Capítulo 24

Feride sonrió cuando vio a Deniz corriendo hacia los brazos de su padre, en cuanto Irfan abrió la puerta de su casa…

Él levantó al niño y lo besó, aprovechando para abrazarlo y le guiñó el ojo a ella, que esperaba ansiosamente su momento para acercarse…

Irfan dejó a Deniz y se acercó para abrazarla, finalmente y hundió su nariz en su cuello… el niño sonrió mientras los veía…

-Dime ¿cómo se ha portado este pequeño?

-Muy bien… la verdad es que nos hemos llevado bien, hizo todo lo que tenía que hacer, lo ayudé un poco con sus tareas para que tuviera todo listo para el lunes y se durmió temprano…

-¿Cuántos cuentos tuviste que contarle? - dijo Irfan frunciendo su nariz y luego dejando escapar una risita.

-Solo uno…- dijo Feride con orgullo y le sonrió al niño que intentó guiñarle el ojo.

-Muy bien…

-De verdad se ha portado muy bien…

-Me alegra porque tenía planeado hacerle una propuesta…- dijo y se acercó al oído de Feride para hablarle en secreto- así te dejaremos descansar un poco…- le dijo en voz baja- se me ocurrió que podríamos ir a pescar….

-¡Si!- aplaudió contento el niño y Feride sonrió.

-Bien… me encanta… ve a prepararte…

-¿Tú vendrás con nosotros, Feride? - le preguntó el niño con ilusión.

-No, hijo, dejémosla ocuparse de lo suyo y descansar…

-Pero…- dijo el niño.

-Además no creo que le guste demasiado…

-¿Olvidas que una vez me llevaste a pescar? Si me invitan, iré con ustedes… pero si quieren compartir esto solos, entonces me quedaré…

-No, no…- dijo Irfan y se perdió en sus ojos.

Deniz sonrió complacido y los miró.

-Te invitamos a que vengas…- le dijo y ella asintió.

Irfan lo miró al niño y alzó las cejas, Deniz le respondió imitándolo…

-¿Qué pasa? - quiso saber Feride.

-Mamá odia ir a pescar… quisimos convencerla, pero nunca pudimos…

-Bueno, tal vez es una cuestión de gustos… hay gente que se aburre, yo lo tomo como un momento de tranquilidad… y además estaré con ustedes…- le dijo y sonrió.

-Ve a prepararte…- le dijo Irfan al niño y Deniz salió corriendo para la habitación.

Irfan giró para mirarla. Feride pestañeó varias veces, algo tocada por el lindo momento que habían vivido…

-¿Dónde has estado todo este tiempo, mi vida? - le dijo tomándola entre sus brazos.

-Supongo que… esperándote…- le dijo y miró sus labios.

-Te amo…- le dijo y la besó.

-Yo también… cada día más…- le dijo ella cuando el beso terminó.

-Tengo muchas ganas de…- dijo y bajó la voz, hablándole al oído- besar toda tu piel… ahora mismo… casi no puedo esperar a tenerte para mí esta noche…

-Yo tampoco…- le dijo ella y suspiró cuando él besó sonoramente su cuello, dejando una pequeña marca por efecto de la succión…

-Mmmmm…- murmuró él, era casi imposible controlarse.

-Irfan…- jadeó ella y lo besó, sintiendo que él la rozaba suavemente con su cuerpo…

Finalmente se separaron, afectados. Irfan se perdió en sus ojos y sonrió…

-¿De verdad quieres venir?

-¿Tú no quieres que vaya? ¿quieres pasar tiempo con tu hijo a solas?

-No, no es eso… creí que podría aburrirte…

-Estar con ustedes es lo único que me importa… pero te repito, si prefieres compartir esto solo con Deniz, lo entiendo perfectamente…

-No, no… contigo siempre… además creo que Deniz está más contento que yo…- dijo y la vio sonreír- si fuera posible…


Se pasaron el día en el pequeño bote, un poco apretados, pero charlando en voz baja, para no alejar a los peces…

No fue mucho lo que pescaron, pero tanto Feride como Irfan, disfrutaron de la alegría del pequeño, que cada tanto los abrazaba, feliz…

Luego de llegar, darse un baño y cenar, Deniz quiso que ambos lo acompañaran para ir a dormir.

-¿Quieres que te contemos un cuento? - le preguntó Irfan, luego de ver como Feride lo arropaba y se sentaba sonriente a su lado.

-No… pero quiero hablar con ustedes…

-¿Ah, sí? - preguntó Irfan.

-Dinos…- agregó Feride.

-Yo se que mamá no estaría muy contenta al escucharme… pero quiero que se casen…

-Deniz…- empezó a decir Irfan.

-¿Qué dices?- agregó Feride, y miró de costado a Irfan.

-Mamá se casó con el tío Egemen… y durante un poco de tiempo, fueron felices…

-Escucha, cariño…- le dijo ella, porque Irfan parecía mudo- tu papá y yo nos queremos mucho… nos encanta estar juntos y compartir contigo… pero nuestro amor es muy reciente… quizás deberíamos esperar que pase un poco de tiempo…

-¿Tienen dudas?- preguntó e Irfan miró a Feride.

-No las tenemos… pero tampoco necesitamos apurarnos…

-Bueno… pero cuando se decidan, cásense…- dijo el niño y suspiró, como si no lograra darse a entender.

-Seguramente lo haremos… cuando sea el momento… ahora planeamos vivir juntos aquí…

-¿Desde ahora?

-Desde el momento en que Feride pueda mudarse totalmente…

Muy bien…- dijo y ella se inclinó y besó su mejilla.

-No te salvarás de mis desayunos…- le dijo haciéndole cosquillas.

-Soy muy afortunado por eso…- le dijo y le sonrió de costado a Irfan, que alzó las cejas.

-Descansa…- le dijo Irfan y besó su frente, acomodando las mantas para que pudiera dormir bien abrigado.

Ambos se levantaron y luego de sonreírle, giraron e Irfan la tomó de la mano a Feride, Deniz sonrió aprobando ese gesto…

-Buenas noches…- les dijo y los escuchó replicar lo mismo.

No bien traspasaron la puerta, ella lo detuvo…

-¿Quieres tomar un café? - le preguntó y él alzó las cejas.

-Vamos a dormir…- le dijo con una sonrisa.

-¿A dormir, dices? -le dijo y él sacudió la cabeza.

Entraron en la habitación y cerraron la puerta sin hacer mucho ruido…

Ella se soltó de su mano y se dirigió al baño. Irfan se quitó la ropa y se puso una remera, dejándose los boxers abajo…

Se quedó mirándola cuando la vio salir, con un pijama corto, no demasiado sugerente, color amarillo pálido, pero que enmarcaba perfectamente su cuerpo y dejaba a la vista sus piernas interminables…

Él palmeó la cama a su lado y sonrió. Ella se inclinó y sonrió, luego besó sus labios y cuando ella se separó, se los mordió con suavidad…

-He estado pensando en esto durante todo el día…

-¿En serio?

-Totalmente…

-Me alegra… porque yo también…

-Ah, ¿sí? - dijo él y volvió a besarla.

-Mmm…

-Irfan…- le dijo ella cuando él se inclinaba sobre ella y la hacía recostar, sus manos acariciándola con suavidad, pero donde sabía que causaba mayor efecto en ella…

Él se separó y giró su cuerpo para apagar la luz de la mesa de noche.

-Irfan…- intentó ella de nuevo cuando él la cubrió con su cuerpo, el roce entre ambos haciendo que fuera casi insoportable no actuar en consecuencia del deseo…

-Shhhh… te amo, Feride…- le dijo él y no la dejó hablar más. Su boca se adueñó de la suya y se entregaron a la pasión durante un buen rato, que solo terminó cuando ambos estuvieron satisfechos y exhaustos…

Volvieron a vestirse, por si a Deniz se le ocurría aparecerse por la habitación de ellos y se abrazaron, adormilados…

-Feride…- dijo él con la voz apagada, casi cayendo en la inconsciencia.

-Dime…- dijo ella que estaba apenas un poco más despierta.

-Deberíamos casarnos…- le dijo y ella que cerraba los ojos, los abrió sorprendida.

-¿Lo dices en serio?

-Muy… muy en serio…- dijo él y se quedó dormido.

Feride sintió que su corazón se aceleraba. La realidad era que a pesar de lo que su mamá pensara, a pesar de lo que les había dicho Deniz, a pesar de su condición de jueza de familia… de todas las opiniones que los demás tuvieran, a ella nunca le había resultado algo demasiado importante establecer un lazo de tipo legal para sentirse ligada emocionalmente a una persona…

Pero la idea de convertirse en la esposa del profesor Irfan Saygun, le resultaba atractiva… tan atractiva como estar a su lado el resto de su vida…


Bueno, creo que no falta tanto para el final de esta historia. La verdad es que no quisiera complicarla. Gracias por seguir leyendo!