Bienvenidos al último capítulo de esta historia! Estoy profundamente feliz de haberme atrevido a escribirla porque comenzó siendo una locura, un ¿Y si...? y la verdad es que no se ustedes, pero yo la disfruté muchísimo! Muchas gracias a quienes la siguieron desde el comienzo y me enviaron sus comentarios y especialmente a mi socia y secuaz de siempre, Flor, que me bancó con las ideas, las idas y vueltas y hasta las fotos para publicar... amiga, sos la 1!

Espero que disfruten este final!

Capítulo 25

Feride se concentró en la declaración del testigo que había presentado la familia de la madre del menor que ella debía decidir con quien dejaba en custodia y unos minutos después, escuchó a su lado una tos incómoda y cuando giró la cabeza encontró a su amiga Suna y le dirigió una mirada asesina…

-Jueza…- dijo con incomodidad, sabía que a Feride le molestaba que la interrumpieran en medio de un juicio.

Feride levantó la mano para que el testigo hiciera silencio y tapó su boca para que nadie escuchara lo que le decía a Suna…

-Mejor que sea importante…

-Es… tu mamá…- le dijo y Feride arqueó la ceja.

-¿Le dijiste que estaba en un juicio?

-Es la cuarta vez que llama… dice que es importante…- dijo y levantó el teléfono para mostrarle que la tenía aguardando en línea...

-Ok… - dijo Feride con una mezcla de fastidio y frustración- nos tomaremos un receso de diez minutos…- anunció y todos se levantaron cuando ella se puso de pie y tomó su teléfono…

Después de entregarle el móvil, Suna la siguió por los pasillos hasta su despacho.

-Mamá… ¿acaso es el fin del mundo?

-Feride… hija… hace más de una semana que no me llamas…

-¿No tienes mi número para llamarme si quieres hablar conmigo?

-Por eso te llamo…

-Pero… ¿acaso Suna no te dijo que estaba en medio de un juicio?

-Lo siento cariño… es que estuve llamando a tu casa y me atendió Deniz… ¿es cierto que está solo cuidando a Omer por su cuenta?

-Mamá…

-¿Es cierto, Feride?

-Así es…- dijo bufando- Deniz es el hermano mayor, tiene 13 años y puede quedarse con él durante un rato…

-¿Un rato? ¿dónde está Irfan?

-Dando clases… haciendo su trabajo y yo estaría haciendo el mío, para volver rápido si tú me dejaras…

-Debería haber algún adulto ahí… Omer es muy pequeño…

-¿Tomarás el primer avión desde Londres para venir a cuidar a tu nieto? Omer tiene un año y medio… - dijo y se mordió el labio al imaginársela allí, entrometiéndose en su vida.

-Desde que te casaste con el profesor estás bastante desafiante, querida…- dijo la mujer molesta.

-Es que… mamá… últimamente solo me llamas para entrometerte en mi vida y quieres tomar decisiones que son puramente mías…

-Lo siento… de verdad… los echo de menos, sobre todo a mi nieto…

-Lo se… esperemos que puedas venir para año nuevo…

-Así es…- dijo y luego de despedirse, cortaron.

Feride se mordió el labio y llamó a su casa para averiguar como estaba todo. Deniz le aseguró que había hablado con su padre y que Irfan estaría de vuelta en menos de media hora…

Se acomodó la ropa y cuando iba a dirigirse a la puerta, recibió un mensaje de su médico…

"Feride: No se si estabas al tanto, pero como los índices de tus estudios eran un poco raros, entonces pedí que hicieran una prueba…"

"Entonces ¿qué tengo?"

"Estás embarazada"

Feride se quedó mirando la pantalla de su móvil y los ojos se le humedecieron de sorpresa y emoción…

Tipeó rápidamente un agradecimiento a su médico y le dedicó una mirada a Suna, que le sonrió con ternura y apoyó brevemente una mano sobre su vientre…

Volvió al recinto y el juicio continuó.


Una hora más tarde, se bajó de su auto e instintivamente se tocó el vientre. Se sentía rara, no entendía como era que no se había dado cuenta de lo obvio. Sus malestares, especialmente por la mañana, su revolución hormonal… esos días algo intensos con su marido, que respondía a todas sus insinuaciones con ganas y satisfacía sus expectativas…

Entró a su casa y vio a Irfan sentado en el sillón con Omer, distraído, jugando y luego asaltando el cuello del niño que reía a carcajadas.

Él levantó la vista y la vio, de pie en la entrada al living, con una sonrisa que lo cautivó y suspiró con felicidad…

El niño giró para mirarla y estiró sus bracitos, llamándola…

Feride se quitó el abrigo y dejó su cartera sobre la mesa y lo tomó en sus brazos, imitando el gesto que su marido había hecho hacía unos minutos…

Irfan se quedó mirándolos, y luego se puso de pie, observándola de arriba abajo, sus ojos intensos, como sucedía en esos días, más que otras veces, pero no era algo nuevo, por supuesto….

-Mi vida…- dijo cuando el niño se acomodó en sus brazos y él se inclinó para besar sus labios con un poco más de intensidad de lo que esperaba.

-Qué bueno que llegaste… creí que demorarías más…

-Vine lo antes que pude… tuve una interrupción…- dijo y cuando él achicó los ojos sin comprender, continuó- mi madre… llamó cuatro veces y tuve que pedir un receso…

-No puedo creerlo… ¿cuál era la emergencia?

-Quería decirme que Omer debería quedarse con algún adulto, parece que llamó y la atendió Deniz…

-Mi vida…

-No, cariño… no digas nada… se que Deniz es un chico confiable y lo adoro, pero tampoco quisiera cargarlo con la responsabilidad de cuidar a su hermano cada vez que tenemos que trabajar ambos en el mismo momento…

-Lo se… ¿qué sugieres?

-Bueno, el otro día cuando llamó Eda… estuvimos charlando un rato…

-¿Quién lo diría?

-Así es… desde que se casó con Ahmet está muy cambiada… en buena hora sea…- dijo Feride- el caso es que me recomendó a una niñera, dice que cuidó un par de veces a Deniz cuando era pequeño y que se la encontró el otro día, cuando fue a hacerse estudios para controlar su embarazo…

-¿Tienes intención de robársela?

-Bueno, ella me la ofreció, y en todo caso tendremos una competencia justa para ver quien se la queda…- dijo con una sonrisa provocativa y él rio…

-Algunas cosas no cambiarán nunca…

-Tenemos una linda relación… pero ella me aseguró que no la necesitará, se dedicará a cuidar de su bebé ella misma…

-Me parece bien…- dijo y se mordió el labio con ternura al ver que Omer se había quedado dormido en el hombro de Feride- ven… llevémoslo a dormir a su cuna...


Irfan preparó la cuna y Feride lo acostó y lo arroparon bien… Feride sintió la mano de él en su espalda y luego sus dedos buscando masajear sus hombros, su cuerpo cálido pegado al de ella por detrás, no bien se dirigieron a su habitación, ella con la intención de cambiarse.

Feride levantó la vista y lo vio reflejado en el espejo, sus ojos azules en los de ella, juguetones, desbordantes de deseo…

Entrecerró los ojos cuando lo sintió rozándola, su deseo evidente y sus manos deslizándose desde su cintura y por debajo de su camisa, buscando sentir su piel…

-Irfan…

-No se lo que me pasa, pero encuentro irresistible tenerte cerca… estos días me paso contando los minutos para tenerte así…

-Me ocurre lo mismo…- dijo y él alzó las cejas y luego hundió su nariz en el cuello de ella, mientras sus manos desabotonaban la camisa y le dedicaban especial atención a su pecho…

Feride sintió que su piel se erizaba y su cuerpo respondía a las caricias de él con intensidad.

Él la hizo girar y luego de observarla hambriento, la besó húmedamente, haciéndola sentar sobre la cómoda, levantando su falda y haciendo a un lado su ropa interior porque ya no aguantaba más…

Feride lo sintió en ella y sus bocas volvieron a encontrarse mientras ambos buscaban el máximo placer, arrebatados por la pasión…

Irfan apretó los ojos cuando sintió que ella mordía su hombro para no hacer ruido y se dejó ir, suspirando audiblemente en el oído de ella…

Se miraron a los ojos un rato después, un poco más repuestos y ella sonrió con algo que a él le sonó a timidez cuando él focalizó sus ojos entre ellos, en la parte de su cuerpo que ambos sabían que era su debilidad…

-¿Estás bien? - le preguntó él, observando luego las manchas rosadas que habían aparecido en su piel por el roce con él.

-Muy bien… escucha…- dijo y lo tomó de la cara, deseaba contarle la dulce noticia de su embarazo y no había podido...

-Escucho…

-Quiero saber si eres feliz… si esto es lo que esperabas cuando me propusiste casamiento…

-Bueno… por ahora lo es… claro…

-¿Por ahora? - dijo ella haciendo una mueca.

-Así es…- dijo él con una sonrisa- la realidad es que todavía tengo algunos sueños que no se han cumplido…

-¿Por ejemplo?

-Me gustaría hacer un largo viaje… conocer lugares lejanos contigo… me gustaría tener otro hijo, por lo menos… aunque si queremos viajar pronto, quizá no podríamos cumplir ambas cosas…- dijo y ella sintió que las lágrimas volvían a sus ojos.

-Mi vida… el viaje tendrá que esperar…- le dijo en voz baja, sus ojos en los de él y disfrutó de esa milésima de segundo en la que él no comprendió las implicaciones de lo que ella le había dicho hasta el momento en que lo hizo…

-Feride…- le dijo casi sin voz y ella vio la emoción en sus ojos también húmedos.

-Vamos a tener otro hijo… mi vida…- le dijo y él la abrazó con fuerza, conmovido y feliz por la noticia…

-¿Cómo? - dijo y se interrumpió, era claro cómo había sucedido- ¿cuándo te enteraste?

-Hace un rato…

-Pero… ¿lo sospechabas?

-Para nada… fue casi por casualidad que el doctor lo corroboró…

-Mi vida…- dijo y volvió a abrazarla, sus manos luego deslizándose para acariciar su vientre.

-Te amo…- le dijo ella y recibió un tierno beso en sus labios.

-Adoraría tener otro varón, pero creo que ahora es el turno de disfrutar de una pequeña Feride… ¿acaso será jueza como su mamá? - dijo él sonriendo con ternura.

-Sería hermoso tener una niña, pero espero que no sea jueza… al menos no por tradición… me gustaría que ella pudiera ser libre y elegir su verdadera vocación…

-Te amo… agradezco todos los días el habernos cruzado en este camino…

Ella acarició su cara y él besó su frente. Por supuesto que cumplieron su deseo de tener una niña… Eylül nació ese verano, y recién cuando los niños estuvieron un poco más grandes, Irfan y Feride se dedicaron a viajar, como ambos lo habían soñado, por supuesto, algunas veces lo hicieron con sus hijos y cada tanto, alguna escapada romántica les recordaba los primeros tiempos juntos, cuando el destino los había hecho conocerse, en circunstancias complicadas, que ellos habían terminado por enfrentar y resolver para ser felices…

FIN


Hasta la próxima historia!