

- ¿Pero si hace un momento usted dijo que creía que el estaba relacionado? – contestó Zoro.

- Bueno, creo que sería interesante contradecir mis propios prejuicios, o al menos en esta apuesta.

- ¿Entonces vamos a apostar?

- Oh por supuesto que si señor Zoro, nosotros vamos a apostar. Si el señor Jinbe esta relacionado usted gana y si no esta relacionado yo gano.

- Bien, pero le advierto que yo soy un gran bebedor, así que si el señor Jinbe llegase a estar involucrado yo podría dejarlo perfectamente en banca rota.

- Oh, señor Zoro, no subestime mi fortuna personal.

- Ni usted mis hábitos de bebedor.

Finalmente llegó en señor Jinbe, listo para ser interrogado. El señor Jinbe tenía un semblante tranquilo

- Buenas tardes Dr. Jinbe Fisher. Creo que es momento de comenzar el interrogatorio. – dijo Brook al médico.

- Bien por mi. Cuanto antes se esclarezca este lío mejor. – contestó el médico.

- Bueno, antes que nada, me gustaría saber su lugar y fecha de nacimiento.

- Nací en 1895 en la ciudad mexicana de Tampico.

- Fisher no me suena a apellido típico de México. – afirmó Zoro con algo de desconfianza en la respuesta de Jinbe.

- Bueno, tengo que aclarar un poco de mi historia familiar. Mis familiares paternos eran judíos alemanes y emigraron a México algunos años antes de mi nacimiento y si bien su destino original era Estados Unidos, en medio de su viaje fueron convencidos de instalarse en México donde mi padre y sus hermanos emprendieron sus propios negocios. Una vez instalado en Tampico el abrió su propia droguería y se casó con una mujer mexicana. Fue hasta que mi primo Tiger y yo decidimos estudiar medicina que comenzamos a vivir en Estados Unidos. Sin embargo, tengo buen recuerdo de mi patria mexicana. De hecho, solía ir de vacaciones cada año junto a Tiger y a Koala.

- Nunca me imagine que México pudiera ser un lugar atractivo para emprender negocios. – dijo Zoro.

- Pues en los tiempos de mis padres lo era y bastante. Quien sabe que es actualmente de mi México ahora que tantos locos han subido al poder.

- Eso sí, su gastronomía sigue siendo excelente. – afirmó Brook.

- ¿Ha visitado México a caso? – preguntó el doctor sorprendido.

- No, pero cuando viajé a Japón y recorrí Hokkaido tuve la fortuna de comer algo de comida típica en el restaurante Rosita. Muy picante para mi gusto austriaco, pero deliciosa de todas formas. Pero bueno, hay que ir al grano. Me gustaría que usted me dijera que fue lo que hizo desde que abordó el tren hasta esta mañana, así como si usted tuvo interacciones con Teach. – dijo Brook.

- Bueno, si mi memoria no me falla abordé junto a mi sobrina y me metí a mi compartimiento a leer el periódico. Solo salí de mi compartimiento para cenar poco antes de que cerrara el vagón comedor y no fue sino hasta en la mañana que salí y acompañé a Koala a tomar el desayuno.

- ¿Cuándo se enteró de la avalancha? – volvió a preguntar Brook.

- Justo tras despertar noté una falta de movimiento y al salir de mi compartimiento presencié la agitación por parte de los demás pasajeros sobre la situación.

- Ya veo.

- ¿Hay alguna pregunta más que quieran hacerme? - preguntó el médico.

- Bueno, creo que de mi parte no. – respondió Brook.

Jinbe estuvo a punto de retirarse, sin embargo, Zoro lo detuvo con otra pregunta.

- Jinbe san, antes de que se retirara me gustaría hacerle otro par de preguntas, solo por mera curiosidad.

- A delante. – respondió Jinbe con algo de fastidio ante Zoro.

- Primero que nada, me gustaría saber en que ciudad vive actualmente.

- Bueno, soy originario de la Villa Syrup, el cual es un pequeño pueblo al norte de Estados Unidos. Trabajo en un hospital que se encuentra a medio camino entre la Villa Syrup y otras dos ciudades más grandes de las que provienen muchos de mis pacientes.

- Bien, además, me gustaría saber exactamente porque usted decidió abordar este tren y que hizo los días previos a este acontecimiento. – volvió a interrogar Zoro.

- Bueno, mi sobrina y yo estábamos trabajando en un asilo palestino, muy cercano a Tierra Santa. Fue instalado por unos misioneros quienes conocí hace años cuando fui voluntario en la fundación Newgate para desamparados.

- Ya veo. Y de casualidad… ¿Dicha fundación estaba relacionada con el filántropo y empresario Edward Newgate?

Jinbe hizo un silencio largo e incomodo, tomando aire lentamente al sentir como el único ojo de Zoro le miraba insistentemente.

- No tengo idea, además, no se a que venga esa pregunta. Ustedes no tienen derecho a indagar de mi vida personal. -respondió Jinbe con voz firme tras un largo rato en silencio.

- Bien. Parece ser que daremos por concluido nuestro interrogatorio. – dijo Brook tratando de no acrecentar las tensiones que había.

Jinbe simplemente se retiró en silencio, dejando nuevamente a Brook y a Zoro a solas.

- Creo que encontré un dato bastante interesante con mis dos últimas preguntas. En primera, el fue voluntario en una fundación caritativa posiblemente fundada por Edward Newgate.

- Bien, pero no hay que olvidar que el afirmó no saber si estaba o no relacionado al Newgate de nuestro caso. – aclaró Brook.

- Claro, sin embargo, la forma tan abrupta en la que el no quiso dar datos después de eso, con la escusa de proteger su privacidad parece servir un poco para confirmar nuestra sospecha, lo que me lleva a mi siguiente punto. – explicó Zoro.

- ¿Y cual es ese punto?

- Jinbe san vive actualmente en Villa Syrup. Y si algo recuerdo de los folletos que recibí durante mi primer viaje a Estados Unidos, fue que la Villa Syrup se encuentra cerca de dos puntos importantes para los viajeros: la ciudad turística de Orange Town y la ciudad costera e industrial de…

- ¡East Blue! – exclamó Brook sorprendido de que el usual y desubicado Zoro tuviera presente aquel dato geográfico - ¡El también esta involucrado con la familia Newgate!

- En conclusión, mi estimado Brook san, usted me debe el resto de la bebida de este viaje. – dijo Zoro sonriendo al imaginarse todo el vino y ron que consumiría a expensas de Brook y su apuesta.

Si algo le había quedado claro a Brook era no subestimar la perspicacia de su querido amigo Zoro y mucho menos su sed por alcohol. Brook suspiró. El solo imaginar lo que gastaría en cerveza durante el resto del viaje hacía que la billetera de Brook llorase.

XXXXX

Aquí regresando a mis andanzas con el Brook detective, como siempre no crean que me he olvidado de este fanfic, solo que escribir el género de misterio es tan complicado. ¡Y eso que yo solo estoy parodiando a Agatha Christie! Un poco del pasado de Jinbe lo basé en anécdotas de mi propia familia y sus presuntos orígenes migratorios, así como las aventuras de un viejo familiar mío (QEPD), sin embargo, tomé obvias libertades para hacer la trama más interesante.

Monnie´s: Jaja, pobre Garp, pero ni modo, de algún lado tenía que salir a relucir la torpeza y sinceridad de la familia Monkey D., lástima que eso le pueda salir muy caro a todos. Muahaha.

Como siempre, mando muchos besos y abrazos a todos mis lectores y lectoras, les deseo lo mejor de la vida.